Pactos en la ciudad siria de Daraa: Cacería de disidentes

Niño juega certca de su casa, destruida por aviones sirios, en la ciudad de Daraa. Foto de Okba Mohammed. Usada con autorización.

Escuchen, su pacto no vale nada. Es una manera inteligente del Estado para distinguir civiles de militantes armados“.

Estas fueron las últimas palabras que un agente de la rama de las fuerzas especiales en el aeropuerto Mazzeh en Damasco dijo al activista Zaid al-Haraki (que usa un seudónimo para ocultar su identidad al régimen sirio) antes de que el agente empezara a torturarlo.

Después de que la guerra terminó en el sur de Siria, en julio de 2018, miembros de la oposición acordaron los términos de un tratado auspiciado por la Policía Militar rusa, que apoya al presidente sirio, Bashar Al-Assad. Sin más opciones, pensaron que hacerlo así los protegería de las fuerzas de seguridad del régimen, que han recapturado la región.

Según el acuerdo, los sirios desplazados podrían regresar a sus ciudades y el régimen sirio estaba obligado a liberar a cientos de detenidos, abordar problemas del servicio militar obligatorio, reducir arrestos y violaciones, y mejorar los servicios en esos rubros. Según los acuerdos, los miembros de la oposición y desertores del régimen también tendrían el derecho de quedarse en Daraa y otras regiones, siempre que entregaran sus armas.

Sin embargo, dos años después del acuerdo, no ha logrado cumplir su objetivo de eliminar los pueblos que rodean Jordania y los territorios palestinos ocupados de toda presencia que apoye al régimen iraní. Además, las fuerzas del régimen no han logrado aplicar totalmente su influencia en la gobernación de Daraa.

La ciudad es la cuna de la revolución siria y sigue afectada por caos e inseguridad mientras continúan los enfrentamientos entre fuerzas del régimen y bolsones opositores restantes, con múltiples asesinatos, casos de tortura y otras violaciones cometidas contra la oposición, y una completa falta de medidas de protección o supervisión a la implementación de los partidos de los términos del acuerdo.

Al-Haraki, natural de Daraa, dijo a Global Voices: “Me dirigí a la ciudad de Izra'a el 14 de abril de 2019 con la tarjeta del acuerdo, que pensaba que era un documento oficial que me permitía trasladarme con libertad y seguridad. Repentinamente, un vehículo del Departamento de Inteligencia de la Fuerza Aérea del régimen sirio me secuestró en la ciudad de Al-Hirak, al este de Daraa”.

Al-Haraki continua: “Me llevaron a la oficina de Tareas Especiales ubicadas en el aeropuerto Mazzeh en Damasco. Ahí me interrogaron sobre mi conexión con las facicones del Ejército Libre y la oposición y sobre mi activismo”.

Al-Haraki agregó que cuando dijo que era parte del acuerdo y que tenía su tarjeta, lo que hacía su arresto “arbitrario y al interrogatorio ilegal o legítimo”, le dieron la ya mencionada respuesta. “Es una clara afirmación del agente de que el régimen sitio está usando este acuerdo en esta etapa para castigar a quienes se opongan o porten cuando tengan un control de seguridad adecuado en la zona”.

Una imagen que muestra la destrucción generalizada de edificios residenciales en el barrio de Sadd Road de la ciudad de Dara'a en julio de 2018, después de haber sido alcanzado por los bombardeos aéreos y los misiles de las fuerzas del régimen sirio en los últimos años. Fotografía de Oqba Mohammed. Utilizada con autorización.

El acuerdo: decepción y victimas

Al-Haraki describió uno de los métodos de tortura al que lo sometieron: sus brazos estaban sujetos a cadenas de metal fijadas en el techo, y lo dejaban suspendidos varias horas. En sus nueve meses de detención, presenció la muerte de otros tres detenidos como resultado de la tortura psicológica y física. A uno, Mohammed Mahmoud Badran de Duma, lo acusaron de liquidar prisioneros de las fuerzas del régimen sirio durante las batallas al este de Guta entre el régimen y facciones de oposición en 2018.

El 18 de diciembre de 2019, el régimen sirio dejó en libertad a Al-Haraki en virtud de una amnistía emitida por el Comité de Segjuridad en Damasco. Luego fue reclutado en el servicio militar en el Ejéricto del régmen.

Al-Haraki dice: “Me enviaron al frente al norte de Siria con varios colegas. Recibimos órdenes de liquidar a todos. Nos hicieron creer que combatíamos con combatientes, pero descubrimos que combatíamos contra civiles”.

