En campaña relámpago de vacunación contra el COVID-19, Jamaica administra 75 000 dosis a punto de caducar

Comienza la inmunización contra el COVID-19. Foto de Provincia de Columbia Británica en Flickr (CC BY-NC-ND 2.0).

El 13 de abril, el primer ministro de Jamaica, Andrew Holness, anunció en el Parlamento que el envío de 75 000 dosis de la vacuna AstraZeneca recibido unos días antes había sido entregado rápidamente a los ciudadanos. Este esfuerzo de vacunación de toda la isla, que se denominó “campaña relámpago”, se hizo con la intención “de usar tantas dosis como sea posible”.

Las vacunas, regalo del Gobierno de Sudáfrica, fueron entregadas a través de la Plataforma Africana de Suministros Médicos y llegaron el 8 de abril, solo dos días antes de la campaña relámpago. Con su fecha de caducidad fijada para el 13 de abril, hubo que utilizarlas rápidamente.

La jefa médica Jacquiline Bisasor-McKenzie insistió en que a pesar de la fecha de caducidad, las vacunas son seguras. Pese a los temores planteados por la oposición, los planes siguieron adelante.

En medio de las prisas por vacunarse, los jamaicanos jóvenes competían con los ancianos más vulnerables. No obstante, la iniciativa de cuatro días se desarrolló sin problemas en general, hasta el punto que algunas zonas superaron sus expectativas. Otras experimentaron retrasos y agotaron todas las dosis el último día por la intensa demanda, lo que dejó a muchos ciudadanos decepcionados.

En Facebook, Jamaica Gleaner publicó fotos de ciudadanos de aspecto cansado, pero determinado, y señaló:

Persons say they have been waiting from as early as 7am at the Holy Trinity Anglican Church in Linstead for their COVID-19 vaccine jab. Nevertheless, some say they are willing to wait until the site closes at 8pm.

Hay personas que dicen llevar esperando desde las 7 a.m. en la iglesia anglicana de la Santísima Trinidad de Linstead para que las vacunen contra el COVID-19. De todas formas, algunos dicen que esperarían gustosos hasta que el lugar cierre a las 8 p.m.

El envío de Sudáfrica es la tercera tanda de vacunas que ha recibido Jamaica hasta ahora. El inicio parecía lento, sobre todo en el grupo prioritario de mayores, lo que provocó que el ministro de Salud ampliara las categorías de ciudadanos a vacunar al día siguiente de la llegada de las vacunas. Por primera vez, grupos de jóvenes, personas con enfermedades crónicas y algunas categorías de trabajadores —incluidos 30 000 de los 170 000 que se calculan al sector turístico— pueden vacunarse ahora. Los profesores también se incluyen, ya que los centros educativos siguen cerrados en Jamaica para las clases presenciales. Se espera que las escuelas puedan abrir más rápidamente una vez que los profesores estén vacunados.

El centro de vacunación se instaló en el gran hotel Bahía Príncipe, en Runaway Bay, que ya ayudó con las cuarentenas en las primeras fases de la pandemia.

Los trabajadores sanitarios del país, que han estado trabajando largas horas, han recibido grandes elogios:

Estoy muy orgulloso de nuestros profesionales de la salud, que se han entregado desinteresadamente y han hecho innumerables sacrificios durante esta pandemia. Tenemos una deuda de gratitud con ustedes.

El propio ministro de Salud y Bienestar recibió elogios:

Estoy más que orgulloso del equipo del Ministerio de Salud y Bienestar.

Christopher Tufton ha mostrado qué significa el verdadero liderazg0.

Espero que lo recuerden.

Ha liderado un equipo ejemplar y estoy feliz, tantas cosas salen mal que debemos celebrar cuando las cosas van bien.

Las 75 000 vacunas están hoy inyectadas en brazos.

Las filas crecían en el National Arena de Kingston, donde las vacunas se acabaron a media mañana:

Las autoridades anuncian que hoy no habrá más admisiones en el National Arena para la vacuna del COVID. Cientos de personas que hacían cola en el exterior se han dispersado. Cientos más están aún dentro, esperando su vacuna.

Hubo una ola de tuits entusiastas, muchos de jamaicanos jóvenes, que parecían encantados de recibir la vacuna:

Me vacunaron. 💉
Tú también deberías [vacunarte].

A medida que progresaba la vacunación, en algunos momentos se sentía un aire de celebración. Los soldados de las Fuerzas de Defensa de Jamaica, que ayudaron a organizar los mayores centros de vacunación, hicieron lo posible para mantener entretenidos a los que esperaban, y a veces lo lograron:

Mi hermana está en el Arena esperando su tuno para la vacuna. Ayer supe que había música. ¡Hoy, actuaciones!

A pesar del creciente optimismo del público, queda mucho por hacer. El escepticismo ante la vacuna es un problema: numerosos jamaicanos prefieren esperar a ver qué pasa con los vacunados, mientras siguen circulando teorías conspiranoicas y desinformaciones —la mayoría entre grupos de WhatsApp— que el Gobierno intenta refutar.

Un conocido doctor mostró su indignación por una falsa nota de voz, que se hacía pasar por este médico con un mensaje antivacuna. El ministro de Salud Tufton, claramente airado, añadió:

Those who advocate that kind of nonsense should be soundly rejected, and I am prepared to reject them in the morning, at noon, in the evening, and at night.

Se debe rechazar firmemente a quienes defienden este tipo de estupideces, y yo estoy preparado para rechazarlos por la mañana, por la tarde y por la noche.

Un columnista señaló que la vacunación aún no había alcanzado a algunos sectores de la sociedad, sobre todo a los que viven en zonas rurales sin acceso a medios sociales:

Mi anciano amigo Clobber Manchester ha sido vacunado esta mañana en Manchester High. Gracias Wayne Chen por ayudar. Me gustaría ver que el esfuerzo comunitario alcanza los distritos rurales, donde los ancianos andan desplumando pollos en lugar de leer periódicos o mirar a teléfonos “inteligentes”.

En un reciente webinario, Peter Figueroa, el profesor de Salud Pública, Epidemiología y VIH-SIDA de la Universidad de las Indias Occidentales, también publicó una nota de advertencia:

Al preguntarle cuándo volveremos a tener algo de normalidad, el profesor Peter Figueroa dice inmediata y enfáticamente “¡No en un futuro cercano!”. Y sigue afirmando que tendremos una gran presión para conseguir suficientes vacunas para inmunizar a más del 20 % de la población antes de que acabe el año.

Aunque el camino hasta la inmunidad de grupo en Jamaica recién comienzo, la campaña relámpago de vacunación ha inyectado un sentimiento de optimismo que el Gobierno intentará capitalizar.

Mientras tanto, después de tres fines de semana consecutivos de confinamiento, incluido el de las festividades de Pascua, el 13 de abril se anunciaron nuevos horarios de toque de queda, contextualizados en las cifras persistentemente altas de nuevos casos de COVID-19 en Jamaica y los altos índices de positividad, aunque podría haber señales de estabilización.

Queda por ver si las campañas de vacunación y los confinamientos tendrán un impacto a largo plazo en los aún preocupantes índices de contagio de Jamaica, pero al menos ahora los jamaicanos tienen una buena razón para animarse un poco

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