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‘Estoy preparado para ir a prisión': Fundador del Movimiento de los Paraguas de Hong Kong brinda esperanza antes de juicio

Benny Tai, Chan Kin-man y el reverendo Chu Yiu-ming. Créditos de fotografía: Ezra Cheung vía Hong Kong Free Press, con acuerdo de asociación de contenido.

Esta publicación fue escrita por un grupo de graduados de sociología de la Universidad China de Hong Kong.

Los tres fundadores del movimiento Occupy Central de Hong Kong, conocido más popularmente como ‘el Movimiento de los Paraguas‘, enfrentaron juicio el lunes 19 de noviembre de 2018 por los delitos de conspiración con el fin de alterar el orden público e incitación a alterar el orden público. Si les declaran culpables, el profesor de sociología Chan Kin Man, el profesor de leyes Benny Tai y el reverendo Chu Yiu-ming, junto con otros seis activistas a favor de la democracia, podrían afrontar una condena máxima de siete años en prisión.

El ‘Movimiento de los Paraguas’ fue una protesta masiva entre septiembre y diciembre de 2014, por el derecho de los ciudadanos hongkoneses a nominar al líder de la ciudad. No obstante, el Gobierno hongkonés terminó lanzando gas lacrimógeno a los manifestantes pacíficos, que posteriormente se dispersaron y ocuparon tres zonas importantes aledañas al distrito Central, Causeway Bay y Mong Kok.

Esta manifestación sin precedentes culminó en diciembre tras enfrentamientos con la policía. Desde entonces, más de mil activistas han sido arrestados por participar en las protestas, más de 220 fueron procesados, y alrededor de 81 fueron condenados a prisión.

“Estoy preparado para ir a prisión”

Anticipándose al juicio, el profesor Chan dio una conferencia en la Universidad China el 14 de noviembre con Benny Tai, Chu Yiu-ming y otros seis codemandados. A esta charla de tres horas, titulada “Tributo a los iluminadores”, asistieron más de 600 personas, en su mayoría exalumnos de Chan y activistas a favor de la democracia.

Chan, profesor de sociología de 59 años, explicó como prevía una posible condena en prisión, solicitó su jubilación anticipada este año.

Para motivar a la generación más joven a defender lo que creen, dijo,

I am prepared to go to jail… So long as we are not crushed by the trial and the prison sentence, and we do not become depressed or angered, then we will come out stronger.

Estoy preparado para ir a prisión… con tal de que el el juicio y la condena en prisión no nos destruya, y que no nos deprimamos o enfurezcamos, entonces saldremos más fuertes.

Destacó que no es pesimista con respecto al futuro y que no siente ira ni tristeza, solo gratitud. Dijo que se sentía conmovido por el apoyo recibido:

It makes me believe in the goodness in people – it is our hope. I hope you do not give up – “we can only see the stars in the darkest hours.”

Esto me hace creer en la bondad de las personas — es nuestra esperanza. Espero que no se rindan – “Solo podemos ver las estrellas en las horas más oscuras”.

Su camino hacia la desobediencia civil

Chan narró sobre su experiencia como activista en 1977, cuando un estudiante de último año le invitó a participar en una protesta por la mala administración de la Escuela Secundaria Jubilee. Después de la protesta, eligió estudiar la carrera de sociología en la Universidad China.

Durante sus años universitarios, el antigua máximo lider de China, Deng Xiaoping, adoptó una política de puertas abiertas. No obstante, la liberación económica no conllevó un entorno político más abierto. Chan se sintió inspirado por el activista chino Wei Jingsheng, que estuvo en prisión durante 15 años por escribir una artículo sobre “la quinta modernización”, es decir, la modernización política en 1978. Chan también admiró a Hu Ping, estudiante universitario de Pekín en 1979, quien escribió para un periódico clandestino sobre el valor de la libre expresión en el que aseveró que “si una persona pierde la voluntad de expresar sus opiniones y derechos, entonces se convertirá en un esclavo y una herramienta [política]”.

En ese tiempo, la ley marcial y la dictadura de Kuomingtang regían Taiwán. Muchos jóvenes entonces defendieron también la democracia, e inspiraron a otras comunidades chinas en Asia, como Hong Kong. Todavía recuerda la sonrisa que tenía el activista político taiwanés Shih Ming-teh cuando lo condenaron a cadena perpetua en 1979.

A principios de la década de 1980, los Gobiernos británico y chino comenzaron las negociaciones diplomáticas sobre el futuro de Hong Kong. Hubo también un intenso debate en Hong Kong durante esa época con Chan y el sindicato estudiantil de la Universidad China, que apoyaba un ‘regreso democrático” a China.

