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Conversación con Gyani Maiya Sen, una de las últimas hablantes de lengua nepalí a punto de desaparecer

Gyani Maiya Sen Kusunda. Imagen del autor.

Durante años, se sabía muy poco de la lengua kusunda del este y centro de Nepal. El censo de 2011 fue realizado por la Oficina Central de Estadísticas de Nepal y determinó que la población de los kusundas, tribu del oeste de Nepal, llega a las 273 personas. Para saber más de la lengua y la cultura de los kusundas, Global Voices conversó con Gyani Maiya Sen Kusunda — una de los dos hablantes del kusunda.

‘Reyes del bosque’

Había calor y humedad, los caminos estaban vacíos y ni los conductores de tuk-tuk, vehículo a batería, se ofrecían a llevarnos. Con pesados trípodes, cámaras y otro equipo de filmación nos dirigimos a la casa de Gyani Maiya Sen en la aldea nepalesa de Kulmor, en el distrito de Dang. Ya octogenaria, Gyani Maiya Sen Kusunda es una de los dos hablantes fluidos de la lengua kusunda, en vías de extinción. Se calcula que la población de los kusundas llega a los 273; sin embargo, estudios de campo han mostrado que solamente hay 150 repartidos en los distritos de Dang, Rolpa, Pyuthan, Arghakhanchi y Surkhet de Nepal.

Los kusundas se instalaron en aldeas después de que sus antepasados pasaron la vida en selvas y cuevas como tribus nómades. Podían visitar las aldeas solamente para pedir limosnas, y muchos kusundas aún se sienten avergonzados de revelar su apellido pues los siguen tratando como ‘pueblo del bosque’. Sin embargo, actualmente han tomado apellidos thakuri como Shahi, Sen y Khan — apellidos relacionados con el clan gobernante de Nepal. Los kusundas sostienen que son ban rajas, reyes del bosque.

El kusunda es una lengua aislada, lo que quiere decir que no está relacionada con otras lenguas del mundo. Lamentablemente, también está definida por una generación más joven, que ha dejado de hablarla — con lo que la lengua decae lentamente con la muerte de las generaciones mayores. Además de Gyani Maiya, su hermana Kamala, de poco más de 50 años, es otra hablante fluida de la lengua en su comunidad.

El investigador Uday Raj Aaley se ha dedicado a revivir el kusunda language, lengua que también habla. Sin embargo, Gyani Maiya no sabe si su nieta Rakshya hablará su lengua madre y mantendrá viva la tradición. Cuando nos encontramos con Gyani Maiya, estaba ocupada pelando mangos verdes al lado de su nieta. Le enseñaba a pelar, rebanar y secar los mangos para usarlos más adelante, pero lamentablemente hablaban nepalí.

Gyani Maiya Sen con su nieta. Imagen del autor.

Sin pezuñas, solamente garras

Cuando empezamos a hablar con Gyani Maiya y ella nos contaba de su cultura y tradiciones, una vaca perdida entró al granero. Se levantó de su silla, bajó al ‘lisno’ (tronco de madera al que se le ha dado la forma de escalera), y ahuyentó al bovino. Cuando regresó, nos contó de los hábitos alimenticios de los kusundas. Dijo que los “kusundas evitan los animales con pezuñas, pero les encanta comer los que tienen garras”. Ni siquiera tocan los ganados, incluidos cabras y cerdos. Tampoco matarían un ciervo ni comerían venado, lo que muestra cómo coexisten con la naturaleza.

Les encanta comer aves, su favorito es el faisán. Y el varano es su cacería preferida. Es tan especial que se ha convertido en parte de la ceremonia nupcial, pues necesitan presentar su huevo, carne, ropa y, por supuesto, algo de dinero a la familia de la futura novia. Si no pueden encontrar un huevo de varano las partes interesadas no pueden iniciar las conversaciones. Y si llegan sin carne de varano, no hay matrimonio.

The bag and the snare Image by author.

Bolsa y trampa. Imagen del autor.

Aún cazan y recolectan

Luego, desempacó un bulto de cuerdas enredadas. El lío de cuerdas era una trampa para atrapar aves de la selva y la bolsa es para transportar las aves atrapadas. La trampa se hace con cuerdas extraídas de enredaderas silvestres y se llama ‘aant‘; la bolsa es ‘aamji‘ en kusunda. Los kusundas atan la trampa entre dos árboles, la ocultan cerca de ahí e imitan el sonidos de los faisanes con hojas de cica entre los labios. Cuando las aves pasan entre los árboles, quedan atrapadas, y luego llevan a las aves en esa bolsa con perforaciones.

Mientras estábamos documentando las palabras especiales del kusunda, pude ver una nube de insectos diminutos que se dirigían a un agujerito en un tronco. No son abejas ni moscas, los llaman ‘putka’, según Gyani Maiya y producen una sustancia dulce parecida a la miel.

Por último, Gyani Maiya nos mostró su granero. Ha plantado batatas en todos los rincones. Con ayuda de una pala desenterró algunas y las metió en el aamji. A sus más de 80 años, conserva una figura fuerte. Y sobre todo, su tono de mando era la evidencia del aura que debió haber tenido en su juventud — poderosa como una ‘reina de la selva’.

Putka. Imagen del autor.

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