- Global Voices en Español - https://es.globalvoices.org -

Mujeres afganas: Por fin un libro que habla desde el interior de su sociedad

Categorías: Asia Central y Cáucaso, Afganistán, Arte y cultura, Derechos humanos, Desarrollo, Educación, Gobernabilidad, Literatura, Medios ciudadanos, Mujer y género, Afghanistan's Great Dispersal

Kabul, Afganistán, 2004. © Ivan Sigal, utilizada con autorización.

Khojasta Sameyee es una joven escritora afgana que acaba de publicar un libro titulado The Mountains Have Witnessed: The Story of a Girl Who Dared for More [1] («Las montañas son testigo: Historia de una chica que se atrevió a más»). La novela, escrita en inglés en colaboración con su hermano, cuenta la historia de una afgana de un pueblo que está más que determinada a ir a la escuela y recibir educación. Mientras que muchos extranjeros han descrito las vidas de las mujeres afganas [2], proyectando perspectivas externas, y a menudo distorsionadas, este libro ofrece una visión auténticamente afgana del tema. Global Voices ha entrevistado a Sameyee por correo electrónico para preguntarle por sus experiencias y opiniones

Global Voices (GV):  ¿Puedes describir la vida típica de las niñas en el Afganistán rural? 

Khojasta Sameyee (KS):  Afghan women and girls witnessed improvements regarding their living situations when the international community returned to Afghanistan after 2002,  yet these changes did not reach all parts of the country. In rural areas, there is less access to schools for women and girls, mostly because of security as many schools have been destroyed, burned and closed by the Taliban and other groups. The general perception in rural communities is that women were created to remain at home, so there is no use for education or developing an independent personality. Most families in villages are ashamed of having girls.

Khojasta Sameyee (KS):  Las mujeres y niñas afganas experimentaron mejoras en su situación vital cuando la comunidad internacional volvió a Afganistán en 2020, pero estos cambios no llegaron a todo el país. En las zonas rurales, mujeres y niñas tienen menos acceso a las escuelas, sobre todo por seguridad, ya que muchas escuelas han sido destruidas, quemadas o cerradas por los talibanes u otros grupos. La percepción general en las comunidades rurales es que las mujeres fueron creadas para quedarse en casa, por lo que es inútil que se eduquen o desarrollen una personalidad independiente. La mayoría de las familias de los pueblos se avergüenzan de tener niñas.  

GV: ¿Cuál es la opinión sobre la educación de las niñas desde la perspectiva de una familia rural tradicional?

KS: Many families living in rural communities have a negative view about girls’ education. They allow girls to go to school and learn up to the sixth or seventh grades, but not any further, because according to their perceptions, a girl's place is at home. Very often, older women in the family, the grandmothers, are the most opposed: they challenge their sons to make sure young daughters do not tarnish the reputation of the family by being outside of the home while being educated. Alas, this is a form of violence against women carried out by other women.

KS: Muchas familias de las comunidades rurales tienen una opinión negativa de la educación de las niñas. Las dejan ir a la escuela hasta el sexto o sétimo grado, pero no más, porque según su percepción, el lugar de una niña es el hogar. A menudo, las mujeres mayores de la familia, las abuelas, son quienes se oponen con más fuerza: discuten con sus hijos para asegurarse de que las niñas no manchan la reputación de la familia saliendo de casa para educarse. Esa es una forma de violencia contra las mujer perpetrada por otras mujeres.

GV: Como escritora afgana, ¿cuál es tu propia experiencia de recibir una educación, escribir y describir la vida de las jóvenes de Afganistán? 

KS: As a girl, I was raised in an educated family where my parents always encouraged me to do whatever I wanted. It is thanks to their encouragement that I am who I am today. But the larger environment was not as supportive: many relatives tried to tell my parents to prevent me to be so engaged socially. Both my parents were educated abroad, they have themselves struggled against old-aged customs within their own community and have fought for their own rights. They are the real heroes for us, their children.

KS: Yo crecí en una familia educada, en la que mis padres siempre me animaron a hacer lo que quisiera. Gracias a este estímulo hoy soy lo que soy. Pero el entorno más amplio no fue tan alentador: muchos parientes intentaron convencer a mis padres de que me prohibieran estar tan comprometida socialmente. Mis padres se educaron en el extranjero, y ellos mismos ya tuvieron que luchar contra las antiguas costumbres de sus comunidades, y también han luchado por sus derechos. Ellos son los auténticos héroes para nosotros, sus hijos.  

GV: ¿Cuál es el papel de las mujeres en la literatura afgana históricamente y en la época más reciente? 

KS: Unfortunately, some of the existing customs have prevented female Afghan literature [from developing] fully, yet there are traces of women engaged in literature going back to the fourth century. Rabia Balkhi, who lived in the 10th century, [3]is considered the first woman poet and as such is a symbol of female literature. Some women had to write using pseudonyms, such as Makhfi Badakhshi [4], who was born in the late 19th century. She was an influential writer and poet, despite being unable to use her real name of Seyedeh Begum to publish her poetry. Other great female poets and writers of the same period include Mahjoubeh Heravi and Forough Farrokhzad. More contemporary names include  Ziba Al-Nisa, Goharshad Begum, Mahjoubeh Heravi, Leila Sarahat Roshani, Nadia Anjoman, and Homeira Neghat Dastgirzadeh. By the 1970s, this very promising generation completely disappeared following the Soviet invasion and the arrival of the Taliban. Today, Humaira Qaderi [5] is one of the famous and rare female poets who can still make her voice heard.

