Confusión oficial tras tiroteos en Lagos a manifestantes contra policías

Peaje de Lekki en Lagos, donde se concentraron los manifestantes. Foto de S. Aderogba, 15 de diciembre de 2018, Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0).

El 20 de octubre, cerca de las 19:00 horas, hora local, las fuerzas de seguridad nigerianas abrieron fuego en el peaje de Lekki contra jóvenes manifestantes desarmados en lo que ahora se conoce como martes negro.

Apenas 48 horas después, fuentes oficiales del Gobierno intentaron negar el incidente y las víctimas registradas.

Los jóvenes nigerianos han realizado protestas pacíficas en todo el país desde el 9 de octubre contra la violencia policial del Escuadrón Especial Antirrobos, conocido como SARS

Confusión oficial de la masacre de Lekki

La mañana del 21 de octubre, Babajide Sanwo-Olu, gobernador del estado de Lagos, rechazó todo registro de víctimas en la masacre de Lekki durante una transmisión en vivo: “Tres manifestantes heridos ya fueron dados de alta, otros están en el hospital. No hay registro de víctimas mortales”.

Ese mismo día, el gobernador se retractó de su declaración de que no hubo víctimas y admitió que “se perdió una vida en el hospital Reddington por golpe en la cabeza”, que describió como un “casi aislado”.

Pero esto contradice las investigaciones de Amnistía Internacional, que afirma que el “Ejército y la Policía nigerianos mataron al menos a 12 manifestantes pacíficos”, en Lekki y Alausa, Lagos, lugares de la acción masiva de protesta contra el SARS.

Sanwo-Olu también rechazó el despliegue de soldados a Lekki, y afirmó que “ningún gobernador controla las reglas de participación del Ejército”.

Pero el gobernador no está solo en esta confusión oficial de la narrativa sobre las muertes en Lekki.

En su cuenta verificada de Twitter, el Ejército nigeriano marcó como noticias falsas diversas capturas de pantallas de informes de medios extranjeros como Reuters, New York Times, Globe & Mail, France24 y numerosos medios locales, como ThisDay, Vanguard, Nairametrics.

El Gobierno estatal de Lagos y el Ejército nigeriano han estado negando muchas afirmaciones sin contar lo que realmente ocurrió la noche del 20 de octubre.

La verdad sobre lo ocurrido en Lekki

Manifestantes de la protesta contra SARS en Lagos, Nigeria. Foto de Kaizenify, 13 de octubre de 2020. Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0)

La diversa evidencia multimedia de los manifestantes niega rotundamente lo declarado por el Gobierno estatal de Lagos y el Ejército nigeriano.

Este informe de primera mano muestra cómo un manifestante tuvo que hacerse pasar por muerto para ahuyentar los ataques físicos de un soldado el 20 de octubre. El estremecedor video del tuit a continuación capta a un manifestante quebrado de la emoción mientras canta el himno nacional de Nigeria, mientras suenan disparos en el fondo.

Nigerianos en el peaje de Lekki cantan el himno nacional sin saber si mañana estarán vivos. Estoy llorando en estos momentos.

Pero los manifestantes no fueron los únicos con testimonios de lo ocurrido en Lekki en ese Martes Negro.

La periodista Fanny Facsar, corresponsal de DW News’ en África y jefa de la oficina de África Occidental, estuvo entre quienes “salieron del peaje de Lekki con vida” tras los disparos.

Informo sobre una de las noches más brutales desde que empezaron las protestas para poner fin al SARS. Salimos a salvo, muchos otros no pudieron. Los nigerianos lo llaman Martes Negro de Nigeria y genocidio de Lekki. Sigue nuestra cobertura en DW.

Facsar confirma en el video que el peaje de Lekki se vio invadido de “gente vestida de camuflaje, pistoleros, y no estaba claro si eran militares o qué fuerzas de seguridad nigerianas”, y dispararon municiones contra los manifestantes. Facsar y su equipo “lograron agacharse” y, desde su posición, “echados al menos una hora”, pudieron “presenciar lo que ocurría a su alrededor. […] Había caos, había pánico, era todo un enorme desorden”, dijo Facsar.

Además, periodistas y grupos de derechos humanos han llevado a cabo verificaciones independientes de las afirmaciones de los manifestantes. Sus hallazgos desmienten las afirmaciones de Gobierno estatal de Lagos y el Ejército nigeriano.

Investigaciones de Amnistía Internacional a partir de evidencia recogida de “testigos oculares, videos y registros de hospitales” afirman que ” las 18:45 y 21:00 horas del martes 20 de octubre, el Ejército nigeriano abrió fuego ”contra manifestantes desarmados y pacíficos”.

