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¿Está el Gobierno nigeriano amordazando la justicia antes de las elecciones presidenciales de febrero?

Captura de pantalla del magistrado Walter Onnoghen en el juramento a su cargo como presidente de la Corte Suprema de Nigeria ante el presidente en funciones Yemi Osinbajo, en las Cámaras del Consejo de la Villa Presidencial, en Abuja, el 7 de marzo del 2017.

El Gobierno nigeriano ha presentado acusaciones de negligencia y fraude fiscal contra Walter Onnoghen, presidente de la Corte Suprema de Nigeria (CJN). Premium Times informa que desde 2016:

Mr. Onnoghen [only] partially declared his assets, but still failed to declare a series of bank accounts, denominated in local and foreign currencies. … The government consequently filed six charges of non and fraudulent declaration of assets by Mr Onnoghen, with trial expected to commence on January 14 at the Code of Conduct Tribunal.

el señor Onnoghen declara [solo] parcialmente sus bienes, pero no ha declarado varias cuentas bancarias, tanto de moneda local como extranjera. … En consecuencia, el Gobierno ha presentado seis cargos de declaraciones de bienes fraudulentas y no fraudulentas hechas por el señor Onnoghen, y se espera el inicio del juicio el 14 de enero en el Tribunal de Código de Conducta.

Los cargos contra el presidente de la Corte Suprema de Nigeria se basan en una petición patrocinada por la Iniciativa Anticorrupción e Investigación basada en Datos. Según Signal, el grupo está vinculado al actual presidente, Muhammadu Buhari. El autor de la petición, Dennis Aghanya, fue su asesor de medios entre 2009 y 2011, y es ahora secretario ejecutivo del grupo de investigación y datos que inició la petición.

A pocas semanas de las elecciones presidenciales de febrero, los cargos presentados contra el presidente de la Corte Suprema de Nigeria han dado paso a las sospechas de que las dinámicas políticas etnoreligiosas han intervenido, ya que las tensiones religiosas y étnicas se acentúan en Nigeria entre la mayoría cristiana del sur y la mayoría musulmana del norte.

El presidente de la Corte Suprema de Nigeria ha negado toda irregularidad.

Política etnoreligiosa de la designación de Onnoghen

El nombramiento del presidente de la Corte de Nigeria es normalmente un proceso muy simple. La Comisión Judicial Nacional da al presidente el nombre del magistrado más antiguo y luego el órgano legislativo confirma la investidura.

Pero no fue este el caso con Onnoghen, donde su identidad religiosa como cristiano del sur de Nigeria puede haber sido un factor. El 10 de noviembre de 2016, Buhari, musulmán del norte de Nigeria, “designó a Onnoghen como ‘presidente en funciones de la Corte‘ tras la tras la obligada jubilación del magistrado Mahmud Mohammed cuando cumplió 70 años”, según narra el diario Punch. Esto alimentó la especulación de que Onnoghen no sería un presidente real, y que podría salir del cargo para dar tiempo a Buhari de designar a otro musulmán norteño en su lugar. La tendencia de Buhari de hacer “desginaciones provincianas” ha acentuado los fallos étnicos y religiosos del país.

El nombramiento de Onnoghen como ‘presidente definitivo de la Corte Suprema’ llegó tres meses después de la mano del subjefe de Buhari, Yomi Osibanjo (también cristiano del sur), que actuó como presidente interino durante la ausencia médica de su jefe. Que la designación se diera mientras Buhari se encontraba fuera aumentó las sospechas.

Una historia de intimidación e ilegalidad

La rama ejecutiva del Gobierno nigeriano cuenta con un sórdido historial de intimidación hacia otras ramas gubernamentales. El 22 de septiembre de 2015, se presentaron cargos similares de “no declaración” de bienes contra el presidente del Senado, Bukola Saraki, líder de la Asamblea Legislativa Suprema de Nigeria. El 6 de julio de 2018, el Tribunal Supremo de Nigeria desestimó las falsas acusaciones contra Saraki.

De forma similar, en octubre de 2018, a medianoche, agentes del servicio secreto de Nigeria registraron por la fuerza los domicilios de algunos jueces en Abuja, la ciudad capital, y otros cinco estados “en busca de pruebas que relacionarna a los jueces con la corrupción”. Este “lamentable y desafortunado incidente” fue denunciado por los abogados como “totalmente inadmisible en una sociedad democrática”.

Samuel Ogundipe, periodista Premium Times que dice las cosas claras, contó su escepticismo sobre la situación del magistrado Onnoghen:

Estaré esperando a ver los noticiarios que ampliarán esta propaganda de la presidencia sobre el magistrado Onnoghen. Si Buhari realmente no sabe nada acerca de planificadas acusaciones contra este importante jurista, debería evitar este circo y asegurarse de que rueden cabezas.

