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Pandemia del coronavirus intensifica islamofobia en India

Muslim men in the streets of Lal Darwaja, in Ahmedabad, India. Image via Flickr by Juliana Cunha. CC BY-NC 2.0

Musulmanes en las calles de Lal Darwaja, Ahmedabad, India. Imagen en Flickr de Juliana Cunha (CC BY-NC 2.0).

Revisa la cobertura especial de Global Voices sobre el impacto global de la COVID-19.

Junto con sus más de 37 000 casos positivos de COVID-19 y más de 1200 muertes hasta el momento, India se encuentra luchando contra otra amenaza. Desde que el primer ministro Narendra Modi anunció el confinamiento nacional el 25 de marzo de 2020, los casos de islamofobia se intensificaron y muchos destacados canales de noticias recibieron acusaciones por echar leña al fuego.

Este reavivamiento repentino en la islamofobia por la COVID-19 está relacionado con un encuentro organizado por Tablighi Jamaat, un grupo misionario musulmán, que se llevó a cabo en la capital de la India un día antes de que se declarase el confinamiento nacional el 24 de marzo. Se acusó gravemente al evento por el incremento en los casos de COVID-19 en la India.

Mientras que la islamofobia contra la población musulmana india ha aumentado lentamente desde que Modi asumió en 2014, con numerosos linchamientos, revueltas y ataques multitudinarios, los ejércitos de troles utilizaron el encuentro del Tablighi Jamaat para atacar a los musulmanes en redes sociales y otros sitios.

Los líderes del gobernante Partido Popular Indio (BJP) se refirieron al encuentro del Jamaat como “crimen talibán” y “coronaterrorismo”. La etiqueta #CoronaJihad [coronayihad] rápidamente se hizo viral y las noticias falsas plagaron las redes sociales.

Lo complicaron las acusaciones de que los grupos de derecha de India, que incluyen a los relacionados con el BJP, esparcieron rumoresacosaron a gente inocente como parte de una campaña para acusar a los musulmanes de propagar la COVID-19.

Los efectos colaterales son desastrosos: algunos hospitales indios ya empezaron a negarle la admisión a los musulmanes. El 19 de abril, mientras se disparaba la islamofobia por coronavirus, los medios locales reportaban las muertes de dos bebés recién nacidos luego de que los hospitales en Jamshedpur negaran la admisión a madres musulmanas.

La musulmana Rizwana Khatun, quien se presentó embarazada y sangrando en el hospital de Jharkhand, sufrió un aborto espontáneo luego de que se le negase el tratamiento. Aparentemente le pidieron que limpiara su propia sangre.

Protesta internacional

Mientras tanto, el tono del comentario antiislam causó la protesta de varios en la región del Golfo, incluida la Organización para la Cooperación Islámica (OIC), el Gobierno de Kuwait, una princesa de Emiratos Árabes Unidos y varios activistas árabes.

Khaled Al-Suwaifan, abogado y miembro del Comité de Directores del Colegio de Abogados de Kuwait, tuiteó:

Convocamos a las organizaciones internacionales, especialmente a Naciones Unidas, el Consejo de Seguridad, la Organización para la Cooperación Islámica y todas las organizaciones de derechos humanos, a intervenir inmediatamente para detener las violaciones cometidas contra nuestros hermanos musulmanes en India.

La activista Afreen Fatima escribió:

El hospital Valentis en Meerut (Uttar Pradesh) lanzó un aviso publicitario en el periódico local en hindi que declara que no admitirá a pacientes musulmanes. La discriminación religiosa no solo se practica aquí, ¡también se celebra y se publicita! Por favor, que se difunda en la comunidad global.

El aviso declara que los musulmanes no serán admitidos en los hospitales, a menos que demuestren que han dado negativo en COVID-19.

Este hospital en particular mencionó que para los pacientes musulmanes la prueba de COVID-19 será costosa. Las pruebas pueden llegar a valer 4500 rupias indias (aproximadamente 60 dólares estadounidenses), suma alta de dinero para muchos que se ganan la vida en trabajos manuales, generalmente con salarios mínimos que rondan las 176 rupias indias (2.30 dólares estadounidenses) por ocho horas de trabajo. Según una orden gubernamental, las pruebas en las instalaciones del Gobierno son gratuitas y además el Gobierno reembolsará el dinero que cuesta cada prueba (4,500 rupias) a los laboratorios privados por hacer exámenes a las 500 millones de personas cubiertas por un seguro de salud pública principal.

