Artista disidente Ai Weiwei sobre Hong Kong: El arte no es arte si no puede hacerse delante la tiranía

Ai Weiwei. Foto: Ai Weiwei Studio.

Este artículo es de Rhoda Kwan y se publicó en el Hong Kong Free Press el 20 de septiembre de 2021. Se reproduce en Global Voices en virtud de un acuerdo de colaboración de contenidos. 

El destacado artista disidente chino Ai Weiwei cree que los artistas de Hong Kong aún pueden encontrar formas de expresarse pese a los desafíos de la creciente censura política.

Tras años de retraso, Hong Kong está a punto de inaugurar su museo M+, el 12 de noviembre. El proyecto, presentado como el primer museo mundial de cultura visual contemporánea de Asia, forma parte de la campaña del Gobierno para convertirse en un centro mundial de arte y cultura.

Sin embargo, el temor a que aumente la censura en virtud de la ley de seguridad nacional de 2020 ha ensombrecido el inauguración. Ya hay voces favorables a Pekín que han pedido que se controle cualquier obra de arte que pueda poner en peligro la seguridad nacional y los artistas han abandonado la ciudad, sostienen qye necesitan mayor libertad.

La colección en línea del museo cuenta actualmente con 28 obras de Ai, donadas por el coleccionista suizo Uli Sigg. Una fotografía de su serie «Estudio de la perspectiva«, que muestra el dedo corazón del artista apuntando a la plaza de Tiananmén de Pekín, está actualmente bajo «revisión gubernamental«.

Ai Weiwei – Estudio de perspectiva, Tiananmén, 1995-2010. Fotografía cortesía de Ai Weiwei.

Al artista no le sorprende la disposición del Museo. En una entrevista por correo electrónico a HKFP, dijo:

Censorship of artworks is nothing new… It is more common under an authoritarian regime…[but] it is important to remember that political censorship does not happen under authoritarian regimes exclusively. It is not only in China and Hong Kong that my works encounter restrictions, but also in mainstream film festivals or exhibitions in the West.

Censurar obras de arte no es nada nuevo… Es más común bajo un régimen autoritario… [pero] es importante recordar que la censura política no se da exclusivamente en los regímenes autoritarios. Mis obras no solo encuentran restricciones en China y Hong Kong, sino también en los principales festivales de cine o exposiciones en Occidente.

El nerviosismo entre la comunidad artística de Hong Kong por la ley de seguridad, que según los críticos ha reprimido la disidencia política, ha hecho que al menos un artista de alto nivel abandone la ciudad. Casi un tercio de los miembros del comité de elección directa del Consejo de Desarrollo Artístico, financiado por el Gobierno, han renunciado.

Ai dijo que todavía cree que los artistas de Hong Kong pueden estar a la altura del desafío y encontrar una manera de crear entre la incertidumbre y los obstáculos:

Freedom of expression needs to appear amid struggles. I believe that Hong Kong’s condition today gives Hong Kong artists and their artistic expression a new challenge. Artists who can face this kind of challenge would be real artists. When contemporary Hong Kong artists amid the struggles today find their own language, this would [be] the emergence of their artistic expression.

La libertad de expresión tiene que aparecer en medio de las luchas. Creo que la situación actual de Hong Kong supone un nuevo reto para los artistas hongkoneses y su expresión artística. Los artistas que puedan enfrentar estos retos serán verdaderos artistas. Cuando los artistas contemporáneos de Hong Kong, entre las luchas actuales, encuentren su propio lenguaje, esto sería [el] surgimiento de su expresión artística.

Explicó la relación entre ‘expresión’ y ‘lucha':

Freedom of expression is the first and foremost condition for art being art, but freedom of expression itself is about looking for an outlet in the midst of struggles. Art would not be art if it cannot be done in the face of tyranny… Those that cannot be done will die out. We can clearly see that the artworks which fight for freedom are precious efforts of the human spirit.

La libertad de expresión es la primera y principal condición para que el arte sea arte, pero la propia libertad de expresión consiste en buscar una salida en medio de las luchas. El arte no sería arte si no puede hacerse delante de la tiranía… Las que no se pueden hacer se extinguen. Podemos ver claramente que las obras de arte que luchan por la libertad son preciosos esfuerzos del espíritu humano.

Cuando estallaron las manifestaciones masivas contra la ley de extradición a mediados de 2019, Ai elogió las protestas como «hermosas» y a los numerosos jóvenes manifestantes como «inteligentes y valientes». Más tarde documentó las protestas prodemocráticas de toda la ciudad en su película Cockroach (Cucaracha), en referencia al apodo despectivo que la Policía usaba para los manifestantes vestidos de negro..

Secuelas en Hong Kong: irracionalidad del autoritarismo

En respuesta a las protestas, en junio de 2020 Pekín impuso una amplia ley de seguridad nacional que, según las autoridades, era necesaria para restablecer la estabilidad. Desde entonces, la ley se ha usado para detener y acusar a decenas de políticos y activistas prodemocráticos, a muchos se les ha denegado la libertad bajo fianza en espera de juicio.

