Roland Watson-Grant, ganador regional caribeño del Premio de Cuentos de la Commonwealth 2021, cuenta una historia de Jamaica rural

Escena campestre jamaicana, típica de la aldea rural descrita en el relato de Roland Watson-Grant, “La desaparición de Mumma Dell“. Foto cortesía de Watson-Grant, utilizada con autorización.

El Premio de Cuentos de la Commonwealth 2021 ha ayudado a iniciar las carreras de muchos escritores, pero el jamaicano Roland Watson-Grant, que ganó el premio 2021 para el Caribe, admite que es “muy emocionante” ser finalista por segunda vez (su historia “Cursing Mrs. Murphy” fue finalista en 2017). Ya en su décimo año, los premios distinguen a ganadores regionales en África, Asia, Canadá y Europa, el Pacífico y el Caribe. El ganador del Caribe fue otro jamaicano, Brian Heap. El ganador general será anunciado en la ceremonia de premiación en línea, el miércoles 30 de junio.

Watson-Grant es un experimentado novelista, guionista y escritor de viajes que creció en New Haven, zona pantanosa en las afueras de Kingston. Recibió una medalla de bronce Musgrave de Literatura del Instituto de Jamaica en 2018, y su trabajo de no ficción lo tiene archivado la Biblioteca Smithsonian.

Su historia “La desaparición de Mumma Dell” describe un hecho tragicómico en River Gut, distrito rural que está “desapareciendo el mapa”, y cuyos habitantes parecen no saber el inminente destino de su comunidad. El funeral de una matriarca se arruina antes de que su cuerpo desaparezca, pero la gente está más interesada en un particular árbol de aguacate con una extraña historia, aunque deberían temerle a una señal ominosa que apareció en el barrio.

Ganador del Premio de Cuentos de la Commonwealth 2021 para la región del Caribe, Roland Watson-Grant. Foto por cortesía de Watson-Grant, utilizada con autorización.

Por correo electrónico y WhatsApp, hablé con Watson-Grant sobre su historia y lo que nos dice sobre los tensos y tenues vínculos entre la vida rural en la Jamaica del siglo XXI y los rápidos cambios que ocurren fuera de los estrechos confines de comunidades como River Gut.

Emma Lewis (EL): Has dicho que te interesan las “conversaciones entre culturas”. ¿Cómo nos ofrece la historia de Mumma Dell “un susurro del pasado al futuro”?

Roland Watson-Grant (RWG): I hope readers […] gain or regain an appetite for cultural practices around the planet, and that there will be still others who become intrigued by the world beneath their feet—cultures and practices covered up by time and conquest.

Roland Watson-Grant (RWG): Espero que los lectores […] adquieran o recuperen las ganas por las prácticas culturales de todo el planeta, y que haya otros que se sientan intrigados por el mundo que hay bajo sus pies: culturas y prácticas encubiertas por el tiempo y la conquista.

EL: El artículo afirma que las “redes sociales son más poderosas que la obeah (N. del T: sistema de curación espiritual y prácticas de justicia desarrollado entre africanos occidentales esclavizados en las Indias Occidentale). ¿Se está imponiendo esta nueva cultura en la Jamaica rural?

RWG: I believe that new technology and ancient practices will coexist in perpetuity. It’s human to embrace what makes life easier while being very protective of what Great-Grandma believed.

RWG: Creo que las nuevas tecnologías y las prácticas antiguas coexistirán a perpetuidad. Es humano aceptar lo que hace la vida más fácil y al mismo tiempo ser muy protector de lo que creía la bisabuela.

EL: Al leer los primeros párrafos me reí a carcajadas y, sin embargo, hay una tristeza subyacente a medida que se desarrolla la narración. ¿Se presta la personalidad jamaicana a usar el humor para transmitir mensajes sociales serios?

RWG: One reviewer called my first novel, Sketcher, ‘a hilariously sad story.’ I totally get that. Crying-while-smiling is natural for those who have to adapt and move on. You kind of react to how [incredible] some situations are, and the laughter does not diminish the seriousness of it. As a matter of fact, the jocular perspective is akin to a sort of delirium, triggered by how crazy the experience is. A visitor would be appalled by much of what Jamaicans see as a manifestation of the meme ‘Jamaica is Not A Real Place’ or ‘Only in Jamaica.’

