Mozambique vive un tira y afloja entre salud pública y derechos digitales durante la pandemia

Hospital Central de Maputo, Mozambique, 14 de julio de 2018. Foto de Jcornelius vía Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0).

Como muchos otros países africanos, Mozambique declaró estado de emergencia para controlar la propagación del coronavirus en marzo de 2020, y lo ha extendido tres veces por el aumento de casos de increased COVID-19.

Desde mediados de diciembre, los casos han aumentado en el país. Al 19 de enero, hay más de 27 446 casos y 249 muertos, según la Universidad Johns Hopkins. Los hospitales están ocupados el 90 % en el sector público, y las camas de hospitales privados están totalmente ocuapdas.

En esencia, desde septiembre de 2020, los ciudadanos deben cumplir con varias medidas restrictivas que limitan la circulación de personas y bienes, el decreto del estado de emergencia.

Para garantizar el flujo rápido de información fundamental sobre salud pública durante esta época, han surgido varias plataformas digitales en el sector privado y público.

Sin embargo, estas plataformas e iniciativas no son claras en términos de cómo funcionan y cuál es su potencial impacto en la privacidad de datos y seguridad personal.

Gestión de información, privacidad y seguridad

Se designó una plataforma llamada Fica Atento (Quedate atento), creada por el Instituto Nacional de Salud para difundir información oficial sobre la pandemia en  Mozambique. Otra plataforma llamada CovidMoz tiene el objetivo de difundir datos en tiempo real sobre el COVID-19 en el país.

Fica Atento no es obligatoria, pero como entidad auspiciada por el Estado, parece ser la más recomendada para información sobre COVID-19, en tanto CovidMoz es una nueva iniciativa privada.

Al tercer trimestre de 2020, Fica Atento informaba de más de 80 000 usuarios, mientras CovidMoz informa de más de 50 000. Sin embargo, ninguna empresa pudo dar a Global Voices los últmos datos de registro de usuarios.

Captura de pantalla de la aplicaciónCovidMoz, 13 de enero de 2021.

Para Luís Pereira y Clayton Matule, creadores de Covidmoz, los problemas de seguridad deben destacarse en todas las aplicaciones de internet, incluida la suya. En entrevista con Global Voices, dijeron  que los usuarios deben asumir que todas las aplicaciones rastrean y recopilan dato de usuarios, y exhortan a las aplicaciones a permitir que los usuarios comenten y opinen.

Sin embargo, insisten en que Covidmz no difunde los datos de sus usuarios, salvo por correos electrónicos usados para enviar alertas rápidas con actualizaciones diarias opcionales. La opción de no recibirlas respeta la libertad de los usuarios de elegir, dicen.

Sin embargo, los cocreadores admiten que no saben si actualmente su plataforma garantiza la seguridad y la privacidad del usuario. Además, Mozambique no tiene ley de seguridad de datos, aunque no hay una ley sobre transacciones electrónicas.

Matule dijo a Global Voices:

We are not right [about its current privacy settings] but we are here to find solutions and help, because we all want to support, and it makes no sense to violate people's privacy to make money. … We have to have a bit of ethics and empathy to respect who accesses our platform, but let's be honest, nobody reads the terms and conditions…

No tenemos razón [sobre su actual configuración de privacidad] pero estamos para encontrar soluciones y ayudar, porque todos queremos apoyar, y no tiene sentido violar la privacidad de la gente para ganar dinero. … Tenemos que tener un poco de ética y empatía para respetar a quien accede a nuestra plataforma, pero seamos sinceros, nadie lee los términos y condiciones…

Sigue sin estar claro qué hará la empresa con los correos de los usuario cuando acabe la pandemia. Cuando Global Voices visitó la plataforma, no encontramos los términos y condiciones en el sitio.

Además de aplicaciones, el Gobierno tomó varias otras medidas para recopilar datos de ciudadanos para luchar contra el COVID-19.

En marzo de 2020, el Gobierno presentó un sistema de seguimiento y rastreo de GPS para todos los viajeros que entraran a Mozambique vía aeropuertos y fronteras, y el artículo 3 del decreto de emergencia establece que la Policía y las autoridades de salud “deben crear las condiciones necesarias para ubicar en tiempo, por ubcación geográfica” a todo aquel que entre en contacto directo con el COVID-19.

El sistema quedó descontinuado sin explicación y no hay información sobre dónde o cómo se guardaron los datos de los usuarios o cómo se destruyó.

El personal del Ministerio de Salud realizan rastreo de ciudadanos que pueden haber estado en contacto con el virus para que proporcionen su número de teléfono móvil y el contacto de su casa, que luego se almacena y se difunde con profesionales sanitarios del Gobierno.

Narrativa sobre el coronavirus en espacios digitales

En una entrevista con Global Voices, Mussa Chaleque, del Instituto Nacional de Salud, dijo que la comunicación institucional le preocupaba porque circulaban muchas “noticias falsas” sobre el coronavirus y los ciudadanos no sabían mucho sobre el COVID-19 en Mozambique.

En febrero de 2020, antes del primer caso, las autoridades de Mozambique advirtieron contra la desinformación sobre el COVID-19, con un comunicado del Hospital Central de Maputo:

Any información on the evolución of coronavirus in the country will be reported promptly through the usual communication channels.

