Irán no logra contener COVID-19, enfrentamientos políticos internos impiden respuesta oportuna y unificada

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Iraníes entierran cadáveres de víctimas de COVID-19 en la provincia de Gilan, norte de Irán. Captura de pantalla de un video publicado en Facebook por el usuario Begoonah. (ADVERTENCIA: el video contiene imágenes que pueden ser perturbadoras para algunos espectadores).

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Desde que el brote de COVID-19 empezó en Irán en febrero de 2020, los enfrentamiento políticos internos han impedido que las autoridades respondan adecuadamenet a la pandemia. Como resultado, Irán se ha convertido en uno de los países más afectados: al 10 de abril, más de 66 000 iraníes se han contagiado y más de 4000 han muerto, en una población de más de 80 millones.

Gobierno atrapado en sus propias contradicciones

El 1 de abril, el presidente iraní Hassan Rouhani declaró en reunión de gabiente que el país estaba en el camino correcto en la batalla contra el COVID-19. Tras agradecer a los trabajadores de salud iraníes, dijo que los “casos estaban en trayectoria descendente en la mayoría de provincias” de Irán.

Pero el ministro de Salud iraní, Sayed Namaki, envió un mensaje diferente en una audiencia parlamentaria el 7 de abril, cuando afirmó que Irán seguía gestionando la pandemia y aún no había contenido la propagación de COVID-19. También advirtió que la curva estadística no podía ser fuente de “orgullo y descuido”.

Las preocupaciones del ministro de Salud se repitieron en un debate parlamentario el mismo día sobre si se imponía o no una cuarentena a nivel nacional, y algunos miembros defendían que se impusiera. Abdul Karim Hosseinzadeh, parlamentario de Teherán, sostuvo que la medida no era necesaria para proteger la vida de los trabajadores de salud y ciudadanos comunes y corrientes.

Como señala este cibernauta, el Gobierno iraní está enviando mensajes confusos:

Hussain Rouhani: ‘Los casos de contagio están en trayectoria descendente en Irán’. Según el Ministerio de Salud, estas estadísticas muestran que la cantidad de personas contagiadas está en aumento. Creo que alguien debe explicar la diferencia entre tendencias descendentes y ascendentes.

Sin embargo, el 11 de abril, el presidente Rouhani pidió a los iraníes que empleos de bajo riesgo que regresaran a sus centros de trabajo, y agregó que el país había pasado el peor momento de la epidemia.

El peso de la religión en la política iraní

Desde que los líderes religiosos tomaron el poder en la revolución islámica de 1979, la vida política de Irán, incluida la toma de decisiones importantes a los más altos niveles, está en manos de importantes miembros del clero. El rol del jefe de Estado, se asigna al Supremo Líder de la Revolución Islámica, cargo que actualmente ejerce Ali Khamenei.

El virus se ha estado propagando rápidamente dentro de Irán, y ha afectado a la dirigencia del país. Los parlamentarios de Irán, incluido el asesor del presidente Rouhani, funcionarios del Ministerio de Salud y académicos religiosos han dado positivo a las pruebas, con algunas víctimas mortales. Se le hizo la prueba a muchos funcionarios a pesar de no tener síntomas, mientras que las pruebas solamente estaban disponibles para los iraníes comunes y corrientes que mostraran síntomas.

“Esta prueba es gratis para los pacientes con síntomas”, dijo un médico con la condición del anonimato. “Creo que no es ético que se haga la prueba a funcionarios sin que tengan síntomas. Con nuestras pruebas limitadas, los pacientes necesitan más pruebas”.

Con la propagación del virus, Khamenei ordenó a los Guardianes de la Revolución, rama militar encargada de proteger al sistema político de Irán, que se hicieran cargo de combatir al COVID-19. El mismo desacuerdo surgió: mientras el mayor general Mohammad Bagheri, comandante en jefe de las Fuerzas Armadas Conjuntas, quería anunciar una cuarentena, el Gobierno se negó.

“Con tanta presión sobre Irán, el Gobierno no quiere imponer presión adicional a la sociedad”, escribió el periodista Behzad Pour Saleh en un artículo para BBC en persa. “Además, las ciudades en cuarentena y las restricciones de viaje requieren una cadena de comando bien planificada, algo que las autoridades iraníes no tienen”.

Este cibernauta difunde un video en que personas con trajes de descontaminación se quejan de la situación en los hospitales:

“¡Así de mala es la situación en el Hospital Bana! 😐 El hospital no tiene equipo de protección, guantes ni bolsas para cadáveres. Qué vergüenza y odio de los clérigos, ¿a dónde fue la ayuda internacional? ¡La ayuda francesa se envió directamente al Líbano! Significa que los libaneses son más importantes que los kurdos iraníes. El régimen quiere eliminar a los kurdos, es un hecho claro.

