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Undertones: Profundizamos en el ultranacionalismo indio

Categorías: Asia del Sur, India, Censura, Derechos humanos, Etnicidad y raza, Gobernabilidad, Libertad de expresión, Medios ciudadanos, Periodismo y medios, Política, Protesta, Religión, Civic Media Observatory

Banderas del Bharatiya Janta Party (Partido Popular Indio, BJP) y Shiv Sena en un mitin electoral en Bombay (2009). El Shiv Sena hace ahora una firme oposición al BJP. Wikimedia Commons [1] (CC BY-SA 2.0 [2]).

¿Qué tienen en común las protestas de los ganaderos indios y el conflicto de Cachemira?

La represión gubernamental contra todo tipo de disidencia por medios retóricos, legales o físicos.

Para simplificar, el Gobierno indio etiqueta a todos sus críticos como «enemigos de India» [4].

El gobierno de Narendra Modi ataca a los periodistas que informan sobre la violencia contra minorías religiosas, a ciudadanos normales que publican memes en los que se burlan del primer ministro, y  a ciudadanos de Cachemira que protestan por su dependencia de India. Aunque las controvertidas leyes agrícolas se han derogado recientemente, siguen proliferando historias de agricultores supuestamente influenciados o manipulados por grupos separatistas.

Los medios tradicionales, incluyendo los que se suponen neutrales, inyectan un discurso hipernacionalista en sus artículos.

¿POR QUÉ PREOCUPARSE?
El gobierno derechista del BJP impulsa la narrativa de que las personas y grupos que critican al Gobierno son una amenaza a la unidad y la soberanía de India. Al mismo tiempo, los canales de medios tradicionales, muy controlados e influenciados por el Gobierno, publican propaganda progubernamental y argumentos tendenciosos en lugar de información neutral y crítica sobre temas importantes como el conflicto de Cachemira, la violencia contra las minorías o las protestas de los agricultores

El discurso ultranacionalista en India se introdujo en los medios tradicionales en 2014, cuando Narendra Modi, líder del derechista Bharatiya Janata Party (BJP), se convirtió en primer ministro. En los seis años que Modi lleva en el poder, se ha intensificado la represión de la libertad de expresión y de la disidencia.

Cualquier crítica al Gobierno, a las fuerzas armadas o a la religión hindú y su proyecto sociopolítico —conocido como Hindutva— se califica de «sedición» y se trata como traición por atacar la soberanía de India. El Gobierno acusa de sedición aplicando la Ley de Prevención de Actividades Ilegales (LPAI), una arcaica ley antiterrorista aprobada en 1967.

Discurso ultranationalista>

“La disidencia contra el Gobierno siempre tiene motivación política”  [5]

El partido BJP [6] y las figuras mediáticas relacionadas [7]afirman que las protestas y la disidencia contra las políticas gubernamentales están manipuladas por la oposición y financiadas por entidades extranjeras que buscan la división del país.

Después de que el 19 de noviembre se rechazaron las leyes agrícolas, se convirtió en tendencia un tuit [8]de Advaita Kala, autor y guionistas de derechas. Kala y otros derechistas insisten en que Modi rechazó las leyes agrícolas sobre todo para evitar dar alas a un movimiento separatista instigado por las acciones de los agricultores, aunque no hay pruebas que confirmen estas afirmaciones.

Elegir entre alimentar a Khalistan 2.0 y las leyes agrícolas. Hubo que elegir lo que más interesaba a la nación. Bien por el primer ministro, que ha agarrado al toro por los cuernos. Nada por encima de la Nación.

Los agricultores indios llevan más de un año protestando por un conjunto de leyes aprobado por el Parlamento indio en septiembre de 2020. Los agricultores afirman que estas leyes entregarán el mercado agrícola a las grandes corporaciones, y privarán a los pequeños propietarios de los precios mínimos garantizados que tradicionalmente impone el Gobierno.

El discurso de fondo en el que se apoya el tuit de Kala da por hecho que las protestas de los agricultores no tienen una causa válida, y que la agitación obedece a un complot político para crear un movimiento separatista.

Los tuiteros que comentaron este tuit critican a Modi por «rendirse» ante los agricultores, a los que califican de terroristas y malhechores.


