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Viajar: Deporte extremo para los africanos

Imagen de la silueta de África de Natasha Sinegina (CC BY-SA 4.0). Imágenes de páginas de visados de Jon Evans (CC BY 2.0). Mezcla de imágenes de Georgia Popplewell.

En 2019, a Temitayo Olofinlua, escritor y académico nigeriano, le negaron un visado para asistir a la Conferencia Europea de Estudios Africanos en Edimburgo, Reino Unido. La Alta Comisión Británica en Nigeria dijo que “no estaban convencidos” de que Olonfinlua se marcharía del Reino Unido al final de su viaje.

Estoy empezando a aceptar que no llegaré a la conferencia.

De todas maneras, ¿qué hacemos con esta absoluta falta de respeto a las personas, por el tiempo de las personas?

Deja un amargo sabor en la boca.

Es claro que el sistema, tal como está, no funciona.
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La verdad es que estoy cansado.

La denegación del visado fue posteriormente anulada por el Ministerio del Interior del Reino Unido. Olofinlua asistió a la conferencia y regresó a Nigeria.

Otros no han tenido tanta suerte. En abril de 2019, las autoridades de visados del Reino Unido impidieron que 24 de 25 científicos africanos que estudian enfermedades infecciosas se reunieran con sus colegas en distintos eventos que tuvieron lugar como parte de la Cumbre de África de la Facultad de Economía de Londres. A las personas con mayor participación y mejor posicionadas en la investigación de las enfermedades del continente se les impidió participar en un evento sobre el “desafío de la preparación ante una pandemia

Se asume que los africanos que llegan están huyendo – pero es el Reino Unido el que pierde
El hostil manejo del Ministerio del Interior de profesionales africanos visitantes no es buena señal para la Gran Bretaña global
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La Facultad de Economía de Londres acogerá la próxima Cumbre de África no en Londres sino en Bélgica para que sea más fácil garantizar los visados a los africanos, y porque ahora muchos invitados africanos se niegan a pasar por el humillante proceso británico de solicitud de visados.

“¡No volverás!”

Prohibir a los africanos entrar en algunos países no es solo humillante —también pone de manifiesto el racismo institucional que apoya la noción de que no se puede confiar que los profesionales y artistas africanos obedecerán las leyes.

El artículo 13 de la Declaración Universal de Derechos Humanos declara que “toda persona tiene derecho a salir de cualquier país, incluso el propio, y a regresar a su país”. La realidad, sin embargo, es que sin un pasaporte y un visado válido, este derecho no puede ejercerse fácilmente. Y la facilidad para conseguir un visado varía según la nacionalidad. En el Índice de Pasaportes de Henley de 2019, Japón y Singapur ostentan el primer puesto en cuanto acceso a la mayoría de los países, mientras que Angola, Egipto y Haití se encuentran en último lugar.

La escritora keniana Ciku Kimeria describe la humillación de vivir sin “privilegios de pasaporte“. Señala que ni siquiera un visado garantiza la entrada porque “aún tienes que tratar con el arisco agente de inmigración que te preguntará con desconfianza: ‘¿Y qué vas a hacer aquí?'”. Si la respuesta a esta pregunta no satisface al agente, a los visitantes podrían los llevar de vuelta a la puerta de embarque.

Tenemos que abordar esta injusticia de los visados. Es hora de hablar sobre la reciprocidad de visados. Si a los ugandeses que viajan al extranjero se les aplican estas normas, a los extranjeros que visitan Uganda se les deberían aplicar las mismas normas. ¡Basta ya! Y África, es hora de que quitemos los requisitos de visados para visitarnos entre nosotros.

Para los africanos que viajan fuera del continente, solicitar un visado puede parecerse a ofrecer sacrificios a un dios voraz. Adéṣínà Ayẹni (Ọmọ Yoòbá), editora de yoruba para Global Voices, cuenta su reciente experiencia cuando intentó conseguir un visado para Lisboa, Portugal, para la Cumbre Creative Commons de 2019:

It was the greatest news of my life when I received a mail to deliver a keynote address at the 2019 CC Summit in Lisbon. . . . On April 18, 2019, some days to my birthday, I submitted my visa application to attend the Lisbon summit at the VFS Global office in Lekki, Lagos. The summit was slated for May 9-11, 2019, but visa processing takes a minimum 15 days.

