¿Ves todos los idiomas que hay? Traducimos las historias de Global Voices para que los medios ciudadanos del mundo estén disponibles para todos.

Lee más sobre Traducciones Lingua  »

Pese a renovadas leyes, Brasil lucha para proteger a las mujeres en medio de crecientes feminicidios

Mujeres marchan en Rio de Janeiro para sensibilizar sobre el índice de feminicidios en Brasil: “Es por la vida de las mujeres. El machismo mata.”. Foto por  Fernando Frazão/Agência Brasil, utilizada con autorización.

Este artículo es parte de la cobertura especial de Global Voices sobre la violencia de género en América Latina.

Mientras en Brasil la tasa de asesinatos disminuye, el feminicidio –el asesinato de mujeres como resultado de violencia doméstica o por motivo de género, normalmente por mano de un hombre y, muy a menudo, la propia pareja– está aumentando.

En 2019, la cifra total de asesinatos de mujeres y hombres disminuyó un 19 % en comparación con 2018, pero los feminicidios tuvieron un incremento del 12 %, según un análisis del canal de noticias G1 basado en los datos oficiales de los Gobiernos estatales.

Brasil ocupa el quinto lugar en el índice mundial de feminicidios, según la Organización Mundial de Salud, y la cifra asombrosa ha sido definida como “alarmante” por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).

Pero la explicación del reciente aumento podría estar en un reciente cambio legislativo: en 2015, Brasil añadió el delito de feminicidio a su Código Penal. Es ahora un factor agravante en los casos de asesinato, con sanciones incluso más duras si las victimas están embarazadas, discapacitadas y son menores de 14 años o mayores de 60.

La directora ejecutiva del Foro Brasileño de la Seguridad Pública, Samira Bueno, lleva años analizando los datos sobre la violencia durante anos para el Atlas de Violencia, estudio de violencia anual de gran tradición en Brasil publicado por el Instituto de Investigación Económica Aplicada (Ipea).

Según Bueno, la ley ha alentado a los organismos encargados de hacer cumplir la ley a distinguir el feminicidio de los otros asesinatos, lo que naturalmente conduce a un aumento de los crímenes enmarcados como tales. En conversación con Global Voices por teléfono, dijo:

Nesse contexto de morte violenta de mulheres, o número de fatos enquadrados como feminicídio também aumentou. Ou seja, o número de mortes é um número absoluto, mas o número de feminicídio é variável porque depende da interpretação que se dá no momento de registro da ocorrência. Aumentar esses números é um aspecto positivo e que revela envolvimento e conscientização por parte das autoridades.

En este contexto, el número de muertos es absoluto, pero el número de feminicidios es variable ya que depende de la interpretación que den los investigadores cuando se produce el delito. El hecho de que estas cifras aumenten es un aspecto positivo y demuestra el compromiso y la consciencia de las autoridades.

Sin embargo, ha habido también un aumento real de todos los delitos relacionados a la violencia de género, como lesiones corporales resultantes de la violencia doméstica y de la violación. Bueno también señala:

A maior parte dos crimes de feminicídio decorre de violência doméstica, que está aumentando. Por isso o assunto tem se tornado central no Brasil. A violência de gênero continua sendo o ‘calcanhar de Aquiles’ em termos de política de segurança pública.

La mayoría de delitos de feminicidios derivan de la violencia doméstica, que está aumentando. Es por eso que el problema se ha vuelto central en Brasil. La violencia de género sigue siendo nuestro “talón de Aquiles” en términos de política de la seguridad pública.

Bueno considera momento muy peculiar de la historia de Brasil:

Nós nunca tivemos tantas leis abordando violência contra as mulheres. Foi um avanço importante, mas precisamos ter a clareza de que leis penais não mudam comportamento.

Nunca hemos tenido tantas leyes que aborden la violencia contra las mujeres. Es un avance muy importante pero necesitamos tener claridad de que las leyes no cambien comportamiento.

