Sin poder presentar a manifestantes como violentos, Gobierno tailandés levanta severo estado de emergencia

Protesta a favor de la democracia el 19 de octubre en la intersección Kasetsart, llevada a cabo pese a la prohibición de reuniones masivas. Foto de Prachatai. Usada con autorización.

La versión original de este artículo se publicó en Prachatai, sitio web de noticias independiente de Tailandia, y se edita y reproduce en Global Voices como parte de un acuerdo para compartir contenido.

El primer ministro tailandés, Prayut Chan-o-cha, dejó sin efecto el severo estado de emergencia impuesto en el país el 22 de octubre, según Royal Gazette.

El estado de emergencia, que empezó el 16 de octubre, impuso restricciones en Bangkok y zonas circundantes. Incluían una prohibición a las reuniones públicas de más de cinco personas, una prohibición sobre dar información que amenazaba la estabilidad pública y control sobre el transporte y acceso a algunos edificios, de acuerdo con las órdenes del primer ministro.

El severo estado de emergencia fue descrito como una “emergencia en una emergencia” debido al decreto de emergencia preexistente en respuesta al brote de coronavirus que el Gobierno extendió por sétima vez hasta fines de noviembre.

Los manifestantes se han estado reuniendo en las calles de Bangkok y otras provincias todos los días desde el 14 de octubre, piden la renuncia de Prayut, reformas constitucional y reforma de la monarquía.

Se esperaba que este último decreto de emergencia continuara hasta noviembre, y su revocatoria es una victoria para manifestantes a favor de la democracia, que enfrentaron el anuncio durante seis días seguidos.

El 22 de octubre, Prayut dio un discurso a todos los grupos para que retrocedieran, y dijo a los manifestantes que confiaran que el proceso parlamentario resolvería las cosas. El 20 de octubre, el gabinete aprobó una sesión especial del Parlamento para un debate del 26 al 27 de octubre.

Fallido intento de satanizar a manifestantes

La protesta contra la dictadura del 14 de octubre fue parte de una respuesta esperada después de que el 24 de septiembre, el Parlamento  postergara el debate sobre reformas constitucionales durante 30 días. Eso desconcertó a los manifestantes que estaban frente al Parlamento ese día.

El Gobierno sostuvo que el severo estado de emergencia se anunció debido a protestas ilegales en violación de la ley de asamblea pública, y señalaron específicamente a un incidente en que una caravana real pasó por el lugar de la protesta.

Tres manifestantes, Ekkachai Hongkangwan, Boonkueanoon Paothong y Suranat Paenprasoet, fueron acusados de presuntamente lastimar la libertad de la reina, según la poco usada sección 110 del Código Penal, que conlleva una pena de “prisión perpetua o prisión de 16 a 20 años”.

Sin embargo, el Gobierno no logró satanizar a los manifestantes pues la opinión pública no creyó que los manifestantes tuvieran la intención de lastimar a la reina. Según diversos informes de medios, los manifestantes abrieron paso a la caravana real.

Desafiando las restricciones del Gobierno, los manifestantes se volvieron a reunir el 16 de octubre. El Gobierno tomó la decisión de dispersar a los manifestantes pacíficos con cañones de agua con tinte y un irritante químico. Los manifestantes, que incluían estudiantes, siguieron en actitud no violenta, lo que llevó a criticar al Gobierno por sus medidas excesivamente duras, y generó que más manifestantes salieran a las calles.

El Gobierno trató de controlar la narrativa de nuevo cuando ordenó el cierre de medios que habían dado amplia cobertura a las protestas, como Voice TV, Prachatai, The Reporters y The Standard. Les salió el tiro por la culata porque los manifestantes continuaron sus protestas e incluyeron un pedido de prensa libre. La corte ordenó que se dejaran sin efecto las restricciones el 21 de octubre.

La corte ordenó que se dejaran sin efecto las restricciones a los medios el 21 de octubre. Foto de Prachatai. Usada con autorización.

En su último intento de provocar violencia, manifestantes a favor de la monarquía con camisetas amarillas se reunieron en la Universidad Ramkhamhaeng para enfrentar a los manifestantes a favor de la democracia. Hubo un enfrentamiento menor entre manifestantes de ambos lados, iniciado por manifestantes a favor de la monarquía con camisetas amarillas.

Documentos filtrado confirman que el Gobierno auspició reuniones a a favor de la monarquía con “invitaciones” a la gente. Algunos voluntarios renuentes desafiaron las órdenes y mostraron el salud de tres dedos mientras usaban camisetas amarillas.

A la fecha, siguen sin cumplirse la mayoría de pedidos de los manifestantes, los principales partidos políticos insisten en que no incluirán la reforma de la monarquía en su programa y el Gobierno sigue arrestando a todo aquel que pueda identificar como líder de la protesta.

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