Al-Haraki quería desertar pero no lo logró. Luego recibió noticias de que su hermano, desertor del régimen que aceptó el acuerdo de 2018, había muerto bajo torturas en la prisión Saydnaya en Damasco el 29 de junio de 2020.

Al-Haraki dice: “Quedé impactado y casi me vuelvo loco. Pedí licencia para ir a casa, y ahí fue que decidí desertar y no regresar nunca a mi unidad”.

En un informe titulado “Sobre las ruinas del segundo acuerdo”, publicado el 8 de enero, la “Oficina de Documentación de Mártires de Daraa” (DMDO) dio cuenta del asesinato de 83 disidentes militares que habían aceptado el acuerdo, además de otros 31 que no estuvieron de acuerdo. Uno de los autores del informe, el activista sirio Abu Ghayas Al-Shara's, dice:

La Oficina de Documentación de Mártires en Daraa – Sobre las ruinas del segundo acuerdo: cantidad de mártires en la gobernación de Dara'a en 2020: 275, esto es el 1.7 % del total de mártires desde el incio de la revolución y un aumento del 25 % de la cantidad de mártires en años previos a 2019.

Aunqnue es similar a los acuerdos suscritos el mismo año en el este de Guta en la zona rural de Damasco o el norte de la zona rural de Homs, el acuerdo de Daraa tenía una diferencia principal, según el periodista sirio Basil Al-Ghazawi, la confianza del régimen en figuras que se consideraban opositores en ese momento, para promover estos pactos.

Al-Ghazawi, natiral de Daraa, dijo a Global Voices: “El régimen había engañado a todos. Algunos de quienes estaban en los frentes de lucha contra el régimen habían llegado a ver el acuerdo como su única balsa de seguridad. Pero menos de un mes después, todos se sintieron engañados, ya que no se liberó a los detenidos; no se respetó el acuerdo de los desertores; no se abordaron las cuestiones del servicio militar obligatorio; no se prestaron servicios, y los abusos del régimen no terminaron, pues continuaron las detenciones”.

Al-Ghazawi añadió:

إن الاغتيالات والاعتقالات والانتهاكات أفعالاً ليست جديدة على النظام، إنما هي حاضرة قبل وبعد التسويات، فأهالي درعا قتلوا بقصف جوي واستخدمت أسلحة محرمة دوليا ضدهم كالنابالم الحارق واعتقل الآلاف منهم، أما الجديد هو الموت الصامت الموت تحت شعارات الالتزام بالعهود والمواثيق.

Los asesinatos, los arrestos y las violaciones no son nuevos para el régimen, siempre han ocurrido, antes y después de los acuerdos. La gente de Daraa ha muerto en bombardeos aéreos, armas prohibidas internacionalmente, como el napalm, y miles fueron arrestados. Lo que es nuevo ahora es su muerte silenciosa; la muerte bajo la bandera de los tratados y las convenciones.

DMDO tomó el testimonio de Al-Ghazawi, y dijo en su informe:

شهد العام 2020 استمرارا لسقوط الشهداء والضحايا وارتفاعا كبيرا جدا في وتيرة عمليات الاغتيال بالتزامن مع استمرار عمليات الاعتقال والإخفاء والتغييب القسري للمدنيين ومقاتلي فصائل “التسوية” وأيضا للمنشقين المنضمين للاتفاقية،

En 2020 hubo desaparición de muchos mártires y víctimas, y un aumento significativo de la frecuencia de los asesinatos junto con continuas detenciones, desapariciones forzadas de civiles y combatientes de las facciones “acordadas”, así como de desertores que se unieron al acuerdo.

Durante la entrevista, Al-Ghazawi enumeró las violaciones más significativas del acuerdo por parte del régimen desde 2018. Por ejemplo, la instalación de más de 40 puestos de control para la Cuarta División al oeste de Daraa, aunque el acuerdo estipulaba el retiro del Ejército a los cuarteles anteriores a 2011. A esto se suma que no no se ha revelado el destino de los detenidos antes del acuerdo, la prohibición de que miles de empleados vuelvan a sus puestos de trabajo, el acoso de las fuerzas de seguridad a las personas y el reclutamiento de los jóvenes de Horan, provincia donde se encuentra Daraa, en las milicias de las ramas de seguridad del régimen.

El abogado y jurista Asim Al-Zoubi, director de la Oficina de Documentación de la fundación Asamblea de Ahrar Horan, dijo en entrevista con Global Voices que su organización local había documentado la detención de 1293 personas por parte de las fuerzas del régimen sirio desde el comienzo del acuerdo hasta octubre de 2020. De esas personas, 183 fueron detenidas cuando trataban de emigrar ilegalmente a zonas de la oposición en el norte de Siria para escapar del incumplimiento del acuerdo por parte del régimen sirio.