On the day I was to depart for Portugal, I still [hadn’t] received my passport. . . . 11 days after the summit elapsed, I received a text from the VFS for collection of my passport. My people say, inú dídùn l’ó ń mú orí yá (you cannot be at your best when sad). It is one thing that I was not given a visa to attend the summit, another is that the huge scholarship grant to attend the summit went down the drain, wasted. I am miserable because I have not been able to refund the scholarship due to the Central Bank of Nigeria’s policy on wire transfers. It is excruciatingly painful that my right to associate as a free citizen of the global village was violated. I was stripped of my voice!

La mejor noticia de mi vida fue cuando recibí un correo electrónico para dar un discurso de apertura en la Cumbre Creative Commons de 2019 en Lisboa … El 18 de abril de  2019, pocos días antes de mi cumpleaños, envié mi solicitud de visado para asistir a la cumbre de Lisboa a la oficina VSF Global de Lekki, Lagos. La cumbre estaba programada entre el 9 y 11 de mayo de 2019, pero el proceso de visado tardaba mínimo 15 días.

El día que debía irme a Portugal, todavía no [había] recibido mi pasaporte … once días después de la cumbre recibí un mensaje de la VFS para recoger mi pasaporte. En mi país decimos inú dídùn l’ó ń mú orí yá (no puedes estar en tu mejor momento cuando estás triste). Por un lado, no me dieron el visado para asistir a la cumbre, por otro, la cuantiosa subvención para asistir a la cumbre se fue por el desagüe, se desperdició. Me siento muy mal porque no he podido devolver la subvención por la política del Banco Central de Nigeria sobre transferencias electrónicas. Es insoportablemente doloroso que se violara mi derecho a relacionarme como ciudadana libre del mundo. ¡Me arrebataron la voz!

Para los africanos que viajan dentro de África: Una dolorosa ironía

Es difícil para los africanos viajar fuera de África —pero viajar dentro del continente puede ser igualmente desalentador. Los ciudadanos de muchos países desarrollados pueden viajar a la mayoría de países africanos sin visado, o con pocas restricciones, pero la mayoría de africanos necesita visados para viajar a más de la mitad de otros países de África.

La nigeriana Rosemary Ajayi, colaboradora de Global Voices, plasma la “lucha de los africanos que viajan dentro de África”:

I am happy that we, and many others, are highlighting the challenges Africans face getting Western visas. This doesn't annoy me as much as the struggles of Africans travelling within Africa. At RightsCon in Tunis, and GlobalFact in Cape Town, I took the time to ask Africans if they had needed visas. Just this weekend, I learnt of a Nigerian journalist who was unable to attend GlobalFact because he didn't have a visa. Let's not talk about how most of the African delegates at RightsCon had to fly out of Africa first, in order to get to Tunis. Last month, I met an East African journalist applying for a visa to Nigeria. He was asked to supply the driver's license of the professional driver picking him up from the airport!

Estoy contenta de que nosotros, y muchos otros, estemos visibilizando las dificultades a que los africanos enfrentan al conseguir visados occidentales. Esto no me molesta tanto como las dificultades de los africanos para viajar dentro de África. En RightsCon en Túnez y en GlobalFact en Ciudad del Cabo, me tomé el tiempo de preguntar a los africanos si habían necesitado visado. Justo este fin de semana, me he enterado de que un periodista nigeriano no pudo asistir a GlobalFact porque no tenía visado. Por no hablar de que la mayoría de los delegados africanos en RightsCon tuvieron que volar primero fuera de África para poder llegar a Túnez. El mes pasado, conocí a un periodista de África Oriental que solicitaba un visado para Nigeria. ¡Le pidieron que mostrara el carné de conducir del conductor profesional que lo recogería en el aeropuerto!

