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Escritora trinitense Ingrid Persaud habla de su nueva novela “Amor después del amor”

Categorías: Caribe, Trinidad y Tobago, Literatura, Medios ciudadanos, Mujer y género

La nueva novela de Ingrid Persaud, “Amor después del amor”, ambientada en Trinidad. Foto de Nicholas Laughlin, usada con autorización.

En una reseña [1] sobre la última obra de la novelista Ingrid Persaud, “Love after Love” [2] (El amor después del amor”), la poeta Shivanee Ramlochan [3] describió el libro como un “viaje directo dentro de […] tres corazones”.

Los corazones de los que habla pertenecen a Betty Ramdin, sobreviviente de violencia doméstica que es “más que su colección de moretones”; su hijo Solo, que es “más que un tímido hijo único”; y su inquilino, el señor Chetan, que “elude el encasillamiento fácil reservado a los personajes caribeños raros”. Chetan viene a embarcarse con ellos después de que el abusivo marido de Betty muere, y los tres forman una especie de familia.

Sin embargo, a medida que intentan ayudar a curar las heridas del otro, salen a la luz secretos que lo cambian todo, que los dejan con cuestiones de identidad, deber, comunidad, deseo y reconciliación. Tal vez lo más importante es que las demoledoras revelaciones guían sus luchas individuales a lo largo del viaje hacia el amor propio, tema que examina el libro, que comparte título con el poema de Derek Walcott [4].

La novela está ambientada en Trinidad, isla natal de Persaud, y rinde tierna reverencia a la inimitable forma en que se comunican los trinitenses, e imbuye los temas universales de la historia con el color y la vitalidad local.

Entrevisté a Persaud por correo electrónico para hablar de la novela, la primera desde que ganó el Premio de Cuento del Commonwealth de 2017 [5] y el Premio Nacional de Cuento de la BBC [6].

Autora Ingrid Persaud; foto usada con autorización.

Janine Mendes-Franco (JMF): ¿Estás al nivel de autoamor del que Walcott [7] escribió? 

Ingrid Persaud (IP): I borrow the title of Walcott’s poem with deference and gratitude. In the act of loving another, do we not often carelessly lose sight of ourselves? I’m sure everyone can identify with that challenge. I’d like to think I’m getting better at coming back to my own door, my own mirror, to show myself a little compassion. We should all heed that famous last line where the poet directs: ‘Sit. Feast on your life.’

Ingrid Persaud (IP): Tomo prestado el título del poema de Walcott con deferencia y gratitud. En el acto de amar a otro, ¿no perdemos a menudo la vista hacia nosotros? Estoy segura de que todo el mundo puede identificarse con ese desafío. Me gustaría pensar que estoy mejorando al volver a mi propia puerta, a mi propio espejo, para mostrarme un poco de compasión. Todos deberíamos prestar atención a esa famosa última línea donde el poeta dirige: “Siéntate”. Date un festín con tu vida”.

JMF: Con “El amor después del amor”, has llevado el enfoque de contar historias a través de un lente definitivamente trinitense a un nuevo nivel, con tu uso del dialecto local, y con el acompañamiento de ritmo y compás. ¿Fue una decisión consciente o la historia solo exigía ser escrita de esa manera?

IP: “Love After Love” is set in Trinidad and the characters are all ordinary Trini people, so it’s arguable the story demanded our English. But there’s more at stake than place dictating language. This is our authentic English with the same validity as any other. It’s only dialect if you aren’t one of the millions from the English-speaking Caribbean. Why are we seeking permission to use our English? Badass [writer] Sam Selvon [8] was successfully owning it [9] 70 years ago. The issue isn’t why a mainstream publisher like Faber [10] bought this book but rather why it took so long for the industry to embrace work like mine.

IP: “El amor después del amor” está ambientada en Trinidad y los personajes son todos gente corriente del lugar, así que es discutible que la historia exigía nuestro inglés. Pero hay más en juego que el lugar que dicta el lenguaje. Este es nuestro auténtico inglés con la misma validez que cualquier otro. Solo es un dialecto si no eres uno de los millones de personas del Caribe angloparlante. ¿Por qué estamos pidiendo permiso para usar nuestro inglés? El rudo [escritor] Sam Selvon [8] lo logró tener [9] hace 70 años. La cuestión no es por qué un editor convencional como Faber [10] compró este libro, sino por qué la industria tardó tanto en adoptar un trabajo como el mío.

JMF: Dices eso, pero en el Caribe se ha discutido mucho [11] sobre el uso del patois/criollo [12] en contraposición al inglés de la Reina: su viabilidad, lo que comunica en términos de inteligencia, clase social, etc. ¿Qué opinas de lo que todavía parece ser un esfuerzo por humillar (o al menos desmotivar) a los hablantes del dialecto y mantenerlos en su lugar, por así decirlo?