Chan asistió a la Universidad Yale en Estados Unidos para continuar sus estudios de doctorado. Allí, fue influenciado por el catedrático español Juan J. Linz, cuya teoría política se vincula al movimiento de democratización en países como Brasil.

Cuando Chan regresó a Hong Kong, en 1992, decidió promocionar el desarrollo de una sociedad civil en China continental. Al mismo tiempo, se unió al movimiento a favor de la democracia en Hong Kong. Durante ese tiempo, aseveró cómo Hong Kong cumplía con todos los prerequisitos para una democracia — sociedad civil robusta, imperio de la ley y existencia de oposición política.

No obstante, bajo el entorno político actual y la represión del Movimiento de los Paraguas, ¿cómo los hongkoneses pueden continuar? Chan aludió las luchas de toda una vida de Nelson Mandela, Martin Luther King y Mohandas Karamchand Gandhi. Cree que el arresto de Nelson Mandela le brindó al movimiento de desobediencia civil una fortaleza moral adecuada y la inspiración para desafiar al partido gobernante.

Chan reveló que intentó comunicarse con Pekín antes de decidir tomar un papel activo en el movimiento de desobediencia civil. No obstante, la comunicación fracasó y se dio cuenta de que Pekín no autorizaría una democracia genuina al pueblo de Hong Kong. Casualmente, Benny Tai escribió un artículo en un periódico sobre la desobediencia civil y se acercó a él para iniciar una acción “para ocupar el distrito central”. Chan creyó que el porcentaje de éxito era tanto solo del 5 %, “pero si la causa es correcta, ¿por qué no arriesgarse por ese 5 %?”

Concluyó su conferencia con una cita del libro Anhelo de vivir de Irving Stone – una biografía ficticia de Vincent van Gogh:

You cannot be firmly certain about anything. You can only have enough courage and strength to do what you consider to be right. Maybe it turns out that was wrong, but still you would have done this, and it is most important.

No puedes estar firmemente seguro de nada. Lo único que puedes tener es suficiente coraje y fortaleza para hacer lo que consideres es lo correcto. Quizá resulte ser incorrecto, pero aún así lo habrás hecho, y eso es lo que importa.

Y el consejo a sus estudiantes fue:

I want you to follow your nature, create truth, goodness, beauty, I want you to feel your life is worthy.

Quiero que sigan su naturaleza, creen verdad, bondad, belleza, quiero que sientan que su vida es digna.

Durante el foro abierto le preguntaron cómo se comunica con la nueva generación de jóvenes activistas radicales que creen en la independencia de Hong Kong, y respondió:

Although I don’t agree with independence nor violence, I understand they are doing what they could to find a way out for Hong Kong, and are searching for a new discourse of democracy. They argue intensely with me, or outrightly ignore me, but at least they haven’t given up, and still hope to find a way. It is a chaotic situation, no one would be entitled to say that he/she knows best. I could only offer them some insight about potential problems, to the best of my experience and knowledge.

A pesar de que no estoy de acuerdo con la independencia ni la violencia, entiendo que hacen lo que pueden para buscar una salida para Hong Kong, y que buscan un nuevo discurso de democracia. Discuten intensamente conmigo o me ignoran de forma directa, pero por lo menos no se han rendido, y aún albergan la esperanza de encontrar una manera. Es una situación caótica, nadie tiene el derecho a decir que saben qué es lo mejor. Yo solo podría ofrecerles algo de información concerniente a los problemas potenciales, de acuerdo con mi experiencia y conocimiento.

Se alegró de saber que el pueblo ha reflexionado sobre su postura y estrategia política tras el Movimiento de los Paraguas. Chan aludió a Edward Leung como un ejemplo. A sus 27 años, el activista a favor de la independencia fue condenado a seis años en prisión por participar en un motín en Mongkok en 2016:

I could see it on Edward Leung, that he did a lot of reflection… He remarked, ‘Independence might not be the only way,’ and [now] he’d talk about this sort of things. I could also see it on other senior democrats, as they start to understand the frustration behind the slogan ‘I am Hongkonger, not Chinese’. I hope such kind of empathy would be a starting point for mutual understanding.

Lo pude ver en Edward Leung, que reflexionó bastante… Comentó,:'La independencia tal vez no sea la única manera’, y [ahora] hablaría de estas cosas. También lo pude ver en otros demócratas de rango superior, a medida que comienzan a comprender la frustración detrás del lema ‘Soy hongkonés, no chino’. Espero que ese tipo de empatía sea un punto de partida para el entendimiento mutuo.

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