Se acerca el Mundial de fútbol 2022 y sigue la preocupación por mano de obra migrante en Catar

A medida que la Copa Mundial de la FIFA Catar 2022 se aproxima, las prácticas laborales del país anfitrión siguen suscitando preocupación.

En marzo, varios países que participaban en las eliminatorias para el Mundial 2022 organizaron protestas contra las autoridades cataríes por la muerte de más de 6500 trabajadores migrantes entre 2010 y enero de 2021, según reveló en febrero de 2021 una investigación del periódico The Guardian.

Alemania y Noruega participaron en las protestas durante los partidos internacionales de clasificación, y se les unió Países Bajos, como refleja el siguiente tuit:

Derecho humanos, dentro y fuera de la cancha.
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Antes de su partido de clasificación para el Mundial, Holanda se ha unido a Noruega en sus protestas contra el historial de Catar en materia de derechos humanos.
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En 2010, Catar fue elegido sede del Mundial de la FIFA 2022, y en 2012 saltaron las primeras alarmas por la enorme afluencia de trabajadores migrantes al país donde trabajan con el controvertido sistema de la kafala.

La kafala es un sistema laboral en virtud del cual trabajadores migrantes no especializados necesitan que los patrocina alguien del país, que consta como su empleador y es responsable de sus visados y su situación legal. En los países del Golfo, como Catar, este sistema se aplica a la mayoría de los empleados domésticos y de la construcción.

La kafala da a los empleadores un control casi total de los movimientos de los trabajadores, incluido su derecho a vivir en Catar, cambiar de trabajo y salir del país. Los trabajadores que se rigen por la kafala tienen temor de denunciar los abusos que sufren por temor a represalias. Las organizaciones humanitarias han criticado este sistema, ya que facilita la explotación y el abuso.

Un informe de 2012 Business for Social Responsibility (BSR), financiado por la Fundación MacArthur, afirmó:

Qatar is planning to invest more than $250 billion to build 12 stadiums, 70,000 hotel rooms, and a network of road and rail links. The investment is expected to trigger rapid economic development in Qatar, a nation already enriched by oil and gas reserves, as well as the highest per capita income in the world. The human and business risks associated with Qatar’s hosting of the World Cup—the “Mega-Sporting Effect”—stem from the influx of an estimated 500,000 to 1 million foreign workers who will be called upon to build the infrastructure for the event. The Human Rights Watch (HRW) report 2012 warned that these migrant workers could face abuses related to recruitment, wages, working, and housing conditions in Qatar.

Catar planea invertir más de 250 000 millones de dólares estadounidenses para construir 12 estadios, 70 000 habitaciones de hotel y una red de enlaces ferroviarios y viales. Se espera que las inversiones generen un rápido desarrollo económico y que Catar, que ya es rico por sus reservas de petróleo y gas, alcance los ingresos per cápita más altos del mundo. Los riesgos humanos y empresariales relacionados con albergar el Mundial, conocidos como “efectos de un megaevento deportivo”, se deben a que se estima que lleguen entre medios millón y un millón de trabajadores extranjeros para levantar las infraestructuras necesarias. El informe de 2012 de la ONG Human Rights Watch (HRW) advertía del riesgo de abusos en la contratación, remuneración y condiciones laborales y de alojamiento en Catar de estos trabajadores.

Según dicho informe de 2012 de Human Rights Watch, Catar tiene la mayor proporción entre migrantes y nacionales del mundo: de 1 700 000 habitantes solo 225 000 son cataríes. A pesar de ello, se mantienen algunas de las leyes de patrocinio más restrictivas del golfo Pérsico y se han dado episodios de explotación y maltrato laborales. El mismo informe recogía casos de trabajo forzado y tráfico de personas.

En noviembre de 2013, la FIFA pidió que los “líderes políticos y económicos se unieran al mundo del fútbol para conseguir que las normas laborales básicas de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) se implantaran de forma rápida, consistente y sostenida en Catar”.