I think the collective Jamaican experience can be summed up in the words of Paulo Coelho: ‘We all have one foot in a fairytale, and the other in the abyss.’

RWG: Un crítico dijo que mi primera novela, Sketcher, era una “historia hilarantemente triste”. Lo entiendo perfectamente. Llorar mientras se sonríe es natural para quienes tienen que adaptarse y seguir adelante. Reaccionas a lo [increíble] que son algunas situaciones, y la risa no les disminuye la seriedad. Es más, la perspectiva jocosa se asemeja a una especie de delirio, provocado por lo disparatado de la experiencia. Un visitante se horrorizaría de mucho de lo que los jamaicanos ven como una manifestación del meme “Jamaica no es un lugar real” o “solo en Jamaica”.

Creo que la experiencia colectiva jamaicana puede resumirse en las palabras de Paulo Coelho: “Todos tenemos un pie en un cuento de hadas, y el otro en el abismo”.

EL: La Iglesia del Tambor Viviente (¡maravilloso nombre!) desempeña un papel central en esta historia. ¿Considera que sus valores y costumbres forman parte de la cultura “más antigua” del pueblo? En última instancia, ¿su influencia es negativa o positiva, y evoluciona o no cambia?

RWG: The Church of the Living Drum does represent older village culture. It is the stubborn resistance to an insidious apathy in the district of River Gut. The drum is never dead, ancestral energy lives on. Hope and religious fervour must remain alive, even as expansionist practices dig a grave for the district. Maybe ‘Church of the Living Drum’ will be the name of my next novel.

RWG: La Iglesia del Tambor Viviente sí representa la cultura del pueblo más antiguo. Es la obstinada resistencia a una insidiosa apatía en el distrito de River Gut. El tambor nunca está muerto, la energía ancestral sigue viva. La esperanza y el fervor religioso deben permanecer vivos, incluso cuando las prácticas expansionistas cavan una tumba para el distrito. Quizá “La iglesia del tambor vivo” sea el nombre de mi próxima novela.

EL: ¿Las pequeñas comunidades jamaicanas como River Gut tienen siempre secretos y misterios??

RWG: Yes. In the same way Kingston is crowded with urban legends, small corners of the island whisper personal truths, many related to localised events. Rediscovering these mysteries is intriguing.

RWG: Sí. Así como Kingston está repleto de leyendas urbanas, pequeños rincones de la isla susurran verdades personales, muchas relacionadas con acontecimientos localizados. Redescubrir estos misterios es intrigante.

EL: Las tradiciones de la Jamaica rural se ven directamente afectadas por la tecnología, la degradación del ambiente y la delincuencia. Hay varias referencias al abandono del Gobierno en River Gut. ¿Puede la gente del campo adaptarse? ¿Ayudaría sacudirse las viejas tradiciones?

RWG: A place like River Gut, rich in natural resources, would always have a tense relationship with government. The residents would be agrarian […] interested in having proper roads to take goods to market, but might only see asphalt when a highway comes screaming through the silence or when earth-moving trucks arrive to fulfil another agenda. I believe many rural-folk will continue to feel betrayed by government in real life.However, there is no guarantee that shaking off old traditions will foster a better life any more than embracing technology will.

RWG: Un lugar como River Gut, rico en recursos naturales, siempre tendría una relación tensa con el Gobierno. Los residentes serían agrarios […] interesados en tener carreteras adecuadas para llevar las mercancías al mercado, pero solo verían el asfalto cuando una autopista atravesara el silencio a gritos o cuando llegaran los camiones de excavación para cumplir otra agenda. Creo que muchos campesinos seguirán sintiéndose traicionados por el Gobierno en la vida real. Sin embargo, no hay ninguna garantía de que sacudir las viejas tradiciones fomente una vida mejor más que aceptar la tecnología.

EL: ¿River Gut es un lugar feliz?

RWG: River Gut is a tipsy, indecisive, dreary place precariously perched on a hillside, caught between eras, wedged between hope and regret. It is not coming or going, there is a kind of stasis, a waiting-on-what-we-know-not. I could go on, and still nowhere in my description would you find the word ‘happy’ to describe this place between two parishes, except perhaps during ‘Happy Hour’ at Riggs Bar.