El anuncio de Irán de su primer caso llegó alto tarde, el 20 de febrero en la ciudad de Qom, lugar sagrado para la mayoría de creyentes musulmanes chiítas. Como el periodo de incubación es al menos de dos semanas, las personas que murieron en febrero se habían contagiado a fines de enero. Como señala este periodista:

Ministerio de Salud de Irán a parlamentarios: el 19 de febrero, le dije al gabinete que tuvimos pacientes con señales de COVID-19 en la ciudad de Qom. Me dijeron que no lo publicitara hasta después de las elecciones parlamentarias (que se llevaron a cabo dos días después. Mucha evidencia de que sabían semanas antes del 19 de febrero).

A pesar de las señales, el presidente Rouhani se negó inicialmente a reconocer la pandemia. En un discurso nacional televisado el 25 de febrero, dijo que “era una conspiración del enemigo para confinar al país por el miedo al COVID-19″, y agregó que los “casos sosptechosos se debían admiir en los hospitales, pero todos los demás debían seguir yendo a trabajar”.

Al final, la ciudad de Qom se convirtió en el epicentro de la pandemia en el país. El Gobierno anunció el cierre de templos el 13 de marzo, casi un mes después de la propagación del virus, decisión que los recalcitrantes describieron como “obediencia ciega a las instrucciones antirreligiosos de la Organización Mundial de la Salud”.

Sin restricciones de viaje impuestas, muchos iraníes también continuaron viajando y los vistantes de países vecinos regresaron a casa con el virus. En muchos países, como Afganistán, Iraq, Canadá, Líbano y los países del Golfo, el virus se remontaba a Irán.

La falta de coordinacion es obvia. Como observó en un tuit Kianush Jahanpur, portavoz del Ministerio de Salud, el 23 de marzo, grandes multitudes de reunieron para expresar su dolor por la muerte de un comandante de la Guardia Revolucionaria Islámica, contra todos los protocolos de salud pública:

Posiblemente haya nuevas medidas de salud vigentes para imponer restricciones a las reuniones. Esta foto lo dice todo. Todo lo que podemos hacer es llorar. Sin comentarios.

Política exterior se interpone con la ayuda internacional

También han surgido enfrentamientos de opiniones entre las fuerzas armadas y el Gobierno con relación a la ayuda exterior. El ministro del Exterior, Javad Zarif, solicitó ayuda del Fondo Monetario Internacional (FMI) por primera vez en seis décadas. El llamado enfrentó un veto de Estados Unidos bajo su “máxima presión”.

Estados Unidos ofreció ayuda directamente a Irán, pero Teherán se negó a aceptarla. “Se les acusa de haber creado el coronavirus”, escribió Khamenei en un tuit. “No sé si es cierto. Pero cuando hay una acusación así, ¿puede una persona prudente confiar en usted? Podria estar entregando medicinas que propaguen el virus o causar que se quede”.

El portavoz del Gobierno, Ali Rabiei, subrayó la política oficial con respecto a la ayuda extranjera en Twitter:

Con respecto a todos los países y organizaciones internacionales que han ofrecido ayuda a Irán para combatir el COVID-19, nuestra política hacia la ayuda humanitaria de parte de países y organizaciones extranjeras es que se recibirá tanto como la institución quiera ayudar.

El embajador de Irán en Francias, Ibrahim Qasemi, dijo que la organización de ayuda internacional Médicos sin Fronteras (MSF) fletó un avión para enviar personal para ayudar a Irán a combatir la pandemia y estaban implementando un hospital temporal en Isfahán.

Sin embargo, en el último minuto, a MSF se le negó la entrada. Basirat, sitio de noticias propiedad de las fuerzas armadas iraníes, publicó un artículo en el que se decía que MSF llegaba a examinar síntomas de COVID-19 en pacientes iraníes y a diseñar un nuevo virus o fármaco que solamente afectaría el ADN de los iraníes.

En cambio, islamistas de línea dura de Irán sostuvieron que estaban listos para ayudar a los europeos. Un grupo de jóvenes miembros de las fuerzas armadas prepararon paquetes para ayudar a los “estadounidenses pobres”. Sin embargo, el portavoz del Ministerio de Saud, Kianoush Jahanpour, dijo que el país no estaba en posición de ayudar a otros países.

No hay necesidad de ayudar a los estadounidenses pobres. Denle guantes y mascarillas a estas queridas personas que están en riesgo de contagio.

Mientras los diversos poderes dentro de Irán se enfrentan por política, las personas comunes y corrientes han seguido enfermando y muriendo por COVID-19.

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