“Los enemigos del Hindutva son enemigos de India” [10]

En la creencia generalizada de que los críticos con el Gobierno son enemigos de India, el Gobierno del BJP también incluye el discurso «Hindutva».

Hindutva predica la creencia de que India es una nación inherentemente hindú. Para los actuales líderes del país, la gente que defiende leyes laicas constitucionales y los derechos humanos no solo están traicionando a la nación hindú, también a India. India y el Hindutva, para la administración Modi, son lo mismo.

Este discurso se impulsa a base de subnarrativas y políticas destinadas a eliminar a los musulmanes [11] y debilitar a otras minorías. En ocasiones, críticos y periodistas también pueden verse procesados bajo la Ley de Prevención de Actividades Ilícitas (LPAI) si informan de puntos de vista que chocan con las del Gobierno.

A principios de noviembre, la Policía local del estado de Tripura presentó una denuncia contra 102 cuentas de Twitter en aplicación de la LPAI por difundir falsedades sobre un reciente brote de violencia contra los musulmanes en la región.

En su cobertura [12] del caso, Asian News International [13] (ANI), importante agencia de noticias india, dio más credibilidad a las declaraciones de la policía, reafirmó tácitamente que cualquiera que saque a la luz ataques islamofóbicos se opone a las reglas de la mayoría hindú. Este tipo de acciones, según este discurso, es esencialmente sedicioso o «antinacional».


“Las fuerzas armadas indias de Cachemira solo atacan y matan militantes” [14]

En agosto de 2019, el BJP arrebató a Cachemira su derecho a constituirse en estado, que se concedió cuando India consiguió su independencia. Desde entonces, el Ejército indio ha realizado duras intervenciones y frecuentes cortes de comunicaciones para reprimir cualquier forma de disidencia. Actualmente, algunas regiones de Cachemira no tienen acceso a internet.

Los medios tradicionales, el gobierno del BJP y las fuerzas armadas justifican las violaciones de derechos humanos en Cachemira por motivos de seguridad nacional.

Las violaciones de derechos humanos han sido abundantes en Cachemira durante décadas, orquestadas por las fuerzas armadas indias en nombre de la lucha antiterrorista. El pueblo de Cachemira, que pertenece a India desde la partición de 1947, lleva mucho tiempo pidiendo en vano la aplicación de su derecho a la autodeterminación mediante un plebiscito controlado por Naciones Unidas.

Los decenios de demonización de los cachemires en los medios indios han sido tremendamente efectivas. Muchos indios —incluso quienes defienden los derechos humanos en otras esferas— rechazan la aspiración de los cachemires a la autonomía política. Como resultado, las críticas a las operaciones del Ejército en Cachemira se perciben a menudo como una ofensa contra India.

No solo los medios favorables al Gobierno difunden este discurso. Por ejemplo, New Delhi TV [15], canal de televisión con inclinación izquierdista en el que confían muchos indios por sus informaciones críticas e imparciales, utilizó la palabra «terroristas» para describir a tres hombres cachemires asesinados recientemente por la policía.

El término «terrorista» se tomó de las declaraciones de la Policía. Según los testigos del incidente, los hombres eran civiles. Las opiniones de los cachemires no aparecen en los medios.

Two men equipped with military guns stand in front of closed storefrtons

¿Existen los medios críticos en India?

En India existen medios críticos e independientes, pero enfrentan presiones políticas y amenazas crecientes. Históricamente, los medios más neutrales se desplazan ligeramente hacia una línea editorial favorable al Gobierno. La mayoría de los medios indios siguen financiándose con publicidad, y dependen en gran parte de la publicidad institucional. La búsqueda constante de lectores los incentiva a presentar noticias sensacionalistas con poco o ningún control de la desinformación.

Algunos medios siguen publicando otros puntos de vista. Por ejemplo, la página satírica The Deshbhakt [16], The Wire India [17]NewsClick [18] deconstruyen narrativas que rodean las protestas de los agricultores.

Undertones es el boletín informativo de Civic Media Observatory, creado por los investigadores del Observatorio, editores de coordinación y escritores de proyectos. Descubre más sobre nuestra misión [23] metodología [24]datos públicos [25]