¿Estaría en juego la reforma del sistema penitenciario de Jamaica?

Una camioneta policial escolta a los presos que son trasladados de un centro penitenciario a otro; detrás está la prisión de máxima seguridad de Tower Street. Foto por Christina Xu vía Flickr, CC BY-SA 2.0.

Este es el segundo artículo de una serie de dos sobre la forma en que el sistema penitenciario de Jamaica trata a los presos que padecen problemas de salud mental. Lee la primera parte aquí.

Después de que la Comisión Independiente de Investigaciones (INDECOM), que examina las violaciones de los derechos humanos por parte de las fuerzas de seguridad de Jamaica, publicara su primer informe trimestral de 2020 sobre el sistema penitenciario del país en una rueda de prensa del 3 de junio, los jamaicanos quedaron horrorizados al enterarse de las condiciones en que murió Noel Chambers, recluso de 81 años.

El octogenario, que padecía problemas de salud mental, murió en el Centro Penitenciario Tower Street de Kingston el 24 de enero. Había estado detenido durante 40 años sin juicio, tras haber sido considerado no apto para declararse culpable de un cargo de asesinato.

La consecuente protesta pública pronto transformó su muerte –y lo que se dice sobre el sistema penal de Jamaica– en un juego político.

Politizar el asunto

Un tema quedó de lado por un debate político partidista sobre cuál administración había rechazado una controvertida oferta en 2015 del entonces primer ministro de Gran Bretañ,a David Cameron, para construir una nueva prisión en la isla. Las acusaciones fueron rechazadas rotundamente por los usuarios de las redes sociales:

No me importa qué pasó con el trato de la prisión, quién dijo qué, quién rechazó a quién, etc. y francamente, debatirlo es una pérdida de tiempo.

Me preocupa más que arreglemos el sistema carcelario existente para que lo que le pasó a Noel Chambers no le vuelva a pasar a nadie más.

El Gobierno respondió con presteza tras el escándalo, y el primer ministro Andrew Holness señaló:

The death of Mr. Noel Chambers while in custody within the Tower Street Adult Correctional Centre is both tragic and heartbreaking […] This tragedy is undoubtedly ranked among the most dreadful inheritances of a penal and judicial system that are in urgent need of reform.

La muerte del señor Noel Chambers mientras estaba detenido en el Centro Penitenciario para Adultos de Tower Street es a la vez trágica y desgarradora […] Sin duda, esta tragedia se clasifica entre las herencias más terribles de un sistema penal y judicial que necesitan urgentemente una reforma.

¿Son suficientes las medidas?

El 4 de junio, el Ministerio de Seguridad Nacional anunció que se realizaría una audiencia sobre la muerte de Chambers.

El 8 de junio, el presidente del tribunal, Brian Skyes, anunció la creación de un grupo operativo para evaluar las leyes actuales que afectan a los presos que padecen enfermedades mentales. Se espera un informe en cuatro meses.

Si bien la Directora de la Fiscalía Pública, Paula Llewellyn, reconoció que los sucesivos gobiernos han mostrado “atención y cuidado insuficiente” en cuanto a la necesidad de un centro psiquiátrico forense, concluyó:

Perhaps it is not helpful to get into a blame game […] It is not only mental health issues, but mental health issues which bring them in conflict with the criminal law, that is where you have the dilemma. […]

Between the Mental Health Act and the Criminal Justice Administration Act, efforts have been made systemically; it's just that it was not being carried out in the way that it ought to have been.

Quizás no sea útil entrar en un juego de culpas […] esto no se trata solo de los problemas de salud mental, sino de aquellos problemas que entran en conflicto con el derecho penal, y es allí donde está el dilema […]

Entre la Ley de Salud Mental y la Ley de Administración de Justicia Penal, se han hecho esfuerzos de manera sistemática; es solo que no se estaba llevando a cabo de la manera en que se debió llevar.

El periodista Jovan Anthony publicó varias declaraciones de las entidades gubernamentales implicadas, incluida una disculpa poco frecuente del juez supremo:

LEER: El jefe de prisiones, Gary Rowe, y el Poder Judicial han publicado declaraciones sobre Noel Chambers.

2 de junio: INDECOM Jamaica informa sobre Noel Chambers.
4 de junio: declaración de Seguridad Nacional de Jamaica.
9 de junio: declaración del juez supremo.
13 de junio: declaración del comisario de prisiones.

Pese a la declaración parlamentaria del ministro de Seguridad Nacional, Horace Chang, la abogada de derechos humanos Susan Goffe exigió más:

One reason why greater transparency is absolutely necessary is that this audit process may be being carried out by entities and/or individuals responsible for the circumstances that led to Mr Chambers’ incarceration and death.

More information is necessary, Minister Chang.

