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Cómo un canal de Telegram se convirtió en centro de las protestas de Belarús

Categorías: Europa Central y del Este, Belarús, Polonia, Activismo digital, Censura, Elecciones, Gobernabilidad, Medios ciudadanos, Política, Protesta, Últimas noticias, RuNet Echo

Ejemplo de una publicación reciente en Nexta Live, con manifestantes en la ciudad de Homel leyendo en voz alta sus demandas a las autoridades. Tuvo más de medio millón de visualizaciones. Captura de pantalla de Nexta Live / Telegram.

Parece que todo el mundo en Belarús sigue a Nexta Live. Durante los primeros días después de las elecciones presidenciales, cuando todo el país quedó casi completamente fuera de línea, este canal del servicio de mensajería Telegram fue una de las únicas fuentes de información sobre la escalada de la crisis políticao

Esa crisis fue desencadenada por el intento del presidente Aleksandr Lukashenko de asegurar un sexto mandato en las elecciones del 9 de agosto. Según los resultados oficiales, Lukashenko recibió el 80 % de los votos, en comparación con el 10 % de su contendora Sviatlana Tsikhanouskaya. Bielorrusos y observadores internacionales sospecharon de un fraude electoral masivo, que llevó a miles de votantes a tomar las calles en protesta y a trabajadores de todo el país a declarar huelgas. La policía antidisturbios respondió con extrema violencia y detuvo a más de 6000 manifestantes.

Pero los manifestantes han mantenido la presión. El 16 de agosto, decenas de miles de bielorrusos se reunieron en Minsk, capital del país, en lo que bien pudieron haber sido las mayores manifestaciones desde que el país obtuvo la independencia [1] en 1991. Ahora exigen nada menos que la renuncia de Lukashenko. Pero el presidente dice que no irá a ninguna parte. Al día siguiente, ante una multitud de trabajadores de la fábrica que se burlaban, Lukashenko prometió [2] no volver a ejecutar las elecciones “a menos que me maten”.

Los activistas de la oposición y los periodistas independientes de Belarús tienen motivos para temer esas palabras. Desde que asumió la presidencia en 1994, Lukashenko ha reprimido toda resistencia a su gobierno y a las libertades de los medios de comunicación. Periodistas nacionales e internacionales han sido golpeados y detenidos [4] durante las recientes protestas.

Con tantos obstáculos para la recopilación de noticias sobre el terreno, Nexta se convierte en algo más afilado para las autoridades. El canal ha difundido imágenes de ataques policiales contra manifestantes pacíficos, demandas políticas de trabajadores en huelga y fotografías de lo que, según afirma, son recuentos de votos “reales” de los colegios electorales de todo el país.

Ese contenido llamó la atención de Nexta. Si a principios de agosto el canal tenía más de 300 000 suscriptores, un mes después tiene más de dos millones, cifra no trivial en un país de alrededor de diez millones.

Ciertamente, eso convierte a Nexta en uno de los canales de Telegram más populares del mundo. Y las autoridades bielorrusas se han dado cuenta; es por eso que el 14 de agosto, la policía del país abrió un caso penal [5] contra el fundador de Nexta, Stepan Putsilo, que vive en Polonia, acusado de “organizar disturbios masivos” y pedir el derrocamiento del Gobierno bielorruso.

Historia de dos países

“Era solo un pasatiempo. Hacía videos divertidos para mi familia. Entonces decidí recoger toda la basura de la Belarús de Lukashenko”, explicó Putsilo, de 22 años, en una entrevista [6] con Charter97, sitio web bielorruso de derechos humanos. Así, Nexta, cuyo nombre proviene del bielorruso para “alguien”, nació en 2015. Inicialmente era un canal de YouTube, donde Putsilo y sus amigos compartían reflexiones sobre temas sociales en Bielorrusia junto a sus canciones satíricas con un mensaje contra Lukashenko.

