Fallece Owen Arthur, ex primer ministro de Barbados

El entonces primer ministro de Barbados, Owen Arthur (centro), preside la sesión plenaria sobre “El desafío de la adaptación- de la vulnerabilidad a la resistencia”, en la sede de Naciones Unidas en Nueva York, 24 de septiembre de 2007. Foto de Naciones Unidas vía Flickr (CC BY-NC-ND 2.0).

Owen Seymour Arthur, ex primer ministro de Barbados, murió el 27 de julio de 2020 a la edad de 70 años.

Sus colegas dirigentes caribeños lo describieron como un “ardiente regionalista apasionado por su país“. En su honor, Barbados declaró tres días de luto.

Arthur será recordado como un líder cuyo conocimiento de la economía se manifestó en su sorprendente capacidad para evaluar las realidades fiscales de un pequeño estado insular en desarrollo como Barbados, y que se distinguió política, social y económicamente como un sabio y una presencia carismática.

Dirigió el Partido Laborista de Barbados como el quinto primer ministro del país entre 1994 y 2008, y tuvo un puesto en la Cámara de Representantes por la parroquia de San Pedro, donde se crio.

Arthur estudió en el prestigioso Colegio Harrison y estudió Historia y Economía en el Campus Cave Hill de la Universidad de Indias Occidentales en Barbados. Luego se licenció en Economía en el campus de Mona de la Universidad de las Indias Occidentales, Jamaica.

El enfático y realista estilo de liderazgo de Arthur parecía llegar en el momento perfecto para Barbados. Sus esfuerzos por reavivar la decadente economía de la isla fueron exitosos:: bajo su mando, la tasa de desempleo del país se redujo a la mitad, de más del 20 % al 9 % entre 1994 y 2000. A menudo se mencionaba su brillantez y cómo coexistía con una falta de pretensión y su fácil disponibilidad.

Obtuvo también un importante reconocimiento internacional al ser el primer líder caribeño en realizar una visita oficial como huésped de honor en la 90° Reunión de la Conferencia Internacional del Trabajo en 2002. En el evento, Arthur pronunció una mordaz acusación sobre la vinculación de las normas laborales y el comercio, y desafió a la Oficina Internacional del Trabajo (OIT) a dar prioridad a la aplicación de las normas laborales tanto en los países desarrollados como en los países en desarrollo.

A medida que los tributos llegaban con la noticia de su muerte, se hizo evidente la naturaleza polifacética de la habilidad política de Owen Arthur.

A lo largo de los años, fue nombrado para numerosas comisiones y asesorías, como la Misión de Observación de los Territorios Autónomos para las elecciones generales y regionales de Guyana. También fue presidente del Grupo de Acción Ministerial de los Territorios Autónomos de los Pequeños Estados y vicepresidente del foro mundial que se centró en la Iniciativa sobre la competencia fiscal nociva de la Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE).

Mia Mottley, actual primera ministra de Barbados, elogió la ética de trabajo incansable de Arthur, señaló que “nunca se vio abrumado por las tareas en cuestión” y sus reformas económicas como “su mayor legado nacional“.

Igualmente significativa fue la propuesta de Arthur durante su campaña electoral de 2003 de celebrar un referéndum nacional para proponer revisiones a la Constitución de Barbados, una medida orientada a sustituir al monarca británico por un presidente como jefe del Estado.

La perspicacia única y la calidez infinita de Owen Arthur tuvieron un impacto personal en muchas personas. En Facebook, su amigo Tony Hoyos recordó:

I was always in awe of how brilliant my old school chum had become, with not only a profound grasp of macroeconomics, particularly as applied to our developing nation, but also by his common touch and genuine caring for every Barbadian. Many of us will likely remember unexpectedly meeting Owen at a supermarket pushing his own cart.

Siempre me asombró lo brillante que se había vuelto mi viejo amigo de la escuela, con un profundo conocimiento de la macroeconomía, particularmente aplicada a nuestra nación en desarrollo, y también por su toque común y su genuino cuidado de cada barbadense. Muchos probablemente recordaremos haber encontrado inesperadamente a Owen en un supermercado empujando su propio carrito [de compras].

Marsha Caddle, quien trabajó con Owen “para tratar de resolver el problema de la deuda perenne en Barbados y la región”, dijo:

There is no economist working today in this region of the world who has not drawn on the wisdom, rigour and intellectual fearlessness of the Rt. Hon. Owen Seymour Arthur. And there is no Caribbean regionalist who does not feel gratitude for the integration vision that he brought to life, and on which we can now build.

Hoy en día, no hay ningún economista que trabaje en esta región del mundo que no se haya beneficiado de la sabiduría, el rigor y de la audacia intelectual del honorable Owen Seymour Arthur. Y no hay ningún regionalista caribeño que no sienta gratitud por la visión de integración que hizo realidad y sobre la que ahora podemos construir.

En efecto, Owen Arthur ayudó a forjar las bases de una renovada integración regional, una contribución inestimable para la comunidad caribeña. Con su fallecimiento, Barbados y la toda la región, ha perdido un símbolo incondicional de patriotismo y orgullo caribeño.

Deja a su esposa Julie y a dos hijas.

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