En Hong Kong, obligan a funcionarios públicos a elegir entre libertad de expresión y sus empleos

Imagen de The Stand News. Utilizada con autorización.

Este es el tercer artículo de una serie originalmente publicada en chino por The Stand News. Global Voices lo tradujo al inglés y lo publicará con autorización en cinco entregas. Lee la primera y la segunda parte

Desde que estallaron las protestas contra la ley de extradición en 2019, 180 000 funcionarios públicos de Hong Kong han enfrentado tremenda presión para mostrar lealtad al Gobierno.

Tras la entrada en vigor de ley de seguridad nacional, las autoridades de Hong Kong incluyeron una “cláusula de lealtad” en los contratos de empleo de los funcionarios en la que se exigía que “se comprometieran a ser leales” a la Ley Básica y al Gobierno.

Según el secretario para la Función Pública, Patrick Nip, la participación en actividades antigubernamentales se interpretará como incumplimiento de contrato. Sin embargo, sigue sin estar claro qué significa “antigubernamental” para estos fines.

Además, Nip advirtió que los funcionarios públicos deben prestar atención a cómo los demás perciben sus actividades en línea. Muchos funcionarios ya recibieron quejas por sus publicaciones en las redes sociales, y al menos uno fue despedido tras haber criticado a la Policía de Hong Kong en línea.

El 18 de abril, después de que el Gobierno de Hong Kong aceptara la reinterpretación del artículo 22 de la Ley Básica por parte de la Oficina de Enlace de China, Peter (un seudónimo), funcionario de unos 45 años, decidió renunciar a su salario mensual de unos 100 000 dólares hongkoneses (unos 12 900 dólares estadounidenses) y dejar su trabajo. Había trabajado para el Gobierno durante más de diez años.

El artículo 22 de la Ley Básica, la miniconstitución de Hong Kong de 1997, se redactó para impedir que las autoridades chinas interfirieran directamente en los asuntos internos de la ciudad. Establece que “ningún departamento del Gobierno Popular Central y ninguna provincia, región autónoma ni municipio que dependa directamente del Gobierno Central podrá interferir en los asuntos que la Región Administrativa Especial de Hong Kong administre por su cuenta de conformidad con esta Ley”.

El 17 de abril, la Oficina de Enlace de China hizo una declaración en la que afirmaba que el artículo no debía aplicarse a las dos autoridades de Pekín presentes en la isla, la Oficina de Asuntos de Hong Kong y Macao y la Oficina de Enlace de China. Al día siguiente, el Gobierno de Hong Kong aceptó la propuesta, pese a que los dos organismos se establecieron oficialmente en 2000 con las restricciones consagradas por el propio artículo.

En mayo, después de que Pekín anunciara los detalles de la ley de seguridad nacional, Peter se puso en contacto con una agencia de migración de inversiones y se preparó para ir a Taiwán.

Dice que no podía tolerar que el principio de la “neutralidad política”, que antes se esperaba de los funcionarios, se haya cambiado ahora en “lealtad política”. Un ejemplo del efecto del cambio fue cuando la Oficina de Asuntos Internos se negó a brindar apoyo administrativo a los consejos de distrito, como el reembolso de los gastos de oficina, después de que los partidos democráticos ganaron la mayoría de escaños del consejo en las elecciones de noviembre de 2019. Peter dice:

You know, Hong Kong has changed. Now the principle of how things are done is not based on rationality nor public interest… In the past, people used to criticize Hong Kong people as being too materialistic and the Hong Kong government as being too utilitarian and calculative. You can say that the way society is operated is a kind of pragmatic economic principle. However, under such principle, there is a baseline, such as you can’t jail a person for his speech and thought. Even such a pragmatic principle has vanished in current Hong Kong. The totalitarian China and Hong Kong government has led HK into this — now the police can say that chanting a slogan is a crime!

Pues, Hong Kong ha cambiado. Ahora el principio de cómo hay que hacer las cosas no se basa en la racionalidad ni en el interés público… Antes, las personas criticaban a los hongkoneses por ser demasiado materialistas y al Gobierno de Hong Kong por ser demasiado utilitarista y calculador. Se puede decir que cómo se opera la sociedad es un principio económico pragmático. Sin embargo, en virtud de este principio, hay una línea de base, como que no se puede encarcelar a una persona por su discurso y pensamiento. Hasta ese principio pragmático ha desaparecido en el Hong Kong actual. Los Gobiernos totalitaristas de China y Hong Kong han llevado a Hong Kong a esto: ¡ahora la Policía puede decir qué corear un lema es un delito!

