Bangladesh intenta revivir la producción de la muselina, tela legendaria

A woman in Bengal region of the Indian subcontinent, clad in fine Bengali muslin, 18th century, painted by Francesco Renaldi. Image via Wikipedia. Public Domain.

Mujer en la región bengalí del subcontinente indio, vestida con fina muselina bengalí, siglo XVIII, cuadro del pintor Francesco Renaldi. Imagen de Wikipedia. Dominio público.

La muselina, la fina tela de algodón tejida a mano que se originó en Daca, la capital de Bangladesh, está lista para renacer.

La tela, originada a partir una variante de la planta de algodón que crece solo en la zona sur de Daca, tiene una larga historia. Se producía desde tiempos precoloniales y era la preferida de la corte mogol, se importó a Europa durante una gran parte de los siglos XVII y XVIII, y era sumamente apreciada por su fina calidad. Sin embargo, los gobernantes coloniales británicos suprimieron la industria de muselina bengalí para dar paso a los tejidos británicos a máquina, y tanto la variante de algodón como el conocimiento de las complejas técnicas usadas para producir la tela desaparecieron lentamente.

Bangladesh ha solicitado la indicación de procedencia para la muselina, designación que la protegería como producto único del país. Esto es una continuación de las iniciativas de la década pasada para revivir los productos originales de muselina tejidos a mano. En octubre de 2014, el primer ministro Sheikh Hasina indicó a las autoridades del Ministerio Textil que trabajen para revivir la muselina, y el Gobierno llevó a cabo el proyecto Restauración de la tecnología de fabricación de tela de muselina para crear hilo dorado y revivir la producción de muselina, en el que participaron varios investigadores bangladesíes.

Una tela “como el liviano vapor del amanecer”

La muselina (también conocida en Bangladesh como tela mulmul) era tejida a mano con los más finos hilos de algodón hechos a mano. La textura era tan fina que podía verse el cuerpo de quien la usaba, y algunas variedades de muselina eran tan finas que un sari confeccionado con esa tela podía caber dentro de una sola cajita de fósforos.

Yuan Chwang, viajero y monje budista chino, se encontró con esta tela mientras visitaba la India en el año 629 y escribió “La tela es como el liviano vapor del amanecer”.

En Facebook, Tareq Aziz escribe sobre el esplendor y el ocaso de la tela de muselina hecha a mano en Daca, la capital de Bangladesh:

১৭৬৩ সালের জুন মাসের কথা। বাংলা থেকে রওয়ানা হয়ে এ বন্দর সে বন্দর পার হয়ে “দ্যা ফক্স” নামের জাহাজ পৌঁছেছে বিলাতে। ইউরোপের বিভিন্ন বাজারে বিক্রির জন্য জাহাজটি নিয়ে এসেছে নানান পণ্য যার মধ্যে একটা বড় অংশ জুড়ে রয়েছে হরেক রকম বস্ত্র। আর এই হরেক রকম বস্ত্রের সিংহভাগ জুড়ে আছে মলমল নামের একপ্রকার বস্ত্র। [..] ঢাকার সুপ্রসিদ্ধ মসলিন কারিগরদের অন্যতম শ্রেষ্ঠ সৃষ্টি এই মলমল। [..] পুরো ১৮ শতক জুড়েই এরকম শত সহস্র জাহাজ বাংলা থেকে নিয়ে গেছে সে সময়ের হিসাবে লক্ষ লক্ষ টাকার মসলিন।

১৮ শতকের দ্বিতীয়ার্ধে মসলিনের বিক্রি মুঘল সাম্রাজ্যে প্রায় শূণ্যের কোঠায় এসে ঠেকলেও ইউরোপের বাজারে তখনো টিকে ছিল। কিন্তু দুর্ভাগ্যজনক হল, ১৭৮০ তে বিলাতের শিল্প বিপ্লব মসলিন তাঁতীদের ঐ শেষ আশ্রয়টাও ধ্বংস করে দেয়।

বিলাতে ঢাকা থেকে আমদানিকৃত মসলিনের উপর তারা শতকরা ৭০-৮০ভাগ কর বসাল। [..] পত্রপত্রিকায় চললো মসলিন নিয়ে নানান অপপ্রচার, মসলিনকে হেয় করে ছাপাতে লাগল নানা রকম ক্যারিকেচার। শুধু তাই নয়, কথিত আছে, দেশীয় তাঁতীরা যাতে মসলিন বোনার কৌশল পরবর্তী প্রজন্মকে শেখাতে না পারে সেজন্য তাদের হাতের আঙুলও কেটে ফেলেছিল স্থানীয় ইংরেজ বনিকরা।

এভাবে ইংরেজ কুটকৌশল আর অত্যাচারের শিকার হয়ে ১৯ শতকের মাঝামাঝিতে পুরোপুরিই বিলুপ্ত হয়ে যায় ঢাকার মসলিনশিল্প।

Era junio de 1763. Un navío inglés llamado “El zorro” partió de Bengala, India, y llegó a Inglaterra. La nave llevaba una amplia gama de productos para vender en diferentes mercados europeos, incluida una gran variedad de telas de distintos tipos. Y la mayor parte de estas telas pertenecían al tipo llamado muselina (mulmul). […] Esta tela era una de las mejores creaciones de muselina de los artesanos de Daca. […] Durante el siglo XVIII, cientos de esos navíos transportaron muselinas de Bengala que valían millones de rupias indias.

