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Normas de COVID-19 y el problema del hacinamiento en mercados de Jamaica

Captura de pantalla de video de YouTube de Jamaica Beacon que muestra el hacinamiento en un mercado en Linstead, ciudad en la parroquia de Santa Catalina, pese a regulaciones vigentes de distanciamiento social.

Parece que algunas naciones caribeñas estén gestionado la pandemia de COVID-19 de manera relativamente eficiente pero, a pesar de los confinamientos, los toques de queda y el cierre de negocios no necesarios, a Jamaica no le ha ido tan bien.

A mediados de abril, la detección de más de cien casos positivos en un centro de atención en Portmore, en la parroquia de Santa Catalina, disparó seriamente las cifras del país y precipitó el anuncio del Gobierno de normas de seguridad aún más estrictas, incluido el cierre de los centros de atención en toda la isla.

Una característica clave del cierre de la parroquia de Santa Catalina era que a los ciudadanos solo se les permitiría salir de compras dos veces por semana: miércoles y sábado. En ambos días a las personas se les daría un horario fijo y se les permitiría entrar a las tiendas según su apellido.

Además, también es obligatorio utilizar mascarillas faciales en público y reducir el horario de atención de las tiendas esenciales a las 8 de la mañana y a las 4 de la tarde. Mientras, a las comercios no esenciales se les animó para que sus trabajadores trabajasen desde casa.

Aunque rigurosas, estas últimas medidas preventivas son un intento de frenar la propagación del virus en la comunidad, pero lo que pasó en los primeros dos días de compras –15 y 18 de abril– fue caótico. Cualquier intento de aplicar las pautas de distanciamiento social fue anulado por el gran hacinamiento de los mercados.

Faltaban varias estructuras cruciales en estas zonas comerciales, como la asignación adecuada de puestos que hubiera permitido el distanciamiento social entre los vendedores, y la ausencia de indicaciones en el suelo o barricadas para fomentar la seguridad en las colas.

Este enfoque contrasta fuertemente con el de otros países, que están tratando de abandonar los grandes mercados centralizados, y de dispersar los lugares de compra más pequeños en las ciudades para reducir el hacinamiento. También se recomendó abrir esos comercios cinco veces por semana para reducir aún más la concentración de gente.

En reconocimiento de su falta sobre este asunto, el Gobierno de Jamaica añadió posteriormente dos días adicionales de compras por semana y eliminó el sistema de compras por apellido, lo que contribuyó a reducir las aglomeraciones en algunas zonas pero no en todas.

La reacción de los usuarios de las redes sociales sobre el incidente de hacinamiento fue diversa. Un usuario de Facebook sugirió que la manera más razonable de asegurar un distanciamiento social adecuado era mediante la presencia de las fuerzas del orden.

Otro hizo varias sugerencias:

Create more community market spaces and limit and register the amount of people who sell there. More banks can set up transfer of remittances so people don't need to crowd. Reduce some of the redtape and unnecessary paperwork and show people how to. The problem is some things were designed for a certain socioeconomic group. Its time we do away with those things and level the playing field.

Crear más espacios de mercado comunitario y limitar y registrar la cantidad de personas que venden allí. Más bancos pueden establecer la transferencia de remesas para que la gente no se amontone. Reducir parte de la burocracia y papeleos innecesario y mostrar a la gente cómo hacerlo. El problema es que algunas cosas fueron diseñadas para un cierto grupo socioeconómico. Es hora de eliminar esas cosas e igualar las condiciones.

Muchos usuarios señalaron la inobservancia imprudente de las medidas de distanciamiento social porque quienes se negaban a cumplirlas no solo se ponían ellos mismos en peligro, sino también a otros.

En respuesta a las extensas críticas al hacinamiento, Michelle Michelle recomendó en Facebook que se ejerciera empatía en el juicio de la situación:

What you guys fail to understand is that not everyone has enough money to stock up on food as they'd like. Also there are persons that rely on vending for a living. I know social distance is highly recommended, but how do you do that when you have a family to feed? Most people commenting are living overseas, so it may be a little easier for us to get groceries than the average Jamaican. Show some empathy.

Lo que ustedes no entienden es que no todos tienen suficiente dinero para abastecerse de comida como quisieran. También hay personas que dependen de la venta para vivir. Sé que el distanciamiento social es fuertemente recomendado, pero ¿qué harías si tienes una familia que alimentar? La mayoría que está comentando vive en el extranjero, por lo que puede ser un poco más fácil para nosotros conseguir alimentos que el jamaiquino promedio. Muestren un poco de empatia.

Según se informa, Jamaica, con poco más de 2.9 millones de habitantes, es el cuarto territorio caribeño más poblado. Por consiguiente, los ciudadanos están acostumbrados a estar bastante cerca de otros en situaciones sociales, incluidos los mercados locales.

El distanciamiento social, un concepto que se impuso a la población mundial a causa de la pandemia, es un comportamiento al que los jamaiquinos simplemente tendrán que ajustarse si quieren frenar la propagación de COVID-19.

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