A pesar del comienzo de las investigaciones policiales, las denuncias de discriminación contra musulmanes comenzaron a aparecer con regularidad en el norte y el oeste del país. Algunos canales de noticias, como Times Now, Republic TV e India TV, han presentado programas diarios que demonizan a la gran comunidad musulmana y la relacionan con el movimiento de Tablighi:

Los musulmanes se enfrentan a cosas más terribles en el país

Los vendedores musulmanes no pueden ingresar a la zona de mayoría hindú

Salas distintas para hindúes y musulmanes en el hospital de Guyarat

El hospital de Meerut le denegó el tratamiento a un musulmán con una notificación

Respuesta musulmana

A pesar del creciente ostracismo, diez miembros de Tablighi Jamaat donaron plasma sanguíneo para ayudar a los doctores a tratar a los pacientes contagiados. Muchos otros también han dado un paso al frente para ayudar:

Ayer, cientos de miembros de Tablighi Jamaat, que estaban ayunando donaron plasma en el centro de confinamiento de Sultanpuri en Nueva Delhi. Es el mismo grupo al que los medios y el Gobierno están denigrando y culpando todos los días.

Maulana Saad Khadavli, jefe de Jamaat, quien enfrentó cargos legales por los hechos, pidió recientemente a los sobrevivientes de la COVID-19 que donaran plasma. Además, instó a todos los musulmanes a quedarse en casa y orar durante el mes sagrado de Ramadán:

A pesar de estar en Ramadán 🌙, los miembros de Tablighi están donando plasma sanguíneo para la gente contagiada con COVID, ya que los hospitales están desesperados por encontrar donantes. Son los mismos Tablighis a quienes el Gobierno y los medios acusaron de toda clase de sinsentidos. ¡Bendiciones a todos!

Arvind Kejriwal, ministro jefe de Nueva Delhi, también pidió que todos los que se hayan recuperado del virus, sin importar casta o religión, donaran plasma.

Construcción de noticias falsas

Un video del asesinato de dos hombres sagrados hindúes a manos de una multitud en Maharashtra durante el período de confinamiento en abril se volvió viral. Destacaron tuits que aseguraban que los asesinos eran musulmanes, algunos incluso acusaban el ministro jefe, Uddhav Thackerey, —quien tras romper lazos con el BJP— formó una coalición gubernamental con los grupos de centroizquierda: el Congreso Nacional Indio y el Partido Nacional del Congreso.

La polarización comunitaria que la gente ha estado experimentando en tiempos de COVID-19 se resume en este tuit:

Modi Sarkar siempre trató de dividir y gobernar.

Se acusó a Jaamat de causar los incidentes iniciales relacionados a la COVID-19 y se culpó a los musulmanes

Los hospitales de Guyarat separaron a los pacientes hindúes de los musulmanes

Se dijo que el linchamiento de los sadhus hindúes en Palghar había sido una conspiración contra los hindúes

¡Esta locura debe terminar!

Algunos columnistas han estado tratando de poner la atención en este asunto. Aporvanand escribió en el periódico Indian Express:

In the seven decades of Independent India, Muslims have systematically been forced into ghettoes. There were already two zones of sensibilities in India — Hindu and Muslim. The current crisis is being used to deepen the divide.

Durante las siete décadas de independencia de India, los musulmanes han sido desplazados sistemáticamente hacia guetos. Ya existían dos zonas sensibles en India: la hindú y la musulmana. La crisis actual se está utilizando para acentuar la división.

Sagarika Ghose escribió en el periódico Times of India:

Scientists are working to find a vaccine for coronavirus, but who will cure the communal virus? It can only be cured if each of us journeys inwards to find humanity within, to treat fellow human beings as equals. After all, this is the teaching of every great religion, whether Hinduism or Islam. If even a global pandemic which knows no boundaries cannot end religious hatred, what can?

Los científicos están trabajando para encontrar la vacuna contra la COVID-19, pero ¿quién curará el virus comunitario? Solamente se puede lograr si cada uno de nosotros mira hacia su interior para encontrar la humanidad que está dentro, para tratar al prójimo como igual. Después de todo, es la gran enseñanza de todas las religiones, ya sea hinduismo o islam. Si ni siquiera una pandemia global sin límites puede terminar con el odio religioso, ¿qué podrá?

Mientras que India combate los prejuicios que han salido a la luz debido a la pandemia de COVID-19, debe confrontar su propia historia complicada, ya que aunque los grupos políticos discriminan, el virus no lo hace.

La escritora Priyanka Malhotra, radicada en Bombay, contribuyó a este informe.

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