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Guerra de Darfur: Se entrega el líder miliciano Ali Kushayb, buscado por Corte Penal Internacional

Integrantes de la milicia progubernamental conocida como yanyauid. Darfur, 6 de marzo de 2013. Captura de pantalla de Voice of America/dominio público.

La guerra de Darfur (Sudán) comenzó en febrero de 2003, cuando el Gobierno sudanés, presidido entonces por Omar al-Bashir, comenzó una campaña de limpieza étnica contra las personas que no eran de origen árabe en la región de Darfur.

El Movimiento de Liberación de Sudán y el Movimiento Justicia e Igualdad se convirtieron en grupos rebeldes para defenderse de esos ataques. En los años siguientes, las fuerzas gubernamentales compuestas por el Ejército, la Policía y las milicias yanyauid (Fuerzas de Apoyo Rápido) se enfrentaron a estos dos grupos. La guerra ha provocado entre 50 000 y 80 000 muertos y entre 1,2 y dos millones de desplazados.

Yanyauid colaboró con el Gobierno sudanés gracias a un contacto conocido como Alí Muhamad Alí Abdelrahmán o Alí Kushayb. La Corte Penal Internacional lo buscaba desde hace años por múltiples crímenes contra la humanidad, por lo que Kushayb ha estado escondido en Darfur fuera de la vista, pero ahora se ha entregado.

El 23 de febrero, un grupo activista de Darfur del Sur afirmó que el exlíder de yanyauid había huido de Sudán, aparentemente por temor a ser detenido por el gobierno de transición de Sudán, según la declaración del 11 febrero de 2020 en la que se comprometía a entregar a todas las personas buscadas por la Corte Penal Internacional.

El 8 de junio, varios activistas sudaneses comentaron la posibilidad de que Kushayb hubiera sido detenido por las fuerzas de Naciones Unidas en la República Centroafricana. Al día siguiente, la corte publicó una declaración que confirmaba su arresto:

Ali Muhammad Ali Abd–Al-Rahman, ‘Ali Kushayb’ is in the custody of the International Criminal Court (ICC) after surrendering himself voluntarily in the Central African Republic on account of an ICC arrest warrant issued on 27 April 2007.

Alí Muhamad Alí Abdelrahmán, “Alí Kushayb”, está bajo custodia de la Corte Penal Internacional (CPI) tras entregarse voluntariamente en la República Central Africana a cuenta de una orden de detención emitida el 27 de abril de 2007.

La foto de Kushayb circuló libremente en Twitter:

Nota de prensa, 9 de junio de 2020
Situación en Darfur (Sudán): Ali Kushayb en manos de la Corte Penal Internacional.
Hoy, 9 de junio de 2020, Alí Muhamad Alí Abdelrahmán (“Ali Kushayb”) ha quedado bajo custodia de la Corte Penal Internacional tras entregarse voluntariamente.

Se programó que Kushayb compareciera ante la sala de la Corte Penal Internacional el 15 de junio.

Coronel de coroneles

Ali Kushayb era conocido por ser coronel de coroneles. Era el comandante de las Fuerzas Centrales de Reserva, uno de los departamentos de la Policía sudanesa.

Fue miembro de las Fuerzas Populares de Reserva, además de comandante de una milicia respaldada por el Gobierno de Darfur entre agosto de 2003 y marzo de 2004. Además de su labor como contacto entre el Gobierno sudanés y yanyauid, intervino en ataques contra los movimientos armados rebeldes.

Las autoridades arrestaron a Kushayb en noviembre de 2006 a causa de las violaciones y asesinatos ocurridos en Darfur del Sur y Darfur Occidental. No obstante, Alí fue liberado y siguió moviéndose libremente con la protección de la policía.

Buscado por el Tribunal Penal Internacional

El 27 de abril de 2007, Luis Moreno Ocampo, entonces fiscal de la Corte Penal Internacional, emitió una orden de arresto contra Kushayb.

La corte acusaba a Kushayb de 504 asesinatos, 20 violaciones y el desplazamiento forzoso de 41 000 personas en los años 2003 y 2004. Lamentablemente, según Naciones Unidas esas cifras son demasiado bajas. La estimación de Naciones Unidas ronda las 300 000 personas.

La corte pidió a Sudán que lo entregase, pero el gobierno sudanés de la época se negó: rechazó que se hubiera producido malas acciones de ningún tipo e insistió en que de los delincuentes arrestados se ocupaban los tribunales sudaneses.

En agosto de 2007, Amnistía Internacional pidió el fin de la impunidad en Darfur, la detención de Kushayb y su entrega a la corte. En mayo del año siguiente, Human Rights Watch envió una carta a los miembros del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas en la que exigía justicia en Darfur.

En octubre de 2008, las autoridades detuvieron a Kushayb de nuevo para investigar los supuestos crímenes cometidos en Darfur, probablemente para evitar entregarlo a la corte. Al final, el Gobierno lo liberó, y él siguió moviéndose con toda libertad por Darfur. En julio de 2013, Kushayb resultó herido en un intento de asesinato sucedido en Darfur

Con sus excelentes dotes para ocultarse, Kushayb vagabundeó por Darfur en medio del bloqueo de los medios. Nadie sabía realmente dónde estaba y él no aparecía en los medios masivos, ni siquiera después de la caída de Bashir en abril de 2019.

