Muertes por COVID-19 en Kano: Historias inéditas (primera parte)

Escena del casco antiguo de Kano, estado de Kano, Nigeria. Imagen de Shiraz Chakera, 13 de septiembre de 2005 (CC BY-SA 2.0).

Nota del editor: Esta historia es parte de una serie de dos artículos sobre las «misteriosas» muertes de COVID-19 en Kano, Nigeria. Lee aquí la segunda parte.

La historia de las muertes en masa que se produjeron en abril durante la pandemia del COVID-19 en el estado de Kano, al noroeste de Nigeria, se ha visto envuelta durante meses en confusión y conjeturas.

Tras varias semanas de especulación y negación oficial, el ministro de Sanidad de Nigeria, doctor Osagie Ehanire, confirmó el 8 de junio que la oleada de misteriosas muertes registradas en el estado de Kano fue «provocada por o debida al COVID-19″.

Ehanire afirmó que Kano había presenciado 979 muertes «a un ritmo de 43 muertes al día» en abril. Las muertes, ocasionadas en ocho áreas gubernamentales locales del estado de Kano, afectaron a 65 personas o más con condiciones preexistentes.

Esta validación oficial puso fin a la conjetura con respecto a la causa de este pico de muertes en Kano. El 5 de mayo, Ehanire declaró que no existía «ninguna prueba» que relacionara las muertes de Kano con el coronavirus. Esta afirmación se hizo un día después de que el jefe del grupo de trabajo presidencial del COVID-19 dijera que las muertes ciertamente habían sido causadas por el virus.

Las descripciones de las redes sociales, así como las investigaciones y la documentación realizadas por medios ciudadanos y por periodistas pueden ayudar a entender plenamente esta historia.

Con el Observatorio de Medios Cívicos de Global Voices sobre el COVID-19, realicé una supervisión cualitativa y etnográfica del espacio de redes sociales de Nigeria. Esta reveló varias narrativas dominantes en las redes sociales sobre las muertes de Kano, incluidos la negación y supresión de noticias sobre las muertes, la desinformación, los mensajes étnica y religiosamente divisivos, la rivalidad política y la ola de misteriosas muertes similares en los estados vecinos.

¿Qué ocurrió realmente en Kano?

A finales de abril, empezaron a circular por Twitter imágenes de tumbas recién cavadas en Kano, como las que se ven abajo.

REZA POR KANO:

TUMBAS POR TODAS PARTES
COVID-19 o muerte extraña.

Se ha registrado la muerte de 150 personas en dos días, ninguna acción por parte del Gobierno nigeriano, salvo el silencio.

REZA POR KANO

Hay tanto realidad como desinformación sobre las muertes en masa de Kano. Nuestro informe lo esclarecerá.

Sin embargo, hubo confusión en cuanto al número exacto de muertes.

Un escalofriante reportaje informativo del canal de televisión nacional de Nigeria, difundido el 21 de abril por el activista Badero Olusola en la página de Facebook Concerned Nigerians (Nigerianos preocupados), se visualizó 13 000 veces, 127 me gusta y más de 300 comentarios. El reportaje mostraba que en solo tres días, del 17 al 19 de abril, más de 150 personas habían sido enterradas en Kano. Los enterradores apenas podían seguir el ritmo de las muertes, dado el mínimo de 40 personas que, según los informes, se enterraban al día en un cementerio de la metrópolis de Kano.

No obstante, una investigación llevada por el doctor Zainab Mahmoud, activista juvenil de Kano, subió el número a más de cien, como expresó el 25 de abril en Twitter:

Hace tres días, mis compañeros y yo decidimos investigar las muertes en Kano. Al segundo día ya habíamos recibido informes de más de cien fallecidos. Un número alto que hace sospechar en gran medida del COVID-19.

Ese mismo día, el diario nigeriano The Nation tuiteó un informe que contenía una lista de unas 20 personas destacadas que habían muerto en Kano. El periódico en línea nigeriano Premium Times también informó sobre la muerte de siete profesores universitarios en Kano.

Las víctimas de Kano ya no eran personas sin rostro.

Anáilsis de la causa de las muertes en Kano

La descripción mediática que rodea las muertes de Kano revelaron que el Gobierno estatal de Kano (KNSG) trató de reprimir las noticias, negó la existencia de una rivalidad política en Kano que pudiera haber interferido con una pronta respuesta al COVID-19 y no pudo explicar la ausencia de una documentación adecuada sobre las muertes.

El 26 de abril, KNSG declaró que las muertes fueron «causadas por complicaciones de hipertensión, diabetes, meningitis y malaria aguda, y no por la pandemia del COVID-19″, informó Reuters. El gobernador de Kano Abdullahi Umar Ganduje, desmintió un reportaje del periódico nigeriano Daily Trust y la llamó «noticia falsa«.

