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Cuatro países del sur de África presentan petición para levantar la prohibición internacional al comercio de marfil

Elefante africano. Creative Commons/Pixabay.

Mientras el mundo se prepara para la XVIII Convención Anual de Comercio Internacional de Especies en Peligro de Fauna y Flora Silvestre (CITES) y su Conferencia de Partes (CoP18), cuatro países del sur de África —Zimbabue, Botsuana, Namibia y Sudáfrica— enviaron una petición y propuesta para retirar las restricciones y permitir el comercio internacional en marfil sin procesar registrado de sus elefantes.

CITES es un “acuerdo internacional entre Gobiernos para garantizar que el comercio internacional de especímenes de animales y plantas silvestres no amenace su sobrevivencia”. La convención se llevará a cabo en Colombo, Sri Lanka, entre el 23 de mayo y el 3 de junio de 2019.

La propuesta de 12 páginas busca enmendar la anotación del listado de las poblaciones de elefantes de Botsuana, Namibia, Sudáfrica y Zimbabue del Apéndice II. Afirma que esos cuatro países africanos en total tienen la mayor población de elefantes, con un estimado de 256 000 ejemplares. Es el equivalente al 61 % de todos los elefantes africanos.

CITES ha rechazado anteriores propuestas de Zimbabue y Namibia de permitir el comercio de marfil con controles menos rigurosos, y CoP18 de este año parece que será la continuación de una batalla que ya lleva 30 años, desde la prohibición de comercialización internacional de marfil de 1989.

¿Serán diferentes las cosas esta vez? La prohibición internacional se impuso por la disminución de la población de elefantes por la crisis de caza furtiva. Según la Fundación de Vida Silvestre Africana, se mata a 35 000 elefantes por sus colmillos cada año. La propuesta para poner fin a la prohibición del comercio de marfil desencadenó un enfrentamiento entre conservacionistas de elefantes y quienes están a favor de la práctica, por razones económicas.

#CoP18: Botsuana, Namibia y Zimbabue proponen enmendar anotación de Apéndices de CITES para retirar restricciones y permitir comercio internacional de marfil son procesar registrado de elefantes africanso de Botsuana, Namibia, Sudáfrica y Zimbabue.
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Esta será la firma de la orden de muerte de los elefantes.

#CoP18: Botsuana, Namibia y Zimbabue proponen enmendar anotación de Apéndices de CITES para retirar restricciones y permitir comercio internacional de marfil son procesar registrado de elefantes africanso de Botsuana, Namibia, Sudáfrica y Zimbabue.
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Vamos, esto no significa necesariamente que vayan a matar a los elefantes. Estos países pueden tener grandes capturas de marfil. Y el comercio permitirá a estos países hacer más por la vida silvestre en sus países.

Antes de la prohibición, el comercio de marfil era floreciente en África con regulaciones legales, y lo mismo ocurría con la caza furtiva. La Sociedad Humana Internacional informó que entre 1979 y 1989, la cantidad de elefantes africanos pasó de aproximadamente 1.2 millones a unos 600 000. Esto llevó a la prohibición de CITES de 1989 en el comercio de marfil, los elefantes entraron a una lista de especies amenazadas con extinción.

Levantar la prohibición al comercio de marfil

Uno de los principales pedidos de los cuatro países es permiso para comercializar marfil sin procesar registrado —es decir, quieren autorización para vender marfil sin procesar de elefantes que mueren de manera natural. Este marfil sin procesar se obtendrá de existencias del Gobierno, excluido el marfil incautado y marfil de origen desconocido.

Además, el comercio solamente se haría con socios comerciales verificados en la secretaría de CITES. Los proponentes sugieren que estas medidas de seguridad garantizan el cumplimiento y eliminan la posibilidad de vender marfil de origen ilegal.

Quienes están en contra del comercio de productos de animales silvestres sacan sus argumentos de lo ocurrido cuando CITES aprobó una venta excepcional de marfil legal a China y Japón en 2008. La razón para esta venta fue inundar el mercado, bajar los precios del marfil y, a la larga, poner fin al beneficio, financiero de la caza furtiva. Se recaudaron 15 millones de dólares estadounidenses de la venta de 102 toneladas de reservas de propiedad estatal de esos cuatro países africanos.