En la segunda mitad del siglo XVIII, la venta de muselina del imperio mogol disminuyó, pero el mercado europeo todavía prosperaba. Desafortunadamente, la revolución industrial británica en 1780 destruyó todas las esperanzas de los tejedores de muselina.

Inglaterra impuso un gravamen del 60-70 % para las muselinas importadas de Daca. […] Había mucha propaganda y en los periódicos se imprimieron varias caricaturas que insultaban a la muselina. No solo eso, se dice que los mercaderes locales ingleses también cortaban los dedos de los artesanos para que los tejedores nativos no le pudieran enseñar a la generación siguiente la técnica del tejido de muselina.

Entonces, debido a los gobernantes coloniales británicos, la industria de la muselina de Daca desapareció en la mitad del siglo XIX.

Hoy en día, la palabra “muselina” se refiere a casi cualquier tela de algodón liviana, fina y poco tupida. Suele ser hecha a máquina y se usa para distintos fines, como para elaborar queso y, en el subcontinente indio, para confeccionar prendas de vestir como los saris.

En busca del conocimiento perdido

Los bangladesíes aprenden sobre las telas originales y legendarias a través de libros de texto escolares y de historia, y tal vez también a través de la exhibición de productos de muselina en el Museo Nacional de Bangladesh. Sin embargo, los conocimientos sobre la variante de la planta de algodón y la técnica antigua para hacer la verdadera muselina se han perdido en gran medida, por lo que la tela no pudo seguirse produciendo.

En 2014, un pequeño grupo asociado a la Biblioteca de Imágenes Drik, organización sin fines de lucro liderada por el mundialmente conocido fotógrafo Shahidul Alam, investigó extensamente los orígenes de la muselina con ayuda de curadores, tejedores y artesanos. La investigación culminó en la publicación del libro “Muslin: Our Story” (La muselina: nuestra historia) y el primer festival de muselina el 6 de febrero de 2016. El festival exhibió la historia de la tela, incluyó talleres y presentaciones de películas e inspiró un renovado interés en revivir la legendaria tela.

El primer desafío fue encontrar muestras apropiadas de muselina; el segundo fue encontrar el hilo adecuado. El grupo publicó anuncios en periódicos que solicitaban muestras de muselinas antiguas de museos y coleccionistas bangladesíes, pero las que obtuvieron no eran muselinas originales y tradicionales. Un grupo de cuatro personas viajó a Londres en 2017 para recoger un sari tejido en 1710 del Museo Victoria y Alberto.

Mientras tanto, un equipo de siete personas liderado por el presidente de la Junta de Telares Manuales de Bangladesh emprendió la misión de averiguar qué hilo se usaba tradicionalmente para tejer la muselina, según un informe publicado en el periódico popular Prothom Alo.

La búsqueda de la planta original

El botánico sueco Carolus Linnaeus escribió en su libro Species Plantarum (1753) que la variante de algodón usada para confeccionar la muselina era phuti karpas, variante de Gossypium arboreum.

Los investigadores hicieron circular un dibujo de la planta phuti karpas en los periódicos nacionales con la esperanza de encontrar una planta de esa variedad. También recogieron otras variantes de algodón de distintas áreas del país para evaluar si alguna coincidía genéticamente con el sari del museo Victoria and Albert. El equipo no encontró una coincidencia y cultivó la planta en el terreno del departamento de botánica de la Universidad Rajshahi.

También encontraron a dos tejedores con conocimientos ancestrales que lograron tejer un sari de muselina siguiendo el diseño del sari de 1710. Produjeron seis muestras iniciales de saris; el costo de cada pieza de tela se estimó en 360 000 takas bangladesíes (4245 dólares estadounidenses).

La cibernauta Kaniz Binte Zaman expresó alegría al enterarse de las novedades:

La muselina ha vuelto a nacer. Mi gratitud al investigador principal Monzur Hossain y sus compañeros científicos cuyo arduo trabajo ha vuelto a traer la muselina. Se la ha reconocido como el cuarto producto de Bangladesh. Volver a crear muselina ha sido el obstinado deseo del honorable primer ministro Sheikh Hasina desde el año 2014.

El investigador Ataur rahman kollol tuiteó:

La muselina de Daca se vigoriza tras seis años de esfuerzos.
————–
Luego de 170 años, los científicos e investigadores han logrado el renacimiento de la muselina de Daca. La muselina no solamente ha sido un tipo de tela de los bengalíes, también es parte del valioso patrimonio perdido hace tiempo a raíz de la explotación británica.

La tela de muselina confeccionada con la variante original de algodón estaría disponible comercialmente en el término de los dos próximos años.

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