Música pop rock y cambio de actitud ante culto a la personalidad de Josip Broz “Tito”

En 2012, el régimen populista de derecha e Macedonia del Norte erigió un nuevo monumento a Tito en el centro de Skopie, que indica que tenía más admiradores que detractores en el electorado. Foto de Filip Stojanovski (CC BY 3.0).

Actualmente, la cantidad de yugonostálgicos declarados que siguen el culto a la personalidad de Josip Broz Tito es bastante pequeña. Sin embargo, a juzgar por las reacciones contra las recientes declaraciones de políticos búlgaros que los describieron como un dictador totalitario, se puede inferir que muchos consideran al líder yugoslavo una personalidad histórica generalmente positiva en Macedonia del Norte.

Mientras los funcionarios macedonios (con excepción del alcalde de Skopie) tomaron el mejor camino y no reaccionaron directamente a las provocativas declaraciones, las analizaron detalladamente en redes sociales y cafés (con autorización con los permisivos  protocolos de COVID-19).

Los argumentos en contra de la idea de que Tito fue un dictador malvado vienen de percepciones sobre las fundamentales diferencias entre él y Stalin, aunque las diferencias entre los sistemas políticos que lideraron resultaron en diferentes tipos de cultos a la personalidad. Sin embargo, no había debate público en estos temas ni investigación académica sobre creencias reales sobre el legado de Yugoslavia Federal.

Desde mi experiencia, las generaciones de niños que nacieron en Yugoslavia en la década de 1970 reaccionaron a la ruptura del sistema de valores que puso a Tito en un pedestal con una creciente dosis de cinismo. A pesar de la propaganda oficial (que disminuyó gradualmente después de su muerte en mayo de 1980), los adolescentes yugoslavos de esa época estaban más interesados en canciones de rock que desafiaban la imagen establecida de Tito.

Son los muchachos a quienes, de bebés, estuvieron expuestos a canciones patrióticas como “Puedes contar con nosotros” (“Računajte na nas”) de Rani Mraz de 1978, y “Camarada Tito, te juramos” (“Druže Tito mi ti se kunemo”) de la estrella pop Zdravko Čolić de 1980.

En “Puedes contar con nosotros”, el cantautor Đorđe Balašević dijo que “hizo la letra como una promesa a Tito”, y aseguró que su occidentalizada generación (“en nombre de todos los que nacimos en la década de 1950″) no traicionaría los ideales de la revolución antifascista que creó Yugoslavia durante la Segunda Guerra Mundial, “pues la sangre de partisanos fluye por nuestras venas”:

Sumnjaju neki da nosi nas pogrešan tok
Jer slušamo ploče i sviramo rok
Al’ negde u nama je bitaka plan
I kažem vam, šta dobro znam
Računajte na nas

Algunos  dudan de que estemos engañados
Pues escuchamos discos [de vinilo] y tocamos [música] rock
Pero en algún lugar de nosotros la llama de las batallas aún brilla
Y te digo lo que ya sabes
Cuenta con nosotros

La letra de la canción de Zdravko Čolić era una versión de un sombró himno patriótico de la batalla de Kozara de 1942, cuya letra se convirtió en lema oficial del Estado y del partido gobernante: “Camarada Tito, te juramos que no nos desviaremos de tu camino”. La canción de Čolić se dio a conocer como disco de 45 RPM, cuyo lado B, “En el camino de Tito” (“Titovim putem”) también era popular.

Godine su prošle pune muka.
Ginulo se za slobodu nijemo
ili s pjesmom umesto jauka,
Druže Tito mi ti se kunemo.

Los años han pasado llenos de tormento
Uno murió por la libertad en silencio
o con una canción en vez de un quejido,
Camarada Tito, te juramos.

Años después, los nacidos cuando vivía Tito podían  identificarse con al menos dos tercios de la canción “Las tres veces que vi a Tito” (“Triput sam video Tita”). También es de Balašević, que más que nadie reflexionó sobre el espíritu del tiempo yugoslavo. Balašević  compartió sus experiencias de niñez como participante en una manifestación masiva cuando el presidente visitó su ciudad, luego una ocasión en que Tito fue a su concierto, y al final, el desborde de pesar en todo el país con el funeral de Tito. La canción concluye que Tito vive en todas las cosas buenas que se han construido alrededor de Yugoslavia, su libertad y su paz.

Rockeros de la década de 1980 cuestionan la imagen de Tito

A su manera, la banda de rock de Sarajevo Zabranjeno pušenje hizo referencia a esta cancón en una parodia en 1999, con la escena de un niño vestido como uno de los pioneros de Tito que tocó para el presidente en el video de su canción “Jugo 45.”

La banda Zabranjeno pušenje fue una sometida a escandalo cuando su vocalista bromeó en un concierto de 1984 en Rijeka, Croacia, que el “mariscal graznó”, en supuesta referencia a un amplificador electrónico que funcionaba mal. Como “mariscal” era el grado militar de Tito, la broma atrajo la atención de la policía secreta. Los medios culparon a la banda por ofender al Estado y su gira y programa de televisión quedaron cancelados. A diferencia de los rumores difundidos entonces, no arrestaron a los miembros de la banda.

