- Global Voices en Español - https://es.globalvoices.org -

Madre de exlegislador egipcio encarcelado recurre a redes sociales para buscar justicia

Categorías: Medio Oriente y Norte de África, Egipto, Activismo digital, Censura, Derechos humanos, Libertad de expresión, Medios ciudadanos, Protesta

Imagen de la campaña en las redes sociales que pide la liberación de Zyad El-elaimy. Usada con autorización.

«Buenos días Zyad. Rezo para que tú y todos quienes te acompañan estén bien», comienza la publicación que Ekram Youssef publica casi todas las mañanas en Facebook. Se dirige a su hijo Zyad El-elaimy, activista de la oposición y exlegislador que está pasando su cuarto año en cárceles egipcias acusado de cargos ampliamente considerados [1] como inventados y motivados políticamente.

En cada unas de estas publicaciones, cuenta detalles sobre Zyad cuando era un niño, o un joven, o sobre ella misma como madre que lidia con emociones de impotencia y culpa, por la injusticia que ha caído sobre su hijo y miles de otros, muchos de los cuales quedaron atrapados en un círculo vicioso e ilegal [2] de nuevas detenciones preventivas.

Zyad, destacado activista y miembro del secular Partido Socialdemócrata Egipcio y padre de un niño, fue detenido junto con varios periodistas y políticos en julio de 2019 en lo que se conoció como «El caso de la esperanza», después de que se reunieron con partidos políticos y legisladores opositores para discutir la posibilidad de presentarse a las elecciones parlamentarias de 2020. Desde entonces ha estado encerrado en cárceles egipcias, por una serie de cargos y acusaciones de carácter político.

En una publicación reciente [3], publicado el 14 de julio, Yousef escribió:

زي ما انت عارف، انا دقة قديمة وماليش قوي في الاغاني الشبابية ولا الموسيقى الصاخبة!!.. لكن من شوية سنين كتيرة، كنت خارج مصر، وانتم الاتنين رجالة كبار، وعرفت ان بسام عنده دور انفلونزا، وانت لوحدك بتراعيه وبتعمل له شوربة خضار وكده!! حسيت بذنب فظيع؛ وان ابني مريض ، ومش قادرة اكون جنبه واعمل له شوربة واخفف عنه، يومها بالصدفة سمعت أغنية تامر حسني «حبيبي وانت بعيد ، محتاج للمسة ايد من غير ولا همسة، غمض ومد اديك، أول ما افكر فيك حتحس باللمسة» الكلام ده لمس قلبي جامد!! خصوصا ان اللحن كان هادي ومش صاخب! لدرجة اني عيطت ، عشان كان نفسي المس بسام واطبطب عليه، وآخده في حضني! الأغنية دي، هي نفسها اللي بتيجي على بالي، كل ما احس اني نفسي المسك واطبطب عليك واحضنك، وانت في زنزانتك!.. جرب يا زياد! «غمض ومد ايديك، اول ما افكر فيك حتحس باللمسة».. في اي ساعة بالليل او بالنهار، عشان تلات ارباع ذهني بقى عايش عندك ومش بيفكر غير فيك، وعايشة وسط الناس يادوب بالربع الباقي! وحشتني!

Como saben, estoy chapada a la antigua y no sé mucho de música juvenil ni ritmos fuertes. Pero hace muchos años, estaba en el extranjero, y ustedes dos [Zyad y su hermano Bassam] eran adultos, y me enteré de que Bassam tenía gripe, ¡y tú estabas solo cuidándolo y haciéndole sopa! Sentí una culpa inmensa: mi hijo estaba enfermo y yo no podía estar a su lado ni aliviar su dolor. Ese día, casualmente, me encontré con una canción de Tamer Hosni que dice: «Amor mío, cuando estés lejos, necesitado de un toque sin siquiera un susurro, cierra los ojos y extiende la mano, y en cuanto piense en ti, lo sentirás». ¡¡La letra me conmovió mucho!! ¡Sobre todo por su melodía tranquila! Hasta lloré, porque anhelaba tocar a Bassam, calmarlo y tomarlo en mis brazos. ¡Esta es la misma canción que me viene a la mente cada vez que siento que quiero tocarte, acariciarte y abrazarte, mientras estás en tu celda! ¡Inténtalo, Zyad! Cierra los ojos y extiende la mano, y una vez que piense en ti, sentirás el tacto'… en cualquier momento del día o de la noche, porque tres cuartas partes de mi mente viven contigo y no piensan en nada más que en ti, ¡y yo vivo con la gente con la cuarta parte restante! Te echo de menos.

