General de Fiyi menciona necesidad de “silenciar las críticas” en combate contra pandemia de COVID-19

Policía de Fiyi en la capital, Suva. Foto en Flickr del usuario Tickler Tin (CC BY-SA 2.0).

El brigadier general Jone Kalouniwai, jefe de personal de las fuerzas militares de la República de Fiyi, escribió que las autoridades tienen “buenas razones para silenciar las críticas” como parte de la respuesta del Gobierno a la pandemia de COVID-19. Esta opinión fue duramente criticada por los defensores de la libertad de prensa. Además, se destacó el llamado de grupos de la sociedad civil para que se respeten los derechos humanos con medidas relacionadas con la salud.

El 22 de abril de 2020, el periódico Fiji Sun publicó una columna de opinión escrita por Kalouniwai, quien argumenta por qué se justifica restringir la libertad de expresión durante una emergencia nacional.

…in times of such national emergency such as this global pandemic or war against COVID-19, our leaders have good reasons to stifle criticism of their policies by curtailing freedom of speech and freedom of the press.

They are apt to have deep concerns about this enemy within, which have been fuelled by irresponsible citizens selfishly breaking mandatory curfews, social distancing requirements and questioning the rationale of our leader’s decision to impose such restrictions.

These reactions when maliciously aired on social media can become very contagious with fear and confusion becoming the order of the day.

…en tiempos de tal emergencia nacional, como esta pandemia o batalla mundial contra el COVID-19, nuestros líderes tienen buenas razones para silenciar las críticas a sus políticas con restricción a la libertad de expresión y la libertad de prensa.

Ellos están propensos a tener grandes preocupaciones por este enemigo interior, que ha sido alimentado por ciudadanos irresponsables que egoístamente incumplen el toque de queda obligatorio, los requisitos de distanciamiento social y que cuestionan la racionalidad de la decisión de nuestros líderes de imponer tales restricciones.

Estas reacciones, cuando se transmiten maliciosamente en redes sociales, pueden ser muy contagiosas con el miedo y la confusión a la orden del día.

Se percibe que Fiji Sun apoya al primer ministro, Frank Bainimarama. Cuando a finales de marzo se ordenó confinamiento por COVID-19 para Lautoka, al oeste del país, se permitió la distribución de copias de Fiji Sun en la zona, pero no de Fiji Times, el diario independiente del país.

El 15 de abril, el Gobierno decretó Estado de Catástrofe por desastre natural para contener la propagación del virus. Fue un desastre doble para Fiyi, ya fuertemente afectada por el ciclón tropical Harold, una de las tormentas más poderosas que ha azotado al Pacífico Sur en años.

Hasta el 27 de abril, Fiyi registró 18 casos de COVID-19.

Reporteros Sin Fronteras (RSF) le recordó a Kalouniwai y al Gobierno de Fiyi la importancia de proteger la libertad de prensa. Daniel Bastard, director del departamento de Asia Pacífico de RSF, escribió:

No authority, and certainly not a military officer, should be arguing in favour of placing any kind of curb on press freedom

We urge the Fijian government to do what is necessary to guarantee the right of its citizens to inform and be informed, which is an essential ally in combatting the spread of the virus.

Ninguna autoridad y, desde luego, ningún oficial militar debería argumentar a favor de restringir en modo alguno la libertad de prensa.

Instamos al Gobierno de Fiyi a hacer lo que sea necesario para garantizar el derecho de sus ciudadanos a informar y ser informados, lo que es un aliado esencial en la batalla contra la propagación del virus.

La paradoja de nuestros derechos en tiempos de peligro.
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Estado de democracia fiyiana.

El general del Ejército asegura que el COVID-19 es una buena razón para que los líderes políticos silencien las críticas a las políticas del Gobierno con restricciones a la libertad de expresión y la libertad de prensa. Hoy en Fiji Sun.

La polémica columna de opinión de Kalouniwai también atrajo la atención a la preocupación presentada por grupos de derechos humanos en relación a los excesos del Gobierno al enfrentar la crisis.

La ONG Coalición por los Derechos Humanos solicitó un trato humano hacia los prisioneros a la luz de la gran cantidad de arrestos hechos por la policía contra los denominados violadores de la cuarentena:

The COVID-19 pandemic is not an excuse for human rights violations. Excessive force and brutality are unacceptable from any of our enforcement or security forces.

This situation is extremely worrying, especially at a time when hundreds of people are arrested daily over COVID-19 precaution breaches. Their rights and dignity should be protected at all times, even if they are detained.

La pandemia de COVID-19 no es excusa para las violaciones a los derechos humanos. La fuerza y la brutalidad excesivas son inaceptables por parte de cualquiera de nuestras fuerzas de seguridad.

Esta situación es extremadamente preocupante, especialmente en un momento en que hay un centenar de personas arrestadas a diario debido a las violaciones de las precauciones por COVID-19. Sus derechos y dignidad deberían estar protegidos en todo momento, aunque los detengan.

Además, criticó el despliegue excesivo de personal militar para reforzar las medidas contra el COVID-19:

The deliberate display of armed military personnel to maintain social distancing is heavy handed and unnecessary, as it only fuels public fear and intimidation.

We understand that law enforcement personnel may struggle to get citizens to observe restrictions and social distancing, however, it should not be used as an excuse to increase armed military presence on our streets, which is unacceptable as we are still a democracy.

There are laws in place that address any breaches of restrictions but also guarantee that citizens’ rights are protected whilst ensuring that public order is maintained.

El despliegue deliberado de personal militar armado para mantener el distanciamiento social es torpe e innecesario porque solo alimenta el miedo público y la intimidación.

Entendemos que el personal de las fuerzas del orden pueden luchar por hacer que los ciudadanos respeten las restricciones y el distanciamiento social. Sin embargo, eso no debería ser utilizado como una excusa para aumentar la presencia militar armada en nuestras calles, lo que es inaceptable, ya que todavía somos una democracia.

Existen leyes que abordan cualquier violación a las restricciones, pero también garantizan que los derechos de los ciudadanos sean protegidos mientras se asegura que se mantenga el orden público.

Partidos de oposición instaron al Gobierno a escuchar y aceptar las críticas:

If the government is sincere about the “veilomani” tag-line, or to care for each other in order to beat covid-19, central to that traditional philosophy is also the spirit of “veirogorogoci”, or the ability to be able to listen to each other and accept criticism.

Si el gobierno es sincero sobre el lema veilomani o cuidarse unos a otros para vencer al COVID-19, también es primordial a esa filosofía tradicional el espíritu del veirogorogoci o la poder escucharse unos a otros y aceptar las críticas.

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