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¿Los usuarios de teléfonos móviles realmente pueden proteger su privacidad?

Categorías: Medios ciudadanos, Política, Tecnología, GV Advocacy
Portrait photo of French engineer Gaël Duval.

Gaël Duval, ingeniero francés y creador de /e/ Foundation. Foto utilizada con autorización.

Para las empresas tecnológicas y de internet, recabar datos de usuarios sigue siendo una de las principales fuentes de ingresos. Pero este modelo de negocio incluye un riesgo de seguridad para los usuarios, como demuestran los casos recurrentes de uso comercial oculto, filtraciones masivas e incidentes de ataques piratas. ¿Existe una solución creíble para fortalecer la privacidad de los usuarios?

Empresas como Google y Apple se centran en recabar datos diarios de los usuarios, sobre todo a través de sus teléfonos móviles, y en combinar información de las aplicaciones que se ejecutan con el tiempo, como el calendario y la agenda del usuario, por ejemplo. Diversas aplicaciones rastrean la ubicación del usuario en tiempo real, mientras que las aplicaciones de salud y deportes rebuscan en su información biométrica. Estos datos se recopilan y analizan, supuestamente para ofrecer servicios más sofisticados y a medida. En realidad, la mayoría de los usuarios no son conscientes de que están ofreciendo totalmente gratis un montón de datos a proveedores de servicios y propietarios de plataformas.

Activistas de la privacidad, como el austriaco Max Schrems [1], han expresado una fuerte preocupación por este modelo. Resaltan los riesgos de los abusos y violaciones de la privacidad, cada vez más frecuentes. Quizás esto quede mejor ilustrado por el escándalo de Facebook conocido como caso Cambridge Analytica [2], en el que la consultora británica Cambridge Analytica obtuvo los datos personales de 87 millones de usuarios de Facebook sin su consentimiento con el fin de “proporcionar asistencia analítica a las campañas presidenciales de 2016 de Tez Cruz y Donald Trump”.

Schrems dice que avisó a los representantes de Facebook de las actividades de minado de datos de Cambridge Analytica, pero no pudo conseguir que actuaran.

They [Facebook representatives] explicitly said that in their view, by using the platform you consent to a situation where other people can install an app and gather your data.

[Los representantes de Facebook] dijeron explícitamente que en su opinión, al usar la plataforma consientes una situación en la que otra gente puede instalar una aplicación y recopilar tus datos.

Pero, ¿por qué deberíamos preocuparnos por la privacidad, si no tenemos nada que ocultar? El informante Edward Snowden respondió en 2015 a esta pregunta en un debate en Reddit.

Arguing that you don't care about the right to privacy because you have nothing to hide is no different than saying you don't care about free speech because you have nothing to say.

Argumentar que no te importa el derecho a la privacidad porque no tienes nada que ocultar no es diferente de decir que no te importa la libertad de expresión porque no tienes nada que decir.

Riesgos reales vinculados al uso de plataformas de tecnología de la información

Gaël Duval, ingeniero de software y experto en datos francés, lleva años implicado en desarrollo de aplicaciones gratuitas, como la distribución de Linux Mandrake, sistema operativo basado en un núcleo de Linux que puede modificarse y compartirse legalmente.

Duval decidió construir un sistema operativo que proporcione a los usuarios de teléfonos móviles una protección aumentada de sus datos: /e/ OS.

Global Voices conversó con él para entender el impacto de la tecnología de la comunicación en las vidas de los usuarios, y supone tanto una oportunidad como un riesgo. Esta es su opinión sobre la evolución de este tipo de tecnología:

This is a philosophical question. I personally have very mixedfeelings about it because I've always been passionate about technology. But at the same time, I feel that sometimes it's too much, and I miss the time when you had to find a phone booth to have a call. It was probably a more carefree and [slower-paced] life. Younger people might be surprised to know that until I was five, there was no phone at home and no television. So sometimes I feel I lived a part of my life in a totally different world, that doesn't exist anymore. On the other hand, it's really exciting to see what we can do with modern technology, like having an HD video call with someone on the other side of the planet, and seeing all those electric cars that, at least, are not burning petrol and [filling] our lungs with the exhaust fumes.

Es una cuestión filosófica. Personalmente, tengo sentimientos encontrados sobre esto, porque siempre he sido un apasionado de la tecnología. Pero al mismo tiempo, tengo la impresión de que a veces es demasiado, y añoro los tiempos en que tenías que buscar una cabina para hacer una llamada. Probablemente era una vida más despreocupada y tranquila. Los jóvenes se sorprenderían de saber que hasta que tuve cinco años, en mi casa no había teléfono ni televisión. Así que a veces me parece que viví una parte de mi vida en un mundo totalmente distinto, que ya no existe. Por otra parte, es realmente emocionante ver lo que podemos hacer con la tecnología moderna, como videollamadas con personas que están en la otra punta del mundo, o todos esos autos eléctricos que, al menos, no queman gasolina ni nos llenan los pulmones de humos de escape.

