Espacio para protestas pacíficas desaparece en Hong Kong tras disolverse la coalición prodemocrática

Manifestación del 1 de julio de 2019. El cartel de CHRF pedía la renuncia de la jefa ejecutiva, Carrie Lam. Imagen de inmediahk.net. Usada con autorización.

Este artículo es una traducción al inglés de un informe chino publicado en CitizenNews, de Hong Kong, el 14 de agosto de 2021. Se reproduce en Global Voices en virtud de un acuerdo de asociación de contenidos.  

El 15 de agosto de 2021, el Frente de Derechos Civiles Humanos (CHRF), coalición de grupos políticos y ciudadanos a favor de la democracia para movilizar manifestaciones masivas, anunció su disolución.

Muchos previeron que el grupo se disolvería cuando la Policía de Hong Kong empezó  investigar el grupo en abril de 2021, por razones de seguridad nacional.

A lo largo de su mandato, la organización paraguas organizó diversas grandes concentraciones masivas en Hong Kong, incluidas las protestas contra la extradición de China de 2019. Desde su fundación en 2002, la Policía de Hong Kong había colaborado con el grupo para garantizar que las manifestaciones fueran ordenadas, seguras y pacíficas. Tras la promulgación de la ley de seguridad nacional el 30 de julio de 2020, la Policía impidió la manifestación a favor de la democracia de CHRF del 1 de julio de 2020, la primera desde que empezaron las protestas anuales en 2002 por razones de seguridad y del COVID-19. En mayo de 2021, la coalición fue calificada de entidad ilegal.

CHRF ha representado al frente racional, pacífico y moderado de la sociedad civil de Hong Kong desde su fundación. Durante 18 años, sirvió como plataforma para grupos cívicos para comunicar y generar consensos sobre fines comunes para cambio social positivo. Aunque no ha habido protestas desde la promulgación de la ley de seguridad nacional, la Policía se comprometió a investigar a figuras claves del grupo por potenciales infracciones  de seguridad nacional del grupo.

Rose Wu, veterana feminista y catedrática de la Escuela de Teología de la Universidad China de Hong Kong, fundó el Frente de Derechos Civiles Humanos en 2002. El grupo esperaba brindar a los grupos una plataforma para debatir con frecuencia derechos humanos y justicia social. A la larga, más de 30 grupos se unieron a la coalición, que se inició oficialmente el 13 de septiembre de 2002.

En ese momento, el asunto más urgente en Hong Kong eran la legislación del artículo 23 de la Ley Básica de Hong Kong, versión local de la ley de seguridad nacional. CHRF organizó su primer manifestación el diciembre de 2002 contra la propuesta de ley que, inesperadamente, tuvo 60 000 manifestantes, diez vez la cantidad prevista.

El 1 de julio de 2003, CHRF organizó su segunda manifestación contra la legislación local de seguridad nacional. Concurrieron cerca de medio millón de personas, la segunda mayor protesta en la ciudad contra la represión de China contra el movimiento estudiantil de Tiananmén en 1989. La manifestación hizo que el Gobierno de Hong Kong detuviera la legislación.

Desde entonces, las manifestaciones del 1 de julio se volvieron un acontecimiento anual para que los ciudadanos expresaran su descontento. Como organizador de la manifestación, CHRF decidió la agenda anual mientras otras organizaciones y los manifestantes usaron la ocasión para expresar sus demandas.

Entre 2005 y 2013, la agenda de la manifestación abarcaba una amplia gama de asuntos, como sufragio universal, sueldo mínimos, asuntos ambientales, burbujas inmobiliarias, presentación de currículos de educación nacional y más. Asistieron entre 21 000 y 430 000 personas, dependiendo del clima político del momento.

En 2014, 510 000 personas se unieron en una manifestación para pedir genuino sufragio universal del Consejo Legislativo y del jefe ejecutivo. Después de la manifestación, dos grupos activistas estudiantiles, la Federación de Sindicatos Estudiantiles de Hong Kong y Escolarismo, ensayaron las protestas de ‘Occupy Central with Love and Peace (OCLP)‘, campaña masiva de desobediencia civil que busca una reforma democrática electoral sin preselección de candidatos, según normas internacionales de sufragio universal. Durante la protesta, arrestaron a 511 manifestantes.

Desde entonces, muchos empezaron a cuestionar la efectividad de las concentraciones pacíficas «rituales» anuales organizadas por CHRF y pidió formas más radicales de protesta y desobediencia civil.

