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Expulsan de Bangladesh a grupo internacional de seguridad laboral, y trabajadores textiles temen volver a peligrosas condiciones laborales

“Que el Acuerdo funcione en Bangladesh significa un lugar de trabajo seguro”.
“Necesitamos que el Acuerdo funcione en Bangladesh porque no queremos morir”.
Imagen de la cuenta en Instagram de la activista Kalpona Akter, utilizada con autorización.

En abril de 2013, una fábrica textil se derrumbó en el complejo Rana Plaza de Savar (Bangladesh), y causó la muerte de 1134 personas. La tragedia expuso la falta de seguridad en la industria textil de Bangladesh, el sector con más empleados y mayores exportaciones del país, entre cuyos clientes están las principales marcas de moda europeas y estadounidenses. Poco después, más de180 minoristas internacionales, importadores y sindicatos locales y globales firmaron un pacto de cinco años para aumentar la seguridad en las fábricas de ropa de Bangladesh.

Desde su establecimiento, el Acuerdo sobre Incendios y Seguridad de los Edificios de Bangladesh (conocido como “Acuerdo”) ha realizado inspecciones en 1620 fábricas de ropa, ha garantizado la difusión pública de informes de seguridad y planes de acciones correctivas y ha proporcionado formación sobre seguridad a los trabajadores.

Las autoridades de Bangladesh pretenden ahora expulsar al grupo del país, y transferir sus actividades de supervisión al organismo regulador estatal denominado Grupo de Coordinación de Soluciones (RCC), establecido en 2017.

Tofail Ahmed, ministro de Comercio, declaró en junio de 2018 a la prensa: “Hoy Bangladesh ha adquirido suficiente eficiencia para cuidar de la seguridad y el buen funcionamiento de su maquinaria de fabricación de ropa”. Y añadió: “Después del inesperado incidente del Rana Plaza, no se han producido más accidentes. A partir de ahora, la RCC se ocupará regularmente de estos asuntos”.

La RCC se fundó gracias a la colaboración de organismos oficiales y asociaciones de empresarios textiles. No cuenta con representación de ningún sindicato de obreros del sector, y muchos de estos sindicatos creen que la RCC no tiene capacidad para llevar a cabo inspecciones y mejoras de toda la industria textil bangladesí, que según un estudio, podría sumar unas 8000 fábricas si se incluyen pequeñas empresas y subcontratistas.

En estos últimos años, muchos empresarios se han quejado de que el Acuerdo les exigía costosas mejoras en la seguridad. Si no las cumplen, se arriesgan a perder valiosos clientes europeos y estadounidenses.

Aunque el Acuerdo expiraba en mayo de 2018, sus firmantes convinieron en 2017 ampliarlo hasta 2021, ya que solo 174 de las 1620 fábricas que supervisaron habían completado hasta ese momento todas las correcciones de seguridad recomendadas.

No obstante, en abril de 2018, un tribunal de Bangladesh ordenó al Gobierno que no renovara la vigencia del Acuerdo más allá del 31 de mayo, después de que una fábrica local de ropa presentara una demanda contra el grupo.

El grupo apeló, y el Tribunal Supremo de Bangladesh dictaminó la extensión del Acuerdo seis meses más bajo un “acuerdo de transición”. El tribunal debería dictar su sentencia definitiva en una audiencia convocada para el 21 de enero.

El Acuerdo es una de las tres iniciativas similares creadas en Bangladesh tras la tragedia del Rana Plaza. La Alianza para la Seguridad Laboral de Bangladesh, compuesta por 28 minoristas globales, terminó sus cinco años de vigencia el 31 de diciembre de 2018, y no se ha pedido su ampliación.

La Alianza ha proporcionado formación básica sobre incendios a más de un millón de trabajadores en 655 fábricas. Cuatrocientas factorías han satisfecho las recomendaciones de mejoras que les hicieron.

Una tercera organización, la Iniciativa Nacional, gestionada por el Estado, supervisa 745 fábricas. Esta supervisión quedará en manos de la RCC a principios de 2019.

En una entrevista por correo electrónico, Global Voices debatió el tema con la activista laboral Kalpona Akter, fundadora y directora ejecutiva del Centro Bangladesí de Solidaridad Laboral, grupo de defensa de los derechos del trabajador.

Akter comenzó a trabajar en una fábrica textil cuando tenía 12 años. A los 15 se convirtió en presidenta de su sindicato, y por su activismo ha sido detenida, sufrido amenazas y recibido premios internacionales.

Kalpona Akter (@kalponaakter). Usada con autorización.

Global Voices: ¿Cuáles son los principales peligros que enfrentan los obreros textiles en Bangladesh?

Kalpona Akter (KA): The main problem has been structural. When the industry was growing rapidly, the country wasn't ready with all the infrastructures. So many of these factories had been established in former residential buildings, which later were expanded illegally without an approved structural plan (to support heavy machinery etc.). The electric wiring system in these factories was poor and lack of emergency exits or firefighting system were common.

Kalpona Akter (KA): El problema principal ha sido estructural. Mientras el sector crecía rápidamente, el país no contaba con suficientes infraestructuras. Por eso, muchas fábricas se instalaron en antiguos edificios residenciales, que después se ampliaron ilegalmente sin contar con planes estructurales con aprobación legal (para soportar el peso de la maquinaria industrial, por ejemplo). El cableado eléctrico de estas factorías estaba obsoleto, y era habitual que no hubiera salidas de emergencia ni sistemas contra incendios.