“Cualquier información sobre la evolución del coronavirus en el país se comunicará rápidamente a través de los canales de comunicación habituales.

Un mes después, el periódico mozambiqueño CanalMoz informó de los primeros casos de COVID-19, pero nunca fueron confirmados por el Ministerio de Salud.

El Instituto Nacional de Salud también publicó varios tuits e}con los que intentaba disipar varios mitos sobre el coronavirus que circulaban en línea.

En este tuit, informan al público que el virus no se puede contagiar por contacto sexual:

COVID-19
¿Verdad o mentira?
El coronavirs no se transmite a través de semen ni sudor.
VERDAD
————
Hasta la fecha, no se ha demostrado que el semen o el sudor puedan transmitir el COVID-19. Sin embargo, ek contagio por el coronavirus puede producirse durante los actos sexuales, a través de los besos o la proximidad entre las personas, ya que el virus se transmite por las gotas de saliva.

En otro tuit, advierten que los antibióticos combaten bacterias, no virus:

COVID-19
¿Verdad o mentira?
Los antibióticos ni curen mi previenen el COVID-19.
VERDAD
—————
Los antibióticos combaten bacterias, no virus. Como tales, no sirven para prevenir o tratar el nuevo coronavirus. Sin embargo, los antibióticos pueden utilizarse para tratar otra infección que pueda tener un paciente con COVID-19..

En este tuit, desmienten el mito de que la exposición al sol puede matar al coronavirus: 

COVID-19
¿Verdad o mentira?
Quedarse el sol ayuda a evitar el COVID-19.
MENTIRA
————–
Permanecer al sol es importante para producir vitamina D y fortalecer el sistema inmunológico, pero no evita que se contraiga COVID19. Para evitar el contagio del nuevo coronavirus lávate las manos varias veces con agua y jabón, mantén una distancia de 1,5 metros de otras personas.

En diciembre de 2020, el Instituto de Medios de Comunicación del sur de África creó una plataforma llamada MisaCheck, dedicada a la comprobación de hechos en los medios mozambiqueños. Su objetivo es exponer y denunciar las informaciones falsas sobre asuntos de interés nacional en los medios mozambiqueños. Su primer proyecto de comprobación de hechos se centró en la negación del COVID-19 por parte de los ciudadanos mozambiqueños.

Chaleque dijo a Global Voices que durante un diálogo virtual sobre la desinformación en los espacios digitales en junio de 2020, organizado en Túnez por los Centros Africanos para el Control de Enfermedades, muchos habían preguntado si la información que circulaba en las redes sociales provenía del Ministerio de Salud o no.

To answer this question, we created a digital platform called PENSA. Thus, the creation of the platform was the first initiative, and our inspiration was South Africa.

Para responder a esta pregunta, creamos una plataforma digital llamada PENSA. Así, la creación de la plataforma fue la primera iniciativa, y nuestra inspiración fue Sudáfrica.

La plataforma de Salud de PENSA ofrece a los mozambiqueños información sanitaria gratuita y aprobada por el Gobierno a través de mensajes de texto y un sitio web que responde.

La plataforma de PENSA, disponible en todos los operadores de telefonía móvil de Mozambique en el *660# -o a través del sitio web- permite a los ciudadanos “ver los síntomas, las precauciones y la información general de varias enfermedades; ver información sobre la salud materna, el desarrollo del bebé y las vacunas; obtener los datos de contacto de los centros de salud; y mucho más”.

La misión de PENSA en salud pública es difundir la información más precisa posible, trabajar con el Ministerio de Salud para que los contenidos sanitarios sean de libre acceso para las masas.

Solo hay ligeras diferencias entre PENSA, con el Ministerio de Sanidad, y Fica Atento, con el Instituto Nacional de Salud.

Chaleque dijo que no puede comentar mucho sobre cuestiones de seguridad y privacidad, porque el Instituto Nacional de Salud no recopila demasiados datos. Sin embargo, dan un campo para que la gente haga preguntas y respuestas por correo electrónico en su sitio, pero no recopilan las direcciones de correo electrónico, dijo Chaleque.

Sin embargo, admite que se pueden recopilar datos personales a través de la aplicación de “chatbot”, en la que el instituto utiliza la plataforma de WhatsApp para enviar mensajes sobre COVID-19 a los usuarios. Dice a Global Voices que hasta ahora, los usuarios de Fica Atento han superado los 80 000.

A pesar de la existencia de un marco legal impreciso para estas diversas medidas a través del decreto de estado de emergencia, sigue sin estar claro cómo se protege la seguridad digital y la privacidad de los ciudadanos durante este periodo.


Este artículo forma parte de una serie de publicaciones que analizan la vulneración de los derechos digitales en el contexto de cuarentena y otros ámbitos, en tiempos de la pandemia por la COVID-19 en nueve países africanos: Uganda, Zimbabue, Mozambique, Argelia, Nigeria, Namibia, Túnez, Tanzania y Etiopía. El proyecto cuenta con recursos de Africa Digital Rights Fund (Fondo de Derechos Digitales de África) de Colaboración en Políticas internacionales de TIC en África Sur y Este (CIPESA).

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