Gracias a la creciente liberalización, Zabranjeno pušenje volvieron a la gira, y con canciones que aludían a Tito y asuntos sociales. Uno fue el éxito de 1985 “El domingo en que Hase se fue” (“Nedjelja kad je otišo Hase”) sobre el último partido del futbolista bosnio Asim Ferhatović Hase en 1966.

Las descripciones del comportamiento de los hinchas fue ampliamente interpretado como duelo por Tito. Esta canción termina con el saludo de la multitud a su artista favorito y gritos patrióticos del nombre de la Unión: “Todos adelante, ¡solo hay un Hase! ¡Yu-go-slavia, Yu-go-slavia!”

Sin embargo, su canción de 1987 “Dia de la República” (“Dan Republike”) está llena de tristeza. Describes a un padre decepcionado, ebrio, veterano de la Segunda Guerra Mundial, que habla mal del oportunismo de compatriotas más jóvenes, y el desplome de los ideales socialistas. La canción se refiere a la inminente depresión económica, mientras “el viejo” quiere abrir la ventana y gritar el 29 de noviembre (fiesta nacional), pero su esposa le dice que su estufa no funciona (hace mucho frío).

También fue Balašević quien se despidió de Tito como símbolo del Estado con su canción “Réquiem“, del álbum de 1988 “Panta Rei”, que previó la violenta separación de Yugoslavia, desde las protestas callejeras de “trabajadores hambrientos” y el engaño a la ingenua ciudadanía por parte de la clase dirigente.

Ostaće u knjigama i priča o nama:
Balkan krajem jednog veka.
Svako pleme crta granicu.
Svi bi hteli svoju stranicu…
Tope se snovi kao sante, ej Komandante…

Una historia sobre nosotros quedará en ls libros de historia:
Los Balcanes al final de un siglo
Cada tribu traza su frontera.
A todos les gusta su propia página…
Los sueños se derriten como icebergs, oiga, comandante…

Se encuadra como una conversación entre el poeta y el “comandante”, otro sinónimo de Tito. Empieza por admitir que ya no canta su alguna vez popular canción “Puedes contar con nosotros”, que está casi olvidado. Al final de la canción, Tito es humanizado y se dirigen a él con un simple “[oye,] hombre”.

I kad god prođem ulicom sa tvojim imenom
pomislim na panta rei…
Baciće se, tako, neki lik
kamenom i na tvoj spomenik.
Jer sve se menja, i sve teče… Čoveče.

Y cada vez que paso por la calle con tu nombre
Pienso en panta rhei
Uno de estos días un tipo
arrojará una piedra a tu monumento también
Porque todo cambia, y todo fluye… hombre.

Reacción anticomunista

La década de 1980 terminó con una comparación de la banda de hard rock de Belgrado Riblja Čorba, que comparó al gobernante Partido Comunista con un sindicato de crimen organizado. Le dieron vuelta al lema de propaganda estatal “Tito es nuestro, somos de Tito” con el despectivo “Tito es de ustedes” (“Tito je vaš”) (la palabra serbia “vaš” también es abreviación de “vaška”, “canalla”).

Tito je vaš
A vi ste titovi
i ja vam nisam za to kriv

Tito es de ustedes (“un canalla”)
Y ustedes son de Tito
y eso no es mi culpa

El titulo de su álbum “Koza nostra” de 1990 es una transliteración del nombre de la mafia siciliana Cosa Nostra, y la canción “Un miembro de la mafia” (“Član mafije”) se refiere a personas que obtienen sus tarjetas de partido para beneficio personal a expensas de la gente común y corriente. Además, la canción “Al Kapone” comparaba a Tito con el infame gánster estadounidense, y lo declaraba “rey de la delincuencia y gran alimaña”, y uno de los dictadores más malvados:

Prema njemu Idi Amin
Lekovit je k'o vitamin
Al Kapone
Prema njemu je Bokasa
Human kao Vojska Spasa
Al Kapone

Comparado con él, Idi Amin
cura tanto como una vitamina
Al Capone
Comparado con él, Bokassa
es tan humano como el Ejército de Salvación
Al Capone

No todos los niños yugoslavos de la década de 1970 están de acuerdo con el trato que da el pop-rock a Tito de héroe a villano. Comparado con los horrores de la década 1990, muchos vieron su reino como más bien benevolente.

En las siguientes décadas, los ciudadanos de los Estados sucesores de Yugoslavia con personalidades autoritarias en necesidad de una figura de padre fundador nacionalista encontró muchos remplazos para Tito entre líderes muchos menos ilustres de partidos políticos. Muchos de esos políticos eran miembros de antiguas dinastías políticas comunistas que pasaron a ser populistas de derecha, que “invirtieron” dinero de los contribuyentes para construir nuevos cultos a la personalidad.

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