- Global Voices en Español - https://es.globalvoices.org -

Periodistas de Myanmar sufren ataques por informar sobre el golpe

Categorías: Asia Oriental, Myanmar (Birmania), Censura, Derechos humanos, Gobernabilidad, Guerra y conflicto, Libertad de expresión, Medios ciudadanos, Periodismo y medios, Política, Protesta, Myanmar Spring Revolution
[1]

Reporteros de medios y periodistas ciudadanos han estado cubriendo constantemente las protestas antigolpistas, a pesar de los crecientes casos de ataques en su contra. Foto de una protesta en Rangún difundida por un periodista ciudadano a Global Voices.

Desde el golpe de estado [2] de febrero en Myanmar, hasta el 17 de junio, unos 87 periodistas han sido detenidos [3]. La mayoría ha huido de sus casas y algunos incluso han conseguido escapar a países vecinos. Mientras tanto, los medios independientes se vieron obligados a pasar a la clandestinidad para seguir trabajando.

Phil Thornton, periodista y asesor principal de la Federación Internacional de Periodistas en el Sudeste Asiático, habló con varios periodistas de Myanmar sobre su experiencia [4] durante las primeras semanas del golpe:

They have started to remove their identification badges. Our PRESS logo is now a target. Not knowing where snipers are is a huge fear, we now need protection from bullets.

I’m not the only journalist, many of us are now in deep hiding. It’s dangerous on the ground now. We can’t use our name on our stories. It’s getting difficult to survive as we aren’t being paid. Most of us are struggling and our families are suffering…the pressure is massive.

Han empezado a quitar sus placas de identificación. Nuestro logo de PRENSA es ahora un objetivo. No saber dónde están los francotiradores es un gran temor, ahora necesitamos protección contra las balas.

No soy el único periodista, muchos estamos escondidos. Es peligroso ahora [estar] en el terreno. No podemos poner nuestro nombre en los artículos. Cada vez es más difícil sobrevivir, porque no nos pagan. La mayoría está luchando y nuestras familias están sufriendo… la presión es enorme.

Algunos periodistas tuvieron que acceder a internet en hoteles de socios de funcionarios militares. Thornton publicó [5] esta cita de un periodista al que entrevistó:

Mobile data has been cut, it’s difficult to get ADSL connected, getting caught with a pocket Wi-Fi will get you arrested. I try to hook into established Wi-Fi at hotels owned by the military’s cronies.

Se han cortado los datos móviles, es difícil conectarse al ADSL, si te atrapan con un [dispositivo] inalámbrico de bolsillo te arrestan. Intento engancharme a la red inalámbrica de los hoteles propiedad de los amigotes de los militares.

El periodista independiente Thin Lei Win, que fundó la página de noticias Myanmar Now, reconoció [6] el rol de los periodistas ciudadanos al dar información útil sobre la situación sobre el terreno:

Career journalists are getting a lot of help from ordinary people. It’s amazing how these citizen journalists just with mobile phones have started documenting everything that’s been happening and passing it on to professional journalists. These citizen journalists are informing us — everybody outside the country and inside the country — of what’s happening. In fact, the trust between media outlets and the public is why news outlets like Myanmar NOW and others are able to do some of their reporting.

Los periodistas profesionales están recibiendo mucha ayuda de las personas de a pie. Es impresionante cómo, solo con dispositivos móviles, esos periodistas ciudadanos han empezado a documentar todo lo que está ocurriendo y a transmitirlo a los periodistas profesionales. Esos periodistas ciudadanos nos están informando, a todo el mundo fuera y dentro del país, de lo que está pasando. Ciertamente, la confianza entre los medios y el público es la razón por la que medios como Myanmar NOW y otros pueden hacer parte de sus reportajes.

Cuando se intensificaron las protestas antigolpistas, las autoridades militares publicaron carteles de «lista de buscados» [7] que incluían a muchos periodistas.