“The Office also documented 528 operaciones and assassination attempts that resulted in 378 deaths and left 230 wounded, most of whom were former members and leaders of opposition factions. Syrian regime inteligencia is behind the majority of these operaciones. We revealed this in an investigative report we had published,” Al-Zoubi said.

“La Oficina también documentó 528 operaciones e intentos de asesinato que causaron 378 muertos y dejaron 230 heridos, la mayoría de los cuales eran antiguos miembros y líderes de facciones opositoras. La inteligencia del régimen sirio está detrás de la mayoría de estas operaciones. Lo revelamos en un informe de investigación que publicamos”, dijo Al-Zoubi.

Un nuevo acuerdo y una realidad que no cambia

El 7 de diciembre, tras las críticas al acuerdo, las fuerzas del régimen sirio concluyeron un nuevo acuerdo en Daraa. Al igual que el pacto de 2018, el nuevo acuerdo garantiza que no se perseguirá a las personas buscadas por el régimen, y elimina los nombres de hombres que no se incorporaron al servicio militar obligatorio o de reserva de las listas de los puestos de control del régimen en la zona.

Omar Al-Hariri, periodista independiente y activista de los derechos de los sirios, miembro del DMDO, escribió en su cuenta de Twitter:

IMP / Las fuerzas del régimen amplían el nuevo acuerdo de Dara'a para incluir a varios hijos de Daraa que han estado detenidos arbitrariamente durante dos años en las dependencias de seguridad, y que no tienen condena ni han sido juzgados por ningún cargo.

El detenido liberado firma un documento de acuerdo similar al que firman los que se incorporan al acuerdo de Dara'a.

Todavía no hay más información.

El nuevo acuerdo se produjo tras el recrudecimiento de los enfrentamientos en Daraa tras el asesinato del líder opositor, Adham Karad, y el incumplimiento del régimen sirio de los compromisos establecidos en el acuerdo.

Fue el resultado de las reuniones entre el comité central que está autorizado a negociar en nombre de la población de Daraa, funcionarios del régimen sirio y fuerzas rusas, bajo la supervisión directa de los representantes de la Oficina de Seguridad Nacional de Damasco, que se considera el departamento de seguridad más alto del régimen de Assad. Un juez del régimen, presente durante la firma de los nuevos acuerdos, se encarga de entregar los nuevos documentos de acuerdo sellados por el Ministerio de Justicia, lo que permite a sus titulares atravesar los puestos de control sin que los persigan, con la garantía de Rusia.

En una entrevista con Global Voices, un alto miembro del comité central responsable de las negociaciones con las fuerzas rusas y del régimen en Dara'a, que pidió permanecer en el anonimato por razones de seguridad, dijo:

عدم الحصول على نتائج ملموسة من التسوية الأولى كان الدافع لإجراء التسوية الجديدة ولا يوجد نتائج حتى الآن حيث لم يتم شطب الملفات الأمنية لكثير من الأشخاص، وكذلك الكثير لم يعودوا إلى وظائفهم وأيضا لم يتم حل ملف المنشقين عن نظام الأسد وتم إجراء التسوية الجديدة لسد هذه الثغرات ومعالجة هذه الملفات لكن للأن لا توجد نتيجة ملموسة.

La falta de resultados tangibles del primer acuerdo fue la motivación para el nuevo acuerdo. Hasta ahora no hay resultados, ya que los expedientes de seguridad de muchos aún no se han dad por perdidos. Además, a muchos no los han restablecido en sus puestos de trabajo y el expediente de los disidentes del régimen de Assad aún no se ha resuelto. El nuevo acuerdo se concluyó para cubrir esas lagunas y abordar estos expedientes; pero aún no vemos ningún resultado tangible.

Es la misma opinión de Omar Al-Hariri, que comentó sobre el nuevo acuerdo:

Aclaración sobre el nuevo acuerdo en Dara'a:

El mismo acuerdo de antes, los mismos resultados.

Fin de la aclaración .

En los últimos días, las tensiones han aumentado mientras el régimen persigue a seis personas que, según dice, están relacionadas con ISIS. El régimen dio al comité central de Daraa hasta el jueves 28 de enero para que los entregara, y si no lo hace lanzaría ataques aéreos contra la región en colaboración con aviones de combate rusos.

Según las figuras opositoras, los seis buscados están libres de estas acusaciones, y las amenazas del régimen son una violación de los pactos de acuerdo, tanto antiguos como nuevos.

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