Policía filipina desmantela barricada antiminera en medio de confinamiento por COVID-19.

Barricada de protesta frente a la entrada del sitio minero de OceanaGold en Nueva Vizcaya. Fuente: página de Facebook de Alyansa ng Novo Vizcayano para sa Kalikasan. Utilizada con autorización.

El 6 de abril, unos cien policías escoltaron a camiones cisterna de combustible propiedad de OceanaGold (OGPI) hasta el emplazamiento minero de la empresa en la provincia de Nueva Vizcaya en Filipinas. La Policía desmanteló una “barricada humana” a la entrada de la zona para permitir la entrada de los camiones. La barricada fue instalada por los habitantes de la comunidad, activistas ambientales y comunidades indígenas de la provincia como protesta a la extensión de la operación minera de OGPI. La oficina central de OGPI está en Australia pero también tiene oficinas corporativas en América del Norte.

Los dirigentes locales dijeron que la Policía con equipo antimotines utilizó violencia excesiva para dispersar la protesta, pero los agentes de policía dijeron que sus tropas ejercieron máxima tolerancia para llevar a cabo la orden impartida por la oficina del Presidente del País.

AVISO: Unos cien agentes de policía filipina están escoltando a los camiones cisterna de OceanaGold en el emplazamiento minero en Brgy, Dipidio, Nueva Vizcaya. El permiso de la compañía minera caducó en junio de 2019 y deberían haber paralizado sus operaciones. Oceania Gold ahora fuera.

Ver la historia completa aquí:

Minería y resistencia en Nueva Vizcaya

En 1994, el Gobierno de Filipinas promulgó un Acuerdo de Asistencia Financiera o Técnica (ALCA), de 25 años de duración, para explorar 27 000 hectáreas en la localidad de Dipidio de Nueva Vizcaya, donde se cree que hay 1,41 millones de onzas de oro y 169 400 toneladas de cobre. El proyecto fue adquirido por OGPI en 2006. En los últimos 25 años, muchos habitantes del a zona protestaron por el impacto negativo de las operaciones mineras en el entorno y el desalojo de las poblaciones indígenas de sus tierras ancestrales.

Residentes observan la montaña afectada por la actividad minera de OceanaGolds en Nueva Vizcaya. Fuente: página de Facebook de Alyansa ng Novo Vizcayano para sa Kalikasan. Utilizada con autorización.

El 20 de junio de 2019, el ALCA expiró pero OGPI solicitó la renovación de la licencia minera.

El gobernador provincial dijo que el vencimiento de la licencia significa que OGPI no puede seguir con sus operaciones. En apoyo de la postura adoptada por el gobernador y otros funcionarios provinciales, los lugareños levantaron una barricada en Dipidio el 1 de julio para impedir que OGPI siguiera con sus operaciones. La barricada logró obligar a OGPI a suspender sus operaciones hasta que la Policía la desmanteló el 6 de abril.

OGPI describió la directiva del gobernador de apoyo de la barricada como “ilegal“. Insistió en que opera “una de las actividades de minería de oro más seguras del mundo, y en los últimos dos años, la compañía ha implementado una tecnología de minería subterránea automatizada y digital de última generación”.

OGPI ha estado presionando activamente para la renovación de su licencia. Recordó al gobernador y a otros funcionarios locales que es el Gobierno nacional el que tiene la autoridad para aprobar o rechazar las solicitudes de las mineras.

La Oficina de Mineras y Geociencias, agencia del Gobierno nacional, recomendó una “renovación provisional” de la licencia de OGPI mientras se espera la decisión del presidente Rodrigo Duterte.

El 21 de enero de 2020, el secretario ejecutivo del presidente informó al Departamento de Medio Ambiente y Recursos Naturales que había concedido a OGPI la autoridad para llevar combustibles al sitio de la mina para actividades de desagüe.

Desde entonces, OGPI ha estado utilizando esta orden de la oficina del presidente para derribar la barricada. Tras varios intentos infructuosos logró su intento el 6 de abril cuando había solo 29 protestantes vigilando de la barricada.

Danza tribal comunitaria durante una acción de protesta en la barricada de la operación minera de la OceanaGold en Nueva Vizcaya. Fuente: página Facebook de Alyansa ng Novo Vizcayano para sa Kalikasan. Utilizada con autorización.

