¿Ves todos los idiomas que hay? Traducimos las historias de Global Voices para que los medios ciudadanos del mundo estén disponibles para todos.

Lee más sobre Traducciones Lingua  »

Rusia: Personal de Kommersant renuncia en protesta por censura, desencadena debate de ética periodística

Vladimir Putin reunido con editores de los principales medios rusos. La mayoría está bajo control directo del Estado o es propiedad de un oligarca leal // kremlin.ru bajo CC2.0.

El 20 de mayo de 2019, la gerencia de Kommersant, uno de los diarios de negocios más antiguos y respetados de la Rusia posoviética, obligó a renunciar a sus dos reporteros estrella, Ivan Safronov Maxim Ivanov.

El incidente lo desencadenó un artículo de mayo de 201, que Safronov y Ivanov coescribieron, junto con otros reporteros del personal, sobre la posible renuncia de Valentina Matviyenko, presidenta de la cámara alta del Parlamento ruso, el Consejo de la Federación.

Citando fuentes anónimas, el artículo sostenía que Matviyenko, veterana política que fue gobernadora de San Petersburgo antes de asumir el puesto en el Parlamento, evaluaba otro importante puesto gubernamental.

Esto es bastante común: respetadas publicaciones en Rusia suelen publicar artículos basados únicamente en fuentes anónimas, pues los círculos gobernantes notoriamente herméticos del país son renuentes a dejar constancia hasta en los temas burocráticos más triviales.

A veces, estas primicias anónimas salen bien, pero con esta en particular no fue así. Una mes ha pasado desde que apareció el artículo apareció y Matviyenko aún no renuncia. Tal vez el artículo la hizo cambiar de planes o tal vez simplemente estaba equivocado.

Lo que siguió impactó a muchos, aunque no es novedad: ambos reporteros fueron obligados renunciar.

Maxim Ivanov anunció la noticia en su página de Facebook:

С завтрашнего дня я больше не работаю в ИД «Коммерсантъ».

Если без лирики: уход из Ъ оформлен по соглашению сторон, а решение о необходимости прекратить трудовые отношения принято акционером ИД. Поводом стала заметка «Спикеров делать из этих людей», в которой сказано о возможном уходе Валентины Матвиенко с поста председателя Совета федерации.

A partir de hoy, ya no trabajo en la casa editorial de Kommersant.

Para evitar volvernos líricos: formalmente, mi renuncia a Kommersant es un acuerdo mutuo entre las partes, pero la decisión de poner fin a mi empleo la tomó el accionista de la casa editorial. La razón es un artículo […] sobre la presunta renuncia de Valentina Matviyenko del puesto de presidenta del Consejo de la Federación.

Kommersant tiene solamente un “accionista”, Alisher Usmanov, una de las personas más ricas del mundo, propietario de un vasto imperio de medios que incluye Kommersant, Megafon, uno de los cuatro principales proveedores móviles en el país, y el grupo Mail.Ru, que tiene acciones en dos de las más populares redes sociales en el mundo rusófono, Vkontakte y Odnoklassniki.

Kommersant es una minúscula motita entre los otros activos de Usmanov, pero su cobertura política parece haberle causados significativos problemas. En marzo de 2019, María Karpenko, otra reportera de Kommersant, fue obligada a renunciar del canal de Telegram que administraba.

Varios trabajadores antiguos y actuales dijeron a Runet Echo que la interferencia de Usmanov en los asuntos editoriales del periódico ha sido constante a lo largo de los años, cada vez que sintió que la cobertura amenazaba sus intereses de negocios o molestaba a sus jefes en el Kremlin.

En 2011, Maxim Kovalsky, editor de Vlast (Poder), la revista política de Kommersant, fue despedido porque la revista informó del fraude masivo en las elecciones parlamentarias.

Es triste que nos estemos acostumbrando a estas purgas en los medios. Gazeta.ru, Lenta.ru, Delovoy Peterburg, ahora Kommersant. La lista podría seguir. Cada vez hay menos grandes medios independientes.

En una entrevista con Vedomosti, diario de negocios competidor, Vladimir Zhelonkin, editor en jefe de Kommersant, dijo que Ivanov y Safronov tuvieron que renunciar porque su artículo no cumplía con los parámetros editoriales. No especificó qué parámetros exactamente y eludió el hecho de que, como principal editor, publicó el artículo en la portada del periódico cuando apareció. También negó las acusaciones de intervención de Usmanov.