IP: While we hold the English of a tiny minority as the absolute standard, any different use of English becomes othered. By deciding that our English is less than this gold standard we are colluding with the othering of ourselves. As if this weren’t ironical enough, we are having these debates within the region precisely when our English, our Caribbean sensibility, is being feted elsewhere. Roger Robinson [13], a Trini, licked up both the prestigious T. S. Elliot Prize and the Ondaatje Prize [14] for his collection, “A Portable Paradise,” [15] [and]  [15]Golden Child,” [16]by Claire Adams has won several prizes. Caroline McKenzie has just published “One Year of Ugly.” [17] Ayanna Lloyd’s novel [18] has so much buzz already and it’s not coming out until 2022. As a country we should be celebrating.

IP: Mientras que mantenemos el inglés de una pequeña minoría como la regla absoluta, cualquier uso diferente del inglés se convierte en otra cosa. Al decidir que nuestro inglés es menos que esta norma estamos confabulando con nuestra propia otredad. Como si esto no fuera suficientemente irónico, estamos teniendo estos debates dentro de la región precisamente cuando nuestro inglés, nuestra sensibilidad caribeña, está siendo festejada en otros lugares. El trinitense Roger Robinson [19] se llevó el prestigioso premio T. S. Elliot y el premio Ondaatje [14] por su colección “Un paraíso portátil [15]” [y] “Niño de oro [16]“, de Claire Adams, ganó varios premios. Caroline McKenzie acaba de publicar “Un año de fealdad [17]“. La novela de Ayanna Lloyd [18] ya ha sonado bastante y no saldrá hasta 2022. Como país deberíamos estar celebrando.

JMF: Confiaste en tu decisión de no suavizar el dialecto o explicar la terminología. No había glosario [20], por ejemplo, como el que existe para las palabras ibo en “Todo se desmorona [21]” de Achebe. ¿Fue difícil convencer a tu editor que siguiera este camino?

IP: Louisa Joyner, [22] at Faber, and Nicole Counts, at One World, [23] were incredible editors and I am full of gratitude to have learnt at their feet. Neither asked for a glossary. Indeed they were against the inclusion of any explanatory notes. The integrity of the writing would have to be sufficient. Hopefully the context of an unknown word or expression was enough for the non-Caribbean reader. Even better would be that readers left “Love After Love” with an increased vocabulary of words like steupse [24]andbazodee [25], idioms like “cockroach have no right in fowl party [26]” and expressions like “jeez [27]” and “ages [27].”

IP: Louisa Joyner [22], en Faber, y Nicole Counts, en One World [23], fueron editores increíbles y agradezco inifinitamente por haber aprendido de ellos. Ninguna pidió un glosario. Es más, estaban en contra de la inclusión de toda nota explicativa. La integridad de la escritura tendría que ser bastar. Esperemos que el contexto de una palabra o expresión desconocida baste al lector no caribeño. Mejor aún sería que los lectores terminaran “Amor después del amor” con mayor vocabulario, con palabras como steupse [24] (ruido que se hace por absorber saliva entre los dientes para expresar molestia) y bazodee [25] (desorientado), expresiones como “cockroach have no right in fowl party [26]” (una persona no debe ir a donde no es bienvenida) y expresiones como “jeez [27]” y “ages [27]” (ambas expresan asombro).

JMF: ¿Qué comentarios has recibido de no trinibagoenses sobre el lenguaje?

IP: Before publication, I made the decision not to look at comments from readers on the usual sites like Goodreads or Amazon. It just wasn’t going to be good for my mental health. All that to say the feedback I have had is limited to those who have sought me out specially and they naturally said nice things about the language in “Love after Love.” I don’t know about the swathes of readers who find the language off-putting. And that’s cool. To please everyone, I would have to be an Ali’s doubles [28] with slight pepper.

IP: Antes de la publicación, tomé la decisión de no mirar los comentarios de los lectores en los sitios web habituales, como Goodreads o Amazon. Simplemente no iba a ser bueno para mi salud mental. Los comentarios que he tenido se limitan a los que me han buscado específicamente y que me dijeron cosas bonitas sobre el lenguaje en “Amor después del amor”. No sé qué sectores de los lectores encuentran el lenguaje desagradable. Y eso es genial. Para complacer a todo el mundo, tendría que ser un double de Ali [29] con poca pimienta.

JMF: Hace un tiempo que vives de Trinidad desde hace algún tiempo, pero el lenguaje y la inclinación nunca te han abandonado. ¿Cómo te las arreglas para eso?

IP: Thank you for saying [it] hasn’t left me. I’m not always confident that I still hear it or hear it properly. When the doubt and longing sets in I pick up the phone and soak up the Trini voices of friends, family — anybody who will bother with me. Of course, language is a living thing. An expression might have evolved or vanished from everyday speech, so I pay attention to current usage. Our people are so creative that new words and idioms are constantly emerging. And we police our language as much as any other group. It would be literary suicide to write without consulting Winer’s huge tome – “Dictionary of the English/Creole of Trinidad and Tobago” [30] or to abandon my well-thumbed copy of “Côté ci Côté là [31].”