Junta militar de Myanmar publica lista de periodistas buscados.
—-
🇲🇲 Durante el fin de semana, se añadieron dos reporteros a la lista de buscados de la junta de Myanmar, y Yuki Kitazumi, periodista independiente japonés, fue detenido. Reporteros Sin Fronteras denuncia esta descarada persecución de periodistas, ¡19 pueden ser detenidos en cualquier momento! Qué está pasando en Myanmar.

Han Kha-yar, universitaria del estado de Shan, escribió [14] sobre la inadecuada protección ofrecida a periodistas independientes como ella:

Many news organisations do not provide media identification cards to reporters, let alone have ready protection mechanisms for their journalists in dangerous situations.

This lack of safety-related support made me feel somewhat hopeless, and in despair, about my role as a journalist and my future as one.

Muchas organizaciones de noticias no proporcionan tarjetas de identificación a los reporteros, y mucho menos cuentan con mecanismos de protección para sus periodistas en situaciones de peligro.

Esta falta de apoyo en materia de seguridad me hizo sentir un poco desesperanzada, y desesperada, sobre mi papel de periodista y mi futuro como tal.

A pesar de todo, está decidida a ejercer el periodismo para sacar a la luz las «fechorías de los militares»:

My own people, I thought, need someone like me, who is a local, to expose the military’s wrongdoings. For this reason, I have decided to drop my retirement plan. I am determined to carry on journalistic work – as long as I do not get arrested by the police or soldiers.

Mi propio pueblo, pensé, necesita a alguien como yo, que es de aquí, para sacar a la luz las fechorías de los militares. Por eso, decidí abandonar mi plan de jubilación. Estoy decidida a seguir con mi trabajo periodístico, siempre y cuando no me detengan la Policía o los soldados.

Entre los detenidos por la junta hay periodistas extranjeros: Yuki Kitazumi, periodista japonés, fue detenido el 18 de abril, bajo la sospecha de difundir «noticias falsas», y estuvo detenido durante casi cuatro semanas antes de ser liberado y deportado a Japón. Tras su llegada, habló de la difícil situación de los presos políticos torturados. Además, contó [15] su calvario en la prisión:

Even though I wasn't subjected to violence, an interrogator banged the desk hard when I refused to sign a statement containing things I had no recollection of saying. That frightened me.

Aunque no fui sometido a violencia, un investigador golpeó fuertemente el escritorio cuando me negué a firmar una declaración que contenía cosas que no recordaba haber dicho. Eso me asustó.

Periodistas obligados al exilio

Cuando las operaciones de las fuerzas de seguridad se centraron también en los medios, muchos periodistas buscaron protección en otros países. Aye Min That, que trabajaba como reportera para Reuters en Myanmar, huyó a Tailandia en marzo. Contó [16] al Instituto Internacional de Prensa las razones que la llevaron a huir de Myanmar:

I decided to leave because of the increasing threats, particularly police forces coming to journalists’ homes to arrest them.

I have had a few scary experiences. One of which was that while I was not at home, someone was standing in front of my apartment. They were about five people who came to my apartment and banged on my door for a while. A friend was in my flat at the time, she didn’t open the door but heard them saying my name and address. After a while, they left, but at that point I said to myself, no matter who these people are, I should probably leave.

Decidí huir por las crecientes amenazas, sobre todo de las fuerzas policiales que acuden al domicilio de los periodistas para detenerlos.

He tenido algunas experiencias aterradoras. Una vez, mientras no estaba en casa, alguien se plantó delante de mi apartamento. Eran unas cinco personas que vinieron a mi apartamento y golpearon mi puerta durante un rato. Una amiga estaba en casa en ese momento, no abrió la puerta, pero los oyó decir mi nombre y mi dirección. Después de un rato, se fueron, pero en ese momento me dije, no importa quiénes sean estas personas, probablemente debería irme.

No todos los que se fueron a Tailandia pudieron continuar inmediatamente con su trabajo. Varios reporteros de la Voz Democrática de Birmania (DVB) fueron detenidos [17] por las autoridades tailandesas por «entrada ilegal». Después de que grupos de medios de todo el mundo hicieron campaña para su liberación, DVB declaró que los periodistas detenidos están ahora «a salvo en un tercer país».

