Sudán necesita un marco legal para la criptomoneda

Fotografía de André François McKenzie en Unsplash.

Regular la criptomoneda representa un desafío para muchos países y la tecnología aún se considera ilícita en algunos países. Desde que el misterioso “Satoshi Nakamoto” inventó Bitcoin, la primera moneda digital en 2009, se han creado muchas otras criptomonedas. La característica principal de estas divisas es que no requieren de un banco central para existir, sino que dependen de redes informáticas descentralizadas y un protocolo interno. Tras el colapso de la economía bancaria mundial en 2008, suscitó mucho interés la idea de este tipo de divisa, que no depende de bancos centrales ni Gobiernos como la divisa convencional. 

Las criptomonedas no pueden ser falsificadas y las transacciones realizas quedan registradas en libros contables electrónicos, de modo que la misma “moneda” no la utilice dos veces la misma persona. Los usuarios y las transacciones son anónimos, de ambos solamente queda un registro numérico. Esta flexibilidad intrínseca y habilidad para transferir grandes sumas de este tipo de dinero anónimamente las convierte en objetos valiosos para muchas operaciones, hasta para actividades ilícitas. Por lo tanto, el Estado necesita regular las criptomonedas para evitar que personas malintencionadas las utilicen inadecuadamente y para resolver los conflictos que surjan entre quienes las usan para comerciar.

Puede parecer un concepto extraño para un Gobierno regular un sistema que se jacta de no contar con ninguna interferencia estatal, pero debido al aumento en su uso, muchos países tuvieron que intentar comprender cómo funciona este sistema y crear políticas para regular las criptomonedas. Sudán, una nación en donde algunos grupos expertos en tecnología y empresas emergentes han comenzado a adoptar las criptomonedas, necesita de tal marco legal.

Mapa mundial que muestra el estado legal del bitcóin por país/territorio en 2014. El estado de la criptomoneda ha cambiado desde entonces en varias jurisdicciones. Imagen de Habarithor (CC BY-SA 3.0).

En el transcurso de los últimos años, muchos sectores del país han adoptado la criptomoneda. El mejor ejemplo es Softwex, empresa de alojamiento de páginas web dirigida por emprendedores sudaneses, que utiliza Bitcoin como sistema de pago. La empresa también organiza talleres de Bitcoin y a través de medios sociales brinda información al respecto. El grupo sudanés Bitcoin Meetup se fundó en 2013 y cuenta con más de 2800 miembros. Según una entrevista de QBIT Times a Mohamed Osman Elawad, cofundador del grupo, las divisas digitales son populares particularmente entre los programadores jóvenes, por lo que los miembros del grupo trabajan activamente para que el sistema sea viable para transferir dinero fuera del país y adquirir bienes en el extranjero. Una de las razones por las que Elawad piensa que las divisas digitales pueden ser utilizadas en Sudán se debe a que es un “país sancionado” y porque existe una prohibición impuesta por el Gobierno sobre la comercialización con moneda extranjera no autorizada. “Por lo tanto, las remesas no son fáciles de realizar y suponen un costo elevado a través de los canales oficiales, esto convierte a la criptomoneda en la forma más fácil y asequible de transferir dinero”.

Un estudio publicado corrobora el análisis de Elawad al explicar cómo la criptomoneda se ha utilizado para eludir las sanciones económicas que Estados Unidos impuso a Sudán en 1997, que prohíben que los bancos transfieran dinero hacia Sudán desde el exterior; no obstante, no existe ninguna cifra ni estudios publicados que calculen el monto de los fondos transferidos. 

La criptomoneda también fue un tema que se abordó en la campaña electoral pasada, cuando uno de los candidatos presidenciales propuso adoptarla como estrategia para democratizar la política financiera. En un país con únicamente 31 % de penetración de internet, no obstante, esto suena poco realista en este momento. Aún así, la aceptación de Bitcoin por parte de los usuarios en Sudán también ha sido elevada. En un informe publicado recientemente por Bitcoin Magazine que analizó el tráfico hasta los intercambios con criptomoneda, menciona a Sudán como uno de los países que “mostraron una demanda elevada de criptomonedas, pese al bajo volumen de comercialización”.

