Personas con discapacidad quedan varadas durante confinamiento nacional en Uganda

Selección nacional de básquetbol de Uganda practica el 24 de octubre de 2013, Uganda. Foto vía DfID en Flickr (CC BY 2.0).

Casi un mes después de que Uganda aplicó un confinamiento y toque de queda a nivel nacional, a Willy Oloya, ciego y sordo de 25 años, un equipo de Unidades Locales de Defensa le disparó en el distrito de Agago, en el norte.

El 30 de abril, durante el estricto toque de queda debido al coronavirus, agentes de las Unidades Locales de Defensa intentaron hablar con Oloya, que iba caminando. Pero Oloya no podía verlos ni oírlos y siguió caminando cuando los agentes le dispararon en la pierna. A Oloya le amputaron la pierna y ahora tiene otra discapacidad que se hubiera podido evitar.

Pero Willy Oloya, que tiene deficiencia de oído y vista, no. A este habitante de 25 años de la aldea Mugila West, en el distrito de Agago, personal de las Unidades Locales de Defensa le disparó cinco veces en la pierna durante el toque de queda de 7 pm a 6.30 am.

La lesión de Oloya y discapacidad adicional están vinculadas directamente con la falta de consideración del Gobierno hacia las personas con discapacidad en la ejecución del plan nacional de confinamiento. Cerca del 16.5 % de ugandeses tienen alguna discapacidad.

Se necesitó de promoción y presión sustancial en torno al incidente de Oloya para que las personas con discapacidad tengan una representación adecuada en el grupo nacional de COVID-19 en su comité de comunicación de riesgo.

En Uganda, las necesidades de personas marginadas, sobre todo de personas con discapacidades, no fueron consideradas en absoluto en las directivas de COVID-19 del presidente Yoweri Museveni.

Betty Achana, que trabaja para la Unión Nacional de Mujeres con Discapacidades, dijo a Global Voices:

One of our first interventions was for me to engage with our line ministry and to say that these directives are not inclusive of the special needs of persons with disabilities. We instantly began to get news of how the directives were impacting them [PWDs] negatively. They had no information on what COVID is, how it is spread, who is COVID affecting, what the directives are about. People did not know about curfew. That is how the boy in the north gets shot. That is how the girl in the north gets beaten by LDUs.

Una de nuestras primeras intervenciones fue mi participación con nuestro ministro de línea y decir que estas directivas no incluyen las necesidades especiales de las personas con discapacidad. De inmediato empezamos a recibir noticias de cómo las directivas impactaron negativamente a las personas con discapacidad. No tenían información sobre qué es el COVID, cómo se propaga, a quién afecta el COVID. Las personas no sabían del toque de queda. Y así le disparan a este muchacho del norte. Así las Unidades Locales de Defensa le dan una paliza a la muchacha del norte.

El trabajo de Achana y sus colegas rindió frutos.

Se unió al grupo de tareas en su novena reunión y rápidamente inició un proyecto para traducir información relacionada con la pandemia a lenguaje de signos. Se incorporó la interpretación de lenguaje de signos en todos los discursos televisados sobre COVID-19.

Aunque encomiable, este avance llegó algo tarde para algunas personas con discapacidades.

Annette Okuvuru se traslada en una silla de ruedas de madera en el distrito de Arua, Uganda, vía la página de Facebook de COMBRID-Friends of Disability, usada con autorización.

Dilema

La interrupción de circulación de transporte privado y público fue esencial para impedir la propagación del COVID-19, pero la decisión no incluía a las personas con discapacidad, y dejó excluidos a quienes tienen necesidad apremiante de atención de salud y comida.

Aunque las personas sin discapacidad pueden caminar con facilidad para comprar provisiones, por necesidad, muchas personas con discapacidad tomaron la difícil decisión de ir en auto o en boda-boda o taximoto, con gran riesgo para su seguridad personal.

A Muzamil Ali, profesor con dificultades de visión que trabaja en el distrito nororiental de Arua, lo acosaron soldados presuntamente por incumplir las medidas de distanciamiento social mientras caminaba con su asistente personal.

Lydia Abenaitwe, discapacitada física de Kampala, la capital del país, fue arrestada y detenida dos veces mientras iba en su auto a comprar comida. Le dijo a Global Voices:

The first time I was held at a roadblock for about 30 minutes. The second time, I was taken to Kabalagala police station. The District Police Commander expressed his remorse for how I was treated and after about an hour, I was escorted to buy my groceries.

La primera vez me retuvieron en el bloqueo de una vía por cerca de 30 minutos. La segunda vez me llevaron a la estación policial de Kabalagala. El comandante policial del distrito expresó su pesar por cómo me trataron y después de una hora me acompañaron a comprar mi comida.

Las luchas de algunas personas con discapacidad se dan en la intersección de clase, género, VIH/sida y múltiples discapacidades u otros diferenciales, que aumentan las vulnerabilidades.

La prohibición de circulación de transporte expuso a algunas mujeres con discapacidad a la violencia sexual que no pudieron escapar de sus atacantes. “En este momento, tengo cerca de cinco casos de mujeres con discapacidad que fueron violadas por este confinamiento del COVID”, dijo Achana a Global Voices.

