Profesores de Hong Kong se autocensuran mientras autoridades atacan las aulas

Imagen de The Stand News. Usada con autorización.

Esta es la tercera entrega de una historia originalmente publicada en The Stand News. Global Voices tradujo esta historia y la publicará en cinco partes, con la autorización del sitio web original. Lee las primera, segunda y tercera partes.

El artículo 9 de la ley de seguridad nacional de Hong Kong exige que el Gobierno tome las medidas necesarias para endurecer la comunicación pública, el consejo, la supervisión y gestión de colegios, organizaciones sociales, medios de comunicación e internet.

Dado que los jóvenes en edad escolar fueron uno de los grupos sociales más activos durante las protestas contra la extradición que tuvieron lugar en 2019, las autoridades consideran que este grupo es clave para controlar las aulas.

En julio, poco después de la promulgación de la ley de seguridad nacional de Hong Kong, el Ministerio de Educación de Hong Kong revisó los libros de texto de la escuela primaria para eliminar los conceptos de “desobediencia civil”  y “separación de poderes”. También se pronunció sobre las directrices de los administradores de centros escolares para educar a los estudiantes en seguridad nacional, y destacó que es responsabilidad de la escuela reforzar el “sentimiento de identidad nacional” de los estudiantes.

El secretario de seguridad de la ciudad, John Lee Ka-chiu, dijo que para garantizar que los profesores no se desvíen del plan de estudios, las autoridades endurecerían la gestión escolar y eliminarían las “manzanas podridas”, en referencia a los profesores que presuntamente incurren en falta de ética profesional. A principios de octubre, Carrie Lam también usó el término “manzanas podridas” para referirse al profesor que fue suspendido permanentemente después de elaborar un borrador que analizaba la independencia de Hong Kong.

Entre junio de 2019 y agosto de 2020, el Ministerio de Educación recibió 247 quejas sobre las expresiones o las presentaciones de los profesores al referirse a los acontecimientos ocurridos en Hong Kong. De estos casos, 131 fueron considerados aceptables y, como consecuencia, el Ministerio hará un seguimiento con las acciones correspondientes. Hasta fines de octubre, el Ministerio también emitió diversas advertencias verbales y escritas a los profesores, que quedarán marcadas en la historia laboral de los profesores.

Además de las medidas institucionales, Pekín también movilizó a partidarios del régimen para ayudar con la purga. El exjefe ejecutivo Leung Chun-Ying, animó a los ciudadanos a presentar quejas contra los profesores mediante la aplicación 803 Action Fund, plataforma en línea que fundó y que ofrece recompensas a quienes brinden información que facilite el arresto o acusación de figuras concretas en favor de la democracia. Desde agosto de 2019, Action Fund declaró que ofrecería una recompensa de 100 000 dólares hongkoneses (aproximadamente unos 12 903 dólares estadounidenses) a quienes aporten información sobre faltas de ética profesional de los profesores.

Recientemente, Leung publicó en Facebook una lista de 18 profesores que fueron detenidos por llevar a cabo actividades de protesta y a quienes se acusó de motín, incendio provocado, ataques a policías, posesión de armas, vandalismo, reunión ilegal, entre otros delitos. La información de esta lista incluye sus nombres, edades, puestos de trabajo, los colegios donde imparten sus clases y las acusaciones. Se comprometió a revelar más nombres y los detalles sobre los profesores antigubernamentales a través de la aplicación 803 Action Fund.

En mayo, Julius Ho, legislador favorable a Pekín, lanzó una iniciativa similar llamada Save the Children. Afirmó que el grupo ha congregado a 300 voluntarios para exponer prácticas poco profesionales en el sector educativo, y que sus investigadores estarían recopilando hojas de trabajo y grabando las clases. En junio, Ho dijo que el grupo había recopilado más de 20 casos en un solo mes.

En octubre, la Federación de Sindicatos de Hong Kong, que es afín a Pekín, estableció una línea de atención para que padres presentaran reclamaciones contra la falta de ética profesional de los profesores. Según la Federación, la definición de práctica poco profesional o falta de ética laboral va desde una firma en una petición contra el Gobierno hasta hojas de trabajo consideradas inapropiadas o publicaciones en redes sociales que expresan opiniones personales sobre la actualidad.

Brian (no es su nombre real) es profesor de secundaria de china. Publicó artículos en plataformas digitales con su nombre real, pero hace poco eliminó una publicación. Durante los últimos dos años, ha recibido de tres a cuatro quejas por su actividad en redes. “La simple mención de la palabra ‘policía’ sin ninguna intención de insultarlos te traería quejas”, dijo en The Stand News.

Brian dijo que una queja presentada anónimamente era sobre algo que dijo a un estudiante: “qué bueno verlo de vuelta a casa sano y salvo” después de que se fueron del lugar de una protesta. Añadió que el Ministerio de Educación exigió una explicación por escrito para presuntamente insinuar que “es una buena acción volver a casa después de participar en una protesta prohibida por el Gobierno”.

Hasta el momento, la denuncia ha pasado por tres rondas de intercambios escritos. A Brian se le pidió que apoyara su explicación con testimonios de compañeros, estudiantes y padres de familia. Dijo: “el proceso completo consiste en decirle al sector educativo que eres un objetivo y en meterte miedo”.

En enero, el Ministerio de Educación de Hong Kong empezó a presionar a los administradores escolares para mantener a los políticos al margen de las escuelas. Esta presión se intensificó en mayo con el anuncio de la ley de seguridad nacional.

Esto quedó demostrado en junio, con un caso histórico, en el que un profesor de secundaria fue despedido por permitir a los alumnos tocar la popular canción de protesta “Gloria a Hong Kong” como examen de música.

También en junio, una encuesta del sindicato de profesores profesionales de Hong Kong puso de manifiesto el alcance del control político: de los 1185 encuestados, todos del sector educativo, el 84.1 % dijo que el Gobierno ha ejercido “gran presión” sobre el sector, mientras que un 91.8 % cree que las novedades tendrán un efecto negativo sobre el futuro de la educación.

Aunque un 91.1 % de los encuestados dijo que no estaba de acuerdo con la idea de que los profesores no deberían expresar sus opiniones políticas en las redes sociales, un 64.6 % también dijo que había reducido su actividad en redes sociales, y algunos hasta decidieron cerrar sus cuentas en estas redes sociales. Mientras tanto, un 59.1 % comenzó a evitar participar en protestas autorizadas o en asambleas.

Además, un 78.8 % de los encuestados mostró preocupación por si recibían alguna queja por sus opiniones políticas. Uno de los participantes escribió en la encuesta que los padres de un estudiante presentaron una queja solamente porque llevaba puesta una mascarilla negra en clase.

El sector a favor de la democracia compara esta búsqueda de “manzanas podridas” con las purgas políticas al estilo de la Revolución Cultural.

Inicia la conversación

Autores, por favor Conectarse »

Guías

  • Por favor, trata a los demás con respeto. No se aprobarán los comentarios que contengan ofensas, groserías y ataque personales.