GV: ¿Cuáles son los principales logros del Acuerdo en lo que respecta a mejorar la seguridad en el trabajo en el sector textil de Bangladesh?

(KA): They found thousands of life-threatening hazards during their inspection in over 1600 factories which resulted in fixing over 90% of those hazards in subsequent times.

They included workers participation in the inspections in order to get first-hand information on safety – to know how workers are feeling about the working environment in the factory. They followed up with the workers sharing their follow-up reports and corrective action plan; giving a belief to the workers that their lives matter in the supply chain.

At the top of that the overall transparency that the Accord created was huge; sitting anywhere in the globe anyone could see the factory inspection report, the suggested corrective action plan of all those factories in the Accord website, that was phenomenal. Before 2013, hundreds of garments workers gave their lives succumbing to factory fires or many other work-related injuries. After Accord started work in Bangladesh the death tally is zero!

This is the main issue we are trying to address in the past years that, if there is an industry there will be industrial disasters but there is no point for the workers to die for lack of safety. The work of Accord showed us that, there can be a disaster or a freak accident but workers lives will be still safe if measures are in place!

(KA): Durante sus inspecciones a más de 1600 fábricas, descubrieron miles de peligros mortales, lo que dio como resultado la eliminación posterior de más del 90 % de esos peligros.

Se incluyó la participación de los trabajadores en esas inspecciones con el fin de obtener información de primera mano sobre seguridad, de conocer cómo se sienten los trabajadores respecto al entorno laboral de sus fábricas. Luego, difundieron sus informes y sus planes de acciones correctivas, y dieron a los operarios la percepción de que sus vidas eran importantes en la cadena de suministro.

Además, la transparencia general que creó el Acuerdo fue enorme: desde cualquier parte del mundo, cualquiera podía leer el informe de la inspección de la fábrica, el plan de acción correctiva sugerido a cada factoría que aparecían en el sitio web del Acuerdo, eso fue algo extraordinario. Antes de 2013, cientos de trabajadores textiles habían nuerto en incendios de fábricas u otros accidentes laborales. Desde que el Acuerdo entró en vigencia en Bangladesh, no ha habida muertos.

La cuestión principal que hemos intentado tratar en los últimos años es que si existe una industria habrá accidentes industriales, pero no tiene ningún sentido que mueran obreros por falta de seguridad. La labor del Acuerdo nos ha demostrado que puede haber un desastre o un accidente grave, pero las vidas de los trabajadores seguirán a salvo si se toman medidas.

GV: ¿Por qué necesita el sector ampliar la vigencia del Acuerdo?

(KA): The government is NOT yet ready with resources and expertise to sustain the change that Accord has made. The government and the manufacturers are saying that RCC (Remediation Co-Ordination Cell) is ready to take over all the work that Accord is doing but this is not true. The RCC is not ready yet to take all the job & responsibilities that Accord in doing in order to make these factories safer. Accord really needs to complete its current extension (up to 2021) and if still needed it should go beyond as well.

(KA): El Gobierno TODAVÍA NO tiene los recursos ni la experiencia para mantener los cambios que el Acuerdo ha logrado. El Gobierno y los fabricantes sostienen que el RCC está preparado para llevar a cabo la labor que realiza el Acuerdo, pero no es cierto. El RCC no está listo para asumir todas las responsabilidades y el trabajo que desarrolla el Acuerdo con el fin de hacer esas fábricas más seguras. Es realmente necesario que el Acuerdo complete la extensión que se ha pactado (hasta 2021), y más tiempo aún si fuera necesario.

GV: ¿Quién está en contra de la presencia del Acuerdo en Bangladesh?

(KA): The government and the Manufacturer Associations are against to the Accord since the beginning of its work. One of the reasons can be that they have not been included in the mainstream of the Accord's decision-making process regarding factory inspections, so they are not in the steering board. There are also rumors that the Accord has been imposed on the manufacturers by powerful foreign nations or that the Accord is a colonialism program.

(KA): El Gobierno y las asociaciones de fabricantes están contra el Acuerdo desde el principio de su puesta en marcha. Una de las razones podría ser que no se les incluyó en la mayor parte de los procesos de toma de decisiones del Acuerdo en lo tocante a inspecciones de fábricas, por lo que no están en la junta directiva. También hay rumores de que algunas naciones poderosas han impuesto el Acuerdo a los fabricantes, o que es un programa colonialista.

GV: ¿Qué sucederá con los cientos de miles de trabajadores del sector textil y con el propio sector si el Acuerdo abandona Bangladesh?

(KA): Then the factories will reverse back to the Rana Plaza situation. The problems in the RMG industry in Bangladesh are not new. If the government and the manufacturers would really care about the workers first before their profit then they would not have experienced all those horrified fire accidents and building collapses. If workers lives would really matter, then we wouldn't witness all these workers die in the last three decades. The bottom line is, the Accord leaving the country prematurely would mean an unsafe industry once again.

(KA): Las fábricas volverán a la situación del Rana Plaza. Los problemas del sector textil bangladesí no son nuevos. Si el Gobierno y los fabricantes se preocuparan de verdad por los trabajadores por encima de su propio beneficio, no se hubieran producido todos esos incendios y derrumbes de edificios. Si las vidas de los obreros importaran realmente, no hubiéramos sido testigos de todas esas muertes en las últimas décadas. Al final, la salida prematura del Acuerdo del país significará un sector poco seguro de nuevo.

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