La mayoría de los trabajadores migrantes de Catar proceden de Bangladesh, India, Pakistán, Filipinas, Nepal y Sri Lanka. Se calcula que unos 506 000 trabajan en la construcción, actualmente orientada a la celebración del Mundial 2022. En un informe de 2014 de la Confederación Sindical Internacional (CSI), titulado La causa contra Catar, se afirma:

Frequent contacts with Qatar authorities since late 2011 have shown no political will or progress towards Qatar implementing labour-related commitments of the Qatar National Vision 2030 to reform kafala and ratify a further 14 ILO conventions.

Los frecuentes contactos con las autoridades cataríes desde finales de 2011 no han mostrado progresos ni indicios de voluntad política por parte de Qatar de ampliar los compromisos laborales de la Qatar National Vision 2013 para reformar el sistema de la kafala y ratificar otros 14 convenios de la OIT.

El informe de la CSI citó también varios casos que ofrecían más pruebas de episodios en los que los trabajadores sufrían acoso, discriminación y exposición a riesgos.

Jago, filipino de 34 años cuya identidad no se revela por motivos de seguridad, cuenta uno de estos casos:

I came to Doha through the recruitment agency Mayon International to earn enough money to send my children to school and to build my own house in the Philippines. I arrived in Qatar in October 2011 and immediately had to hand in my passport. I am highly qualified and trained in architectural drawing software AutoCAD and therefore expected to work in architectural design. My contract stipulated that I would be paid US$ 330 per month and that I would be provided with accommodation and a food allowance. On arrival in Qatar I found out that I would work as a construction worker in a residential construction for 60 hours per week and that I would be paid US$ 261 per month. In the beginning I received food but that stopped soon. When I take one day off from work, two days pay is deducted from my salary. This is also the case when I am sick. One of my concerns is safety at work. My employer does not provide any boots or other safety equipment, not even a uniform. I have been lucky so far not to have suffered an injury at work, but I have seen many colleagues who did. This is especially worrying me because my employer didn’t give me a medical card, and I can’t afford to go to hospital on my current salary. I am fed up with the situation and don’t see why I should suffer these conditions. I handed my resignation in, but my employer just ripped the letter up and threw it into the bin. He also told me I wouldn’t get my passport back.

Vine a Doha por medio de la agencia de contratación Mayon International. Quería ganar suficiente dinero para mandar a mis hijos al colegio y construirme una casa en Filipinas. Nada más llegar a Catar, en octubre de 2011, tuve que entregar el pasaporte. Soy un trabajador calificado y tengo conocimientos del software de diseño AutoCAD, así que esperaba dedicarme al diseño arquitectónico. Mi contrato estipulaba que me pagarían 330 dólares estadounidenses mensuales, y me darían alojamiento y una asignación para comida. Cuando llegué a Catar me enteré de que iba a trabajar como obrero en la construcción de un edificio residencial durante 60 horas semanales y que me pagarían 261 dólares al mes. Al principio me daban comida, pero pronto dejaron de dármela. Cuando me tomo un día libre me quitan dos días del sueldo, y lo mismo si me enfermo. Una de mis preocupaciones es la seguridad en el trabajo: no nos dan calzado ni ningún otro equipamiento de seguridad, ni siquiera un uniforme. Por ahora he tenido la suerte de no haber resultado herido en el trabajo, pero muchos de mis compañeros sí. Es especialmente preocupante, ya que no me dieron una tarjeta sanitaria, y con mi sueldo no puedo pagar un hospital. Estoy harto de esta situación y no entiendo por qué tengo que soportar estas condiciones. Entregué una carta de dimisión, pero mi empleador simplemente la rompió y la tiró a la papelera. También me dijo que no iba a devolverme el pasaporte.

