Reconciliación de Estados árabes con Catar deja tras las rejas a sauditas a favor de la unidad

Captura de pantalla del informe de France24 que muestra al emir de Catar, Sheikh Tamim bin Hamad al-Thani, que recibe abrazo de bienvenida del príncipe heredero de Arabia Saudita, Mohammed bin Salman, en al-Ula, Arabia Saudita, 5 de enero de 2021.

Una desavenencia entre Catar, Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Baréin y Egipto llevó a un boicot total y un bloqueo de Catar en junio de 2017. Ahora que estos países árabes se reconcilian, muchos se preguntan qué ocurrirá con los ciudadanos sauditas detenidos por expresar su oposición y pedir unidad.

Desde la llamada Primavera Árabe, las alianzas regionales han puesto a Catar a un lado y a los otros cuatro países a un lado, que acusan a los cataríes por interferir en sus asuntos.

Doha, la capital catarí y sede del poder, saludó los cambios políticos a los que llegaron los países tras los levantamientos y apoyaron a la Hermandad Musulmana en Egipto y otros lugares. Pero los líderes de los cuatro países consideraron que esos cambios políticos eran perjudiciales para sus intereses, y consideraron a la Hermandad Musulmana como organización islamista terrorista.

Básciamente, las tensiones aumentaron, y llevaron a los cuatro países a boicotear y bloquear el diminuto país petrolero del Golfo, y lo han empujado más hacia los rivales regionales, Turquía e Irán.

Luego de varios intentos de unir a los Estados del Golfo, el 5 de enero, los líderes de Arabia Saudita y Catar firmaron un acuerdo patrocinado por Kuwait y Estados Unidos, para resolver sus diferencias y restablecer lazos.

En el aeropuerto saudita de al-Ula, al norte de Medina, el líder de facto del reino, el príncipe heredero Mohammed bin Salman (conocido por sus iniciales MBS), saludó a su rival, el emir de Catar, jeque Tamim bin Hamad al-Thani. Ambos líderes lucían mascarillas quirúrgicas por el coronavirus.

Casi inmediatamente después de los anuncios de reconciliación, los medios asociados con cada lado del desacuerdo que por años han emprendido una fuerte guerra de medios de urdir teorías de la conspiración y criticar rivales, empezaron a elogiar la reconciliación y saludar la unidad entre la hermandad del Golfo.

Por su parte, al menos 20 ciudadanos sauditas que expresaron un sentir similar al inicio del desacuerdo y luego parecieron oponerse a sus líderes en Riyad, siguen en prisión por múltiples acusaciones.

Una cuenta de Twitter llamada «Prisioneros de Consciencia», dedicada a apoyar a los sauditas encarcelados por expresar sus opiniones, tuiteó:

🔴 PEDIMOS LA INMEDIATA LIBERACIÓN DE TODOS LOS PRISIONEROS DE CONSCIENCIA QUE FUERON DETENDOS SOLAMENTE PORQUE PIDIERON LA RECONCILIACIÓn CON CATAR HACE TRES AÑOS.

Reconciliación del Golfo.

Entre estos prisioneros está el destacado clérigo islámico Salman al-Odah, cuya detención en 2017 ocurrió después de publicar este tuit el 8 de septiembre 8 de 2017:

Oh Dios, alabado seas. Pon armonía en sus corazones por lo que es mejor para sus naciones.

Desde entonces, Odah, de 63 años, ha estado mayormente en confinamiento solitario, con periodos de acceso limitado o sin acceso a su familia. Además, está en condiciones que su hijo dijo que reflejan la intención de las autoridades de «matarlo lentamente».

Oh Dios, llévalo de vuelta a su familia, seres queridos, las naciones musulmanas y árabes y al mundo. No maten a Salman Al Odah.

Abdullah, hijo de Al-Odah, que vive en Estados Unidos, describe la situación de salud del clérigo:

During the Nov. 18 court proceeding in Riyadh, my siblings were struck by how significantly weaker and emaciated our father was. Having lost half of his hearing and vision in prison, he was incoherent and had difficulty hearing and seeing them clearly. They felt that our proud, determined father seemed completely submissive and nodded at whatever he was told. They feared that in his precarious state, he could be forced into signing any kind of confession.

Durante el procedimiento judicial del 18 de noviembre en Riyad, mis hermanos quedaron impactados por lo débil y demacrado está nuestro padre. Ha perdido casi la mitad de la audición y visión en prisión, estaba incoherente y tenía dificultades para oír y ver. Sintieron que nuestro orgulloso y decidido padre parecía sumiso y asentía a todo lo que le decían. Tuvieron temor por su precario estado, podrían obligarlo a firmar cualquier confesión.

Tra un año detenido sin juicio, el fiscal general saudita pidió la pena de muerte para Odah por 37 cargos, que incluían incitación al pueblo contra el gobernante y pedir cambio al Gobierno y posesión de libros prohibidos.

Imagen de Twitter del detenido clérigo saudita Salman al-Odah con un nieto.

Mientras las partes rivales arreglan las cosas, los pedidos para la liberación de Odah y de otros prisioneros, han ganado impulso.

Michael Page, subdirector de la división de Medio Oriente y Norte de África de Human Rights Watch, tuiteó:

Ahora que Arabia Saudita está aliviando tensiones y abriendo la frontera con Catar, ¿qué tal si ponemos en libertad de detenidos como Salman Al_Awda, acusado de oponerse al bloqueo (que solamente terminó separando familias, dejó trabajadores varados e interrumpió atención médica de pacientes)?

Otros detenidos destacados con acusaciones similares, como permitir vínculos con la Hermandad Musulmana y el Gobierno catarí, y expresar público apoyo a disidentes en prisión, son Awad al-Qarni y Ali al-Omari:

🔴Último minuto 2
Confirmamos que:
Sheikh Salman al-Odah
Sheikh Awad al-Qarni
Sheikh Naser al-Omar
siguen en confinamiento solitario en muy malas circunstancias.
Esto es un delito.

Otros detenidos destacados incluyen al académico Mustafa al-Hasan, el escritor Abdullah al-Malki y el economista Essam al-Zamil.

Su arresto se dio hace casi tres años, alrededor del mismo tiempo en que las autoridades sauditas rodearon a varias mujeres activistas que pedían el derecho de la mujer a conducir, incluida la icónica activista Loujain al-Hathloul.

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