RWG: River Gut es un lugar inseguro, indeciso y lúgubre, encaramado en la ladera de una colina, atrapado entre épocas, entre la esperanza y el arrepentimiento. No va ni viene, tiene una inmovilidad, a la espera de lo que no se sabe. Podría seguir, y aún así en ningún lugar de mi descripción se encontraría la palabra “feliz” para describir este lugar entre dos parroquias, excepto quizás durante la “Hora Feliz” en el Bar Riggs.

EL: Me encantaron las referencias al fuego y a la luz en la historia: el resplandor de la torre de telefonía, la luz del tren de bauxita, el cigarrillo de Struggler. ¿Es esa la energía que necesita River Gut?

RWG: No. Those lights represent a stubbornness, how things refuse to spark in the district. Neither the cigarette (nor alcohol), nor the cell phone tower (nor any technology), will permanently solve River Gut’s problems. And the train only brings passing light. The spark River Gut needs will be generated by a people's resolve.

RWG: No. Esas luces representan una terquedad, cómo las cosas se niegan a refulgir en el distrito. Ni el cigarrillo (ni el alcohol), ni la torre de telefonía móvil (ni ninguna tecnología), solucionarán definitivamente los problemas de River Gut. Y el tren solo aporta una luz pasajera. La chispa que River Gut necesita la generará la determinación de la gente.

EL: ¿El personaje de Struggler se basa en una persona en particular, o es solo un estafador típico?

RWG: I was trying to see if one character could embody all the scammers I have come across. The one that pretends to be out of gas on his motorcycle, beg you gas money, then ride off, the one who is a construction worker but always ‘never got paid this week.’ You cannot avoid writing about such characters.

RWG: Intentaba ver si un personaje podía encarnar a todos los estafadores con los que me he encontrado. El que finge estar sin gasolina en su moto, te pide dinero para la gasolina y luego se va, el que es trabajador de construcción pero siempre “no ha cobrado esta semana”. No se puede evitar escribir sobre estos personajes.

EL: Si puedo ponerte en situación, ¿qué opinas de la invasión de las empresas mineras de bauxita en comunidades rurales antiguas?

RWG: I continue to be shocked to see episodes still enfolding. I have long marvelled at the gaping hole that is St. Catherine’s mud lake and wonder what are the stories that could fill it. Decades later we see this happening with little consideration of the human and environmental effect, and this is part of what fuels a mistrust of government.

RWG: Me sigue sorprendiendo ver que los episodios se siguen desarrollando. Hace tiempo que me maravilla el enorme agujero que es el lago de barro de Santa Catalina y me pregunto qué historias podrían llenarlo. Décadas después vemos que esto ocurre sin tener en cuenta el efecto humano y ambiental, y esto es parte de lo que alimenta la desconfianza en el Gobierno.

EL: ¿Cuál es el futuro de River Gut? ¿Ha ganado al final la “vieja cultura”?

RWG: It’s my best guess that River Gut has entered another era of wait and see. It’s a pause, maybe until a new administration takes over and renders the land unfit for living because a Rumpelstiltskin from another country comes and says: ‘Enough of the sentimentality, where is the resource you promised me?’

While doing research for my first novel, I observed a stalactite at the Institute of Jamaica carved by Jamaica’s first inhabitants. It was dug out of the cave wall and sent to the museum floor to make way for either destruction or construction. My son is nine years old. I fear that perhaps in the future, it will be rare to observe ancient Jamaican culture in its natural environment. Museums will become like zoos: ‘And over here we have a carved chunk of cave…’

RWG: Mi mejor opinión es que River Gut ha entrado en otra era de esperar y ver. Es una pausa, tal vez hasta que un nuevo gobierno tome el mando y haga que la tierra no sea apta para vivir porque venga un Rumpelstiltskin de otro país y diga: “Basta de sentimentalismo, ¿dónde está el recurso que me prometiste?”.

Mientras investigaba para mi primera novela, observé en el Instituto de Jamaica una estalactita tallada por los primeros habitantes del país. Fue desenterrada de la pared de la cueva y enviada al suelo del museo para dar paso a su destrucción o construcción. Mi hijo tiene nueve años. Temo que en el futuro sea raro observar la antigua cultura jamaicana en su entorno natural. Los museos se convertirán en zoológicos: “Y aquí tenemos un trozo de cueva tallado…”.

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