Yousef, periodista y traductora, dijo que comenzó a publicar en Facebook el día después del «secuestro de Zyad». En declaraciones a Global Voices a través del chat de Facebook, explicó cómo surgió la idea:

My profession of over 40 years, has been writing, and I've been interested in public issues. I used to attend court trials of prisoners of conscience following the revolution and tell people via social media about these cases, because the press didn't carry their news, and I felt it was the least I can do to these people and their families to carry out the role of telling their stories/cases to the public.

Mi profesión, desde hace más de 40 años, es escribir, y me interesan los asuntos públicos. Asistía a juicios de los presos de conciencia que siguieron a la revolución y le contaba a la gente por redes sociales sobre estos casos, porque la prensa no llevaba sus noticias, y sentí que era lo menos que podía hacer por estas personas y sus familias, llevar a cabo el papel de contar sus historias / casos al público.

Tras la detención de Zyad, «añadió un aspecto personal» a esa misión. Dijo: «Lo único que me importaba era expresar el dolor que se estaba gestando en mi interior, y seguir alertando a la gente sobre la detención de presos de conciencia que, según la ley, la Constitución y los decretos internacionales, no merecen ser detenidos por su expresión pacífica de opiniones».

Los dirigentes egipcios, que se enfrentan a críticas mundiales por sus oscuros antecedentes de abusos contra los derechos humanos, niegan [4] tener presos políticos.

Las palabras de Yousef, cargadas de emoción, tienen cada vez cientos de reacciones y respuestas, algo que, según cuenta a Global Voices, esperaba desde el principio, «ya que sé lo querida que es la personalidad de Zyad, y cuánta gente lo recuerda por sus posturas nobles y decentes con ellos».

Zyad saltó a la fama antes del levantamiento egipcio de 2011, y formó parte de la erupción de voces juveniles que pedían reformas políticas, económicas y sociales en el país más poblado del mundo árabe.

Desde entonces, ha sido un crítico declarado de los sucesivos gobiernos que llegaron al poder. En 2012, y como legislador en el efímero parlamento que se eligió tras la destitución de Mubarak y que reflejó en gran medida los cambios tras el levantamiento, se le recuerda por insultar al entonces ministro de Defensa y máximo general, Mohamed Hussein Tantawi. Por criticar su gestión y la del consejo militar en la era después de Mubarak y los abusos de los generales contra los jóvenes manifestantes, A Zyad lo llevaron ante un fiscal militar [5].

Tras su detención en 2019, Zyad permaneció sin juicio durante dos años, y en cambio lo llevaron ante el tribunal por otro cargo –una entrevista que concedió a la BBC en 2017, en la que planteaba dudas sobre la viabilidad de los megaproyectos nacionales–, en el que fue declarado culpable de «difundir noticias falsas con la intención de sembrar el pánico entre la población y perturbar la paz pública», y luego condenado a un año de cárcel y a una multa de 20 000 libras (unos 1270 dólares).

Tras la sentencia, Philip Luther, director de Amnistía Internacional para Medio Oriente y el Norte de África, declaró [1]:

It is outrageous that he has been punished with a year’s imprisonment simply for speaking to the media. The unfounded charges of which Zyad has been convicted stem solely from the peaceful expression of his opinion and his peaceful political activities, demonstrating the Egyptian authorities’ total intolerance of dissent.

Es indignante que se le haya castigado con un año de prisión simplemente por hablar con los medios. Los cargos infundados por los que se ha condenado a Zyad se derivan únicamente de la expresión pacífica de su opinión y de sus actividades políticas pacíficas, lo que demuestra la total intolerancia de las autoridades egipcias hacia la disidencia.

Además, las autoridades penitenciarias han negado [6] al activista –incluido en la lista de terroristas de Egipto, a la que suelen sumar a los políticos de la oposición– atención de salud adecuada para la sarcoidosis, el asma, la hipertensión y la diabetes tipo 2 que padecía antes de ser detenido, además de una afección cardíaca que surgió su estancia en prisión, informó Amnistía.

A pesar de todo, Yousef sigue rezando por su hijo encarcelado, cuyas visitas son breves e inadecuadas, y escribiendo sobre él. «Y al igual que escribo sobre Zyad, escribo sobre otros presos políticos, a los que conozco personalmente y a otros a los que no conozco, pero sobre los que escriben otros», concluyó.