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¿Buque petrolero venezolano anclado en el mar Caribe sigue siendo una amenaza para el ambiente?

Categorías: Trinidad y Tobago, Venezuela, Economía y negocios, Medio ambiente, Medios ciudadanos, Relaciones internacionales
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Gary Aboud, secretario corporativo de Fishermen and Friends of the Sea (FFOS), visitó el FSO Nabarima el 16 de octubre de 2020. Captura de pantalla tomada del video FFOS [1], publicado en YouTube por guns21111.

Este artículo fue publicado [2] en la red Cari-Bois News [3]. Aquí se publica una versión editada y autorizada.

En octubre de 2020, Fishermen and Friends of the Sea (FFOS), organización sin fines de lucro de Trinidad y Tobago, atrajo la atención pública [4] hacia el hecho de que un buque petrolero con bandera venezolana, que se estima contiene 1.3 millones de barriles de crudo, parece inclinarse hacia un costado en un tramo remoto de la costa del país, en el golfo de Paria en el mar Caribe. Esto podría representar una amenaza para los ecosistemas y para los medios de vida.

El 20 de octubre, el Gobierno de Trinidad y Tobago envió un equipo de tres personas pertenecientes del Ministerio de Energía e Industrias Energéticas (MEEI) para evaluar la situación del FSO Nabarima. El equipo concluyó [5] que el riesgo de un derrame de petróleo era mínimo, siempre y cuando, se acelerara [6] el proceso de transferencia del crudo contenido a bordo. Los expertos también recomendaron que se hiciera una evaluación posterior. Durante una conferencia de prensa celebrada después del lanzamiento del informe, el ministro Franklin Khan, dijo que “se aseguraría de que todo se mantuviera estable y de que hubiera una supervisión continua”.

Casi cinco meses después, los funcionarios de Trinidad y Tobago todavía no habían hecho la nueva inspección del buque petrolero, a pesar de que ellos mismos recomendaran hacer un seguimiento al mes de su visita del 20 de octubre. Esto llevó a FFOS a iniciar acción legal. El 10 de marzo, un grupo de informantes ambientalistas emitió un comunicado [7] en el que preguntaban:

Why is it taking our Government so long to meaningfully communicate with a neighbouring country? Why has there been this silence and secrecy in a matter of such grave public and environmental concern?

¿Por qué nuestro Gobierno tarda tanto en comunicarse eficazmente con el país vecino? ¿Por qué hay tanto silencio y secretismo sobre un asunto tan grave y de tanto interés público y ambiental?

Cuando Cari-Bois News se puso en contacto con el funcionario superior de comunicaciones del MEEI, Choy Felix, dijo que el ministerio todavía estaba esperando la aprobación de las autoridades venezolanas, y que otorgarían los permisos que se solicitaron a través de los canales diplomáticos del Ministerio de Relaciones Exteriores y CARICOM [Comunidad Caribeña].

Sin embargo, según la FFOS, la respuesta “lenta y desarticulada” de ambos Gobiernos en este asunto, “representa el fracaso” del Plan Bilateral de Contingencia de Derrames de Petróleo (1989) [8]. El acuerdo describe los parámetros de una respuesta conjunta a los derrames de petróleo en el golfo de Paria, y supuestamente estipula condiciones en las que cualquiera de las partes puede intervenir a través de las fronteras marítimas, dependiendo del nivel de riesgo.

Por medio de una solicitud de libertad de información, FFOS solicitó una copia del plan para determinar si el Gobierno de Trinidad y Tobago realmente había explorado todas las vías disponibles para favorecer los intereses de su pueblo. Sin embargo, según un comunicado de prensa, el Ministerio de Relaciones Exteriores y CARICOM denegó [7] la solicitud de libertad de información para evitar perjudicar la relación de Trinidad y Tobago con Venezuela. Como resultado, la FFOS irá a los tribunales para tratar de obtener una copia del Plan Bilateral de Contingencia de Derrames de Petróleo:

FFOS have taken the decision to instruct our Attorneys to serve onto the Ministry of Foreign Affairs a pre action protocol letter in the hope that the Ministry will release a redacted version of the document. FFOS do not wish to engage in litigation; however, we have a duty to do what is right to protect our natural capital inventory and so we will persist in fighting for the public interest regardless of the sacrifice or danger.

En la FFOS, hemos decidido pedir a nuestros abogados que presenten una carta de protocolo de acción previa al Ministerio de Asuntos Exteriores, con la esperanza de que el Ministerio publique una versión abreviada del documento. La FFOS no desea participar en litigios; sin embargo, tenemos el deber de hacer lo correcto para proteger el inventario de nuestro capital natural, por lo que persistiremos en luchar por el interés público, independientemente del sacrificio o el peligro.

La declaración del FFOS también acusó al Gobierno de tergiversar los hechos que rodearon el proceso de descarga que fueron presentados al público. Citaron el informe de Bloomberg [9], que indica que el proceso de eliminación de petróleo empezó en enero de 2021, y no en octubre de 2020, como afirma el Ministerio.

El FSO Nabarima ha estado operando en el lado venezolano del golfo de Paria durante la última década, almacenando petróleo adquirido de campo Corocoro [10] a través del trabajo conjunto entre la estatal venezolana Petróleos de Venezuela [11] (PVDSA) y la multinacional energética italiana Eni [12].

Inicialmente, FFOS envió una carta al Ministerio el 24 de agosto de 2020, que expresaba sus preocupaciones sobre la integridad del buque y exigía que tomaran medidas para evitar un posible desastre ecológico. Miembros de FFOS visitaron la embarcación el 16 de octubre, lo que desencadenó gran cobertura de la prensa internacional, ya que las imágenes mostraron la inclinación del buque, que contradecía la postura del Gobierno venezolano de que el buque estaba estable.

Meses después de que la noticia de la FSO Nabarima se desvaneciera de los titulares, varias preguntas en torno a la integridad de su proceso de descarga siguen sin respuesta. El 9 de marzo, Cari-Bois News se puso en contacto con la Embajada de la República Bolivariana de Venezuela y con la República de Trinidad y Tobago para solicitar una actualización sobre el estado del proceso de descarga. Al 15 de marzo no había habido respuesta.