Algunos periodistas como Mratt Kyaw Thu pudieron solicitar [18] asilo en otros países. Tras su llegada a Madrid, Thu contó [19] a AFP su experiencia mientras evadía de las fuerzas de seguridad en Myanmar:

We're all just waiting for the knock on the door. Sometimes you hear footsteps on the stairs, and it's like they're coming for you: you have this feeling all the time.

Even heavy rain can make people fearful because it sometimes sounds like gunfire.

Todos esperamos que llamen a la puerta. A veces oyes pasos en las escaleras, y es como si vinieran por ti: tienes esta sensación todo el tiempo.

Incluso la lluvia fuerte puede hacer que la gente tenga miedo porque a veces suena como un disparo.

Añadió que se sentía culpable por haber abandonado Myanmar, pero al mismo tiempo también reconoció el deber que tienen los periodistas:

My friends and some doctors and teachers joined the people's defence forces to fight against the military while I'm here, and that kind of makes me feel guilty.

But on the other hand, if all the journalists are fighting against the military, who will write the news?

Mis amigos y algunos médicos y profesores se unieron a las fuerzas de defensa del pueblo para luchar contra el Ejército mientras estoy aquí, y eso me hace sentir culpable.

Pero, por otro lado, si todos los periodistas luchan contra el Ejército, ¿quién escribirá las noticias?

Panfletos informativos clandestinos y operaciones de los medios

El bloqueo intermitente de internet y la suspensión de las licencias de los medios independientes privarnm a los ciudadanos de información vital sobre pandemia y el golpe [20]. Esto inspiró a algunos ciudadanos preocupados a imprimir panfletos de noticias y distribuir secretamente copias en lugares públicos. Dos ejemplos de esos periódicos clandestinos son The Voice of Spring [21] (La Voz de Primavera) y Molotov Bulletin [22] (Boletín Molotov).

La Voz de Primavera con
La Voz de la Huelga en Kalay.
Gracias a todos los que nos acompañan
¡Debemos ganar esta vez!
✊✊✊
Qué está pasando en Myanmar.
Golpe del 4 junio

The Southeast Asia Globe preguntó [26] a la persona detrás del Molotov sobre su intención al publicar el boletín:

We noticed when the internet is shut off, the back-and-forth information disappears and people in their homes do not know what is happening on the streets, and that makes them fear more. To fight that back, we created Molotov.

Nos dimos cuenta de que cuando se corta internet, la información hacia fuera o dentro desaparece y las personas en sus casas no saben lo que pasa en las calles, y eso les hace tener más miedo. Para luchar contra esto, creamos Molotov.

Molotov, el boletín contra la junta, se ha distribuido hoy (9 de abril) en Shwepyithar, Rangún. En la portada aparece un Thagyamin con casco, el nat (espíritu NdT) de más alto rango que se cree que visitará la tierra en el primer día del Thingyan [31] (festival del año nuevo) que comienza la próxima semana [mediados de abril]..

Pese a la revocación de su licencia de medios, Mizzima siguió con su labor esencial de proporcionar noticias a las personas. Este breve video documental detalla cómo los periodistas, editores y demás personal de Mizzima han trabajado diligentemente pese a las amenazas de detención y encarcelamiento:

En la última parte del video, el personal de Mizzima se compromete a seguir trabajando por un medio independiente y expresa su esperanza de poder reunirse algún día en su antigua oficina de la ciudad de Rangún.

We will always stand together with Myanmar people.

We will never forget the sacrifice of Mizzima media staff who have been detained by the military junta.

We will always stand as an independent media.

We all will meet again in Yangon.

Siempre estaremos juntos al pueblo de Myanmar.

Nunca olvidaremos el sacrificio del personal de Mizzima que han sido detenidos por la Junta militar.

Siempre nos levantaremos como medio independiente.

Nos reuniremos de nuevo en Rangún.