En Turquía, las mujeres se alzan para evitar el retiro de la Convención de Estambul

Captura de pantalla de la página de inicio de Anit Sayac.

Hacia fines de septiembre, en la página de inicio del sitio web llamado Anit Sayak (traducido del turco como «rastreador de monumentos») aparece el número «276». La cifra representa el número de mujeres que han sido asesinadas en ataques de violencia doméstica en Turquía solamente en 2020. El contador se actualiza cada día pero, son los nombres de las víctimas, escritos justo debajo, lo que impactan a los visitantes de la web.

Entre ellos está Pinal Gultekin, de 27 años, cuyo asesinato a manos de su pareja en julio desató ira y protestas entre la población. El mismo día que la Policía encontró el cuerpo de Pinar, el gobierno del Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP) anunció su retiro de la Convención de Estambul, tratado firmado por los Estados miembros del Consejo Europeo para evitar la violencia y el abuso doméstico hacia las mujeres. En 2012, Turquía fue el primer país que ratificó el tratado, con el apoyo del ahora gobernante AKP. Dicho tratado entró en vigor en Turquía en 2014.

Actualmente, el partido dirigido por el presidente Recep Tayyip Erdoğan percibe la Convención como antiética para los «valores de la familia turca». Numan Kurtulmus, viceprimer ministro del AKP, comentó el 2 de julio en una entrevista en televisión que era un «error» de Turquía haber ratificado la Convención. «Hay dos cuestiones en la Convención que no aprobamos», dijo. «En primer lugar, el asunto del género, y en segundo lugar el de la orientación sexual. Hay otras cuestiones además de estas, pero estos dos conceptos han sido importantes y han creado un espacio para las personas LGBT y otros grupos marginales».

La posición del partido se ve reforzada por los conservadores de Turquía. Abdurrahman Dilipak, conocido columnista islamista, describió la Convención en 2019 como «un demonio con cara de ángel» y «una trampa» tendida con el propósito de destruir la familia tradicional.

Mientras tanto, las organizaciones locales de derechos de la mujer que ofrecen ayuda a las sobrevivientes de violencia doméstica temen que el retiro de Turquía de la Convención sea devastadora para su trabajo y para las familias que buscan justicia para sus seres queridos víctimas de un feminicidio.

Mor Cati, importante ONG de Turquía que trabaja para evitar y documentar la violencia doméstica, sostiene que cualquier intento del Gobierno de retirarse del tratado podría enfrentar acciones legales. «De acuerdo con la Constitución de Turquía, los acuerdos internacionales en materia de derechos humanos están por encima de las leyes internas», declaró Meline Cilingir, abogada de Mor Cati, en una entrevista para Middle East Eye. «Si el Parlamento intenta anular la Convención, las organizaciones de derechos humanos de la mujer llevarán el asunto a los tribunales constitucionales para solicitar su cancelación», añadió.

No todos en el partido gobernante están a favor del retiro. La Plataforma Mujeres y Democracia (Kadem), organización cofundada en 2013 por Sumeyye Erdogan Bayraktar, hija de Erdogan, ha defendido públicamente la permanencia de Turquía en el tratado. En una declaración oficial un 10 de julio, Kadem enunció que «en una relación en la que no hay ni amor ni respeto y una de las dos partes sufre violencia, no podemos seguir hablando de ‘familia’.»

Convención de Estambul salva vidas

El asesinato de Pinar Gultekin ha servido para avivar el movimiento de apoyo a la Convención y la gente se ha pronunciado en redes sociales con la etiqueta #IstanbulConventionSavesLives (Convención de Estambul salva vidas).

«Su muerte ha sido emblemática dentro de las diversas formas de violencia estructural que son posibles por los actos de omisión y comisión del Estado y sus políticas», comentó Asli Bali, directora del Instituto de las Promesas por los Derechos Humanos en la Facultad de Derecho de la UCLA.

Parece que esta protesta pública tan sobrecogedora ha causado impresión en el AKP, pues la decisión, que iba a ser anunciada a principios de agosto, ha sido pospuesta.

Una vez más, intentamos decir de qué se trata la Convención. Etiqueta a tres personas para decir que la Convención de Estambul salva vidas.
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Se necesitan acciones para salvar a la Convención de Estambul, que salva vidas. ¡Ahora! Por favor, promueve
🙏🙏🙏🕊📡
Grupo Poets Versus
Julia Jaeger (primera vicepresidenta de la Asociación Internacional de mujeres policía).
Annette Lawson (defensora de derechos de la mujer)
Geenration Equality (grupo de defensa de derechos de la mujer)
Laura Haynes

Defender derechos humanos en Turquía: Canan Arın.
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«Somos la mejor oposición, por eso el Gobierno quiere controlarnos», dice la abogada feminista Canan Arın. Como parte de nuestra temporada sobre Defensa de derechos humanos en Turquía, contamos su historia 👉

La Convención de Estambul es nuestra

Asociación de Nuevas Soluciones para los Derechos Humanos de las Mujeres
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¿Por qué es importante la Convención de Estambul? Respuesta breve: Porque la Convención de Estambul salva vidas. Si tienes tres minutos para una respuesta más larga, mira el último vídeo de PES-Nuevas soluciones.

Selfies en solidaridad con las mujeres asesinadas en Turquía con respecto al pacto con la Unión Europea.
Campaña con decenas de miles de selfies en blanco y negro para protestar contra aumento de feminicidios en Turquía, después de que el Gobierno dijo que se retiraría de trato europeo clave para proteger a las mujeres
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Se está publicando la etiqueta Convención de Estambul salva vidas y selfies en blanco y negro een protesta por las amenazas del Gobierno turco de retirarse del tratado europeo para proteger a las mujeres, y en solidaridad con las víctimas de asesinato de los que se informa habitualmente en los periódicos turcos.

Ningún Estado se ha retirado hasta el momento de la Convención de Estambul pero, como Turquía, otros están comenzando a considerarlo. Por ejemplo Polonia, donde los políticos conservadores han descrito la Convención como «peligrosa» para la familia tradicional. En mayo de 2020, la asamblea legislativa de Hungría rechazó ratificar la Convención, se opuso a su definición del género como «constructo social». Como Hungría, Bulgaria y Eslovaquia han firmado la Convención, pero no la han ratificado.

En 2019, se colocaron 440 pares de zapatos de tacón en la fachada de un edificio en Estambul. La obra del artista turco Vahit Tuna se hizo en memoria de las 440 mujeres asesinadas por sus parejas o familiares solo durante ese año. Mientras Turquía sopesa su pertenencia a la Convención, las mujeres se preguntan ¿cuántos pares de zapatos más hacen falta para convencer al Gobierno de que estas vidas humanas están en juego?

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