Periodistas liberados cuentan experiencias carcelarias en Myanmar

Amigos y familiares esperan la liberación de sus seres queridos en Rangún. El Gobierno de Myanmar ha puesto en libertad a unos 2300 prisioneros incluidos activistas y periodistas. Foto de un periodista ciudadano. La fuente y el pie de la foto son de Radio Free Asia. Copyright © 1998-2020, RFA.. Usado con el permiso de Radio Free Asia, 2025 M St. NW, Suite 300, Washington DC 20036.

En medio de una creciente tasa nacional de infección por COVID-19, el gobierno militar de Myanmar liberó a 2296 prisioneros el 30 de junio, que fueron arrestados por resistir el golpe de febrero. Entre los liberados, había 12 periodistas acusados de  difundir noticias falsas o de incitar al público a cometer sedición.

Las autoridades no dieron una razón para la liberación masiva de prisioneros, aunque fue una demanda clave de muchos grupos de derechos humanos e instituciones globales que siguen de cerca la situación en Myanmar. El portavoz del gobierno militar dijo que liberaron a los presos que se unieron a las protestas pero que «no tenían papeles protagónicos», así como a los que no habían participado en actos violentos.

Desde el golpe de febrero, al menos 89 periodistas han sido arrestados por cubrir la resistencia antigolpista. Los reporteros han enfrentado amenazas e incluso han sido atacados por sus reportajes. Los periodistas que informan sobre las atrocidades cometidas por las fuerzas de seguridad han sido acusados de tráfico de información errónea.

Algunos de los presos liberados eran periodistas que pudieron contar sus experiencias carcelarias y confirmar denuncias sobre los abusos de las fuerzas de seguridad contra presos políticos y periodistas.

Seis periodistas: Ko Aung Ye Ko de 7 Day News, Kay Zon Nway de Myanmar Now, los periodistas independientes Ko Banyar Oo y Soe Yarzar Tun, Ye Myo Khant de Myanmar Pressphoto Agency y Hein Pyae Zaw de Zeekwat Media, fueron liberados de la prisión de Insein en Rangún el miércoles.

Ko Aung Mya Than, reportero de Ayeyarwaddy Times, recordó la tortura que sufrió después de ser arrestado. En una entrevista con The Irrawaddy, dijo:

Eight junta vehicles surrounded my house and I was taken away for interrogation. I was beaten. They punched me in my ribs, face and mouth and slapped my face. Around eight drunken soldiers interrogated me, while accusing journalists of making false reports.

I challenged [the military] in a Facebook live on the day of the coup [on Feb. 1]. So they had a grudge against me and beat me while interrogating me for challenging them.

Ocho vehículos de la junta rodearon mi casa y me llevaron para interrogarme. Me golpearon. Me dieron puñetazos en las costillas, la cara y la boca, y me abofetearon. Unos ocho soldados borrachos me interrogaron mientras acusaban a los periodistas de realizar informes falsos.

Desafié (al Ejército) en una transmisión en vivo en Facebook el día del golpe (1 de febrero). Así que me guardaron rencor y me golpearon mientras me interrogaban por desafiarlos.

Diez días después de su liberación, las autoridades locales arrestaron nuevamente a Ko Aung Mya Than, y no revelaron el motivo de la detención del periodista.

El Ejército arrestó a Ko Aung Mya Than, corresponsal del Irrawaddy Times en Maubin, la noche del 10 de julio. Fue liberado de la prisión el 30 de junio, y nuevamente arrestado diez días después.

Al periodista independiente Ko Banyar Oo no lo golpearon en prisión, pero recordó las tácticas atemorizantes utilizadas por los funcionarios de la prisión. Contó a The Irrawaddy:

I was sent straight to prison. I was questioned by the police at the prison. I was not beaten during the interrogation. Normally, people who were interrogated [at a police station or interrogation center] before being sent to prison were beaten. The food they gave us inside the prison was not OK. It was lousy and could hardly be called rice and curry. They gave us lectures to suppress our morale and, as we refused to obey prison rules, they put us in solitary confinement.

Me enviaron directamente a la cárcel. La Policía me interrogó en la prisión. No me golpearon durante el interrogatorio. Normalmente, golpeaban a las personas interrogadas (en un comisaría o centro de interrogatorios) antes de ser enviadas a prisión. La comida que nos dieron en prisión no estaba bien. Era pésima y difícilmente podría llamarse arroz y curry. Nos dieron lecciones para reprimir nuestra moral, y como nos negamos a obedecer las reglas de la prisión, nos pusieron en confinamiento solitario.