A pesar de eso, no todo el mundo aceptó la posición del Gobierno estatal.

Usman Yusuf, catedrático de Hematología y Oncología, en un artículo de opinión en el periódico BussinessDay, manifestó que el «KNSG no tiene la voluntad, capacidad, compasión, transparencia y confianza» para mitigar la crisis. Yusuf afirmó, además, que el Gobierno se encontraba en «estado de negación, y hará todo lo que esté en su poder para ocultar estas muertes».

En una publicación de Facebook, periodista investigador nigeriano Fisayo Soyombo atribuyó las muertes y la lenta respuesta al COVID-19 en Kano al «colapso» de tres agencias después de que sus empleados dieran positivo al coronavirus, incluídos el laboratorio de pruebas, el equipo responsable de tratar a los pacientes y el comité estatal del COVID-19.

Soyombo escribió que la situación se había agravado aún más porque el «Gobierno estatal jugó a la política innecesariamente» con el recho inicial de la oferta del Ministerio Federal de Sanidad de asumir la respuesta al COVID-19. Asimismo, el KNSG rechazó la donación de un hospital como centro de aislamiento debido a la rivalidad política.

NOTICIA DE ÚLTIMO MINUTO: Ganduje rechaza el hospital de Kwankwaso como centro de aislamiento.

Pero ¿por qué rechaza la donación de un hospital de 60 camas recién construido como centro de aislamiento para los pacientes del coronavirus?

¿Es consciente Kano de que necesitarán todas las camas libres que puedan conseguir? ¿Aún seguimos jugando a la política con la vida de las personas?

El anterior gobernador del estado de Kano, Rabiu Kwankwaso, había donado el 20 de abril el Hospital Amana de Kano, que disponía de 60 camas y era propiedad de su fundación, al Gobierno estatal como centro de aislamiento del coronavirus, pero el Gobierno se negó a recibir tal donación.

Desde 2015 se ha librado una guerra política de desgaste entre el exgobernador Kwankwaso y su entonces subgobernador Ganduje, que ahora es gobernador.

Inadecuada documentación y certificación de defunción

Kano es predominantemente musulmán, con tensiones existentes entre la ciencia y la religión que en ocasiones puede afectar al manejo por parte del Gobierno de los entierrros y la certificación de defunción.

La realización de autopsias es un tema sensible en Kano, ya que hay «muchas cosas en ciencia y medicina que no todos aceptan», dijo el doctor Sanusi Bala en una entrevista con el periódico Punch. Bala, jefe de la sección de la Asociación Médica Nigeriana del estado de Kano, afirmó que las autopsias no podían llevarse a cabo sin el consentimiento expreso de los parientes del fallecido.

Mubarak Bala, activista de Kano que se autoproclama ateo, también observó en una publicación de Facebook que la ausencia de certificaciones de nacimientos y defunciones, y la incapacidad de los funcionarios sanitarios para realizar las autopsias, también tuvieron un impacto en las muertes en masa del estado de Kano.

«Por qué el estado de Kano tiene cientos de muertes por el Covid en potencia e imposibles de identificar…
No hay registros de defunción, certificaciones de matrimonio, registros de nacimiento ni mecanismos de autopsia.
El Gobierno confió en un hadiz para luchar contra la pandemia del coronavirus y puso el estado en cuarentena, y al mismo tiempo permitía reuniones dentro del estado.
Hay menos de mil tests del COVID en todo el estado para sus 20 millones de habitantes.
Si nuestros temores son ciertos, entonces nos aguarda una catástrofe».
Captura de pantalla de la publicación de Facebook de Mubarak Bala [domingo, 26 de abril de 2020, 13:24 horas]

En cambio, KNSG realizó una «autopsia verbal» el 28 de abril para investigar la causa de las muertes. Una autopsia verbal es un método epidemiológico que emplea técnicas desarrolladas por la Organización Mundial de la Salud para examinar la causa de muerte en poblaciones que carecen de sistemas de documentación adecuados.

El resultado de la autopsia verbal ejecutada por tres doctores en Kano, Maryam Nasir, Zainab Mahmoud y Khadija Rufai, fue alarmante. En 48 horas, los investigadores descubrieron «183 muertes en la metrópolis que se produjeron entre el 18 y el 25 de abril de 2020″. Los síntomas, «una enfermedad con tendencia febril y respiratoria que avanza hasta la muerte en una o dos semanas», coincidían con el COVID-19.

La admisión del doctor Osagie Ehanire en junio —que relaciona las muertes de Kano con el coronavirus— finalmente confirmó la información que ya había estado circulando en los círculos digitales públicos de Nigeria desde abril.

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