Ai consideró la reacción de Pekín como la naturaleza «irracional» del autoritarismo:

If Hong Kong’s 2019 protests attest to people’s awakening, the aftermath manifests authoritarianism’s extreme irrationality, and rejection of any negotiation or discussion

Si las protestas de Hong Kong de 2019 dan fe del despertar de la gente, las secuelas manifiestan la extrema irracionalidad del autoritarismo, y el rechazo a cualquier negociación o discusión

Sin embargo, sigue creyendo que quienes exigieron democracia frente a lo que él llama tiranía ya han ganado:

They have pushed this historical progression and political demands to a very high position. Hong Kong citizens and their movement have won, but authoritarianism is unscrupulous, whose response has proven that Hong Kong made them feel afraid.

Han llevado esta progresión histórica y las demandas políticas a una posición muy alta. Los ciudadanos de Hong Kong y su movimiento han ganado, pero el autoritarismo no tiene escrúpulos, su respuesta ha demostrado que Hong Kong les hizo sentir miedo.

Al preguntarle cómo pueden los hongkoneses seguir luchando por la democracia en un clima de miedo, Ai describió la causa como una «lucha eterna»:

It is exactly because of the existence of the Chinese government, or any authoritarian regime that individual or collective fight becomes a meaningful act. These are inseparable. While fighting for democracy and freedom, there is no one who wins outright. It is an eternal struggle, democracy against authoritarianism, and individuals against power.

Es precisamente por la existencia del Gobierno chino, o de cualquier régimen autoritario, que la lucha individual o colectiva se convierte en un acto significativo. Son inseparables. Cuando se lucha por la democracia y la libertad, no hay nadie que gane directamente. Es una lucha eterna, la democracia contra el autoritarismo, y las personas contra el poder.

Más de 10 250 personas han sido detenidas desde que estallaron las protestas en junio de 2019. El artista y activista tenía un mensaje de esperanza para quienes están entre rejas:

I want to say to those who are falsely and unjustly charged that they are standing on the right side of history. The authoritarian regime will not be able to erase their glory. Every bit of their efforts has defended the principles of justice and fairness, not only for themselves, but also for the weak and the forgotten, whom they do not know in person. I am very proud of them.

Quiero decir a los que son acusados falsa e injustamente que están en el lado correcto de la historia. El régimen autoritario no podrá borrar su gloria. Cada uno de sus esfuerzos ha defendido los principios de justicia y equidad, no solo para ellos, sino también para los débiles y los olvidados, a quienes no conocen en persona. Estoy muy orgulloso de ellos.

Lucha eterna

La «eterna lucha» entre democracia y autoritarismo sigue conformando la vida y obra del artista en el exilio. Ai huyó de China a Alemania en 2015, cuatro años después de ser detenido en secreto durante 81 días sin cargos y de que las autoridades chinas le confiscaran el pasaporte, y sigue sometido a la influencia de Pekín.

Hacia mediados de septiembre, reveló que el banco suizo Credit Suisse había decidido cerrar las cuentas de su fundación por sus «antecedentes penales» en China. Este año, el director financiero del banco dijo que aumentaría su presencia en tierra firme en China continental.

Al comentar el repentino cierre de sus cuentas, Ai relató el tiempo que pasó detenido en China, cuando le hicieron una serie de falsas acusaciones, como evasión de impuestos e «incitación a la subversión del poder del Estado». Dijo que «también me dijeron claramente que iban a arruinar mi reputación».

Aunque a Ai no le sorprendieron las falsas acusaciones del Partido Comunista Chino, sí le asombró la decisión del banco:

What surprised me was that a supposedly neutral bank in Switzerland closed my account which I have had for a very long time, under the pretext of this false accusation. […] they did not give us an opportunity to explain although we argued that I was never legally arrested or prosecuted in China. Even my arrest was illegal. It was a secret detention.

Lo que me sorprendió fue que un banco supuestamente neutral de Suiza me cerrara la cuenta que tenía desde hacía mucho tiempo, con el pretexto de esta falsa acusación. […] no nos dieron la oportunidad de dar explicaciones, a pesar de que argumentamos que nunca me detuvieron ni procesaron legalmente en China. Mi detención fue ilegal. Fue una detención secreta.

Durante su detención en China, Ai comenzó a trabajar en unas memorias sobre su vida y la de su padre, el venerado poeta Ai Qing, durante la Revolución Cultural. El libro, «Mil años de alegrías y penas», se publicará en noviembre de 2021.

Para Ai, la opresión del partido lo hizo convertirse en el artista que es hoy:

The policemen who interrogated me in China also asked me right before the end of my 81-days of detention… ‘Ai Weiwei, without us, would you become so famous today?’ My answer to them was that a fighter is considered a fighter only when they face a disaster or a monster. As a matter of fact, it’s this country’s politics that created me. Without them, it is very likely that I would be a good for nothing.

Los policías que me interrogaron en China también me preguntaron justo antes de terminar mis 81 días de detención… ‘Ai Weiwei, sin nosotros, ¿llegarías a ser tan famoso hoy? Mi respuesta fue que un luchador se considera un luchador solo cuando enfrenta un desastre o un monstruo. Es más, es la política de este país la que me creó. Sin eso, es muy probable que yo fuera un bueno para nada.

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