Medidas enérgicas en medio del confinamiento por COVID-19

Se acusa a la Policía y a OGPI de atacar a la barricada en un tiempo en que el país se está enfrentando a la pandemia de COVID-19. Según se informa, hasta quienes estaban en la barricada practicaban medidas de distanciamiento social para evitar el hacinamiento en un lugar. Por lo tanto, fue fácil para la Policía dispersar a los protestantes y romper la barricada.

La “Alyansa ng Novo Vizcayano para sa Kalikasan” (Alianza de Nueva Vizcaya para el Medio Ambiente) condenó a la Policía por ponerse a lado de los grandes mineros:

In that heartbreaking afternoon, the elements of the Philippine National Police (PNP) sided with the foreign large-scale mine than with the indigenous people living in Didipio. PNP elements protected the right of Oceanagold than those of the people of Didipio who have been resisting the operation of the foreign mining giant for over 25 years.

En una tarde desoladora, los elementos de la Policía Nacional Filipina (PNF) se pusieron del lado de la operación minera extranjera a gran escala más que de las comunidades indígenas que vivían en Didipio. Los agentes de la PNF protegieron el derecho de OceanaGold más que los de la gente de Didipio que ha estado resistiendo a la operación del gigante minero extranjero durante más de 25 años.

El gobernador de Nueva Vizcaya, Carlos M. Padilla, elogió a quienes habían apoyado a la barricada y a la oposición a la minería a gran escala:

My heart bleeds for our brave men and women of Didipio who had to suffer and be arrested for expressing their resistance against mining, a great menace to Mother Earth. I salute them for their bravery and being steadfast for the protection of the environment to ensure the survival of all living things and of our planet.

Mi corazón sangra por nuestros valientes hombres y mujeres de Didipio que tuvieron que sufrir y ser detenidos por expresar su resistencia contra la minería, una gran amenaza para la Madre Tierra. Los elogio por su valentía y por ser firmes en la protección del medio ambiente para asegurar la supervivencia de todos los seres vivos y de nuestro planeta.

Envió un mensaje al Gobierno nacional:

Instead of providing protection to OceanaGold whose FTAA had expired nine (9) months ago, the national government should tell OGPI TO PACK UP AND GO HOME

En vez de proporcionar protección a OceanaGold cuyo ALCA venció hace nueve (9) meses, el Gobierno nacional debería decir a OGPI QUE HAGA LAS MALETAS Y SE VAYA A CASA.

La Comisión de Derechos Humanos, ente gubernamental independiente, dijo que la acción de la Policía y de OGPI ponía en peligro la vida de los lugareños:

While people are trying to flatten the curve by complying with the enhanced community quarantine, such action by OGPI and the police increases the danger of losing the lives of the involved communities. Furthermore, the intensified presence of the military and the police nationwide heightens the fear of crackdown and attacks against indigenous peoples’ rights defenders given the restrictions of movement.

Mientras que la gente está intentando aplanar la curva cumpliendo con la cuarentena comunitaria obligatoria, tal acción por parte de OGPI y de la policía aumenta el riesgo de la pérdida de vidas de las comunidades involucradas. Además, la intensificación de la presencia de los militares y la Policía en todo el país aumenta el temor a la represión y los ataques contra los defensores de los derechos de los pueblos indígenas, dadas las restricciones de movimiento.

Kalikasan compartió la petición de varios grupos ambientales del país:

We demand that all activities of Oceanagold be immediately locked down. We demand that the mining corporation be held accountable for repeatedly inciting social conflict on the ground during these perilous times.

Exigimos que todas las actividades de Oceanagold cesen de inmediato. Exigimos que la corporación minera se responsabilice por haber repetidamente incitado al conflicto social sobre el terreno durante estos tiempos peligrosos.

Mientras tanto, la Policía provincial aclaró que no tiene intención de apoyar ni ir contra ninguna actividad minera porque se encuentra en “terrenos neutrales”. Añadió que el “incidente tuvo lugar a raíz de la aplicación de un orden jurídico”.

La barricada ha sido destruida pero no el espíritu de resistencia contra la actividad minera de OGPI y la violencia policial. El Gobierno de Filipinas todavía no ha decidido si permitirá la renovación de la licencia minera de la compañía.

Habitantes antimineros de Nueva Vizcaya marchan hacía la entrada del sitio minero de OceanaGold en febrero de 2020. Fuente: página de Facebook de Alyansa ng Novo Vizcayano para sa Kalikasan. Utilizada con autorización.

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