Aparte de los seductores peligros de la nostalgia para quienes todavía recuerdan tiempos similares, también enfrentamos un riesgo real de dependencia de la tecnología de la información: un estudio de 2018 vinculó los problemas conductuales de algunos niños con un uso excesivo de los teléfonos inteligentes [3], que según se ha demostrado, causa conflictos como trastorno del déficit de atención (TDA) y depresión. Un sondeo publicado en 2020 por Common Sense Media halló que el 50 % de los adolescentes de la zona de Los Ángeles se sienten dependientes de sus teléfonos móviles [4].

Recientemente, miembros del sector tecnológico reconocieron abiertamente el riesgo inherente a nuestro uso de esta tecnología en el documental de Netflix The Social Dilemma [5] (“El dilema de las redes sociales”), que incluye testimonios de extrabajadores de las grandes empresas tecnológicas —como Google, Twitter y Facebook— que explican cómo han alentado la adicción de los usuarios en su provecho.

La reacción de algunos Gobiernos ha sido actualizar sus legislaciones protectoras con el fin de aumentar el conocimientos de los usuarios y de exigir una mayor responsabilidad a las empresas tecnológicas. En mayo de 2018, la Unión Europea aprobó el Reglamento General de Protección de Datos (RGDP) [6]. Esta ley añade múltiples restricciones a la gestión de datos, como la exigencia de pedir a los usuarios su autorización expresa para el uso de sus datos, o imponer a las empresas la eliminación de dichos datos tras un periodo de tres años sin interacciones. También introduce enormes multas para quienes no respeten estas reglas [7]. Pero su aplicación queda limitada por la falta de recursos de las autoridades locales, y por supuesto, solo se aplica a los estados miembros de la Unión Europea

Una herramienta para empoderar al usuario

Este clima actual convenció a Duval de la necesidad de crear una herramienta que permita a la gente hacerse con el control de sus propios datos, como explica:

Our slogan is “Your data is YOUR data,” because our personal data belongs to us, and those who pretend that it shouldn't are either against freedom and democracy, or they have a business that is fuelled by advertising – because personal data can help sell ads at a much higher price.

Nuestro lema es “Tus datos son TUS datos”, porque nuestros datos personales nos pertenecen, y los que opinan lo contrario, están contra la libertad y la democracia, o tienen un negocio que se nutre de la publicidad, porque los datos personales pueden ayudar a vender anuncios a un precio mucho más alto.

Así es como funciona el sistema operativo que ha creado:

/e/ is a digital ecosystem that provides a smartphone operating system that doesn't send [to Google] any piece of your personal data, like your searches, your geolocation… and that respects users’ data privacy. It doesn't look at the user's data for any purpose. It also provides basic online services such as an email address, some storage, a calendar, a way to store your contacts – everything linked with the smartphone operating system.

/e/ es un ecosistema digital que brinda un sistema operativo para teléfono móvil que no envía [a Google] nada de tus datos personales, como búsquedas, geolocalización… y respeta la privacidad de los datos del usuario. También brinda servicios básicos en línea como dirección electrónica, almacenamiento, calendario, una forma de guardar tus contactos, todo vinculado al sistema operativo del teléfono.

Duval dice que cuando se trata de datos personales, Google y Apple van en el mismo barco: estos datos alimentan el modelo de negocio de Google, que esencialmente se basa en vender publicidad, mientras que Apple, por más que afirma proteger la privacidad de sus usuarios, según estimaciones, recibe entre 8000 y 12 000 millones de dólares [8] cada año por preinstalar el buscador Google en iPhones y iPads:

Duval añade:

Using an iPhone, a user sends about 6MB of personal data to Google, per day. It's double [that amount] for Android users. Besides, Apple hardware is a closed box, without any transparency about what's happening inside. You have to trust them. We, on the other hand, support “auditable privacy”: all the /e/OS and the cloud software source code (the “recipe” for building the products) is open-source. It can be challenged by specialists and audited.

Al usar un iPhone, el usuario envía diariamente unos 6 Mb de datos personales a Google. Esa cantidad se duplica en los usuarios de Android. Además, el hardware de Apple es una caja hermética, sin ninguna transparencia sobre lo que sucede en su interior. Hay que confiar en ellos. Por el contrario, nosotros apoyamos una “privacidad auditable”: todos los sistemas operativos /e/ y códigos fuente del software en la nube (la “receta” para elaborar los productos) son de fuente abierta. Los especialistas pueden revisarlos y auditarlos.

En un contexto de dependencia creciente de los teléfonos inteligentes, está claro que no es suficiente una legislación protectora para dar a conocer y equipar a los usuarios con las herramientas y el conocimiento correctos para proteger la privacidad de sus datos. Y aquí es donde una herramienta digital que haga a los usuarios más responsables y proactivos puede desempeñar un importante papel.