Apenas horas después de que Ivanov y Safronov se fueron, toda la sección de política de Kommersant, docenas de personas en total, renunciaron en protesta en solidaridad con sus colegas.

El reportero Vsevolod Inyutin publicó en su página de Facebook una pila de notas suscritas que dicen: “Por la presente, renuncio a mi puesto por desacuerdos con la decisión del accionista de despedir a dos trabajadores de la sección de política, Ivan Safronov y Maxim Ivanov”.

Captura de pantalla de la publicaciónd e Facebook de Vsevolod Inutin.

К этому давно шло. Всё остальное написал Глеб Черкасов

Se ha estado preparando por un tiempo. Gleb Cherkasov [editor de la sección política de Kommersant] dijo el resto.

Afectado por las renuncias masivas, Kommersant pareció incapaz de cubrir la crisis en sus propias filas:

Tras la renuncia de Ivanov y Safronov, toda la sección política de Kommersant renuncia.
————
Acabo de recibir en mi bandeja de entrada las “Historias más importantes del día” del boletín del periódico Kommersant.

Adivinen qué no mencionan.

StalinGulag, bloguero político antes anónimo que se volvió centro de atención de los medios cuando reporteros de investigación dieron a a conocer su verdadera identidad, se preguntó por qué un periódico en la Rusia de hoy siquiera necesita sección política:

Presión en importante diario ruso desencadena partida masiva.
Toda la sección de política de uno de los principales diarios de Rusia, Kommersant, renunciaron el lunes en protesta por censura tras el despido de dos veteranos reporteros
.
———–
“Los accionistas de la publicación decidieron acertadamente — ‘Para qué necesitas sección política en el periódico Kommersant si no hay política en el país'”, bromeó Stalin Gulag, destacado bloguero contra el Kremlin. Lo más reciente sobre lo sucedido en Kommersant.

Sin embargo, no todos mostraron solidaridad con los malos momentos de los reporteros de Kommersant.

En Telegram, algunos han apostado que la postura pública de los reporteros fue parte de un intento para promocionar el medio que están lanzando.

Kevin Rothrock, editor de Meduza (y exeditor de RuNet Echo), tuiteó sobre los rumores:

Que los despedidos de Kommersant inicien un nuevo medio de comunicación no tiene sentido.

Hacen que la situación de despido parezca un conflicto deliberado de periodistas. Dicen que provocaron su despedido lo más públicamente posible. Y que la administración de Kommersant se convierta en víctima. Sentimos pena por todos.
———–
Supe de los rumores, ¿la anterior sección de política de Kommersant está iniciando su propio medio de comunicación? El periodista Smirnov dice que es una porquería de historia plantada para generar solidaridad a la gerencia del periódico.

Alexey Navalny, destacado opositor políticos, tuiteó:

Esto ya pasó, por supuesto, pero cuando Usmanov me demandó por decir que “Usmanov censura el periódico Kommersant”, ningún reportero (anterior o actual) se ofreció a ser mi testigo. Todos se acobardaron.

Navalny escribió una extensa publicación en su sitio en la que acusa a reporteros y editores de Kommersant de cobardía y complacencia, y al mismo tiempo ofrecía ayuda legal. También llamó “amarillos” a todos lo que aún no han renunciado y que habría que condenarlos al ostracismo.

Pero junto con las palabras públicas de Navalny a los periodistas —una de muchas en su carrera política— hubo otros que repitieron sus declaraciones.

RBC, otro medio de negocios que compite con Kommersant y que enfrenta muchos problemas similares—su principales editores fueron obligados a renunciar tras una investigación de la fortuna de Vladimir Putin— escribió sobre las raíces históricas de la crisis política de hoy en los medios rusos:

Ante el escándalo de Kommersant, Andrei Kolesnikov tuvo ideas interesantes sobre la “economía de farsa” del periodismo ruso contemporáneo.

Como las principales publicaciones de Rusia son propiedad estatal o pertenecen a oligarcas leales al Kremlin, es improbable que la crisis se resuelva pronto.

Inicia la conversación

Autores, por favor Conectarse »

Guías

  • Por favor, trata a los demás con respeto. No se aprobarán los comentarios que contengan ofensas, groserías y ataque personales.