El informe también recoge los accidentes mortales que han tenido lugar en anteriores megaeventos deportivos, desde el nombramiento de la sede hasta la inauguración de la competición. En el Mundial de Rusia, se informó de la muerte de cinco trabajadores, y siete en el de Brasil. Hasta el momento, Catar ostenta el récord, con 6500 víctimas antes de la inauguración.

Las muertes se han debido a accidentes de trabajo y de tráfico, a causas naturales y suicidios. Las condiciones laborales y el calor extremo que hace en verano también figuran entre las causas del elevado número de muertes registradas en Catar.

Un artículo publicado en febrero de 2021 en The Guardian indicaba que, en el periodo 2010-2020, el mayor número de muertes se había dado entre los trabajadores de India (2711 víctimas), seguidos por Nepal (1641) y Bangladesh (1018).

Hay países como Bangladés y Pakistán que dependen de las remesas de los migrantes para sostener sus frágiles economías. Eso explica que, a menudo, los países de origen no se esfuercen por defender los derechos de sus trabajadores en el extranjero. The Guardian señala que las condiciones laborales son insostenibles por una compleja suma de factores que incluye a las agencias de contratación de los países de origen, a la escasa o inexistente protección consular y a los defensores del sistema de la kafala.

El Comité Supremo para la Organización y el Legado de Catar (SC, por su nombre en inglés) responsable de la entrega de las infraestructuras para el Mundial 2022, publicó el siguiente comunicado:

We have always been transparent about the health and safety of workers on projects directly related to the FIFA World Cup Qatar 2022. Since construction began in 2014, there have been three work-related fatalities and 35 non-work related deaths. The SC has investigated each case, learning lessons to avoid any repeat in the future. The SC has disclosed each incident through public statements and or Annual Workers’ Welfare Progress Reports.

Siempre hemos sido transparentes en lo que respecta a la salud y la seguridad de quienes trabajan en proyectos directamente relacionados con el Mundial FIFA  Catar 2022. Desde que la construcción empezó en 2014, ha habido tres muertes por accidentes de trabajo y 35 por otros motivos. El SC ha investigado cada caso y ha tomado nota para evitar que se repita en el futuro. El SC ha informado de cada percance mediante comunicados públicos o en el Informe anual sobre la evolución del bienestar de los trabajadores.

En resumen, es conveniente recalcar que no bastará con ser anfitriones del Mundial para que mejoren las condiciones laborales en Catar y para resolver las preocupaciones de los trabajadores migrantes. Sebastian Son, investigador y experto en los Estados del Golfo Pérsico del Centre for Applied Research in Partnership with the Orient (CARPO) de Bonn declaró a Qantara.de, proyecto de Deutsche Welle:

It is going to take more than criticism of Qatar to break this vicious cycle. What is needed is a constructive and inclusive dialogue that pools together the efforts of international organisations such as the ILO, all the Gulf states, as well as civil society actors in labour-sending countries and Europe. In recent years, many Gulf states have demonstrated an increased willingness to enter into such an exchange, as evinced by the  (…).

Both the Gulf states and the international community must do more to acknowledge their responsibility – not just on their home turf, but also in the migrants’ countries of origin. A greater effort should also be made to integrate diaspora community representatives into such dialogue. After all, it is their rights that require transnational protection.

Para romper este círculo vicioso no basta con criticar a Catar. Se necesita un diálogo constructivo e inclusivo que reúna los esfuerzos de organizaciones internacionales como la OIT, de todos los Estados del Golfo y de los actores de la sociedad civil en los países emisores de mano de obra y en Europa. En los últimos años, muchos Estados del Golfo han demostrado una creciente disposición a participar en un intercambio de este tipo, como pone de manifiesto el Diálogo de Abu Dabi […].

Tanto los Estados del Golfo como la comunidad internacional deben mostrarse más dispuestos a reconocer su responsabilidad, en su propio territorio y en los países de origen de los migrantes. También se debería hacer un mayor esfuerzo para incluir a representantes de las comunidades migrantes en ese diálogo porque, en el fondo, son sus derechos los que precisan de una protección transnacional.

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