La corte también reclama a Bashir, el primer presidente de la historia contra el que se ha emitido una orden de arresto.

Tribunal Penal Internacional, La Haya, 27 de agosto de 2016. Foto de OSeveno en Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0).

¿Y ahora, qué?

Después de que Kushayb se entregó voluntariamente, el secretario general del Partido del Congreso Sudanés, Khalid Omer, tuiteó:

El camino de la revolución de nuestro pueblo ha dado hoy pasos importantes, el primero de los cuales es el arresto de Kushayb, una victoria de la justicia, y el segundo es la decisión del comité desmantelador, que sigue su labor para acabar con la tiranía. A veces, la revolución tropieza, pero gracias a su gente, no se pierde. En los próximos días esperamos progresos en el camino hacia la paz y trabajaremos juntos para culminar sus tareas completamente, sin excepciones.

Pero las opiniones en los medios sociales parecen divididas en dos campos.

Por una parte, hay grupos que están de acuerdo con que el arresto de Kushayb convencerá a Bashir y a otros criminales de su régimen buscados por la Corte Penal Internacional para que se entreguen a este tribunal. Bashir es encuentra actualmente en la prisión central de Jartum, donde podría enfrentar la pena de muerte. No tiene nada que perder en caso de trasladarse de Jartum a La Haya, Países Bajos, donde la vida es probablemente más cómoda y no existe la pena de muerte.

All Africa publicó una foto de la celda donde se alojaría mientras durase el juicio. La celda es lujosa si la comparamos con las condiciones de la mayoría de las viviendas en Darfur, lo que llevó al analista Cameron Hudson a tuitear su frustración:

Ali Kushayb está retenido por la Corte Penal Internacional en La Haya por crímenes de guerra en Darfur.
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Es más que frustrante que incluso detenido, Kushayb vaya a vivir mejor que la mayoría de la gente de Darfur.

Por otra parte, el arresto de Kushayb podría amenazar la estabilidad y continuidad del periodo transitorio, ya que en el nuevo régimen hay caras conocidas sospechosas de haber participado en los crímenes de Darfur, como el vicepresidente del Consejo de Soberanía Transitoria, Mohammed Hamdan Daglo, conocido popularmente como Hemedti.

Hemedti es el líder de las Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR). Según un informe de Human Rights Watch de septiembre de 2015, las FAR operaban como un grupo de “hombres sin piedad” que perpetró asesinatos indiscriminados y violaciones grupales de mujeres.

Revisar estos delitos ante la corte podría provocar una fuerte presión sobre Hemedti y sus socios, que podría llevarlos a pensar en perpetrar un golpe militar para protegerse.

Mientras tanto, varias voces diplomáticas, algunas en Francia y Países Bajos, aplaudieron la maniobra. Steve Blok, ministro neerlandés de Asuntos Exteriores, tuiteó:

Ali Muhammad Ali Abd–Al-Rahman, AliKushayb, está ahora en custodia de la Corte Penal Internacional tras entegarse voluntariamente en la República Central Africana por presuntos crimenes de guerra y crímenes contra la humanidad en Darfur, Sudán. La comparecencia inicial se anunciará a su debido tiempo.

Situación en Darfur (Sudán): Ali Kushayb está en custodia de la Corte Penal Internacional.
Hoy, 9 de junio de 2020, Ali Muhammad Ali Abd–Al-Rahman (“Ali Kushayb”) está en custodia de la Corte Penal Internacional tras entegarse voluntariamente en la República Central Africana por cuenta de una orden de arresto emitido por la corte el 27 de abril de 2007
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La detención de Alí Kushayb es un gran paso para conseguir justicia para las víctimas de los crímenes cometidos en Darfur y en la investigación de la Corte Penal Internacional. Ahora que este sospechoso está en manos de la corte, el caso puede empezar.  Países Bajos siempre ha señalado la importancia de rendir cuentas.

Justicia transitoria

Algunas voces de Sudán piden procesos judiciales transitorios basados en la comunidad y liderados por el Gobierno para tratar los casos de criminales de guerra como Ali Kushayb, en lugar de los largos y costosos procesos en los tribunales de la justicia regular.

En una entrevista con Radio Dabanga, Mohamed Abdelsalam, profesor de Derecho Internacional de la Universidad de Jartum, describe la importancia de la justicia transitoria para Sudán:

It will make negotiations and a democratic transition in Sudan possible. Sudan needs institutional reform in the judiciary, the public prosecution, the army, the police and other institutions that provide public services.

If the criminal justice system, its institutions and its laws, will not be reformed, it will not be capable nor willing to prosecute the serious human rights violations and crimes that took place in the country. We need the establishment of institutions and courts that are in accordance with international standards.

Hará posibles las negociaciones y la transición democrática en Sudán. Sudán necesita reformas institucionales en lo judicial, la Fiscalía, el Ejército, la Policía y otras instituciones que brindan servicios públicos.

Si no se reforma el sistema de justicia penal, sus instituciones y sus leyes, no se podrán ni se querrán procesar las graves violaciones de los derechos humanos y los crímenes que se produjeron en el país. Necesitamos el establecimiento de instituciones y tribunales de acuerdo con los estándares internacionales.

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