Tres hechos sobre la violencia de género en Brasil

Según Bueno, hay tres puntos claves respecto a la violencia de género en Brasil hoy en día:

Las mujeres negras son las victimas principales

Entre 2007 y 2017, el índice de asesinatos de mujeres negras creció de un 29.9 % comparado al 4.5 % de mujeres no negras. Más del 65 % de todas las mujeres muertas en 2017 eran negras, según el Atlas de la Violencia. Bueno señala:

Raça e classe são elementos fundamentais pra entender violência de gênero. As negras têm menor escolaridade, vivem em áreas mais periféricas e tem mais dificuldade de acessar instrumentos públicos. Tem salários mais baixos que mulheres brancas com a mesma escolaridade.

La raza y la clase son elementos claves para entender la violencia de género. Las mujeres negras tienen menos educación, probablemente vivirán en las periferias, lo que les dificulta el acceso a los servicios públicos. Tienen salarios más bajos que las mujeres blancas con la misma educación.

La superposición de la desigualdad salarial entre los géneros y el racismo también hacen que este grupo sea el más vulnerable económicamente en el país: ganan en promedio unos 1394 reales brasileños (unos 300 dolares) al mes, que es menos de la mitad del promedio de hombre blanco, unos 3138 reales brasileños (unos 697 dolares). Añade:

Quando tem crescimento na violência letal contra a mulher, ele é puxado pelo número de vítimas negras; quando há redução, ela se verifica mais entre mulheres brancas.

Cada vez que vemos un aumento en las cifras de violencia mortal contra las mujeres, es entre las victimas negras. Cuando vemos una disminución, es entre las mujeres blancas.

Ayuda federal inadecuada
Brasil tuvo un número récord de 263 000 casos de mujeres heridas como consecuencia de la violencia doméstica en 2018 y 54 000 victimas de violación. Sin embargo, la financiación de la Secretaría de Mujeres, que dirige un programa de apoyo a las victimas, se redujo de 25 millones de dolares a 1.1 millón en 2019, según una investigación del Grupo Estado.

En febrero, el presidente Jair Bolsonaro dijo que los esfuerzos para luchar contra la violencia de género no necesitan más dinero; lo que se necesita es “un cambio de actitud y comportamiento” y más “conciencia”.

La ministra de Mujer, Familia y Derecho Humanos, Damares Alves, ha sido la portavoz del Gobierno de las cuestiones relacionadas a la violencia de género. Alves es pastora evangélica y educadora, y es conocida por su postura conservadora sobre los derechos de la mujer e identidad de género, a menudo basada sobre sus creencias religiosas.

A principios de 2019, dijo que “los niños deben vestirse de azul y las niñas de rosa”. En febrero de 2020, Alves promocionó la abstinencia como una estrategia para evitar embarazo adolescente, ignorando que muchos casos son el resultado de una violación: según un estudio del Ministerio de Salud, entre 2011 y 2016, 16 680 adolescentes entre 15 y 19 años habían sido violada, de las cuales 2387 quedaron embarazadas.

Mientras tanto, un proyecto de ley que otorgaría apoyo financiero a las victimas de violencia doméstica ha estado estancado en la Cámara de los Diputados durante siete años.

Más armas, menos seguridad
Una de las primera promesas hechas en la campaña y cumplidas por Bolsonaro fue simplificar las reglas sobre la detención de armas, lo podría llevar a más muertes por violencia doméstica. Según Bueno, las armas utilizadas en los feminicidios son “las que el el responsable pueda encontrar en un momento de rabia”.

Ahora, con las órdenes ejecutivas del presidente, está permitido a los tiradores, cazadores y coleccionistas transportar armas cargadas; el límite de municiones que se pueden comprar sube de 50 a 5000 cartuchos por pistolas autorizadas y se simplificó el proceso de importación de un arma o de transferencia de propiedad.

Según el Atlas de Violencia, el número de feminicidios ocurridos tanto en casa de la victima como por arma de fuego aumentó desde 2015. Un galardonado estudio realizado por Daniel de Ricardo Cerqueira, investigador de Ipea, predice que un aumento del 1 % en el número de pistolas en el país llevará a un aumento del 2 % en los asesinatos.

O cenário da violência já é preocupante; uma maior circulação armas de fogo pode ser devastadora.

El escenario de violencia ya es preocupante en sí mismo; tener más armas circulando puede ser devastador.

Inicia la conversación

Autores, por favor Conectarse »

Guías

  • Por favor, trata a los demás con respeto. No se aprobarán los comentarios que contengan ofensas, groserías y ataque personales.