UNESCO designa noreste de Tobago como “Reserva del hombre y la biósfera”

Entusiastas de la naturaleza caminan por la selva tropical Gilpin Trace en la Reserva Forestal de Tobago Main Ridge, que se estableció en 1776. Foto de Aivar Ruukel en Flickr (CC BY-SA 2.0).

Este artículo es de Sean McCoon y se publicó originalmente en Cari-Bois News. Una versión editada de reproduce aquí como parte de un acuerdo para compartir contenido con Global Voices.

La designación del noreste de Tobago como Reserva del Hombre y la Biósfera (MAB) de la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) ha dado lugar a la celebración entre los defensores del desarrollo sostenible en Tobago, que dicen que la isla se beneficiará enormemente del codiciado título.

Esta distinción, que el Comité Internacional de Coordinación del Programa sobre el Hombre y la Biósfera anunció el 28 de octubre, pone al noreste de Tobago en una lista de 714 reservas de biosfera de la UNESCO en todo el mundo. Otras reservas de biósfera incluyen destinos famosos como el monte Olimpo en Grecia y el Parque Nacional de Komodo en Indonesia.

¿Qué hace especial a una reserva de la biósfera de la UNESCO?

Una reserva de biósfera es una zona reconocida por su biodiversidad única, su valioso entorno y el modo de vida sostenible que practican sus habitantes humanos. La UNESCO otorga la designación con el fin de fomentar una relación más armoniosa entre el hombre y la naturaleza. Esto se logra al conciliar la actividad humana con la conservación de la biodiversidad y establecer una base científica para la gestión sostenible de los recursos naturales de la biósfera.

La Reserva Forestal Main Ridge del noreste de Tobago, ampliamente conocida como la reserva de bosque tropical húmedo más antigua del hemisferio occidental, desempeñó un papel integral en la zona que recibió la designación de la UNESCO.

Columna vertebral de Tobago

Esta selva tropical, situada en Main Ridge en  Tobago –formación terrestre larga, estrecha y elevada con lados inclinados que se considera la espina dorsal de la isla– presenta un raro y en gran parte intacto ecosistema de cresta de isla caribeña a océano.

La reserva de biosfera de la UNESCO en el noreste de Tobago abarca 83 488 hectáreas, con una superficie marina de 68 384 hectáreas, y está llena de vida. Una gama de 1774 especies diferentes de flora y fauna, a través de 19 tipos diferentes de hábitats, viven en la biósfera. La zona se comparte con 10 000 habitantes del noreste de Tobago que viven dentro de la biósfera y que, en muchos casos, dependen de la conservación de la biodiversidad para mantener sus medios de vida.

La biosfera cuenta con 41 especies endémicas y hasta 83 de las especies que viven allí figuran en la Lista Roja de Especies Amenazadas de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). La especie más destacada de la biósfera, según la UNESCO, es el Campylopterus Ensipennis, más conocido como colibrí de cola blanca. Esta rara e impresionante criatura, endémica de Tobago, se creía extinta después de que el huracán Flora destruyó la mayor parte del hábitat de la selva tropical de Tobago en 1963.

Colibrí de cola blanca (Campylopterus ensipennis) en Gilpin Trace, Reserva Forestal de Main Ridge, Tobago. Foto de Steve Garvie en Flickr (CC BY-SA 2.0).

Desde entonces, la selva tropical está de vuelta: La reserva de biósfera de Tobago es ahora el mayor sitio de este tipo en el Caribe angloparlante, abarca 15 comunidades, desde Belle Garden en el este, hasta Moriah, al norte de la isla. La única reserva de biósfera de la UNESCO en la región que es más extensa es el archipiélago de Guadalupe, situado en el territorio francés de ultramar.

Gran victoria para el desarrollo sostenible

En su sitio web, la UNESCO describe las biósferas como lugares de aprendizaje para el desarrollo sostenible que proporcionan “soluciones locales a desafíos globales”. La designación tiene por objeto fomentar la investigación que usa un enfoque combinado entre las ciencias naturales y sociales para mejorar los medios de vida de los seres humanos y gestionar los ecosistemas naturales y controlados. Una vez cada década, la UNESCO realiza un examen periódico del funcionamiento de las reservas y de la participación de las poblaciones autóctonas.

Los ecologistas de Trinidad y Tabago tienen la esperanza de que el título de reserva de biosfera de la UNESCO incentive a los habitantes locales a diversificar la economía hacia la sostenibilidad, a fin de mantener la designación para las generaciones futuras.

Aljoscha Wothke, directora ejecutiva del Instituto de Investigación Ambiental de Charlotteville (ERIC), describió el programa como una “herramienta” que los tobagoneses tienen que “recoger y usar”, lo que significa que el Gobierno, el sector privado y la sociedad civil tendrían que trabajar juntos para que la designación del MAB tenga éxito.

Participación pública, privada y de la sociedad civil

Ancil Dennis, secretario en jefe de la Asamblea Legislativa de Tobago, acogió la noticia de la designación del noreste de Tobago como reserva de la biósfera de la UNESCO, y dijo que es la prueba de que el desarrollo sostenible de Tobago es primordial:

This man and biosphere designation is only an opportunity for us to improve the management and protection of our natural and cultural heritage — two areas that have always been extremely important to us here in Tobago.

Esta designación de hombre y biósfera es solo una oportunidad para que mejoremos la gestión y la protección de nuestro patrimonio natural y cultural, dos rubros que siempre han sido extremadamente importantes para nosotros aquí en Tobago.

En otro video de la Asamblea Legislativa de Tobago que celebra la designación, el pescador submarino Ojani Walker dijo que la designación de Tobago por la UNESCO era un gran incentivo para la recuperación de las playas, los arrecifes y el ambiente, mientras que el guía turístico certificado Darlington Chance sostiene que traería mucho interés a Tobago y ayudaría a generar ingresos para el sector turístico de la isla. “Si no protegemos [la naturaleza], no la tendremos”, añade, mientras explica su visión de un futuro sostenible.

En la serie de videos también participó Patricia Turpin, vicepresidenta de la organización no gubernamental Environment Tobago. Ha vivido en el noreste de Tobago durante los últimos 45 años, e hizo un llamado a los lugareños para que “trabajen juntos con quienes están llevando a cabo este programa” para conservar la belleza y la biodiversidad de la zona, mientras la isla se enfrenta a los efectos de la crisis climática.

En cuanto a los ecologistas, la designación de la Reserva del Hombre y la Biósfera de la UNESCO debería inspirar la urgencia de conservar y un sentido de orgullo nacional a cada ciudadano de Trinidad y Tobago.

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