La letra de una de esas canciones de 2015 no estaría fuera de lugar en una manifestación de protesta en Minsk hoy:

Все двадцать лет
Выбора нет: Только усатые портреты.
Нужно искать
Способ сбежать, Но всё дороже здесь билеты…
Все двадцать лет
Выбора нет…

— NEXTA, Выбора нет (cover Сплин), YouTube, October 4, 2015 [7]

Veinte años
No hay elección: solo retratos con bigote.
necesito encontrar
Una forma de escapar, pero las entradas son cada vez más caras aquí …
Veinte años
Sin elección…

Putilo finalmente encontró una forma de salir de Belarús, con un boleto de ida. En su entrevista de Charter97, Putilo relató que regresó una vez en 2018 para visitar a su familia. Sin embargo, no ha vuelto al enterarse de que los servicios de seguridad habían registrado su apartamento. Sin embargo, Putilo es uno de varios bielorrusos de mentalidad opositora radicados en el país vecino del oeste. La capital polaca también alberga a Belsat, canal de noticias en bielorruso que es crítico con el gobierno de Lukashenko (el fundador de Nexta es su hijo Alexander Putilo, periodista de Belsat, y escribe artículos para el propio Belsat [8] bajo el nombre de Stepan Svetlov).

El alcance de Nexta solo creció a pesar del exilio de su fundador, o tal vez justamente por eso. En febrero de 2018, las autoridades bielorrusas abrieron un caso contra Nexta por “insultar al presidente” en videos críticos de YouTube. Ese año, Nexta pasó al servicio de mensajería de Telegram, y la mayoría de su audiencia de YouTube lo siguió.

La producción del canal también se volvió cada vez más profesional. En abril de 2019, Nexta fue la primera fuente en informar sobre el asesinato de un policía de tránsito [9] de la ciudad bielorrusa de Mogilev; la información brindada después fue la base de investigaciones periodísticas. Luego, en octubre de 2019, Nexta lanzó su primer documental profesional, “Lukashenko: Materiales criminales”, que contó la historia de cómo el actual presidente bielorruso llegó al poder. El video tuvo casi tres millones de visitas en YouTube; las autoridades bielorrusas lo denunciaron como “extremista”.

Este creciente número de seguidores finalmente le dio a Nexta financiación por medio de anuncios pagados, que desaparecen de su lista después de 24 horas. Sus editores dijeron recientemente a la versión rusa de la revista Esquire [9] que Nexta no ha recibido subvenciones de ninguna organización ni Gobierno, y sobrevive exclusivamente de estos ingresos publicitarios y donaciones de sus lectores.

Para cuando Belarús celebró elecciones presidenciales de 2020, Nexta se había convertido en una fuente de información esencial para cualquier observador serio del país. La estructura descentralizada del proyecto, con perfiles en múltiples plataformas de redes sociales pero sin sitio web, fue ideal para generar este seguimiento, pero generó un inmenso volumen de envíos. Cientos de usuarios anónimos enviaban información, fotos y videos a los canales de Nexta. Hubo tanto que Putsilo se vio obligado a contratar a tres colegas para examinar los envíos de su país de origen.

Pronto empezaron a trabajar horas extras.

Un ejército de “álguienes”

Nexta mantiene tres canales de Telegram: Nexta, Nexta Live y Luxta (que en su mayoría publica publicaciones satíricas). Durante el apogeo de las protestas en los días posteriores a las elecciones presidenciales, Nexta Live publicaba cientos de mensajes todos los días, muchos con contenido proporcionado por usuarios anónimos con solo la información contextual más superficial. Cada publicación tiene ahora un millón de lecturas en promedio.

Pero en los últimos días, Nexta también ha distribuido textos de los pedidos de los manifestantes, actualizaciones sobre arrestos, ubicaciones de arrestos por parte de la policía antidisturbios y contactos de abogados y defensores de derechos humanos. Está claro que el canal no se limita a informar sobre las protestas, sino que ha jugado un papel sustancial en organizarlas:

Hay dos grupos detrás del levantamiento de Belarús:
1) Tsikhanouskaya, incluido su equipo, el equipo de Viktor Babaryko [N. del T: destacado banquero bielorruso] encarcelados, activistas tradicionales del partido. Crean un consejo de transición
2) Usuarios de Telegram’ (liderados por NEXTA), incluidos múltiples canales e influentes. Organizan protestas principalmente.