IP: Gracias por decir que no me ha abandonado. No siempre estoy segura de que todavía lo escuche o lo escuche bien. Cuando la duda y el anhelo se instalan, tomo el teléfono y me empapo de las voces trinitenses de amigos, la familia, cualquiera que me dé su tiempo. Por supuesto, el lenguaje es algo vivo. Una expresión puede haber evolucionado o desaparecido del habla cotidiana, así que presto atención al uso actual. Nuestra gente es tan creativa que constantemente surgen nuevas palabras y expresiones. Y vigilamos nuestro lenguaje tanto como cualquier otro grupo. Sería un suicidio literario escribir sin consultar el enorme tomo de Winer – “Diccionario de Inglés/Criollo de Trinidad y Tobago [30]” o abandonar mi bien pulido ejemplar de “Côté ci Côté là [31]“.

JMF: ¿La distancia te ha dado una perspectiva singular a la identidad y la pertenencia?

IP: I don’t know if living outside of Trinidad has given me a unique perspective but it has made issues of identity and belonging central to my practice. Everyone needs a place called home, yet how that is constructed is always precarious and contested. I would point at San Fernando in south Trinidad and say — my navel string’s buried there. That is where I belong. Now I’m less sure GPS can locate my home. Years of self-exile have broken and remade my thinking. I’ve come to embrace the liminal space of non-belonging — simultaneously all and none of the places I inhabit. It’s closer to the everyday, lived experience without the push of alienation and pull of attachment.

P.I.: No sé si vivir fuera de Trinidad me ha dado una perspectiva única, pero ha hecho que las cuestiones de identidad y pertenencia sean fundamentales en mi práctica. Todo el mundo necesita un lugar llamado hogar, pero cómo se construye es siempre precario y controvertido. Yo señalaría San Fernando en el sur de Trinidad y diría: “mi cordón umbilical está enterrado allí”. Es ahí donde pertenezco. Ahora estoy menos segura de que el GPS pueda localizar mi casa. Años de autoexilio han roto y rehecho mi pensamiento. He llegado a abrazar el espacio liminal de la no pertenencia, simultáneamente todos y ninguno de los lugares que habito. Está más cerca de la experiencia cotidiana, vivida sin el empuje de la alienación y la fuerza del apego.

JMF: La violencia doméstica [32] y la homofobia [33] son temas [34] que resuenan [35] muy fuerte [35] en la experiencia regional [36]. ¿Por qué quisiste examinarlos?

IP: I wrote about ordinary lives and, as you’ve said, domestic violence and homophobia are urgent and troubling everyday issues in our region. If you have gay characters then it’s impossible to ignore the homophobia that limits their life choices. I let the characters lead me and often, I wasn’t too sure where we would find ourselves. It was the only way I could navigate these themes.

P.I.: Escribí sobre la vida cotidiana y, como has dicho, la violencia doméstica y la homofobia son temas cotidianos urgentes y preocupantes en nuestra región. Si tienes personajes gais, entonces es imposible ignorar la homofobia que limita sus opciones de vida. Dejé que los personajes me guiaran y a menudo, no estaba sabía bien dónde estaríamos. Era la única manera en que podía navegar por estos temas.

JMF: Siempre puedes afinar el centro de una buena narrativa y estructurarla de manera convincente para que el lector vaya feliz. Describe lo que pasa desde el momento en que piensas: “Esta sería una buena historia”.

IP: You know how to make a bush bath to cleanse bad vibes that are clinging to your body and mind? I’m guessing you don’t. Maybe you can consult an old auntie who directs you to throw black sage and blue soap [37] in the water. Then, you might ask a neighbour and he might add to the list of vital ingredients or even contradict what the old auntie suggested. Same thing with the creative process. Looking in, it feels like there must be a special alchemy that makes good writing. There isn’t any — or at least none that I’ve found. All you can do is show up at your desk every single day and write. If you do that, you might occasionally glimpse pure magic.

IP: ¿Sabes cómo hacer un baño de arbustos para limpiar las malas vibraciones que se aferran a tu cuerpo y tu mente? Supongo que no. Tal vez puedas consultar a una vieja tía que te diga que tires salvia negra y jabón azul [37] al agua. Luego, podrías preguntarle a un vecino, que podría añadir a la lista de ingredientes vitales o incluso contradecir lo que la vieja tía sugirió. Lo mismo ocurre con el proceso creativo. Mirando hacia adentro, se siente como si hubiera una alquimia especial que hace una buena escritura. No existe, o al menos ya no le he encontrado. Todo lo que puedes hacer es aparecer en tu escritorio todos los días y escribir. Si haces eso, podrías ocasionalmente vislumbrar magia pura.