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Tres años después, movimiento libanés “Apestas” encuentra nuevas razones para protestar

Manifestantes marchan contra los incineradores en Beirut, 29 de agosto de 2018. Foto de Hassan Chamoun, usada con autorización.

Nuevas protestas del movimiento libanés “Apestas” surgieron en Beirut después del anuncio de las autoridades de que seguirán con las plantas incineradoras para solucionar la crisis crónica de basura de la ciudad.

Los manifestantes marcharon hacia el Parlamento libanés y las oficinas del Ministerio del Ambiente el 29 de agosto en el tercer aniversario del movimiento juvenil beirutí. En 2015, “Apestas” movilizó a miles de personas contra el mal manejo estatal de los residuos en lo que resultaron ser las mayores manifestaciones callejeras no partidarias desde el fin de la guerra civil.

Los funcionarios de Beirut dieron a conocer los planes de los incineradores en octubre de 2016 luego de una consulta con sus contrapartes en Copenague, considerada la capital europea más limpia. Se informó que los daneses recomendaron plantas convertidoras de desechos en energía para lidiar con la crisis.

Sin embargo, varios científicos y organizaciones de la sociedad civil libaneses no quedaron satisfechos con esta solución. Sostienen que las consecuencias de las cenizas suponen serios riesgos ambientales cuya gestión es difícil y costosa.

Los habitantes de Karantina, distrito industrial en Beirut que ya cuenta con dos vertederos a cielo abierto, fueron los principales opositores a las plantas convertidoras de desechos en energía. En 1997, con ayuda de Greenpeace, han emprendido una campaña implacable y exitosa contra los planes de las autoridades de construir un incinerador en la zona.

Veinte años después, el 30 de agosto de 2017, volvieron a tomar las calles luego de rumores de que la zona había sido elegida para la nueva planta convertidora de desechos en energía. Sin embargo, el alcalde de Beirut, Jamal Itani, afirmó que aún no han elegido el lugar.

Otro abierto crítico a la solución del incinerador para Beirut es la Coalición de Gestión de Desechos, que defiende soluciones sostenibles para el problema de la basura. Sostienen que aunque los incineradores se han usado satisfactoriamente en Europa, el Líbano no tiene la infraestructura necesaria para garantizar un uso seguro.

El grupo lanzó una petición en febrero de 2018 para exigir que las autoridades elaboren políticas para reducir la generación de desechos, implementen programas de reciclaje y adopten métodos de eliminación de basura que cumplan con las regulaciones ambientales nacionales e internacionales. La petición logró 727 firmas de la meta fijada de 50 000.

Además, un grupo de académicos de la Universidad Estadounidense de Beirut realizó una conferencia en marzo de 2017 y presentaron evidencia cientítica contra la adopción de incineradores.

A comienzos de 2018, Ziad Abichaker, destacado activista ambiental y emprendedor relacionado con desechos, presentó un documental que analiza las amenazas que vienen con la incineración y por qué a los habitantes de Beirut les debería preocupar su impacto en el ambiente y en la salud de los ciudadanos.

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