Activista sudafricano de derechos de ocupantes de barriadas gana Premio Per Anger 2021

S'bu Zikode, cofundador del movimiento Abahlali baseMjondolo habla en el Programa Becarios de a Pobreza: Diálogo estratégico de la Iniciativa contra la Pobreza, 13 de noviembre de 2010. Imagen de Michael Premo (CC BY-NC-SA 2.0).

El activista de derechos humanos sudafricano Sibusiso (S’bu) Innocent Zikode fue galardonado con el premio Per Anger Prize 2021. El trabajo de Zikode se centra en el derecho a un hogar, tierra y sobrevivencia para los habitantes más empobrecidos de los asentamientos de barriadas del país, y recibirá el premio humanizarlo del Foro de Historia Viva el 21 de abril.

El Gobierno sueco estableció el premio en 2004, que está administrado por el Foto Historia Viva y promueve iniciativas que apoyan los derechos humanos y la democracia en el mundo. El premio se llama así por Per Anger, diplomático sueco en Budapest que salvó a muchos judíos de la persecución y la muerte en la Segunda Guerra Mundial durante la ocupación nazi de Hungría.

Hace 16 años, Zidoke cofundó Abahlali baseMjondolo (frase zulú que se traduce como “gente de barriadas”), movimiento sudafricano que trabaja para resistir los “desalojos ilegales y hace campaña por el derecho de vivienda para todos”, sobre todo quienes viven en barriadas. El movimiento pasó de una protesta organizada del asentamiento informal en Kennedy Road al este de la ciudad de Durban a comienzos de 2005 y se expandió a Pietermaritzburgo y Ciudad del Cabo.

Sudáfrica tiene un grave problema de vivienda, agravado por la falta de servicios básicos como electricidad y agua en barriadas donde viven los “pobres y necesitados” del país.

Según un comunicado de prensa de Foro Historia Viva, Zikode dijo que una “barriada sin agua, electricidad ni desagüe no debe llamarse hogar. Al contrario, implican circunstancias peligrosas y amenazantes muy duras para mujeres, niños y grupos minoritarios”.

El problema de vivienda y la consecuente falta de instalaciones sanitarias ha exacerbado la pandemia de COVID-19 entre las comunidades más vulnerables y menos favorecidas de Sudáfrica.

El incansable trabajo de Zikode le ha valido la aclamación del público, aunque el movimiento también es considerado un amenaza a la clase gobernante de Sudáfrica.

Zikode comparte hora el espacio con ganadores anteriores, como Elena Urlaeva (2010), Narges Mohammadi (2011), Sapiyat Magamedova (2012), Justine Ijeomah (2013), Rita Mahato (2014), Islena Rey Rodríguez (2015), Abdullah al-Khateeb (2016), Gégé Katana Bukuru (2017), Teodora del Carmen Vásquez (2018), Najwa Alimi (2019) e Intisar Al-Amyal (2020).

Lucha por la dignidad de ocupantes de barriadas

La segregación urbana por raza fue uno de los rasgos característicos de la Sudáfrica del apartheid. Sin embargo, esta regulación de espacios centros urbanos continuó tras la caída del apartheid en ese país, aunque de manera diferente.

Los sudafricanos siguen divididos entre personas con casas y personas sin hogar, los habitantes de barriadas.

Sin embargo, la “secuencia de protesta popular contra Gobiernos locales” de 2004 en Sudáfrica llevó al surgimiento de Abahlali baseMjondolo (AbM), “movimiento de autónomo ocupantes de barriadas”, según Richard Pithouse, académico en política y estudios internacionales en la Universidad Rhodes de Sudáfrica. AbM “surgió de las bases y ha lanzado un pedido urgente de autonomía organizacional, planificación urbana de base y derecho a la ciudad”, dice Pithouse.

En mayo de 2005, habitantes de seis barriadas y apartamentos municipales en Durban organizaron una protesta de más de 5000 personas para pedir acceso a tierra, viviendas adecuadas, servicios higiénicos y el fin de los desalojos forzados.

Nigel C. Gibson, activista y experto británico, afirma que que los manifestantes “presentaron un memorándum de diez pedidos que definieron tras una serie de reuniones y discusiones en la comunidad”. Esto llevó a que a comienzos de 2006, AbM “organizara un boicot a las elecciones de Gobiernos locales programadas para marzo de ese año”, dice Gibson.

Pero la lucha de AbM por los vulnerables no agradó a muchos.

En septiembre de 2009, la casa original del movimiento AbM en el asentamiento de Kennedy Road en Durban fue atacada por hombres armados, a plena vista de la Policía. Los atacantes buscaban a Zikode, a quien amenazaron con matar.

Aparentemente, los atauques los realizaron “personas asociadas con la rama local del Congreso Nacional Africano (partido gobernante de Sudáfrica’), y dejaron dos muertos, muchos heridos y 30 chozas destruidas.

Luego de eso, S'bu Zikode se ocultó y la Policía arrestó a 13 miembros de AbM.

Amnistía International describió el ataque como “violencia con aparente motivación política”.

No obstante, la violencia contra AbM no ha disuadido a sus líderes ni al movimiento. En cambio, ha fortalecido su resolución de seguir luchando por los derechos de los ocupantes vulnerables de Sudáfrica de tener una vida digna.

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