“Donde duele”: Campaña virtual brasileña educa sobre abusos de profesionales de la salud

Ilustración oficial de la campaña.

Advertencia: Esta historia contiene descripciones gráficas de casos de acoso sexual. 

La actriz y activista brasieña Nina Marqueti tenía 16 años cuando su pediatra abusó sexualmente de ella. En una consulta por problemas estomacales, cuenta Nina que el médico le bajó los pantalones y le tocó los genitales.

A sus 28 años, decidió representar el abuso que sufrió en la obra de teatro A Flor da Matriarca (“La flor de la matriarca”). Después, comenzó una campaña para que otros contasen historias similares.

A través de la etiqueta #OndeDoi (“donde duele”), las brasileñas cuentan experiencias de abuso de sus doctores y profesionales de la salud. Entre los abusos encontramos discriminación por orientación sexual, prejuicios por el físico de las pacientes y acoso sexual en consultas médicas.

La campaña se organizó con la ayuda de siete colectivos feministas brasileños. Según la página web oficial, la campaña intentará convertir las historias en datos y mapas donde sucedieron los casos de abuso en Brasil y también crear una red de apoyo para los supervivientes.

La etiqueta se hizo viral en Twitter el 9 de diciembre. Al día siguiente, la campaña creó una cuenta oficial para retuitear estas historias. A continuación presentamos algunas:

La primera vez que tuve un ultrasonido transvaginal el médico me hizo un examen sin lubricación adecuada, lloraba de dolor, todo porque [em médico] tenía prisa porque se supone que su turno terminaba a las 17:00 horas. Mi examen estaba fijado para las 17:00 y yo solo lloraba en el baño mientras me cambiaba.

La primera vez que fue al ginecólogo después de perder la virginidad, él me introdujo el dedo en la vagina y me contraje involuntariamente.

Me dijo que iba a dar “mucho placer a mis amantes” porque era “muy apretada”:

La primera vez que fui sola al ginecólogo, el doctor me dijo que tenía que usar la mano para “asegurarse de que todo estaba bien”, después procedió a introducir los dedos y me pasó la mano por el cuerpo, decía que me estaba enseñando dónde podía sentir placer. No reaccioné y no se lo conté a nadie.

¿Ya sufriste abuso médico?

Cuenta tu historia con la etiqueta #OndeDoi [donde duele] y ayúdanos a hacer un mapa y decir “basta” a la violación de nuestros cuerpos.

Resistencia.
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Después de sufrir un aborto y sangrar durante un mes, lloraba durante la consulta médica, el doctor se empezó a reír y me preguntó: “¿no sabe usted lo que es un preservativo?”. Es uno de los directores del área de maternidad.

Fui al ginecólogo que me recomendó una conocida para ponerme un dispositivo intrauterino. Durante toda la consulta se me acercaba demasiado al hablarme y se apoyaba en mi cuerpo. Sentía que mi corazón se paralizaba cuando me examinaba y después, cuando me puse de pie (desnuda)
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Se levantó y comenzó a frotar su pene en erección en mi rodilla. Tuve miedo y vergüenza de la situación. Paralizada.

Fui al médico porque me dolía mucho el estómago, me dijo que me levantase la blusa, me tocó la barriga, bajó la mano hacia mi trasero y me dijo “la próxima vez puedes venir con menos ropa”.

En la etiqueta también se puede leer muchas historias de lesbianas que declararon sentirse burladas y despreciadas por sus médicos por su orientación sexual:

Mi primera vez en el ginecólogo me preguntó si estaba con alguien, le dije que sí, con una chica. Paró la consulta, buscó una Biblia en el estante y comenzó a leérmela.

Tenía consulta con una ginecóloga que sabía que yo era lesbiana y aún así se negaba a examinarme y decía que tenía que perder la virginidad.

La primera vez que fui al ginecólogo fue con un hombre, tenía 16 años y se burlaba de mi orientación sexual y me preguntaba quién era el hombre y la mujer en la relación, que era demasiado guapa para ser lesbiana, después me hizo un examen por tacto. Me sentí como una basura y estuve años sin ir de nuevo al médico.

Esta usuaria contó cómo un médico se burló de sus autolesiones:

La primera vez que fui al ginecólogo me miró las heridas (autolesiones) y me dijo que era todo drama, que ya había tratado a pacientes con enfermedades reales (cáncer) y que nadie hacía eso. Luego me dijo que si alguna vez tenía ganas de volverme a suicidar que se lo dijese y me daría los medicamentos correctos para hacerlo.

Otras usuarias hablaron sobre cómo se sintieron juzgadas por su físico durante sus consultas:

El PSIQUIATRA comenzó a hablarme sobre mi peso y problemas de salud (aunque me dijo que no tenía ningún problema). Sin embargo, me comentó que tenía que adelgazar para parecer más elegante para mi padre y mi novio. PSIQUIATRA, me fui de la clínica llorando cuando lo normal habría sido salir más calmada.

En mi primera vez en el ginecólogo la doctora me dijo que tenía síndrome de ovario poliquístico y me dijo que fuese al gimnasio y me hiciese la depilación por láser porque si no estaría gorda y peluda.

La página oficial de la campaña también recoge noticias sobre casos similares. Podemos encontrar la historia de Roger Abdelmassih, famoso doctor de fertilización in vitro famoso que en 2009 fue condenado a 278 años de prisión por violar a 52 pacientes e intentar violar a otras 39.

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