El “árbol de la vida” está amenazado en Trinidad

Palmera moriche, también conocida como el “árbol de la vida”. Foto de Linton Arneaud, utilizada con autorización.

Este artículo se publicó originalmente en Cari-Bois News. Se reproduce una versión editada como parte de un acuerdo para compartir contenido con Global Voices.

La majestuosa Mauritia flexuosa, conocida comúnmente como palmera moriche, también fue  calificada como el “árbol de la vida” por el naturalista y explorador alemán Alexander von Humboldt a comienzos del siglo XIX, por su rol ecológico, como lugar de anidación y fuente de alimentos para animales y humanos; y socioeconómica como fuente de materia prima.

Siglos después, la palmera moriche sigue creciendo en países sudamericanos, como Guyana, Surinam y Brasil, y también en una parte restringida de la isla caribeña de Trinidad, que alguna vez formaron parte del continente sudamericano. Sin embargo, sus poblaciones locales se están volviendo cada vez más vulnerables por el impacto humano no regulado.

La palmera es una especie bien distribuida en las cuencas del Amazonas y del Orinoco, y se cree que la llevaron antiguas civilizaciones del Amazonas a Trinidad, que formaron la frontera norte. Ahora, las poblaciones de palmera moriche existen solamente en seis lugares de Trinidad.

Son especies claves en la saban Aripo y el pantano Nariva, zonas sensibles ambientalmente donde ofrecen importantes servicios al ecosistema. Como estos lugares tienen densidades de árboles adultos mayores a mil por kilómetros cuadrado, los ecosistemas han evolucionado hasta depender de ellos.

La palmera también se encuentra en las reservas forestales ArenaValencia, y la reserva Erin y la laguna Los Blanquizales a lo largo de la costa sur de la isla. La población de la laguna es menos de cien árboles por kilómetro cuadrado, mientras las densidades de todas las demás poblaciones es menor a 50 kilómetro cuadrado.

Importancia de la palmera para el desarrollo humano

Como la economía del país aún depende fuertemente del sector energético, como el hecho de que su principal población de palmera moriche solamente existen en zonas ambientalmente sensibles, la especie no se cultiva con fines económicos en Trinidad. Sin embargo, se cree que las primeras civilizaciones humanas usaron las palmeras. Cuando el fuego pasó a ser parte integral de la evolución humana y la existencia, la palmera moriche, que se cree que es de naturaleza pirófila, hizo a la especie más compatible con asentamientos humanos. Alguna }s sociedades aún dependen de estas palmeras para su sobrevivencia hoy.

En el Perú, por ejemplo, los ecosistemas de palmera moriche, o “aguajales” como se les conoce localmente, comprenden el 1 % (7000 kilómetros cuadrados) del bosque de valle amazónico y contribuye con de dólares estadounidenses al producto interno bruto (PIB) anual del país. Los productos hechos de las palmeras incluyen dulces congelados, vinos, aceites, artesanía, joyería, calzado y juguetes, así como protectores solares, desodorantes y artículos farmacéuticos.

El concepto de Dieta de Palmera Moriche, elaborado en Brasil, sostiene que “acentúa la forma de la figura femenina de manera natural”, ha aumentado la demanda comercial para esta fruta rica en vitaminas.

Significado ecológico

Frutos caídos de la palmera moriche. Foto de Linton Arneaud, utilizada con autorizacion.

Sin embargo, los humanos no son los únicos que dependen de la palmera. En Trinidad, las especies locales de aves indicadoras como vencejo palmero, oropéndola moriche, mosquero azufrado y el guacamayo de vientre rojo dependen de que las palmeras moriche les brinden alimento y hábitat para su sobrevivencia. Así, la existencia de las palmeras moriche de Trinidad se relaciona directamente con la riqueza y diversidad de las especies de aves del país.

En el terreno, el agutí brasileño se abastece de la fruta caída del moriche, y los recupera en periodos de escasez de comida. El fruto escamoso y de color rojo oscuro es una rica fuente de nutrientes, grasas y polisacáridos, y ayuda a garantizar la supervivencia de la población de agutíes en épocas de hambruna.

Amenazas a las poblaciones locales de palmera

Palmeras de moriche taladas en la reserva de Aripo Savannas y Arena de Trinidad para la caza furtiva de polluelos de guacamayo de vientre rojo. Foto de Linton Arneaud, utilizada con autorización.

En mis investigaciones en la isla, registré varia amenazas a las palmeras, con ocupaciones ilegales y despeje de tierras como las más preocupantes. Es grave que se estén despejando la marisma y bosques de pantano que tienen palmera moriche en la sabana de Aripo, la reserva de Valencia y la laguna Los Blanquizales para construir tugurios y adquirir tierra.

A la palmera de moriche también se le está destruyendo como resultado de la agricultura de tala y quema. En la laguna Los Blanquizales y la reserva Valencia, por ejemplo, se talan las palmeras para propagar cultivos de corta duración como taro, eddo, calabaza, maíz, pepino y gandul.

Los cazadores furtivos para el comercio ilegal de mascotas talan palmeras muertas en la sabana de Aripo y en la reserva de Arena para adquirir polluelos de guacamayo de vientre rojo, con lo que destruyen valiosos lugares de anidación y otras palmeras. Si no se hace frente pronto a estas amenazas, las poblaciones de palma moriche de Trinidad podrían sufrir consecuencias nefastas, sobre todo en la reserva de Valencia, a lo largo del corredor este-oeste, y en la laguna de los Blanquizales, al sur de la isla.

¿Qué se puede hacer?

Palmeras de moriche taladas en la laguna de Los Blanquizales, costa sur de Trinidad, para ocupar las tierras y actividades agrícolas. Foto de Linton Arneaud, utilizada con autorización.

Un pequeño equipo de investigadores de la Universidad de las Indias Occidentales –el dcotor Mike Oatham, el doctor Aidan Farrellyo- estamos investigando la dinámica de la población de palmeras moriche en Trinidad, con la esperanza de solucionar la escasez de datos existente.

Con respecto a la conservación, las patrullas frecuentes de las fuerzas del orden en un sistema de listas pueden ser parte de la respuesta para proteger con éxito las palmas de moriche en Trinidad. Sin embargo, la designación de la laguna de Los Blanquizales como reserva forestal está pendiente desde hace tiempo.

También es aconsejable que el Gobierno se asocie con las comunidades locales para proteger esta especie de palmera, que reclute a organizaciones activas situadas cerca de las poblaciones de palmeras para que ayuden a garantizar que no se destruyan. Varios aldeanos y ocupantes ilegales que viven cerca de las poblaciones de palmeras han manifestado su apoyo a la instalación de una señalización adecuada, directamente frente a las poblaciones en disminución, que prohíba la eliminación de las palmeras. Esto sería una inversión eficaz y rentable para el Gobierno.

La palma moriche, símbolo icónico de las sabanas naturales y los pantanos de agua dulce de Trinidad, alberga muchas especies, incluidas varias aves que anidan casi exclusivamente la palmera. Si se gestiona adecuadamente y se usa de forma sostenible, como ocurre en otros países, las poblaciones de moriche pueden tener incluso aplicaciones comerciales. En Trinidad, vale la pena salvar el “árbol de la vida”.

Linton Arneaud es doctor en biología ambiental y vicepresidente del Club de Naturalistas de Campo de Trinidad y Tobago (TTFNC), organización de voluntarios sin ánimo de lucro dedicada al estudio de la historia natural.

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