We need to remember that it wasn’t the Ministry of National Security that brought Mr Chambers’ death to public attention. Without INDECOM’s report, we would not have known.

Una razón por la que es absolutamente necesaria una mayor transparencia es que este proceso de audiencia deban llevarla a cabo las entidades o personas responsables de las circunstancias que llevaron a la detención y a la muerte del señor Chambers.

Se necesita más información, ministro Chang.

Necesitamos recordar que fue el Ministerio de Seguridad Nacional el que llamó la atención pública sobre la muerte de Chambers: sin el informe de la INDECOM, no lo habríamos sabido.

Novedades positivas

Desde la muerte de Chambers, dos exreclusos han sido liberado tras décadas de encarcelamiento: Isat Buchanan, asesor jurídico de la organización no gubernamental de derechos humanos Stand Up For Jamaica (SUFJ) consiguió que George Williams, preso de 71 años con problemas de salud mental, fuera liberado de la prisión Tower Street el 24 de junio: .

El periódico Jamaica Gleaner informó:

Shouts of ‘freedom’ were heard outside the St Catherine Parish Court […] as 71-year-old George Williams was released from prison after spending close to 50 years behind bars without a trial. With a black eye from a beating on the weekend, Williams was met by family members and supporters. [His] brother Aldrin Jones said, ‘The journey will be hard, but he is prepared for it.’

Gritos de “libertad” se escucharon fuera del tribunal de distrito de Santa Catalina […] ya que George Williams, de 71 años, fue liberado tras pasar casi 50 años entre rejas sin haber sido juzgado. Con un ojo amoratado por una paliza que tuvo lugar durante el fin de semana, Williams se reunió con familiares y sus seguidores. [Su] hermano Aldrin Jones dijo: “El viaje será duro, pero está preparado para esto”.

Abraham Lawrence, de 49 años, también con enfermedad mental, fue liberado el 10 de julio, tras ser considerado no apto para declararse culpable y pasar más de 25 años entre rejas. Había sido acusado de destrucción maliciosa de propiedad después de haber arrojado piedras a un grupo de hombres y a un auto de policial en 1994.

Tras la liberación de Lawrence, su hermano enfatizó la importancia de cuidar y apoyar a los enfermos mentales.

En una discusión en Zoom, la fundadora de SUFJ, Carla Gullotta, señaló que el “sistema juridico en Jamaica no funciona para muchas personas”, tomó ese sentir. Explicó que la salud mental de un detenido empeora rápidamente al entrar en el sistema penitenciario debido a “un entorno inaceptable según todos los principios básicos de derechos humanos”.

¿Probar la inocencia para futuros delitos?

Hay unos 350 detenidos con enfermedades mentales detenidos en bloques especiales en dos prisiones jamaicanas. Gullotta cree que deberían estar en otro lugar, ya que el sistema penal solo tiene un psiquiatra que atiende a un total de 4600 reclusos. El único servicio de salud que reciben los presos enfermos mentales es una inyección mensual para que se mantengan tranquilos.

Según un miembro de la Asociación de Psiquiatras de Jamaica que participó a la discusión en Zoom:

The mentally ill are being asked to prove their innocence for future crimes, which is wrong […] Locking someone up has no therapeutic value, merely an issue of security. You are violating the rights of these persons either in prisons or mental hospitals to please the society at large, [which is] working on the incorrect presumption that they are all violent.

A los enfermos mentales se les pide que demuestren su inocencia para futuros delitos, y eso está mal […] Encerrar a alguien no tiene valor terapéutico, es solo una mera cuestión de seguridad. Se violan los derechos de estas personas ya sea en prisión o en hospitales mentales solo para complacer a la sociedad [que está] funcionando sobre la presunción incorrecta de que todos son violentos.

El psiquiatra añadió que los enfermos mentales tienen más probabilidades de ser víctimas a su vez de la explotación y la violencia: “Lo que estamos viendo aquí es una clara evidencia de explotación y violencia estructural por parte de los sistemas que existen para protegerlos”.

Otra muerte entre rejas

Actualmente, INDECOM está investigando la muerte de otro preso de Tower Street.

A principios de julio, mientras hablaba con una guardia, se presume que el recluso fue golpeado con una porra y luego murió. El incidente provocó una huelga de hambre entre algunos presos. En diálogo anónimo con la radio, uno de los huelguistas dijo que algunos funcionarios de la prisión son abusivos y sugirió que se deberían extender los programas de rehabilitación ya existentes.

Ahora, la esperanza general es que la trágica muerte de Chambers no sea en en vano, que más presos “perdidos en el sistema” sean liberados y, lo más importante, que el propio sistema se someta a una reforma significativa.

Aquí se puede leer la primera parte de la serie.

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