Aung Ye Ko, reportera de 7 Days News, dijo a Radio Free Asia que la represión contra los periodistas reflejaba la falta de respeto del Gobierno por la libertad de prensa:

I don’t know about their intentions or why I was released but I’m going to carry on with my profession.

I endured a bit of physical and mental suffering while in there—there were no beatings but a lot of interrogations. I would say they have no respect for the Media Law.

No conozco sus intenciones ni por qué me liberaron, pero voy a seguir con mi profesión.

Soporté un poco de sufrimiento físico y mental mientras estuve allí; no hubo golpizas pero sí muchos interrogatorios. Diría que no respetan la Ley de Medios.

El editor de Kamayut Media, Nathan Maung fue arrestado el 8 de marzo, junto con su colega Hanthar Nyein. Maung, ciudadano estadounidense, fue liberado el 15 de junio y deportado inmediatamente a su país. Le dijo al Comité para la Protección de Periodistas lo que le hicieron a él y a Hanthar Nyein mientras estaban detenidos:

Without letting me sleep, they interrogated me for three days. I requested water, which they allowed me only on the third day. I had food only on the fourth day. I could hear screaming in the air and kept meditating.

Hanthar was badly tortured. He told me later that they burned his skin with a lit cigarette and put both his legs on a big ice block. Hanthar didn’t reveal his iPhone password, as they demanded, and he was beaten so badly to surrender his password.

Interrogators told him to take off his shirt and pants and attempted to rape him, so he finally gave up. By unlocking his phone passwords, his nightmare didn’t finish.

Sin dejarme dormir, me interrogaron  durante tres días. Solicité agua, que me permitieron solo al tercer día. Recién comí al cuarto día. Podía escuchar gritos en el aire y seguí meditando.

Hanthar fue gravemente torturado. Luego me contó que le quemaron la piel con un cigarrillo encendido y le pusieron ambas piernas sobre un gran bloque de hielo. Hanthar no reveló la contraseña de su iPhone como exigieron, y lo golpearon brutalmente para que la entregara.

Los interrogadores le dijeron que se quitara la camisa y los pantalones e intentaron violarlo, por lo que finalmente se rindió. Al desbloquear las contraseñas de su teléfono, su pesadilla no terminó.

Agregó que los oficiales militares están culpando a los medios por su cobertura de la resistencia:

They thought the anti-coup “Spring Revolution” would die if there is no media present on the ground. They believe the Civil Disobedience Movement happened because of the media.

There is no hope at all for press freedom in Burma under the military’s rule. I believe that the media has a bigger role to play to promote human rights journalism and it is a sense of duty to highlight the humanitarian crisis which is emerging in the country.

Pensaron que la “Revolución de la Primavera” antigolpista moriría si no hay medios en el terreno. Creen que el Movimiento de Desobediencia Civil ocurrió por los medios.

No hay ninguna esperanza para la libertad de prensa en Birmania bajo el gobierno militar. Creo que los medios tienen un papel más importante que desempeñar para promover el periodismo de derechos humanos y es un sentido del deber destacar la crisis humanitaria que está surgiendo en el país.

Otro periodista extranjero, Yuki Kitazumi, fue arrestado el 18 de abril y pasó casi cuatro semanas en prisión antes de quedar en libertad y que los deportaran a su país de origen, Japón. Después de su llegada a Tokio, reveló la difícil situación de los presos políticos. También contó lo que experimentó durante su encarcelamiento:

Even though I wasn't subjected to violence, an interrogator banged the desk hard when I refused to sign a statement containing things I had no recollection of saying. That frightened me.

Aunque no fui sometido a violencia, un interrogador golpeó el escritorio con fuerza cuando me negué a firmar una declaración que contenía cosas que no recordaba haber dicho. Eso me asustó.

A pesar de la liberación masiva de prisioneros, la Asociación de Asistencia a Presos Políticos señaló que más de 4000 personas siguen detenidas por oponerse al golpe. Al 8 de julio, unos 36 periodistas permanecen en prisión por cubrir las protestas contra el golpe.

Total de aerrestados: 89
Aún detenidos: 36
Acusación más común: causar temor, difundir noticias falsas, agitar contra el Gobierno
Condenas: 4
Medios acusados o con licencia revocada: 11

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Myanmar 🇲🇲
Arrestos de periodistas a partir del 8 de julio de 2021, desde el inicio del golpe militar.

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