KS: Lamentablemente, algunas de las costumbres existentes han impedido que la literatura femenina afgana se desarrollara completamente, pero hay rastros de mujeres literatas que se remontan hasta el siglo IV. Rabia Balkhi, que vivió en el siglo X [3], está considerada la primera mujer poeta, y como tal, un símbolo de la literatura femenina. Algunas mujeres tuvieron que escribir usando pseudónimos, como Makhfi Badakhshi [4], nacida a finales del siglo XIX. Fue una influyente escritora y poetisa, a pesar de no poder utilizar su nombre real —Seyedeh Begum— para publicar sus escritos. Otras grandes poetisas y escritoras del mismo periodo son Mahjoubeh Heravi y Forough Farrokhzad. Entre los nombres más contemporáneos, Ziba Al-Nisa, Goharshad Begum, Mahjoubeh Heravi, Leila Sarahat Roshani, Nadia Anjoman y Homeira Neghat Dastgirzadeh. En la década de 1970, esta generación tan prometedora desapareció completamente tras la invasión soviética y la llegada de los talibanes. Actualmente, Homeira Qaderi [6] es una de las pocas poetisas famosas que todavía pueden hacer oír su voz

GV: Afganistán lleva en estado de guerra más de cuatro décadas, y es un hecho bien documentado que las mujeres son a menudo son las principales víctimas de los conflictos armados. ¿Cuál es tu mayor preocupación por las mujeres en esta época de más violencia y de nueva transición política? 

KS: The main concern is that Afghan women will lose 20 years of hard-earned achievements. The living standards of Afghan women in urban centers have gradually changed. They now have their own voice, make their own choices, and have their own personalities. But in rural contexts the women's place in society remains unchanged. Our country needed another 20 years of democracy for these changes to become institutionalized in the rural level and our Afghan women in districts and villages were also able to benefit. After the latest political transition, I am concerned that the women's achievements will roll back 20 years. They will not be allowed to go to schools and universities. The new government will not give them a role for the development of the country. Plus, their economic independence is in danger.

Now we see that the women are protesting against the Taliban in Herat and Kabul and they want their rights and want to have equal opportunities and an equal share in government as men. This is all because of the 20 years of struggles. According to the Taliban, the schools should be opened only for girls from 1 to 6th grade, while older girls should stay home. For universities, they announced that all female students should wear long and black clothes and their faces should be covered. The Taliban are seeking out and killing female civil society activists, police officers, women rights activists, and the other women who had a positive role in the former government. The Taliban have not planned to give women any role in the government. They also discouraged female state employees from going to their offices until further notice. Afghan women are poised to experience another dark period and again they will deprived of their rights.

KS: La mayor preocupación es que las mujeres afganas pierdan 20 años de logros ganados con mucho sacrificio. Los estándares vitales de las mujeres afganas en los centros urbanos han cambiado gradualmente. Ahora tienen su propia voz, toman sus propias decisiones, tienen su propia personalidad. Pero en los ambientes rurales, el lugar de la mujer en la sociedad sigue inmutable. Nuestro país necesitaba otros 20 años de democracia para que estos cambios se hubieran institucionalizado en el ámbito rural y las mujeres afganas en distritos y pueblos también hubieran podido beneficiarse. Tras la última transición política, me preocupa que los logros de las mujeres involucionen 20 años. No se les permitirá asistir a la escuela ni a la universidad. El nuevo gobierno no les dará un papel en el desarrollo del país. Además, su independencia económica está en peligro.

Ahora vemos a las mujeres protestar contra los talibanes en Herat y Kabul, exigen sus derechos y quieren tener las mismas oportunidades y la misma participación en el Gobierno que los hombres. Y esto es gracias a esos 20 años de lucha. Según los talibanes, las escuelas solo deben abrirse para las niñas del primer al sexto grado, y las niñas de más edad deben permanecer en casa. En las universidades, anunciaron que las estudiantes deberán llevar ropa larga y negra, y el rostro cubierto. Los talibanes están buscando y matando a mujeres activistas de la sociedad civil, policías, activistas de los derechos de la mujer y cualquiera que haya tenido un papel positivo en el anterior gobierno. Los talibanes no tienen pensado dar ningún papel a las mujeres en el Gobierno, y también disuaden a las funcionarias de presentarse en sus oficinas hasta nuevo aviso. Las afganas están a punto de experimentar otro periodo oscuro en el que de nuevo se les arrebatarán sus derechos.

GV: Escribió este libro con su hermano, y en inglés, que no es su idioma nativo. Háblanos de esta inusual decisión, y de cuáles fueron las principales dificultades a la hora de escribir un libro en una lengua extranjera. ¿Por qué elegiste el inglés? 

KS: The main reason that pushed us to write in English was to be able to spread information about the the conditions of the Afghan people, particularly women and girls, all over the world. By writing this book in English, a global language, we aim to remind people around the globe to be thankful for what they have in their lives, their opportunities, their rights. Because in Afghanistan most people are deprived of their basic rights: going to school, having a voice, the right to vote, and ultimately, being your own person.

KS: La razón principal que nos impulsó a escribir en inglés fue la de poder difundir en todo el mundo información sobre las condiciones del pueblo afgano, sobre todo en el caso de las mujeres y las niñas. Al escribir este libro en inglés, una lengua global, pretendemos recordar a gente de todo el mundo lo agradecida que debe estar por la vida que tiene, sus oportunidades, sus derechos. Porque en Afganistán la mayoría de las personas carecen de derechos básicos: ir a la escuela, hablar libremente, votar, y al final, ser tú mismo.