El compromiso civil disminuyó después de que las protestas de Occupy Central de 2014 no consiguieron introducir cambios democráticos en la ciudad. Como muchos activistas fueron detenidos por participar en la protesta pacífica, algunos manifestantes se volvieron escépticos de los actos de protesta ordenados y simbólicos en favor de una resistencia más perturbadora. El número de participantes en las manifestaciones disminuyó drásticamente hasta febrero de 2019, cuando el Gobierno introdujo una enmienda al proyecto de ley de extradición o el proyecto de ley sobre delincuentes fugitivos y asistencia jurídica mutua en materia penal (enmienda) de 2019.

En respuesta a la decisión del Gobierno de eludir a la Comisión de Proyectos de Ley y presentar el controvertido proyecto directamente al Consejo Legislativo para su segunda lectura el 12 de junio de 2019, CHRF organizó la manifestación contra la extradición a China el 9 de junio. El Gobierno decidió seguir con la lectura a pesar del millón de manifestantes contra el proyecto de ley. Tras la concentración, algunos manifestantes enfrentaron la Policía frente al Consejo Legislativo.

El 12 de junio, CHRF organizó una asamblea pacífica autorizada en Lung Wui Road. Ese mismo día, algunos manifestantes rodearon el Consejo Legislativo y otros enfrentaron a la policía antidisturbios. La Policía disparó gases lacrimógenos, balas de semillas y balas de goma para dispersar a los manifestantes, incluidos los miles de manifestantes pacíficos de Lung Wui Road. Al final, para justificar su actuación, la Policía calificó la protesta de disturbios, delito que puede acarrear un máximo de 10 años de cárcel. CHRF convocó otra manifestación el 16 de junio.

Aunque 15 de junio el Gobierno anunció que suspendería la enmienda a la ley de extradición, la operación policial del 12 de junio había convertido las protestas de un solo pedido en un movimiento político que abarcaba toda la ciudad, con cinco demandas: retiro de la enmienda a la ley de fugitivos, responsabilización de la Policía por la violenta represión del 12 de junio, liberación de los manifestantes detenidos, cambio de la etiqueta de «disturbios» de las protestas del 12 de junio y renuncia de la jefa ejecutiva, Carrie Lam. Más de dos millones de personas acudieron a la protesta del 16 de junio, que fue noticia en todo el mundo.

Después de la concentración del 1 de julio de 2019, que terminó cuando docenas de activistas radicales irrumpieron en el complejo del Consejo Legislativo, el movimiento contra la extradición de China evolucionó hacia una serie de protestas descentralizadas organizadas por diferentes grupos de activistas. Muy a menudo, estas protestas terminaron en enfrentamientos entre la policía antidisturbios y los manifestantes

En respuesta a los violentos enfrentamientos entre la policía antidisturbios y los manifestantes y entre los manifestantes a favor de Pekín y a favor de la democracia, como el incidente del ataque al metro de Yuen Long el 21 de julio, CHRF organizó una «asamblea del agua» en el parque Victoria el 18 de agosto de 2019, para condenar la colusión entre la Policía y las turbas a favor de Pekín, más de 1.7 millones se unieron a la protesta.

El Gobierno de Hong Kong y los grupos a favor del sistema condenaron a CHRF y a los partidos políticos a favor de la democracia por no cortar los lazos con los manifestantes radicales.

Desde marzo de 2021, cuando el periódico chino Lianhe Zaobao, con sede en Singapur, informó de que la Policía de Hong Kong había iniciado una investigación sobre CHRF, muchos miembros de la coalición cortaron sus vínculos con el grupo. Un mes después, en abril de 2020, la Policía de Hong Kong acusó a CHRF de violar la Ordenanza de Sociedades por no haberse registrado como entidad legal. El último coordinador de CHRF, Figo Chan, fue condenado a prisión por participar en una asamblea ilegal el 1 de octubre de 2019. El grupo paraguas se quedó sin dirigencia.

La disolución definitiva de CHRF se anunció el 15 de agosto mediante un comunicado.

CHRF originally hoped to continue to face the challenge with everyone in the existing ways, but convenor Figo Chan is already in jail because of several cases, and the secretariat can no longer maintain its operations. With no members participating in the next secretariat, we can only begrudgingly announce our disbandment.

En un principio, CHRF esperaba seguir enfrentando el reto con todos los medios existentes, pero el convocante Figo Chan ya está en la cárcel por varios casos, y la secretaría ya no puede mantener su funcionamiento. Sin la participación de ningún miembro en la próxima secretaría, solo podemos anunciar a regañadientes nuestra disolución.

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