Renuencia a vacunas en pequeñas islas caribeñas benefician a vecinos más grande con altas tasas de COVID-19

Frasco de cristal con la etiqueta de la vacuna Sars-Covid-19 pegada. Foto de Cindy Shebley en Flickr (CC BY 2.0).

La llegada de la pandemia de COVID-19 fue acompañada por el desarrollo de vacunas necesarias para combatirla. En el Caribe, se ha debatido mucho sobre la equidad de las vacunas, con muchos territorios regionales que se han sumado al mecanismo COVAX, cuyo objetivo es asegurar que todos los países del mundo, sin importar sus recursos, tengan un acceso equitativo a las vacunas.

En el continente americano, el agente de adquisición de las vacunas distribuidas por COVAX es el Fondo Rotatorio de la Organización Panamericana de la Salud (OPS). A través de ese fondo, Jamaica fue la primera nación caribeña en recibir 14 400 dosis de su asignación completa de 124 800 dosis (alrededor del 4 % de su población total).

Sin embargo, una cosa es conseguir las vacunas y otra conseguir que la gente se las aplique. El 19 de mayo, el ministro de Asuntos Exteriores de Trinidad y Tobago, doctor Amery Browne, al anunciar la recepción de 16 000 dosis adicionales de la vacuna AstraZeneca-Oxford de San Vicente y las Granadinas, señaló que muchos territorios regionales más pequeños están experimentando dudas sobre las vacunas. En lugar de que las dosis caduquen, los Gobiernos regionales han estado donando parte de sus dosis asignadas a los vecinos más grandes de la Comunidad del Caribe (CARICOM) que las necesitan.

El periodista regional Wesley Gibbings lo confirmó en una publicación del 27 de mayo:

Observamos el impacto de las dudas sobre las vacunas en algunos estados del este del Caribe, lo que ha dado lugar a un exceso de suministros con fechas de caducidad ajustadas: Granada, San Vicente y San Cristóbal. Trinidad y Tobago, con escasez de vacunas, ya se ha beneficiado.

Una encuesta de la Agencia de Salud Pública del Caribe (CARPHA), lanzada el 17 de febrero y destinada a determinar la disposición de la región a vacunarse, reveló que entre el 32 al 62 % de los adultos de varios países caribeños se mostraban escépticos a la hora de recibir la vacuna COVID-19. El director ejecutivo de CARPHA, doctor Joy St. John, señaló que debe haber una “amplia aceptación y confianza” para que los programas de vacunación tengan éxito.

Jamaica

Desde el comienzo de la pandemia, Jamaica ha registrado cerca de 50 000 casos y casi mil muertes. A mediados de abril, justo cuando estaban a punto de caducar 75 000 dosis de la vacuna Astra-Zeneca recibidas del Gobierno de Sudáfrica a través de la Plataforma de Suministros Médicos de África, una exitosa campaña de vacunación garantizó la entrega de todas las dosis. Hasta la fecha, Jamaica ha vacunado al menos a 177 889 personas, un 3 % de su población.

Teniendo en cuenta una población envejecida, el ministro de Finanzas de Jamaica, doctor Nigel Clarke, señaló que los datos del Ministerio de Salud mostraban que el 75 % de los fallecidos por COVID-19 hasta el 5 de junio tenían 60 años o más, y añadió:

Aunque los mayores de 60 años son apenas el 14 % de la población, conforman hasta el 50 % de los hospitalizados por COVID-19.
————
Las restricciones por COVID-19 existen para evitar que el sistema sanitario se vea desbordado. Teniendo en cuenta los datos anteriores, la pandemia no termina en Jamaica hasta que la mayoría de la población mayor de 60 años no esté totalmente vacunada.

Por lo tanto, su ministerio decidió incentivar el proceso de vacunación:

Por tanto, hay interés público en vacunar a la población mayor de 60 años.
————–
Por lo tanto, el Gobierno de Jamaica ofrecerá un incentivo de 10 000 dólares (jamaicanos) a todo jamaicano mayor de 60 años o más que se vacune completamente.

Diez mil dólares jamaicanos equivalen a unos 67 dólares estadounidenses por persona. El portal para acceder al incentivo económico estará operativo a partir del 15 de julio.

Global Voices se puso en contacto con el Ministerio de Sanidad jamaicano para obtener datos y se le informó que, hasta ahora, 43 346 personas de 60 años o más han recibido su primera dosis, y 9880 han sido vacunadas completamente. Las personas mayores han sido el grupo principal para la inoculación, sin embargo, desde el 13 de mayo, los candidatos mayores de 50 años pueden recibir sus vacunas.

Trinidad y Tobago

En el extremo sur del archipiélago caribeño, Trinidad y Tobago recibió su primer envío de vacunas AstraZeneca a través de COVAX el 30 de marzo, dos semanas después que Jamaica. El despliegue inicial se dirigió al personal sanitario, a los mayores de 60 años y a quienes padecen enfermedades no transmisibles que los ponen en mayor riesgo. A partir de ahí, el plan era ampliar el acceso a los trabajadores de primera línea y, finalmente, a cualquier persona de 18 años o más que quisiera vacunarse.

Según el doctor Avery Hinds, director de la división de epidemiología del Ministerio de Sanidad, las estadísticas de COVID-19 de Trinidad y Tobago empezaron a mostrar un aumento de casos semana a semana en marzo, y llegaron a la cumbre (64 %) hacia finales de mes. Otro aumento se produjo en abril, con la variante P.1 (o brasileña), una cepa más contagiosa con potencial para causar muertes en poblaciones con bajas tasas de vacunación, detectada en muestras de COVID-19 tomadas el 22 de abril.

Cuando empezaron a aumentar los casos en Trinidad y Tobago, el Gobierno impuso confinamientos más estrictos además de toques de queda. Pese a la información equivocada sobre las vacunas, y a veces la desinformación que circula, el 21 de mayo comenzó la distribución de la vacuna Sinopharm aprobada por la OMS.

El 9 de junio, después de que se anunció que los centros de salud de todo el país facilitarían las visitas sin cita previa, los ciudadanos parecían haber superado cualquier duda sobre las vacunas: se publicaron en los canales de las redes sociales videos de filas a las puertas de las clínicas, no siempre con adecuado distanciamiento, y la gente en los grupos de WhatsApp expresaba su preocupación por la posibilidad de que la congregación masiva pudiera provocar otro aumento de los casos. En algunas zonas, se llamó a la Policía para dispersar a la multitud.

El ministro de Salud, Terrence Deyalsingh, no tardo en pedir disculpas y comunicar que se adoptará un sistema alfabético para las vacunaciones. Reiteró que las visitas sin cita previa estaban destinadas a los mayores de 60 años y a los pacientes con enfermedades no transmisibles, no a la población en general, pero dijo que las largas filas eran un indicio del deseo de la gente de vacunarse.

Mientras tanto, a la Comunidad de Jubilados del Caribe (CCRP) le preocupa que los ciudadanos de edad avanzada, en particular en las comunidades rurales, tengan un acceso limitado a la vacunación contra el COVID-19. También se ha realizado un esfuerzo educativo para combatir el estigma social asociado al COVID-19 en la región. Jamaica espera la entrega de la vacuna Johnson & Johnson en agosto; será interesante ver si la perspectiva de una vacunación de dosis única afectará la aceptación.

Inicia la conversación

Autores, por favor Conectarse »

Guías

  • Por favor, trata a los demás con respeto. No se aprobarán los comentarios que contengan ofensas, groserías y ataque personales.