Hace cuatro años, una foto el rostro de Peter de cuando participaba a una asamblea pública fue ampliamente difundida. En ese momento, su director le advirtió que era bastante inapropiado para un funcionario público, que debía permanecer políticamente neutral. Se le pidió que no volviera a asistir a actividades políticas.

Aunque Peter no discutió con su superior entonces, dice que tiene diferentes puntos de vista sobre la “neutralidad política”. Para él, esto significa que no debe discriminar a quienes tienen opiniones políticas diferentes y que sus acciones no deben ser influenciadas por quien ocupe el cargo de jefe ejecutivo. En otras palabras, dice que debería mantener el sistema existente bajo cualquier circunstancia política. Pregunta:

If the Hong Kong government introduces a policy that would harm the interest of Hong Kong as a whole, as a Hong Konger, shouldn’t the civil servants voice out our opposition?

Si el Gobierno de Hong Kong introduce una política que perjudicaría a Hong Kong, como hongkonés, ¿el funcionario público no debería expresar su oposición?

Y añade:

The current situation is that the top government officials are forcing tens of thousands civil servants to lead Hong Kong into an authoritative path. [But] civil servants are also humans with independent thoughts.

La situación actual es que los altos funcionarios del Gobierno están obligando a decenas de miles de funcionarios públicos a convertir a Hong Kong en un camino autoritario. [Sin embargo] los funcionarios públicos también son humanos con pensamientos independientes.

Sub Bak (seudónimo) es funcionario de los servicios de seguridad. Durante las protestas contra la extradición, desempeñó el papel de “tutor”, donó cupones de comida y ayudó a los manifestantes de primera línea a abandonar los lugares de protesta de forma segura.

Se equipó con un teléfono móvil anónimo el 1 de julio, cuando entró en vigencia la ley de seguridad. Dice que cree que finalmente Hong Kong adoptará el sistema de crédito social chino para controlar a los hongkoneses:

If you subscribe the pro-democracy Apple Daily News, you will get a demerit; if you put up a yellow ribbon on your Facebook profile picture, you will get a demerit; if you buy at a pro-democracy “yellow shop,” you will get a demerit (…) The national security bureau will create political profiles of many individuals, categorize them and turn all the information into a database. They will start with the law enforcement units as these units are politically more sensitive. Tens of thousands of civil servants will be profiled and eventually even the ordinary people will have their own political profile stored in the database.

Si te suscribes al periódico democrático Apple Daily News, tendrás un demérito; si pones un lazo amarillo en tu foto de perfil de Facebook, tendrás un demérito; si compras en una “tienda amarilla” a favor de la democracia, tendrás un demérito […]. La oficina de seguridad nacional creará el perfil políticos de muchas personas, las categorizará y convertirá todas estas informaciones en una base de datos. Empezarán con las unidades de aplicación de la ley ya que son más sensibles. Se harán perfiles de decenas de miles de funcionarios públicos, hasta la gente común y corriente tendrá su propio perfil en la base de datos.

Además, espera que el sistema de vigilancia con reconocimiento facial ampliamente utilizado en China, se importe pronto a Hong Kong.

Como Sub Bak tiene familia que mantener y no podía permitirse perder su actual trabajo, dejó de protestar a principios de 2020. Decidió fingir ser un “lazo azul” a favor del sistema (opuestos a los “lazos amarillos” que va en contra del sistema) y borró su historial de las redes sociales.

Además, dice que actúa como un “azul” en sus interacciones cotidianas, llama a los manifestantes “alborotadores” y hasta utiliza el termino “cucarachas” para describirlos.

Una vez, echó un vistazo a un grupo de WhatsApp en el que los colegas “azules” marcaban como “amarillos” a colegas del trabajo. Creía que cualquiera con esa etiqueta no podría pasar el periodo de prueba ni obtendría una promoción en futuro.

Sub Bak dice que jurará lealtad a cambio de un mejor salario, pero dice que probablemente renunciará a su trabajo si se ve obligado a actuar contra su conciencia.

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