A pesar de las críticas de algunos sectores, el editor en jefe de Nexta, Roman Protasevich, no ve una contradicción entre esta agenda política abierta y la ética periodística convencional. A sus 25 años se recientemente al equipo de Putsilo y ahora ha recibido asilo político en Polonia. En diálogo del 12 de agosto con el destacado periodista ucraniano Dmitry Gordon [11], que había entrevistado a Lukashenko unos días antes, Protasevich negó que se pudiera describir a Nexta como el principal coordinador de las protestas, aunque reconoció que a él y sus colegas los habían puesto en el centro de atención como figuras clave de la oposición:

Это в принципе невозможно координировать, в стране отключена от интернета, а вчера даже мобильный интернет отсутствовал вообще польностью. Невозможно пытаться как-то управлять толпы. Это раз. А во-вторых, да мы осознаем та ответственность которую на нас лежит. Мы понимаем это, но обладая таким резурсом и такой вообще узнаваемостью и доверием к себе среди сотен тысяч белорусов, мы понимали, что на какой-то момент действительно нужно будет отойти от каких-либо парадигмов невмешательства хотя бы по простой причине что все мы тоже белорусы, и все мы люди которые живут при диктатуре уже много лет. Многие, особенно молодежь, живут при Лукаженке с самого рождения. С этим нужно что-то делать. Да, я понимаю что в последные дни мы практически полностью нарушили какую-то журналистическую этику, отказались от каких-то этических правил в плане журналистики, но важно понимать, что мы не только журналисты, мы люди. И мы действительно хотим перемен к лучшему. Мы хотим сами вернуться домой […] Мы такие же беларусы как и все и мы просто стараемся сделать все, для того чтобы в Беларуси была сменяемость власти, чтобы в Беларуси соблюдалась элементарная права человека, для того, чтобы там существовала свобода слова.

En principio, esto es imposible de coordinar, el país está desconectado de Internet, y ayer ni siquiera había internet móvil. Es imposible intentar dirigir a la multitud. Esta vez. Y en segundo lugar, sí, somos conscientes de la responsabilidad que recae sobre nosotros. Entendemos esto, pero teniendo tal recurso y tal reconocimiento y confianza en nosotros  entre cientos de miles de bielorrusos, entendimos que en algún momento sería realmente necesario alejarse de cualquier paradigma de no injerencia, aunque solo sea por la simple razón de que todos somos bielorrusos también, y todos hemos vivido bajo la dictadura durante muchos años. Muchos, especialmente los jóvenes, han vivido con Lukashenko desde su nacimiento. Tienes que hacer algo al respecto. Sí, entiendo que en los últimos días hemos violado casi por completo alguna ética periodística, abandonado algunas reglas éticas en materia periodística, pero es importante entender que no solo somos periodistas, somos personas. Y realmente queremos un cambio para mejor. Queremos volver a casa también […]. Somos los mismos bielorrusos que todos los demás, y simplemente tratamos de hacer todo lo posible para garantizar que Belarús cambie de poder, que se respeten los derechos humanos básicos en Belarús y que exista libertad de expresión allí.

Protasevich no respondió a la solicitud de comentarios de Global Voices. Sin embargo, sus palabras anteriores aclaran su punto de vista: cuando los periodistas enfrentan presiones de las autoridades, están éticamente obligados a presionar por la libertad de expresión, aunque eso signifique abandonar la pretensión de imparcialidad.

No cabe duda de que Nexta y varios otros canales de Telegram han jugado un papel crucial en informar al mundo sobre la agitación en Belarús después de las elecciones. Sin embargo, algunos observadores expresan su malestar por depender demasiado de estas fuentes. La información que publican está fragmentada, es anónima, no tiene contexto y, a pesar de los mejores esfuerzos de sus editores, una parte parece no estar verificada. Por ejemplo, en las primeras horas del 10 de agosto, Nexta informó [12] que Yevgeny Zaichkin, de 35 años, había muerto durante enfrentamientos con la Policía en Minsk. Resultó que Zaichkin resultó herido pero sobrevivió.