Sin embargo, esto causó un dramático aumento de la caza furtiva de elefantes. Los que están en contra de levantar la prohibición señalan estos antecedentes para mostrar que el comercio de marfil perjudica más que beneficia a los elefantes africanos —hasta con medidas de seguridad sugeridas.

Los elefantes están en la mira por su marfil, muy valorado en lugares como China y Hong Kong. Segun la BBC:

Ivory is seen as a precious material and is used in ornaments and jewelry. It's also sometimes used in traditional Chinese medicine. Some rich Chinese people think that owning ivory makes them look more successful. Others think that ivory will bring them good luck.

El marfil es considerado un material precioso y se usa en adornos y joyas. A veces también se usa en medicina tradicional china. Algunos chinos ricos creen que tener marfil los hace parecer más exitosos. Otros creen que el marfil les traerá buena suerte.

El debate del comercio de marfil ya ha creado grandes divisiones en el continente africano, algunos países lo apoyan y otros sostienen que la venta de marfil puede contribuir a los gastos contra la caza furtiva.

Se espera que Kenia se oponga fuertemente a esta propuesta como miembro de la Coalición del Elefante Africano, consorcio de 29 países africanos que no apoyan ninguna forma de comercio de marfil y que buscan promover el uso de elefantes no consuntivo. El grupo defiende actividades como la fotografía de vida silvestre y observación general de de vida silvestre, en contraposición a juegos de caza.

La batalla para salvar a los elefantes

El centro del debate de la comercialización de marfil es el hecho de que los elefantes africanos enfrentan mayores amenazas para su sobreviviencia con la pérdida de hábitat y caza furtiva.

Las peticiones para levantar la prohibición se han encontrado con rechazo en parte porque las naciones africanas no han podido demostrar éxitos substanciales hacia la reducción del comercio ilegal de marfil. Según el informe mundial de delitos contra la vida silvestre 2016 de la Oficina de Naciones Unidas sobre Drogas y Delincuencia:

Every year law enforcement authorities in Africa and Asia make large ivory seizures, many measuring over 500 [kilograms]. Between 2009 and 2014 CITES Elephant Trade Information System (ETIS) recorded 91 seized shipments, totalling 159 metric tons of ivory. This represents ivory from at least 15,900 elephants.

Cada año, las autoridades en África y Asia incautan grandes cantidades de marfil, de hasta más de 500 [kilos]. Entre 2009 y 2014. el Sistema de Información de Comercio de Elefantes de CITES registró 91 embarques incautados, con un total de 159 toneladas métricas de marfil. Esta representa marfil de al menos 15 900 elefantes.

De todas maneras, algunos países africanos como Zimbabue sostienen que su población de elefantes es saludable, y por eso están a favor de la petición de revisar la prohibición al comercio de marfil. El portavoz de Zimparks de Zimbabue afirmó que los elefantes han excedido su capacidad de carga:

Esta será la firma de la orden de muerte de los elefantes.
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Nuestro elefantes no están en peligro. Los más grandes han excedido su capacidad de carga.

Las autoridades afirman que la actual población de elefantes en Zimbabue es de 84 000 cuando en realidad hay aproximadamente 50 000.

La mayoría de agencias estatales responsables por la conservación en estos cuatro países africanos luchan por financiar la conservación y gestión de los elefantes. Sostienen que el ingreso generado del comercio de marfil se puede usar en beneficio de los trabajos de conservación. Los fondos se pueden usar también para aumentar la aplicación de la ley contra cazadores furtivos, traficantes, contrabandistas y aumentar la vigilancia en el terreno.

Estas discusiones pueden hacer que los países se alejen del acuerdo internacional de CITES. Por ejemplo, a fines de 2018, Japón decidió retirarse de la Comisión Internacional de Caza de Ballenas, tras el rechazo de su propuesta de resumir la caza de ballenas comercial el 14 de setiembre de 2018.

Algunos sostienen que la atención de CITES pasó de uso a preservación de vida silvestre, a lo que se oponen los cuatro países africanos. Algunos críticos sugieren que África debería retirarse de CITES, pues las políticas afectan a economías emergentes.

Si CITES rechaza su propuesta, estos cuatro países africanos pueden seguir los pasos de Japón y retirarse.

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