Por su parte, investigaciones de la BBC confirmaron relatos de testigos oculares de que hombres con ropa militar de camuflaje dispararon contra manifestantes en Lagos, Nigeria, cerca de las 18:45 horas del 20 de octubre:

They started firing at we [us], the peaceful protesters, it was chaos. Somebody got hit straight beside me, and he died on the spot. They kept on shooting and shooting at us and it lasted for an hour and half. The Nigerian Army actually put barricades at both sides. Medical services couldn’t get to people. And the soldiers were actually picking up the dead bodies…

Empezaron a dispararnos, manifestantes pacíficos, era un caos. Alguien se puso a mi lado y murió en ese lugar. Siguieron disparándonos y disparándonos un hora y media. El Ejército nigeriano puso barricadas a ambos lados. Los servicios médicos no pudieron llegar a las personas. Y los soldados estaban recogiendo los cadáveres.

CNN habló con testigos “desde el lugar de los disparos”, que confirmaron que los “manifestantes quedaron tras barricadas a ambos lados del peaje y les dispararon”.

Un video verificado por Reuters el 21 de octubre, mostró policías armados en la zona de Yaba, en Lagos, que pateaban a un hombre tendido en el suelo. Un policía le dispara en la espalda y arrastra su cuerpo inerte por la calle.

Falsedades del Gobierno no engañan a nigerianos

Manifestantes de la protesta contra SARS en Lagos, Nigeria. Foto de Kaizenify, 13 de octubre de 2020. Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0).

Los cibernautas nigerianos han estado expresándose contra el intento de cambiar ña narrativa sobre las muertes.

En Twitter, Samuel Otigba dijo que todo el asunto es para hacer que el incidente parezca un “relato absurdo”  en el que “no hubo soldados ni muertos”:

Este toque de tres días es estratégico; proyecto Limpieza. Están usando a la mejor empresa de relaciones públicas para hacer control de daños. Para cuando acabe el toque de queda, nuestros padres y nigerianos mayores creerán que exageramos todo esto de la masacre de Lekki y sonará como “relato absurdo”. Sin soldados ni muertos.

Esto se logrará con “ejércitos de troles” en medios sociales auspiciados por el Gobierno para desacreditar al movimiento, dice Ayobami:

El Gobierno tiene un ejército de troles en medios sociales que pueden usar para propaganda en cualquier momento. El ejército de troles está publicando imágenes falsas para que sus influenciadores puedan decir que son noticias falsas e intentar desacreditar todo el movimiento.

Esta ha sido la norma del Gobierno nigeriano, negar todo incidente, “consultar relatos de los testigos oculares, y enturbiar las aguas de la narración”, opina el doctor Ike Anya:

A quienes tenemos edad para recordar lo que sucedió después del 12 de junio de 1993, las tácticas empleada ahora en Nigeria son conocidas. Consultar relatos de testigos oculares, enturbiar las aguas de la narración, informar a los medios globales e indicar sutil y no tan sutilmente razones de etnia, hacer la rutina del policía bueno, policía.

Moverick afirma que los jóvenes nigerianos están pasando los mismos “horrores que enfrentaron sus padres” cuando combatían a la dictadura militar:

Finalmente. esta generación tiene una idea de los horrores que enfrentaron sus padres. Hasta con cámara se internet, ven la violencia, negación y eliminación que está ocurriendo. Es por eso que creen que sus padres fueron cobardes. Ojalá sus hijos sean más amables.

El cineasta Editi Effiòng tuiteó que el Gobierno nigeriano no tiene intenciones de cumplir con ningún pedido de los manifestantes, a pesar de su promesa inicial:

La cantidad de desinformación que hubo esta mañana solamente puede decirnos algo: el Gobierno nunca planeó cumplir los pedidos y los jóvenes tenían razón en no creerles.

“Los dejamos con su conciencia y ley de humanidad”, dice Dupe Killa:

¿Cómo puede sanar el pueblo si no hay integridad reflejada en los supuestos líderes de Nigeria?

Cada minuto que Muhammad Buhari se queda callado sobre la masacre de Lekki profundiza la enorme falta de confianza que ya existe.

A todo el que tenga algo que decir: ¡persuadan al Gobierno y actúen por el pueblo!
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A quienes impulsan la narrativa enferme de que la masacre de Lekki no ocurrió, los dejamos con su conciencia y ley de humanidad.

Sin embargo, el Gobierno no tiene dónde esconderse. TIENEN que tener una posición oficial sobre lo que ocurrió con los manifestantes que piden el fin del SARS el martes negro.

Como afirma Alexander Onukwue en TechCabal, mientras el sistema siga afirmando afirmando que “todos mienten”, no les “interesa encontrar la verdad”. Para cubrir sus huellas, estas instituciones estatales parecen haber “iniciado una operación contra la información equivocada en medios sociales en todo Nigeria”, dice Onukwue.

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