Regular la criptomoneda no es un proceso fácil. Los Gobiernos que lo intentaron han enfrentado muchos desafíos, desde por dar una clasificación adecuada para este tipo de divisa. Este año, por ejemplo, las autoridades en Francia, Alemania y Australia “emitieron resoluciones con tres interpretaciones diferentes de la naturaleza de Bitcoin: como una divisa, como un instrumento financiero que se implementa como medio de intercambio entre personas naturales o personas jurídicas y como valor”. En Rusia, la nueva legislación lo definió como un “bien que no es una moneda de curso legal“. Los bancos centrales alrededor del mundo difieren en sus posturas, desde prohibir la comercialización empleando criptomonedas hasta simplemente emitir advertencias.

Los que abogan por regular la criptomoneda citan muchos ejemplos en donde pueden ser utilizadas para cometer actividades delictivas. Allen y Overy enumeraron ejemplos que incluyen la trata de personas, pornografía infantil, ataques cibernéticos y usurpación de identidad, manipulación del mercado y fraude y blanqueo de dinero, en general, dada su naturaleza intrínseca de anonimato y cruce de fronteras. La regulación también ofrece el marco legal para gravar a las personas que venden e intercambian criptomonedas. Regularlas también beneficiará y protegerá al sistema financiero en caso de cualquier riesgo sistemático que se manifieste como consecuencia de un ataque cibernético. El informe contra el blanqueo de dinero y delitos cometidos con criptomonedas del segundo trimestre de 2020 mencionó que en los “primeros meses de 2020, los criptorrobos, ataques informáticos y fraudes ascendieron a 1360 millones de dólares, lo que sugiere que 2020 podría ver el segundo valor más alto en criptodelitos jamás registrado”.

Algunos argumentan que la regulación va contra la naturaleza básica de la descentralización y, cualquier intento de establecer un marco legal “terminará únicamente en lágrimas, reprime la innovación y pone las divisas digitales en desventaja en lo que respecta a convertirse en unidades monetarias, algo que los bancos centrales están determinados a proteger”.

De acuerdo con el Banco Central de Sudán (CBoS), existen 34 bancos registrados en el sistema bancario del país. El Sistema de Banca Electrónica (EBS) es una empresa que funciona bajo la supervisión del Banco de Sudán; ofrece un sistema de pago electrónico que incluye tarjetas de débito y crédito y pagos a través de teléfonos móviles. El marco legal actual contempla el pago electrónico en general pero no incluye a las criptomonedas, puesto que la Ley de Transacciones Electrónicas de 2007 fue promulgada antes de que surgieran estas divisas virtuales. No obstante, esta Ley contiene todavía muchas medidas enérgicas, como la protección del secreto de la información y el detalle del proceso de contratación electrónica.

En junio de 2010, Sudán se unió a la Alianza Mejor que el Efectivo, medida acorde con el Organismo de Transformación Digital del Gobierno, que aspira a modernizar los servicios gubernamentales y el sistema de pago. Este nuevo ámbito y cambio digital en la cultura puede contribuir a que un futuro se adopte la criptomoneda a nivel estatal.

Dado que aproximadamente solo un tercio de la población sudanesa tiene acceso a internet, puede que las criptomonedas no sean una alternativa de pago para gran parte de la sociedad, y su adopción posiblemente esté limitada a algunas zonas, como la capital, Jartum, y dentro de las empresas tecnológicas e inversionistas.

Regular la criptomoneda en Sudán garantizará más seguridad para todas las partes interesadas, también protegerá al país del uso perjudicial y las actividades ilícitas. Además, brindará el marco legal necesario para que el Gobierno y las organizaciones de desarrollo adopten la criptomoneda en sus proyectos futuros. Esta es la razón por la que los entes reguladores, como el Banco Central, deben iniciar una discusión franca con las empresas y las comunidades de usuarios para enmendar la ley actual a fin de que incluya artículos que regulen la criptomoneda.

Inicia la conversación

Autores, por favor Conectarse »

Guías

  • Por favor, trata a los demás con respeto. No se aprobarán los comentarios que contengan ofensas, groserías y ataque personales.