Como señala Rosemary, viajar dentro del continente africano a menudo se complica más al tener que viajar fuera del continente para llegar a un destino dentro de África.

En el foro regional de aviación de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA, por sus siglas en inglés) celebrado en Acra en junio, el vicepresidente de Ghana, Mahamudu Bawumia, lamentó que “una persona de negocios de Freetown [Sierra Leona], por ejemplo, tuviera que viajar durante casi dos días para ir a Banjul (a menudo a través de un tercer país) para un viaje que con un vuelo directo tardaría solo una hora”.

Las enrevesadas rutas de vuelo se ven agravadas por el elevadísimo coste del transporte aéreo dentro del continente.

¿Por qué a los africanos les interesa tan poco explorar África?
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Quería ir a Costa de Marfil la semana pasada, miré Wakanow, el vuelo más barato costaba 380k. Lagos-Nueva York vale 360k.

¿Es cierto que es poco probable que los africanos regresen a casa?

Operación de rescate frente a las Islas Canarias en 2006. Foto de Noborder Network (CC BY 2.0).

Entre 2010 y 2017, los inmigrantes de los países de África subsahariana representaron la mayor población migrante del mundo, después de Siria. Muchos africanos abandonan sus países para huir de la pobreza o los conflictos armados, buscar asilo, refugio o residencia permanente en Norteamérica o Europa. Un estudio de Pew Research de 2018 estima que el número de inmigrantes de África subsahariana “creció un 50 % o más entre 2010 y 2017, significativamente más que el aumento promedio mundial del 17 % en el mismo periodo”.

Los africanos subsaharianos también están migrando a países de todo el mundo. En 2014, más de 170 000 inmigrantes sin documentación legal navegaron por el Mar Mediterráneo hasta Italia. Muchos procedían de África subsahariana. En diciembre de 2018, la policía brasileña rescató a 25 subsaharianos que habían “estado en el mar durante más de un mes” en el Océano Atlántico. Los viajeros habían pagado “cientos de dólares cada uno” por el viaje desde Cabo Verde. En junio de 2019, la Oficina de Aduanas y Frontera en Del Rio, Texas, Estados Unidos, arestó a más de  500 africanos de República Democrática del Congo y Angola, por intentar entrar en Estados Unidos a través del río Rio Grande.

Aunque los relatos más comunes en los medios perpetúan a África como un continente de inmigración masiva a causa de la pobreza y los conflictos armados, Marie-Laurence Flahaux y Hein De Hass, académicos de la Universidad de Oxford y de la Universidad de Ámsterdam, respectivamente, están en desacuerdo con este estereotipo.

Flahaux y De Haas consideran que estos discursos los difunden no solo los “medios y los políticos” sino también los académicos. Su investigación demuestra que la inmigración del continente es multifacética y está impulsada por “procesos globales de desarrollo y transformación social” que han aumentado las “habilidades y aspiraciones” de los africanos para migrar —al igual que los inmigrantes de otras partes del mundo.

Estos relatos estereotípicos, sin embargo, con frecuencia conforman la política de visados: las autoridades de la mayoría de los países asumen que todos los africanos que viajan no volverán a sus países de origen, y dejan a los africanos que solicitan visados con la carga de la prueba.

Conseguir que los países no africanos asuman un enfoque más matizado al aprobar visados a los africanos es una larga batalla. Mientras tanto, los países africanos pueden actuar y mejorar la movilidad dentro del continente. Un pasaporte africano común es un paso —pero no basta. El Mercado Africano Único de Transporte Aéreo (SAATM, por sus siglas en inglés) y el Acuerdo de Comercio Continental Libre, ambos introducidos el año pasado, han sentado las bases de algunos cambios, pero la aplicación generalizada todavía está muy lejos.

Mientras, como africano, atreverse a viajar significa ser sometido a humillaciones cuando se viaja fuera de África —o despertar de la fantasía de la unidad africana debido a la dureza de viajar dentro del continente. En cualquier caso los dioses de los visados exigen más sacrificios, mientras siguen siendo obstinadamente intransigentes.

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