Las personas con albinismo necesitan movilizarse sin restricciones para acceder a cremas protectoras de la piel, cirugía por cáncer de piel y cuidados posoperatorios, dijo Doreen Nawejje, directora ejecutiva de Mujeres y NIños con Albinismo en Uganda. Nawejje contó a Global Voices cómo el confinamiento complicó el cuidado médico para un paciente con cáncer de piel que está bajo su cuidado:

By the time the lockdown came, we were stopped from using private transport. One time we accessed the District Health Officer [in] Wakiso District to get clearance. But these guys [police] by the roadside confiscated our car key for hours and we missed the surgery because the doctor was on appointment. We had to make another appointment and it had to be at night. And curfew hours start at 7 [p.m.], [so] we had to incur more costs to be residential [at a private clinic] which we had not budgeted for.

Para cuando llegó el tiempo del confinamiento, no nos dejaron usar transporte privado. Una vez contactamos con el funcionario de salud del distrito en el distrito de Wakiso para que nos diera autorización. Pero estos tipos [policías] de las vías confiscaron las llaves de nuestro auto y perdimos la cirugía porque el doctor estaba atendiendo a un paciente. Tuvimos que sacar otro turno y tenía que ser de noche. El toque de queda empieza a las 7 [p.m.], así que tuvimos más gastos porque fue en una clínica privada residencial que no habíamos presupuestado.

Carerra para dar visibilidad a la discapacidad en Arua District, organizada por COMBRID-Amigos de la Discapacidad en Arua, Uganda. Foto vía Facebook, usada con autorización.

Desconexión

Uganda tiene abundante marco legal sobre derechos de discapacidad. En 2008, el país ratificó la Convención Internacional de Naciones Unidas sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad. Varias obligaciones estatales llegaron con esta ratificación. El Gobierno debe garantizar la movilización personal con la mayor independencia para personas con discapacidad, accesibilidad al transporte e inclusión en toma de decisiones políticas.

Uganda aplicó elaboradas disposiciones sobre derechos de derechos de discapacidad en la Constitución nacional, ley de personas con discapacidades, la Política Nacional sobre Discapacidad con respecto a no discriminación, acción afirmativa e inclusión en toma de decisiones políticas y directrices nacionales de planificación que incluyan la discapacidad.

La evidente disparidad entre leyes y políticas bien intencionadas y su implementación es parcialmente resultado de restricciones presupuestales.

En el presupuesto nacional aprobado para 2020-2021, el sector de desarrollo social que comprende a las personas con discapacidad se le asignó apenas 0.38 %, en tanto los tres sectores prioritarios —trabajo y transporte, seguridad y financiamiento e interés de deuda— representan respectivamente cerca del 13 %, 10 % y 9 % de todo el presupuesto.

Esta asignación refleja el bajo nivel de interés del Gobierno en la protección social de sus ciudadanos.

Enfoques comunitarios

Patrick Pariyo, director de COMBRID-Amigos con Discapacidad, organización comunitaria del noroeste de Uganda, dijo a Global Voices que la poca financiación estatal para derechos de discapacidad está enraizada en intereses comerciales, individualismo y una cultura de reciprocidad que invade todos los sectores de la sociedad ugandesa.

Pariyo explicó que las medidas del coronavirus interrumpieron el enfoque comunitario de su organización. Antes de la aplicación del distanciamiento social, se incluía directamente a educadores y líderes comunitarios para evaluar las necesidades y ayudar a las personas con discapacidad a adquirir equipos y a tener asistencia.

Now, with social distancing, we were not able to reach people. COVID [-19] has blocked resources. We have over 1,500 epileptic patients in 16 health centers to whom we would provide anti-seizure drugs.  Everyone is talking about COVID [-19].

Ahora, con el distanciamiento social, no podemos llegar a la gente. El COVID [-19] ha bloqueado recursos. Tenemos más de 1500 pacientes epilépticos en 16 centros de salud a quienes debemos brindar drogas anticonvulsivas. Todos hablan del COVID [-19].

Las dificultades por las que pasa COMBRID son inevitables pues los países donantes empiezan a cambiar su financiación a la lucha contra el COVID-19 en casa. El Gobierno recibió generosas donaciones de personas y empresas, pero las organizaciones de derechos de los discapacitados siguen luchando para lograr que los pacientes puedan atenderse.

Hacia adelante

Finalmente, el Estado tiene la principal responsabilidad legal de proteger y promover los derechos de discapacidad.

Ali, el maestro con problemas de visión, dijo: “Si no podemos tener representantes que sean más activos en lo referente a las personas con discapacidad, entonces se seguirán manifestando los mismos problemas”.

Abenaitwe concuerda: “No se puede esperar que las personas que no entiendan lo que atraviesan otras personas las representen bien”.

Achana dice que identificar las necesidades de la discapacidad y darlas a conocer es la clave del cambio de políticas, y agrega que los agentes policiales y militares no conocen los problemas de las personas con discapacidad.

Uganda levantó parcialmente el confinamiento a inicios de junio, pero continúa el estigma y el prejuicio contra las personas con discapacidad. La lucha por la inclusión está vinculada con mayores problemas de protección social en Uganda, como condiciones laborales injustas y desempleo juvenil.

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