Quizás como era de esperar, estas preocupaciones las comparten los editores de publicaciones bielorrusas más antiguas, cuyas lectorías ahora palidecen en comparación con Nexta. Anna Kaltygina, editora de Tut.By, uno de los sitios web de noticias más grandes de Belarús, dijo [13] a la estación de radio rusa Ekho Moskvy el 12 de agosto que dudaba de que fuera posible verificar seriamente los hechos sobre el terreno en Belarús desde la lejana Varsovia. Sin embargo, también cabe preguntarse si es posible informar seriamente desde el terreno en Belarús, dado el acoso a los periodistas [14] por parte de las autoridades en las últimas semanas y los malos antecedentes en materia de libertad de prensa en general [15].

En este contexto, una fuente de medios basado en contenido anónimo tiene mérito práctico. Kaciaryna Šmacina, investigadora del Instituto Bielorruso de Estudios Estratégicos, le dijo a Global Voices que Nexta y otros canales de Telegram se destacaron en el momento justot:

Right now the Belarusian protests are leaderless, and for the moment this is probably for the good. We have no leader in Belarus who would take charge and channel those protest moods, because if he or she were there, they would have at the very least been thrown out of the country like Tsikhanouskaya or put in jail. And in such a repressive context, these Telegram channels are something very new, allowing people to coordinate themselves and organise protests. They are an important tool and source of information, but at the same time I think it's very legitimate to ask who are the coordinators of these channels, particularly if they call on people to resist the police.

En este momento, las protestas bielorrusas no tienen líderes y, por el momento, esto probablemente sea para bien. No tenemos ningún líder en Belarús que se haga cargo y canalice esos estados de ánimo de protesta, porque si estuviera allí, al menos los habrían expulsado del país, como a Tsikhanouskaya, o encarcelado. Y en un contexto tan represivo, estos canales de Telegram son algo muy nuevo, que permiten que la gente se ponga de acuerdo y organice protestas. Son una herramienta importante y una fuente de información, pero al mismo tiempo creo que es muy legítimo preguntar quiénes son los coordinadores de estos canales, sobre todo si llaman al pueblo a resistir a la policía.

Telegram frustra a los gobernantes autocráticos en el espacio postsoviético, donde su uso está particularmente extendido. Este año, las autoridades rusas abandonaron un intento de prohibir la plataforma de mensajería. Los cortes de Internet en Belarús tampoco lograron silenciar a Nexta y otros canales populares. Como señaló Deutsche Welle en mayo [16], Lukashenko ha criticado Telegram cada vez más frecuentemente este año. Ha seguido haciéndolo durante las protestas. No es inverosímil que tuviera a Nexta en mente.

Ahora es posible que haya otras fuentes de información disponibles para quienes observen los desarrollos en Belarús. El 17 de agosto, los trabajadores de la televisión estatal se declararon en huelga [17], insatisfechos con seguir la línea del Gobierno contra los manifestantes.

¡ÚLTIMO MINUTO! En Minsk, Belarús, los trabajadores de la televisora estatal supuestamente se unieron a la huelga nacional en protesta contra los resultados electorales fraguados y la violencia policial.

Así estaba el programa de televisión estatal de esta mañana:

Además, algunos canales de televisión bielorrusos han comenzado a transmitir imágenes de protestas masivas.

Estas novedades son extraordinarias, pero Šmacina advierte contra una falsa sensación de seguridad en lo que respecta a la libertad de expresión. “Todo el que habla contra el régimen o critica al régimen todavía está en peligro, y este peligro no se ha ido. Lukashenko no está cerca de renunciar al poder, y mi principal preocupación es que veamos escenas incluso más feas”.

A menos que algo cambie vitalmente en Belarús, si es que cambia, es probable que los bielorrusos comunes y corrientes sigan optando por el anonimato cuando hablen, y que busquen a Nexta cuando eso ocurra.

Si quieres más información sobre la agitación en Belarús, haz clic aquí [24].