Paul Usoro, presidente del Colegio de Abogados de Nigeria, asegura que “la velocidad con que la que se han desarrollado la investigación y juicio de Onnoghen confirma que el ejecutivo federal del presidente Muhammadu Buhari ha dirigido estos acontecimientos”.

Señala que la formulación de cargos ante Tribunal de Código de Conducta estaba planificada para el 14 de enero, con solo tres días de diferencia entre el procesamiento de la petición de investigación, cargos y comparecencia ante el tribunal:

Such unprecedented speed and efficiency in Nigeria’s criminal justice administration! It is clear, given the rush with which this matter was conducted, that the CJN was not privy to it and did not conduct its mandatory required disciplinary processes prior to the filing of the Charge before the CCT.

¡Una velocidad y eficiencia sin precedentes en la administración de justicia penal de Nigeria! Está claro, por la prisa con que se llevó a cabo el asunto, que el presidente de la Corte Suprema no estaba al tanto y que no se pusieron en práctica los procesos disciplinarios requeridos antes de la formulación de cargos ante el Tribunal de Código de Conducta.

¡Amordaza la justicia, punto!

Sebastine Hon, importante abogado de Nigeria, equivalente a un consejo de la reina), describió los cargos contra el presidente de la Corte Suprema como “un intento deliberado de amordazar al Poder Judicial”. Considera este movimiento “peligrosamente político y tendencioso”:

Suddenly, we woke to see a petition leaked to the informal or social media, allegedly received by the Code of Conduct on [January 9.] Suddenly, we are told charges have been filed against the CJN. Suddenly, the Presidency is reportedly asking him to step aside! Was he interrogated or interviewed and his own reactions obtained?

De repente, llega el día en que vemos una petición filtrada a los medios informales, o redes sociales, supuestamente recibida por el Código de Conducta el [9 de enero]. De repente, se nos dice que se han presentado cargos contra el presidente de la Corte Suprema. De repente, ¡se dice que la presidencia le pide que renuncie! ¿Se le interrogó, o preguntó siquiera, y se tomó nota de sus reacciones?

Guerra selectiva contra la corrupción

Los internautas nigerianos no tardaron en señalar la hipocresía de lo que parece ser una guerra selectiva contra la corrupción:

Babachir se está relajando en casa.
Ganduje camina libremente.
Pero, 48 horas después, acusan formalmente al presidente de la Corte Suprema ante un tribunal.

Babachir David Lawal, exsecretario del gobierno de la federación, fue destituido el 30 de octubre de 2017, tras un escándalo relacionado con gastos de jardinería que resolvió una comisión legislativa de investigación con la conclusión de que la empresa de Babachir “recibió un contrato de consultoría para una agencia de intervención durante su mandato”. Babachir no ha sido imputado –está haciendo campaña para la reelección de Buhari.

En videos ampliamente difundidos en redes sociales, se vio a Abdullahi Ganduje, gobernador del Estado de Kano, recibiendo supuestos sobornos de 5 millones de dólares estadounidenses de parte de contratistas. Ganduje, miembro del partido gobernante de Buhari, All Progressive Congress (Congreso Progresista), aún no ha sido procesado. A pesar de esto, el presidente Buhari describió a Ganduje como “un hombre muy responsable”.

Un juicio ‘dudoso’, voces disidentes

Muchos ven el juicio al presidente de la Corte Suprema como una forma más de silenciar del presidente Buhari desde que asumió el cargo en 2015:

Bajo el mandato de Buhari, han silenciado a la prensa. Han silenciado a los sindicatos obreros. Han silenciado a las organizaciones de la sociedad civil. Han silenciado a los intelectuales públicos. Han silenciado al Poder Judicial.

Pero nada está del todo perdido si el pueblo no permanece en silencio.

Buhari y su círculo de acólitos están desesperados por amañar las elecciones. Desde las inusitadas figuras presentadas para participar en las primarias, la designación de un (supuestamente) funcionario de la Comisión Electoral Nacional Independiente lejanamente emparentado, hasta este último ataque al presidente de la Corte Suprema CJN. No tienes que ser partidario del Partido Democrático Popular para verlo.

Un artículo en ScoopNg describe el juicio como dudoso, y señala que el juez a cargo del caso, Danladi Umar, es corrupto. El fiscal Festus Keyamo se ve en un conflicto de intereses, pues está a cargo de la estrategia de comunicaciones de la campaña de reelección de Buhari.

 On this basis alone, the trial of the CJN, a person who has served the country for almost 35 years without a charge should make every Nigerian fretful, suspicious and vigilant … All fingers are pointing to the 2019 elections.

Solamente teniendo esto en cuenta, el juicio del presidente de la Corte Suprema, una persona que ha servido al país durante 35 años sin tacha alguna, debería inquietar, sospechar, y mantener alerta a todos los nigerianos … Todos los dedos apuntan a las elecciones de 2019.

Una Corte Superior Federal de Abuja ha detenido la programada acusación formal ante el tribunal de Onnoghen “para mantener las cosas como están hasta el 17 de enero”.

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