Hacia un futuro ciberfeminista: Nuevo estudio pone a mujeres africanas como protagonistas en línea

Una mujer revisa su teléfono celular. Foto vía Piklist, sitio de imágenes libres de derecho de autor.

Para una mujer, navegar en internet en África puede ser estresante, por no decir peligroso. Si bien los espacios digitales pueden parecer libres e igualitarios, la realidad es que internet perpetúa sistemas de opresión e inequidad.

En África, las mujeres y minorías sexuales experimentan desproporcionadamente acoso, divulgación de información sin autorización y otras formas de violencia de género, y la falta de una base de datos contundente hace que sea difícil determinar hasta qué punto las mujeres son amenazadas en línea.

Ahora, un estudio de investigación a gran escala — el primero en su tipo —  revela cómo las mujeres que viven en países africanos viven la internet.

Más de 3000 mujeres entre 18 y 65 años de edad de Etiopía, Kenia, Uganda, Senegal y Sudáfrica fueron entrevistadas sobre sus “percepciones sobre la seguridad digital, y las respuestas a la violencia de género desde una perspectiva legal, autoridades de orden público y plataformas tecnológicas”, según un comunicado de prensa.

Un informe exhaustivo del estudio titulado “Otras realidades, otras Internets” propone informar políticas con fundamentos en la evidencia para lograr la igualdad digital, explicó Neema Iyer, fundadora de Pollicy, organización cívica tecnológica que lideró el proyecto.

“Queremos entender cómo se manifiesta la violencia de género en línea en África, y cómo las empresas de tecnología, generalmente situadas fuera de África, responden a esta violencia”, dijo Iyer.

La violencia de género en línea se refiere a buscar a personas por su identidad sexual o de género, o aplicar dañinas normas de género que incluyen comportamientos como acoso, vigilancia, intimidación, acoso sexual, tráfico, difamación, ataque cibernético, discurso de odio y explotación, y otras actitudes controladoras.

Pollicy, con sede en Kampala, Uganda, trabajó en este estudio en asociación con la Red Feminista de Investigación de Internet bajo la Asociación para la Comunicación Progresista y gracias a los fondos del Centro de Investigación de Desarrollo Internacional.

Un sitio web llamado “Guía de Supervivencia para Ser una Mujer en Internet” incluye un bot que acompaña a los visitantes a través de una historia interactiva sobre los hallazgos de la investigación.

La investigación descubrió que el 28 % de las mujeres entrevistadas habían experimentado alguna forma de acoso en línea. Alrededor del 41 % de las encuestadas creía que su género era la principal razón de los ataques.

“Las amenazas en línea son generalmente troleo organizado. Yo he recibido hasta amenazas de muerte”, dijo una mujer de Kenia. “Inventan campañas o etiquetas, así que hablan y hablan todo el día. Sus insultos se basan en el hecho de que soy mujer, mi anatomía, mi familia”.

En algunos países como Etiopía, el 90 % de las encuestadas que experimentaron este tipo de violencia no conocían la identidad del responsable o bien descubrieron que era un extraño, y fue difícil comprobar el principal culpable”.

La violencia de género en línea tiene un devastador efecto sobre la salud mental, genera depresión, ansiedad y miedo, que persigue a las mujeres hasta sus hogares, escuelas, trabajos y otros espacios sociales.

Captura de “Otras realidades, otras internets”, 2020.

‘Las leyes no protegen a las mujeres’

Si bien el 71 % de los incidentes de acoso en línea ocurrieron en Facebook, los resultados mostraron que el 95 % de las mujeres no conocía ninguna ley que protegiera a las mujeres de la violencia de género.

Alrededor del 15 % de mujeres entrevistadas dijo que eliminó o desactivó sus cuentas, mientras el 12 % dejó de utilizar un servicio digital luego de vivenciar violencia en línea.

“Las mujeres ni siquiera denuncian la violencia doméstica debido la cultura normativa”, dijo una mujer de Etiopía. “Imagina que vas a denunciar la violencia de género en línea. Se reirán de ti y te dirán que vuelvas cuando haya un caso de violencia real”, continuó.

El informe asevera que la “violencia en línea contra las mujeres a menudo se trivializa con castigos leves de las autoridades, además de culpar a la víctima” y confirma que la mayoría de países africanos “no tiene una legislación específica ni estrategias sobre violencia de género en línea. Faltan medidas preventivas para abordar este tipo de violencia”.

Cortesía de Pollicy.

En asociación con Internews, Pollicy analizó la legislación sobre la violencia de género en línea en cinco países y halló que los “casos de violencia de género en línea raramente llegan a los juzgados”, lo que limita cualquier análisis serio de los actuales marcos legales.

Sin embargo, esos cinco países han ratificado el Convenio Internacional de Derechos Civiles y Políticos (CIDCP), “que explícitamente exige a los estados asegurar que tanto hombres como mujeres disfrutan de los mismos derechos”, según el análisis legal.

La Carta Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos, de la cual son firmantes los cinco países, también declara la igualdad de derechos independientemente del género.

Los cinco países también han ratificado la Convención sobre la Eliminación De Todas Las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW). Pero Etiopía, Kenia y Uganda no ratificaron el protocolo opcional de la CEDAW que permite procesar y escuchar quejas a sus comités.

Hacia un futuro ciberfeminista

La blancura y masculinidad inherentes de internet hoy en día perpetua la inequidad y sostiene estructuras patriarcales que oprimen a las mujeres y minorías sexuales.

En contraste, el ciberfeminismo “ofrece un espacio para que el pensamiento feminista critique, imagine o recree una internet radicalmente abierta”, según el informe.

Basándose en el pensamiento feminista negro y la teoría feminista sobre tecnología, el informe alienta a colocar a las mujeres como las “protagonistas de los afrofuturos dominados por las tecnologías”.

“¿Cómo podemos crear una internet feminista?”. Cortesía de Pollicy.

Iyer dice que hay una necesidad urgente de adaptar recursos sobre seguridad digital a contextos locales e idiomas, así como de introducir estos conceptos en los programas escolares.

Otras recomendaciones incluyen entrenar al orden público sobre cómo abordar la violencia de género y brindar asistencia y consejo a mujeres que deciden denunciar.

Los países africanos también deben adoptar e implementar adecuadamente la protección de datos y las leyes sobre privacidad.

“Cuando pensamos sobre nuestro futuro afrofeminista, necesitamos crear una internet donde tanto programadores como usuarios entiendan la interseccionalidad de la experiencia vivida por una mujer africana”, dijo Iyer.

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